AnálisisXbox One

Below – Análisis Xbox One

Y al final del camino, miré atrás y vi la senda recorrida

Han pasado más de cuatro años desde que Below confirmó su llegada a la consola de Microsoft, pero no fue hasta finales de 2018 que pudimos ver esta aventura rodeada de un halo de misterio y silencio. Fue anunciado con demasiada antelación, según sus creadores, cuando aún era un proyecto en pañales que solo poseía esbozos de lo que sería el periplo que tenemos hoy día.

Aunque he llegado tarde, ya que fue lanzado el 14 de diciembre del año pasado, gracias al Xbox Game Pass he podido embarcarme en un viaje lleno de frustración, conocimiento y soledad. He tenido tiempo de descubrir mis límites en el calor de una hoguera en una playa alejada de todo, como también haciendo frente a secretos que he descubierto con cada muerte y torpeza.

Os diré algo antes de meternos en materia, Below no es el final de camino, si no el transcurso hasta ese momento. Ese secreto tan codiciado por un silencio opresivo y una prueba constante no es más que la recompensa por todas nuestras hazañas. Porque no hay nada más reconfortante que mirar atrás antes de dar el último paso y respirar hondo, recordando todo lo que hemos tenido que hacer para llegar a ese momento.

Que comience la peregrinación.

Hay pocos juegos que muestren su filosofía de una forma tan acertada y directa como Below. Su cinemática de introducción es una declaración de intenciones y la primera enseñanza del juego. Como espectador asistimos a una cinemática de unos cinco minutos de duración donde únicamente veremos un barco navegando por unas aguas calmadas, abriéndose paso entre la bruma con destino a una isla en mitad de ninguna parte.

Capybara Games nos trae un título donde la paciencia es la mayor virtud y el desconocimiento su principal razón de ser. Below es parco en palabras, jamás se rebaja a decirle al jugador dónde ir, qué hacer o siquiera cómo funcionan sus mecánicas. Una vez el barco llega a la orilla y tomamos los controles, nuestros logros y fracasos son nuestros. Esta puede ser la primera barrera que encontraremos en el título, pero una vez superada con nuestros primeros hallazgos descubriremos el placer que se siente al descubrir tus primeras recetas, cómo enfrentar a los enemigos o cómo gestionar nuestro inventario.

Una hoguera en la oscuridad en Below
Más allá de un guión, Below es un título que juega con las emociones y el descubrimiento. Nos mantiene siempre en la oscuridad, solos, expectantes por ver qué nos acecha en ella.

Cuando uno echa mano a ver de qué dispone, se da cuenta de que nuestro peregrino tan solo tiene en su inventario una espada, un escudo y un arco con apenas unas flechas. Pero la mayor aliada en nuestra peregrinación por la oscura y densa cueva será la linterna, que no solo iluminará nuestro camino, sino que abrirá puertas y descubrirá secretos ocultos en los húmedos y agrietados muros del lugar.

Por supuesto, usarla tendrá un coste. Para mantenerla encendida necesitaremos hacer uso de fragmentos de luz, los cuales soltarán los enemigos al morir y que tienen otros usos.

Es curioso cómo la cueva resulta una luz que atrae a las polillas, un lugar al que acudir sin ni siquiera saber muy bien por qué ni qué se pretende, no al menos hasta que el juego está demasiado avanzado. Simplemente vas y sobrevives en este roguelike de supervivencia, donde cada piso que descendemos supone más oscuridad, más peligros y menos recursos. Donde además de nuestra vida uno debe estar pendiente del hambre, el frío y la sed.

Uno de los rumores que había escuchado sobre Below era su insufrible dificultad, pero una vez jugado toca decir la maldita frase: «Below no es difícil, es exigente«; exige de ti atención, organización y saber valorar los riesgos a los que te enfrentas. Pocas veces el juego toma una actitud excesivamente con el jugador, e incluso cuando estamos superados en número con un poco de estrategia podemos ser capaces de separar a nuestros enemigos y darles muerte uno a uno hasta reducir el número, y si no, siempre podemos volver atrás.

Pero llega ese momento en el que mueres, das un paso en falso, no alzaste el escudo cuando debías o agonizaste hasta morir de hambre, frío o sed. Entonces llega ese duro momento en el que descubres que lo has perdido todo, y cuando digo todo, es todo. Un nuevo barco llega a la orilla, y donde antes estaba tu embarcación ahora solo queda madera pútrida y destrozada. Te echas las manos al bolsillo y nada, solo el equipo inicial. Ni siquiera la linterna.

