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Reseña de La Leyenda: Final Fantasy IX de Héroes de Papel

Una excusa para volver a visitar el mundo de Gaya y sus personajes

En su debut, una parte de la comunidad jugadora reconoció el mérito de Final Fantasy IX, mientras que la mayoría pensaba en el noveno episodio como uno normal y algo flojo. Al final, el tiempo ha puesto en su lugar al juego, el cual, aunque vendió menos que FF VII y FF VIII, goza de mejor reputación en la segunda década del año 2000 que en la primera. Será cuestión de retrospectiva, justo el tipo de trabajo que hizo Hironobu Sakaguchi para planificar FF IX. En propias declaraciones, lo considera el videojuego que siempre ha soñado hacer para la querida saga JRPG. Y de sueños también va el asunto, pues el equipo de Squaresoft logró dar a luz un auténtico cuento de hadas interactivo recién entrado el siglo XXI. La historia empieza con una princesa captiva, una malvada reina y un valeroso guerr… ¿actor? No, ¿un ladrón…? ¡Ah, secuestrador!

Los cuentos de hadas siempre tienen sus partes bonitas y sus trabas con los personajes, y deben terminar con un final feliz (al menos las adaptaciones y las obras originales hechas en el siglo XX, en buena parte por Disney). La moraleja final, de tenerla, a veces se agua, pero se puede extraer siempre alguna lección de vida. Quien haya jugado a Final Fantasy IX sabe que el camino del héroe tiene mucha más introspección que más allá de la cubierta y un estilo caricaturesco. Temas como la soledad, el duelo, la depresión y, en especial, la muerte, brotan con cada descubrimiento de Yitán y su grupo. A nivel personal, pienso en FF IX como el mejor o de los mejores videojuegos que retrata el Eros y el Tánatos, las pulsiones de vida y muerte.

Para aglomerar esta gran épica de los elegidos por el destino y las circunstancias, la editorial Héroes de Papel sacó adelante La Leyenda: Final Fantasy IX, un libro escrito por Mehdi El Kanafi, Nicolas Courcier, Fabien Mellado y Raphaël Lucas y publicado en España el noviembre de 2017. Cristina Quintana fue la encargada de la traducción de la fuente francesa (La Légende Final Fantasy IX). En cuanto al prólogo, Valérie Précigout, escritora gala de renombre, fue la encargada del título francés; al sur del país del amor, Pablo González Taboada (puede que más conocido como Caith Sith) fue quien lo escribió con ilusión. También me gustaría mencionar el trabajo de Ezequiel Sona por la adaptación del diseño y a Ricardo Martínez y Daniel García por la corrección.

En algo más de 200 páginas, la estructura del libro nos cuenta el universo, historia, personajes, claves y otros elementos en la creación de esta, la última entrega de Final Fantasy en PS1. La serie La Leyenda empezó por Final Fantasy VII y hace no mucho que alcanzó a la décima entrega, hecha ya por Square Enix. Pero volviendo al ojito derecho de Sakaguchi y Uematsu, La Leyenda: Final Fantasy IX es un libro de tapa dura, gran tamaño (tirando más a DIN A4 que a A5), con única presencia de un fondo blanco con letras en negro de grosor considerable y de estética minimalista y elegante. La falta de ilustraciones, al contrario de lo que pensé al inicio, no dificulta una lectura amena que revivirá buenos y amargos momentos a los jugadores de este clásico. De no ser especial amante de la saga de Square, recomendaría cualquier otro libro de Héroes de Papel si lo que buscas es algo de prosa dedicada a los videojuegos.

He de mencionar que, si bien se nota que los escritores plasmaron esa pasión por Final Fantasy IX en puño, letra y luego imprenta, se nota mucho cuándo “habla” cada uno. Esos cambios te pueden sacar a veces de lugar, y creo que por esa misma razón hay datos que se comparten tres veces o incluso más a lo largo del libro. Tampoco dudo que todos ellos sean conocedores del videojuego y sus secretos, pero aún así echo en falta más menciones a otros profesionales o especialistas. La limitación de fuentes de información me da la sensación de que el escrito se hizo con prisas, y las prisas nunca son buenas compañeras.

Lo bonito de la historia es que no se organiza según los sucesos del juego, sino cronológicamente al universo y lore. Se comienza por el principio: el proceso de fagocitación de Terra, nacimiento de Garland, el Mundo Cristalino y la historia geopolítica de Gaya. No podía apartar la vista de esta estructuración tan acertada. Cuando los párrafos alcanzan la introducción de Final Fantasy IX (tanto la troupe Tantalus como Vivi entran en Alexandria), el escritor pasa de profesor a colega. Desde este punto, a partir de la página 26, es como si un amigo tuyo te contara grosso modo qué cosas pasaban en el videojuego. «De A iban a B, y de B a C porque ocurría D». Me pareció una lástima esta transición un tanto superficial. Más adelante, en los próximos actos, ahondan en entresijos más importantes, pero al menos se podría advertir de antemano que así se hará, como sí se practica al menos en el siguiente capítulo.

Principio de Final Fantasy IX en donde Vivi pasea por la plaza de Alexandria por primera vez.

El autor organiza una introducción a todos los personajes de relevancia, empezando, como no, por los protagonistas; después personajes secundarios (tanto buenos como malos) y remata con la mejor parte al final. Hasta ahora solo se ha arañado la superficie de los personajes, sin profundizar mucho, pero encarrilando para hablar del jefe final. No Kuja, el jefe JEFE final, Tiniebla Eterna (o Necron). La filosofía del poderosísimo ente que no obedece a la realidad sirve a las tramas de, principalmente, dos personajes: Vivi y Kuja. ¿Qué hay después de la muerte? ¿Por qué las ansias de vivir? Lo dejaré aquí, que tampoco quiero despacharlo todo.

