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Intruders: Hide and Seek- Análisis PS VR y PS4

Una victoria más de la tensión sobre el terror de sustos

Intruders: Hide and Seek es uno de esos videojuegos que soñábamos cuando aún las gafas de realidad virtual eran un proyecto. Una idea potente, inmersión absoluta y una narrativa interesante: un videojuego redondo que supone la primera obra del equipo de Tessera Studios. Con este Intruders: Hide and Seek se proclamaron ganadores de la última edición de los Premios Playstation, además de llevar una larga trayectoria de buen feedback tras sus muestras en diferentes ferias.

Os aseguro que no es para menos, ya que gracias a su absorbente historia y a la tensión que consiguen transmitir desde sus primeros momentos, Intruders: Hide and Seek se convierte en un imprescindible para aquellos poseedores de unas PS VR que sean amantes del sigilo. Salvo honrosos ejemplos como The Persistence o algunos segmentos de Resident Evil VII, ningún estudio se había atrevido a abordar un género perfecto para aumentar la inmersión del jugador como es el sigilo; es cierto que, pese a que sus mecánicas son tremendamente simples, la propuesta global funciona a la perfección. Puedes jugarlo también sin el dispositivo de realidad virtual de Sony, con un mando tradicional. El juego responde bien, pero no logra transmitir lo mismo que cuando lo experimentas en VR.

La premisa de Intruders: Hide and Seek es tan efectiva pero a la vez tan simple, que sorprende que no se haya intentado antes en VR: controlamos a Ben, un niño de doce años que se encuentra pasando una semana en una gigantesca casa en el campo junto a su hermana pequeña Sara y sus padres. Durante la primera noche en la casa seremos testigos de cómo tres peligrosos individuos asaltan nuestro hogar, atan a nuestros padres y comienzan a poner todo el lugar patas arriba buscando algo…y hasta aquí puedo contaros, ya que la historia de Intruders: Hide and Seek es uno de sus principales puntos fuertes.

La habitación de la hermana pequeña de Ben en Intruders: Hide and Seek
La casa de Intruders: Hide and Seek está realmente bien construida, aunque no se llegan a aprovechar todas sus habitaciones

Es cierto que su guion no tiene nada del otro mundo, pero es directo y efectivo dentro de la duración (unas tres horas según lo hábiles que seáis, sin contar con la recolección de extras) y la jugabilidad del título. Las motivaciones de los invasores serán las que hagan avanzar la trama y sus conversaciones en voz alta, junto a las pistas que encontremos por la casa, harán que poco a poco vayamos conociendo más datos de toda esta situación que, como niño de doce años, nos supera por completo.

Intruders: Hide and Seek consigue agobiar al jugador mediante muchos detalles: es genial el efecto que se consigue haciendo que nuestra altura sea la de un niño, ya que hasta las puertas parecerán gigantescas; esta característica tan tonta hace que también veamos a los intrusos desde la perspectiva de un chaval, es decir, realmente grandes y aterradores. Los efectos de sonido, la impredecible localización de los asaltantes dentro de la gigantesca casa, las revelaciones de toda la situación que estamos viviendo… la inmersión es total, a pesar de ser un título bastante limitado a nivel técnico. No esperéis modelados super realistas, pero no temáis, ya que Intruders: Hide and Seek tampoco los necesita para conseguir su fin último y que justifica su existencia: es uno de los juegos en VR que más tensión me han generado, sin necesidad de recurrir a extrañas criaturas o a fuertes efectos sonoros tipo scarejump. La tensión que ha conseguido transmitir Tessera Studios es real, y es de lo que más orgullosos pueden sentirse con su ópera prima.

Funcionamiento de los escondites en Intruders: Hide and Seek
Habrá muchos momentos en los que tendremos que escondernos rápidamente para evitar ser atrapados.

El diseño de la casa, los muebles y todos los pequeños detalles que la pueblan la hacen parecer una vivienda real, a pesar de no lucir espectacular a nivel gráfico. Lo mismo se puede aplicar a los protagonistas, ya que aunque sus modelados no son nada del otro mundo, gracias a su excelente diseño (de los delincuentes sobre todo, a pesar de la exageración de algunos de sus rasgos) y el cuidado doblaje a nuestro idioma del que hacen gala consiguen mantener en todo momento la angustia y el estrés. También hay que destacar los efectos de sonido y la banda sonora del título, que cumplen a la hora de mantener la ambientación.