Este es uno de los puntos donde estoy más en desacuerdo en Below, y es el excesivo peso de la muerte. A pesar de poder recoger nuestro cadáver, incluso alguna sorpresa que desbloquearemos más adelante y que nos ayudará a nuestra gestión, hasta a pesar de que en el mapa se nos marque dónde está nuestro cadáver, todo se vuelve engorroso y terriblemente peligroso con esta mecánica heredada de los Souls.

Como todo roguelike las salas han cambiado. Las trampas que conocías ya no están en el mismo lugar, los monstruos que acechan en la oscuridad con sus destellos rojos han vuelto, y ahora puede que nuestro camino no sea tan sencillo, o puede que sí. Y lo peor de todo es que no tenemos una luz con la que movernos, solo dependeremos de las antorchas que fabriquemos, los candiles que encendamos o las hogueras en las que descansemos. Así que toca volver a por nuestro cadáver, recoger los frutos del anterior peregrino y su linterna para proseguir, porque sin ella estamos completamente perdidos.

La muerte permanente en Below
Cada vez que muramos perderemos todos los cristales de luz, objetos, armas, armaduras y hasta la linterna. Lo que nos hará estar completamente desprotegidos.

La primera muerte es el punto de inflexión para el jugador, donde cambia por completo la tónica. Llega el momento en el que sabes que morir tiene un coste demasiado doloroso, y si prosigues jugando todo cambia a partir de ese instante. En mi partida fue el punto donde comencé a explotar todos los recursos que el juego me brindaba, dejas de pensar en el aquí y ahora para prepararte para el futuro. Sabes que morirás, no cuándo ni dónde, pero debes prepararte para cuando lo hagas y un nuevo peregrino llegue a la playa y todo comience.

Siendo realistas, pocos jugadores superarán de una asentada Below, insisto, no es un título extremadamente difícil pero los recursos escasean y las torpezas, que siempre habrá alguna, se pagan caras. Es por ello que explorar se vuelve más importante que nunca, y no solo porque así conseguiremos más recursos, si no porque descubriremos accesos al exterior que nos servirán como atajos para volver a la puerta de la cueva, o acceder a un punto más avanzado y morimos dentro. Es por ello que es necesario recorrer todos los pisos y estar pendientes a cada recoveco para encontrar una posible ruta alternativa para descansar de los peligros de la cueva.

El título de Capybara Games es tremendamente simple en realidad, algo lógico para no dejar atrás a ningún jugador en su afán por descubrir, no solo su mundo, sino sus mecánicas que no son explicadas en ningún momento. Desde el combate, que hereda la mecánica de alzar escudo con el gatillo izquierdo y atacar con la espada con el derecho, hasta la fabricación de objetos o recetas culinarias.

Quizás este sea el mayor pecado de Below, su ritmo excesivamente lento, incluso hasta algo más avanzada la aventura no nos encontraremos con aglomeraciones de enemigos, siendo los primeros pisos encuentros fortuitos y necesarios para conseguir los cristales con los que iluminar la lámpara o activar las hogueras con el fuego azul. Pero es este ritmo el que nos deja respirar y prepararnos para lo que está por llegar, para que aprendamos que con una lanza podemos cazar peces en las orillas, beber de los charcos o matar pequeños animalillos que corren por la cueva para asegurarnos un bocado.

Inventario en Below
Es esencial explorar qué recetas podemos llevar a cabo para optimizar el inventario, por lo que tomarse un momento para probar los diferentes resultados es esencial para prepararse para lo que está por llegar.

La constante amenaza hace que siempre tengamos que prepararnos para lo venidero, chafando estos momentos de cautela algunas trampas que nos matarán de forma instantánea. Algo injusto, sí, aunque siempre se da la oportunidad de esquivarlas gracias a que estas quedan marcadas en color rojo, por lo que si no nos despistamos no debería ser algún problema.

Las enseñanzas se graban a fuego mediante el ensayo y el error. Por ejemplo, si decidimos no disponer de agua embotellada al entrar en lugares gélidos, donde no tendremos charcos que consumir, o si comemos algo en mal estado, provocando que nuestro ritmo aminore y, para colmo, que el personaje necesite vomitar, lo que nos dejará expuestos a posibles ataques enemigos.

Combate contra varios enemigos en Below
El combate resulta terriblemente simple, por lo que afrontarlo no conlleva gran dificultad. Solo notaremos resistencia ante grandes grupos de enemigos o en condiciones adversas del terreno.