Como giro a los antecesores Final Fantasy VII y VIII, la novena entrega presenta un mundo en el que coexisten fantasía medieval con, literalmente, trazas de una población futurista olvidada. Magia y tecnología sirven una a la otra, como por ejemplo pasa con las naves aéreas, que aprovechan la energía de la Niebla. Las semejanzas con el mundo de FF VI no son pocas. A grandes rasgos, este tercer capítulo del libro es corto, pero muestra y rememora las nociones principales de cada población y, en menor medida, cada raza.

Personajes jugables de Final Fantasy IX: Blank, Eiko, Steiner, Freija, Yitán, Garnet/Daga, Vivi, Amarant y Quina.

El mejor de los ocho actos, incluyendo prólogo, introducción y desenlace. Si el primer acto fue cronología de la historia, el acto cuatro aplica esa misma base al desarrollo de FF IX. Desde que Sakaguchi imaginó su Final Fantasy ideal, pasando por la reunión de su grupo en Hawái y grandes personalidades como Nobuo Uematsu, Yoshitaka Amano o Hiroyuki Ito, y hasta llegar al post-lanzamiento y acogida del público. Es interesante que este fragmento reúna citas de los desarrolladores, describiendo cuál era su idea personal del juego y cómo ejecutaron el trabajo.

Fragmento breve de los aspectos jugables clave del juego. Están lo suficientemente desarrollados y engloba la mayoría, haciendo hincapié en la exploración, la estrategia durante los combates y los oficios o clases de los personajes en comparación a otros Final Fantasy. También añade algunas anécdotas curiosas que, intuyo, no supieron cómo encajar durante la redacción.

La reina Brahne de Alexandrios sentada en su trono.
No olvidemos que Su Opulenta Magestad Brahne Raza Alexandros XVI no tiene una ideología política clara, por mucho que desprecie a las otras razas de Gaya.

Un poco de orígenes de dramaturgos griegos, comedia italiana, teatro del absurdo… Realmente Final Fantasy IX bebe mucho de las obras de William Shakespeare y de Ubú Rey de Alfred Jarry. También se mencionan otras comparativas en líneas generales con menos fundamento. Directamente, se dedica una cara del capítulo en tratar el por qué no son muy comparables la reina Brahne con Hitler o Stalin (estas teorías existen). En lo que sí dedican más tiempo es en los paralelismos con la historia de Garnet y cierta figura de la Biblia, de la elegante indumentaria de Yitán, Lindblum y la Revolución Industrial o la filosofía subyacente a la evolución de Vivi. Hasta se compara la Teoría de Gaia de James Lovelock con los Mundos Cristalinos. Este acto es en el que la imaginación vuela y se despliega a raudales.

El capítulo más largo, y quizás elaborado, de todos. Las fuentes de información brillan por su abundancia y enriquecen más al lector. Todo un repaso a artículos, títulos semejantes de RPG y descripciones de términos como Super Deformed (o SD). Dicho esto, al principio del séptimo acto nos sumergimos en el mundo del rol, tanto literario como el juego en papel. De nuevo, se recurre a los orígenes del mismo, plagado de fantasía y exuberante dedicación. De aquí en adelante son nociones de mapeado, localización, sensación de inmersión, narración, multiculturalidad, diálogos, personajes y resaltaría sobre todo la nostalgia, vista acertadamente por el autor como una ilusión. Se deja claro que Final Fantasy IX es un masterclass de exposición teatral que, por desgracia, no conquistó a los jugadores (especialmente los de Occidente, encantados con la ciencia ficción de los dos anteriores Final Fantasy).

Si el anterior acto fue el más largo, el capítulo dedicado a la BSO de FF IX es el más corto. El soundtrack es muy bueno, como todos los Final Fantasy en general, pero combinando distintas inspiraciones musicales más allá de Japón. En palabras del compositor principal, Nubou Uematsu, esta pieza es en la que se sintió más inspirado y se siente más orgulloso. Y, al igual que Sakaguchi, la novena entrega es su favorito de la serie de Square. También se menciona el trabajo final de Kunihiko Kurosawa, aportando las últimas pinceladas.

Fotografía de Nobuo Uematsu
Nubou Uematsu siendo muy feliz.

La lectura de La Leyenda: Final Fantasy IX me ha resultado una vuelta a la magnífica pieza audiovisual de Squaresoft. Había puntos que recordaba, otros no tanto (¡la Teoría de Gaia me dejó con el culo torcido!). El análisis de los autores se centra mucho más en las partes positivas del último Final Fantasy de Sakaguchi, mientras que relega en segundo plano la enumeración de sus contras, si bien las mencionan.

Con todo, recomiendo este libro a todo aquel fan de Final Fantasy IX o que lo hubiera jugado sin entusiasmarle mucho, para que reconsidere su opinión. De no haberlo jugado, es mejor alejarse y mirar otro ensayo. Si eres del primer grupo y posees más de 20 €, puedes echarlos en el libro de Héroes de Papel (aunque personalmente se me haga algo caro); si eres del segundo, en Steam y PlayStation Store está la versión remasterizada en HD de FF IX a 20,99 € y en iOS y Android a 22,99 €. Todas opciones viables para hacer honor a este JRPG de culto.

Hasta aquí todo, damas y caballeros. Me despido de ustedes no con la canción estrella, pero sí una de las más recordadas por estos lares y que viene como anillo al dedo para recordar el inicio del videojuego. ¡Vamo’ Alla Flamenco!

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Daniel "Fullbull" Rubio

No me pidas mucho para los textos, que solo hice el bachiller de ciencias. En esta vida me gustan tres cosas: Cerebro, videojuegos y carlinos. "La esperanza es lo último que se pierde".

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