Uno de los apartados más criticables del título son los escasos recursos con los que contamos a la hora de desplazarnos por la casa y dar esquinazo a los asaltantes. Sin embargo, dada la duración del título y el acabado general del juego, considero muy acertada la decisión tomada al respecto. Es cierto que nuestras únicas opciones (siempre en primera persona) son caminar, correr, ir agachados o escondernos en ciertos espacios, pero funcionan a la perfección en todo momento. Podremos usar una linterna para ayudarnos a ver mejor lo que nos rodea; teniendo en cuenta que la casa está a oscuras la mayor parte del tiempo, será casi obligatorio arriesgarnos a que nos vean en algún momento. También podemos recurrir a un mapa de la casa que nos indica nuestro siguiente objetivo, aunque es más emocionante si no dependemos de él. Los enemigos pueden detectarnos mediante el clásico sistema del cono de luz de Metal Gear Solid: alumbran hacia lo que tienen delante con su propia linterna, pero pueden llegar a verte aunque estés fuera del haz de luz. No te perseguirán directamente, pero sí irán a comprobar si estás por la zona.

En ningún momento se siente injusta la experiencia, ni para nosotros ni para los intrusos. Esto es posible en parte gracias a los patrones de movimiento más o menos simples de los malhechores, ya que una vez les vemos podemos desentrañar la ruta que siguen más o menos rápido, pero por eso se siente una experiencia ajustada en cuanto a posibilidades en ambos bandos. Es cierto que el sistema de checkpoints puede ser algo duro en ciertos momentos de la trama, pero al no ser el juego demasiado difícil no es algo que destaque particularmente.

Además, al inicio de cada nueva misión sus rutas cambian, por lo que cada vez que encaramos un nuevo objetivo no sabremos dónde estarán, generando unos momentos iniciales realmente mágicos. Intruders: Hide and Seek no llega para ser el Splinter Cell de realidad virtual; no es una experiencia que vayamos a recordar por su jugabilidad, sino por la tensión que genera el desarrollo de la aventura.

El juego no es muy rejugable, a pesar de tener dos finales diferentes que dependen de una decisión en la última parte de la trama. Hay extras para recoger e información que solo obtendremos si exploramos detenidamente los escenarios, pero al ser una experiencia que depende tanto de su argumento y de unas mecánicas pausadas para generar impacto, no creo que haya mucha gente que vuelva a jugarlo más de una vez a no ser que sea para enseñar la experiencia a otros. Sí que me hubiera gustado que se recreara mejor la animación que se desencadena si alguno de los intrusos te pilla; es muy genérica y resta impacto al hecho de que te hayan cogido. También puede ser repetitivo a nivel de objetivos, ya que casi siempre nos obligarán a desplazarnos de una punta a otra de la casa, a veces de forma algo tramposa. Aún así, son pequeños detalles que no empañan el gran trabajo realizado con este juego.

Intruders: Hide and Seek es una magnífica carta de presentación para Tessera Studios. Se ve que ha habido una correcta planificación de lo que tenía que ser el proyecto y un buen aprovechamiento de los recursos disponibles: han sabido dónde recortar para que el juego fuera la experiencia más redonda posible. Dentro de lo ambicioso que resulta el juego de por sí, podría haber sido perjudicial apuntar aún más alto, por ejemplo en sus mecánicas o duración.

El producto que nos llega, evidentemente, no es una superproducción, pero lo disimulan muy bien gracias a lo bien que funcionan todos los aspectos del juego. Si tienes unas PS VR y te llama el concepto del título, no lo dudes. Intruders: Hide and Seek ofrece una experiencia que pocos juegos de la plataforma pueden igualar de momento.

Intruders: Hide and Seek

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Intruders: Hide and Seek ofrece una experiencia de sigilo con una premisa muy potente, y cuyo mayor triunfo es el agobio que genera en el jugador gracias a la inmersión que aporta la realidad virtual. También puede jugarse de forma tradicional, pero no transmite las mismas sensaciones.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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