AnálisisXbox One

The Walking Vegetables: Radical Edition – Análisis Xbox One

No son zombies, son vegetales y vienen dispuestos a dar mucha guerra

Cuando ves que un juego lleva por título The Walking Vegetables haciendo la evidente parodia a The Walking Dead sabes que estás ante algo bueno, y este es totalmente el caso. Porque si algo sabe ofrecer el mercado indie es sobre todo juegos cargados personalidad, con un estilo muy propio y, además, en este juego, mucho humor.

Los alienígenas han llegado a la ciudad y no han hecho otra cosa que convertir a todos los vegetales, frutas, verduras, etc… en violentas criaturas asesinas. Tú eres uno de los tipos más duros del mundo elegido para entrar en el “Departamento Radical”, una de las fuerzas policiales más poderosas, y hacer frente a esta invasión de la forma más eficiente posible: a tiros. Una premisa cuanto menos irresistible.

Pues sí, estamos ante un arcade de acción frenética a lo Dual Stick y además con elementos de Rogue-Lite. Para quien no lo sepa, esto del Dual Stick significa utilizar un Stick para movernos y otro para apuntar en los 360º que nos ofrece la vista cenital, ya que nos atacaran en todas las direcciones, teniendo por otro lado las mecánicas Rogue-Lite para aportar cierta aleatoriedad y rejugabilidad.

El juego funciona de una forma similar a, por ejemplo, The Binding of Isaac, ya que tendremos un mapa generado aleatoriamente dividido en “habitaciones” que, en este caso, son calles de una ciudad generadas también aleatoriamente; pero en esencia son lo mismo. Cada vez que entremos a una calle se nos imposibilitará el salir de ella hasta que no acabemos con todos los enemigos que aparezcan en la zona, al terminar, existe la posibilidad de que aparezca un cofre con objetos interesantes. También podremos entrar a las casas abiertas o cerradas, pero solo si tenemos una llave encima (llaves que también hacen falta para abrir los cofres y las tiendas).

A medida que exploremos el mapa llegará un momento que tendremos un encontronazo con un alienígena, sí, uno de esos responsables que hace que los tomates sedientos de sangre nos persigan por la calle. Este será un miniboss, que a cada nivel nos atacará de una forma más perversa para darnos paso al boss del nivel una vez acabemos con él.

Enemigo cebolla de The walking Vegatables
La cebolla es el último enemigo que queda. Asolada, llora pidiendo clemencia.

Otra cosa que puede pasar mientras exploramos es encontrar al Fantasmas de las Partidas Anteriores (que por cierto, aparece poquísimo), un ser que nos dará aleatoriamente un arma que conseguimos en el intento anterior. También podemos encontrar un vórtice que nos lleva a la Dimensión de la Bonificación, donde aguantaremos oleadas brutales de enemigos mientras conseguimos todas las monedas posibles.

La mecánica, como podréis intuir, se repite nivel tras nivel hasta caer víctima de algún vegetal o algún alienígena, que nos obligará a empezar desde el principio. O también si llegamos al final del juego, cosa que dudo mucho que pase si no es al cabo de los varios millones de intentos, ya que tal y como cabe esperar, el reto no es nada fácil.

La acción en este juego es extremadamente rápida y frenética, porque al entrar a una nueva zona inexplorada se nos viene encima una horda tremenda de vegetales locos. Los hay de muchos tipos y aunque muchos se limitan a ir a por el personaje como si fueran zombies, hay otros que tienen ataques especiales. Por ejemplo, tenemos a las cebollas que lloran lanzando lágrimas en un área alrededor, las piñas que nos embisten rodando por el suelo, los limones que forman charcos de ácido para impedirnos el paso o los temibles y resistentes tomates. Y os estoy contando solo la punta del iceberg, porque conforme avancéis niveles saldrán enemigos nuevos y más fuertes.

Para combatirlos utilizaremos armas cuerpo a cuerpo (nada recomedables) y armas a distancia (totalmente recomendables). Además de algunos poderes que no han sido muy aprovechados en el juego, por ejemplo, es posible poner un barril de dinamita para dispararle cuando llegue la horda. Este tipo de poderes tiene un tiempo de recuperación bastante largo y es difícil encontrar la situación donde utilizarlos correctamente.

Conseguir un buen armamento a distancia es obligatorio para sobrevivir, Lo hay de varios tipos según la munición que utilicen: balas, cartuchos, explosivos o plasma (para las armas alienígenas). Existe una gran variedad de armas y efectos que estas tienen sobre los enemigos. Algunas los empujan hacia atrás, otras los dejan bloqueados y otras nos serán mas útiles para hacer barridos cuando estemos muy agobiados.

Pero ¿cómo conseguimos las armas? Aquí entra en juego la aleatoriedad, ya que pueden aparecer en cofres o no, sin embargo, donde las hay seguro es en la tienda, que, al igual que ocurre con los cofres, la tendremos que abrir con una llave ¿De donde sacamos la llave? Pues rompiendo cosas que hay por el escenario y rezando para que nos aparezca una. El problema es que las llaves escasean y se necesitan para todo, así que recomiendo guardarnos al menos una llave para la tienda, porque si no podemos comprar armas va a ser imposible pasar el nivel.