En cuanto al combate, no resulta demasiado inspirado. Dispondremos de pocas armas, pero valiosas, siendo las básicas la espada y escudo, además de un arco, muy útil para eliminar contrincantes antes de hacer uso del cuerpo a cuerpo.

Podremos encontrar otras armas, aunque no demasiadas, en nuestro viaje, siendo la más útil la lanza, la única con la que se podrá pescar. Su poder es mayor al de la espalda, al igual que el rango, pero resulta más lenta y no poseemos tanta defensa como el escudo. El uso de estas dependerá de cómo queramos enfrentarnos a los enemigos, los cuales iremos conociendo en los enfrentamientos que tengamos.

Algunos, por ejemplo, serán muy defensivos, por lo que el uso del arco solo hará que perdamos valiosa munición difícil de construir. Así que quizás debamos optar por la lanza para acabar con ellos de un solo golpe, o la espada y el escudo para un golpe que pueda pillarnos con las defensas bajas. Todo esto, por supuesto, cuando el escenario no nos condicione de ninguna forma, cambiando por completo la mecánica y haciendo que tengamos que tomar decisiones desesperadas porque estamos muriendo de frío.

Y es que la IA reacciona bastante bien al combate. Los enemigos más débiles huirán de nosotros, pero si estamos en una situación peliaguda o si poseen superioridad numérica tomarán una actitud más ofensiva. Al igual que si morimos de frío y encendemos una hoguera para tener algo de calor, aprovechando para acorralarnos e intentar acabar con nosotros. Esto hace que nunca nos sintamos a salvo ni nos confiemos.

Capybara Games ha hecho un trabajo excepcional a nivel artístico. Below es precioso, aunque esta belleza solo luce en los terrenos más luminosos y exteriores, siendo la cueva algo monótona en la mayoría de sus niveles. Pero cuando salimos y recorremos los terrenos fértiles dejando el camino entre los matorrales, o nos aproximamos al acantilado y vemos las estrellas reflejarse en el mar, ahí nos damos cuenta de su verdadero potencial.

Digno trabajo también el del uso del sonido, siendo en casi su totalidad ambiental. Las corrientes de aire colándose por las grietas de la cueva o el incesante sonido de las gotas de humedad precipitándose contra la roca, todo eso ayuda a construir ese sentimiento de desamparo y soledad que rodea la peregrinación de nuestro personaje, con un mutis total hasta que llega el momento en el que la música hace presencia.

Jim Guthrie nos habla a través de la música para guiar nuestros sentidos. Por ejemplo, en los campamentos escucharemos esta canción, donde la cuerda es la protagonista de una melodía tranquilizadora, pero que arrastra un sentimiento de soledad en nuestro camino. Porque esto es solo un pequeño alto en el camino, nada más, una vez nos levantemos y huyamos del calor de la hoguera, el silencio nos espera.

Gran parte de las composiciones son con sonidos digitales, prolongados y que chocan al oyente por su aparente falta de sentido con la ambientación, añadiendo ese halo de misticismo tan típico de la obra. Pero esto no son más que susurros en el perpetuo silencio.

Below no es un juego perfecto, ni mucho menos. Entre sus fallos están el extremo silencio de sus mecánicas, lo cual ofrece un tremendo shock inicial, un combate simple y un sistema de muerte que, en ocasiones, puede complicarnos la existencia demasiado. Pero con todos esos ‘peros’, el juego de Capybara Games consigue lo que propone: un viaje de descubrimiento.

En el descenso a la gruta he descubierto de nuevo mis límites como jugador, he aprendido a no pensar en mi simple supervivencia, si no a gestionar mi propia muerte y facilitarme las cosas si esta llegaba. He visto secretos escondidos ante mis ojos y, a pesar de mi desconocimiento, he descubierto cuál era mi objetivo en esta peregrinación llena de silencio, reflexión e inseguridad a cada paso que daba.

Supongo que cada uno encontrará su propio camino en esta peregrinación. No todos gustarán de ella, muchos volverán sobre sus pasos y otros se armarán de valor hasta superarla. Pero a mí, a pesar de su imperfección, ha conseguido encandilarme.

Below

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Una experiencia minimalista y de pocas palabras, pero con grandes enseñanzas. Sus virtudes son a veces su perdición, pero si consigues encontrar el gusto en su dureza y total libertad, será un viaje lleno de penurias y alegrías. Un título que merece la pena jugarse.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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