En la tienda podremos usar las “Radrocks”, una moneda especial que se puede obtener de los jefes finales, que las tiraremos a una ruleta especial donde nos tocará un arma más poderosa que el resto. Estas Radrocks, a diferencia de las monedas que nos sueltan los enemigos para comprar el resto de los objetos, permanecen en nuestro inventario incluso después de la muerte, con lo que acumular varias de estas en partidas largas es una gran oportunidad para avanzar más rápido la próxima vez.

Aquí encuentro uno de los problemas de este juego, que apenas tenemos sensación de progreso entre partida y partida más allá de haber acumulado Radrocks para gastarlas en la ruleta. Porque en otros juegos con mecánicas Rogue-Lite solemos desbloquear algo o mejorar nuestras habilidades después de cada partida, de forma que cada vez que nos adentramos en la “mazmorra” conseguimos avanzar más y más, aunque solo sea por un poco. También tenemos una serie de habilidades pasivas que desbloquear, el problema es que cada una pide unos requisitos para obtenerlas y son muy difíciles de conseguir, así que habrá muchas ocasiones en las que, a pesar de hacer una partida bastante larga, no consigamos desbloquear nada. De hecho, uno de estos retos es aguantar 20 oleadas en la Dimensión de la Bonificación… Y ya es difícil llegar a tres. Además, solo podemos llevar cuatro de estas habilidades pasivas equipadas. Se puede cambiar dicha equitación en la tienda, pero para eso recordad que antes hay que tener una llave.

Dimensión bonificación de The walking Vegatables
Hemos conseguido casi acabar una oleada en la dimensión de la bonificación. Ahora nos quedan 19 más si queremos desbloquear una habilidad.

Al final, después de varias derrotas, la sensación de repetitividad puede apoderarse del jugador: “He aguantado hasta el nivel 3, 45 minutos de partida, no he conseguido desbloquear nada y ahora vuelvo al principio con la única esperanza de emplear bien mis Radrocks en la tienda”. Que, por cierto, lo de las Radrocks tiene otro problema, porque si empezamos a gastarlas y a perder en los primeros niveles nos vamos a quedar sin poder usar la ruleta y perdernos armas poderosas que serán imprescindibles poco más adelante del primer nivel. En definitiva, tenemos unas buenas bases de Rogue-Like, pero sin llegar a la variedad y las posibilidades de otros juegos que también poseen estas mecánicas.

Por otro lado, solo contamos con cuatro vidas durante la partida y cada vez que un enemigo nos ataca perdemos una. Por supuesto las vidas escasean y una opción para recuperarlas es comprarlas en la tienda, donde el precio incrementa sucesivamente según vayamos comprándolas, lo que nos impedirá comprar armas o munición. Por tanto, vamos a estar con los cinco sentidos para que no nos toque ni un enemigo, teniendo en cuenta que estos vienen en hordas y a veces se forman auténticos Bullet-Hell en pantalla, la tensión que provoca el querer conservar las vidas mientras lidiamos con la que se nos viene encima es tremendamente divertida y uno de los puntos fuertes del juego. Porque además la jugabilidad está muy buen cuidada y el movimiento por los mapas es bastante fluido, sobre todo con el mando de Xbox One.

No podía ser de otra forma para un juego de este tipo. Los gráficos son, por supuesto, pixel art, y muy bueno. Aunque luce bastante más minimalista que otros juegos que utilizan este recurso podemos destacar sobre todo la forma en la que se han diseñado los enemigos que lucen muy caricaturescos.

Como la acción se sitúa en los años 80, se han empleado paletas de colores acordes a la época, con tonalidades bastante psicodélicas sobre todo y una especie de filtro que “simula” la reproducción de un vídeo VHS. Filtro que no aporta mucho y al menos en esta versión de Xbox One no es posible desactivar, pero en general el apartado gráfico cumple con creces.

Por otro lado, la música está muy en la línea de Hotline Miami pero sin llegar al nivel de este. Aunque me han gustado las melodías techno ochenteras que tiene el juego, tienden a repetirse bastante y terminan pasando desapercibidas.

Boss de The walking Vegatables
Uno de los jefes más estresantes del juego. Esperad a verlo atacar.

The Walking Vegetables es un juego bastante divertido y también muy adictivo. A la larga se empieza a hacer repetitivo irremediablemente, pero siendo este uno de sus pocos defectos se trata de una compra más que recomendada siendo su precio el de 12,99 €.

Recomendado para los fans de la acción frenética, el humor absurdo (os vais a reír mucho con este juego) y por supuesto los retos con una dificultad elevada. Pero si lo que buscas es un Rogue-Like en todo su esplendor quizás prefieras otros títulos.

The Walking Vegetables: Radical Edition

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Acción y humor a partes iguales. Un buen juego con el que poner a prueba tus habilidades al mando.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X