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Dioses caminando entre hombres: La figura cultural del coloso en la obra de Fumito Ueda

Antes de empezar quisiera aclarar un par de aspectos. El primero es que sé que tanto la temática de este artículo como el formato que he seguido para mi explicación son bastante atípicos, pero es el mejor método que se me ha ocurrido para que hagáis este recorrido conmigo. Y en segundo lugar quiero aclarar que también sé que todo esto no deja de ser una reflexión por parte de un fan cautivado, que busca darle algo más de fondo al mundo de Shadow of the Colossus (como hace VaatiVidya con Dark Souls, por poner un simil). Pero eh, ya basta de excusas. Si DayoScript pudo hacer un video-análisis de 20 minutos sobre la pizza con piña yo puedo hacer esto. Empecemos:

Lista de colosos de Shadow of the colossus
La relación de los colosos con el mundo en el que habitan se me antojó un misterio que no podía dejar de lado, y que me ha llevado a pasar horas y horas buscándoles cabida en el plano cultural de su mundo.

Posiblemente esta sea una de las frases más repetidas de nuestro sector, y estoy totalmente de acuerdo con ella. La obra de Fumito Ueda es una auténtica obra de arte, y yo creo que si por algo destaca el buen arte es por no limitarse a presentarse ante el espectador sin más, sino que atrapa su atención, le despierta interés, le suscita preguntas y, en resumen, le hace querer conocer lo máximo posible sobre la obra. En ramas como la pintura, la música o el cine este picoso interés se suele paliar conociendo más a fondo al autor y su contexto, es decir, conociendo aquello que rodea a la obra, pero es que el videojuego es un arte interactivo en el que podemos meternos en la obra, y ese pequeño rasgo cambia por completo la dinámica desde la que podemos verlo. Fue precisamente en uno de esos días en que recorría el mundo de Shadow of the Colossus cuando comencé a fijarme en los restos arquitectónicos de la Tierra Prohibida que aún estaban en pie y a preguntarme qué secretos escondía la fría piedra sobre la civilización que la construyó y que de una forma u otra convivió con los colosos.

¿Y quiénes eran estos colosos? ¿Dioses? ¿Guardianes? ¿Armas? Esas fueron las preguntas que comenzaron a obsesionarme (sobre todo al deseo de arqueólogo que hay en mí), y que (aunque yo no lo sabía en aquel entonces) darían origen a este artículo. Primera cuestión: Origen de los colosos.

Recuerdo perfectamente como uno de los elementos en los que empecé a fijarme tras hacerme estas preguntas y ver el juego desde un nuevo enfoque fue la localización de Phaedra, el cuarto coloso (“el caballo”, vamos), ya que su zona me recordaba mucho (salvando las distancias) a los túmulos funerarios íberos que había estudiado durante la carrera. En estos túmulos los guerreros eran enterrados junto a sus armas, ajuares y todo aquellos que se relacionase con su persona, como sus monturas, que en su caso no podían ser ninguna otra que los caballos. De este modo me plantee la posibilidad de que el propio Phaedra tuviera o hubiera tenido algún papel dentro del mundo funerario de esa cultura. Esto no era nada descabellado ya que son varios los colosos que se encuentran localizados en entornos que podrían recordar o guardar relación con lugares sagrados o litúrgicos (templos, santuarios, necrópolis…), así que la idea de los colosos como divinidades comenzó a ganar fuerza en mi mente. Cada ubicación de un coloso podría ser un espacio de ocupación de 16 pequeñas tribus, cada una con un coloso consagrado a un tipo de culto específico, y el Templo Central actuaría como un núcleo que acogiera todos los cultos y donde se presentaran las ofrendas frente a la estatua de cada coloso (es algo bastante común en las culturas antiguas).

Arte conceptual de Shadow of the colossus
Phaedra como guardián de los túmulos de los muertos fue el primer hilo del que tiré a la hora de empezar con este artículo.

La idea era prometedora, sin duda, pero presentaba bastantes taras. Partiendo del mismo punto que con Phaedra (la localización) no todos los colosos parecen estar en lugares litúrgicos, dándose incluso la dualidad de ver cómo mientras algunos se encuentran atrapados bien por barreras naturales o artificiales, otros por el contrario se encuentran al aire libre, de modo que debía buscar otros elementos que asociaran a estos gigantes con algún tipo de culto. Tras un rato comencé a pensar en la fisionomía de los colosos, que ya sea zoomorfa o antropomorfa en cada uno de ellos, siempre está recubierta de revestimientos líticos (piedras) que forman parte de ellos y que no me terminaba de encajar como un elemento natural. Esto me hizo acordarme de la figura del golem de la mitología hebrea, un ser hecho de materia inanimada (como el barro) dotado de vida para cumplir un propósito. Esta idea comenzó a cuadrarme más ya que, aparte de la evidencia de que los colosos parecen estar hechos con tierra (de ahí que a muchos les brote hierba del cuerpo) recubierta de rocas, veía con más sentido que los colosos fueran figuras que los propios habitantes hubieran hecho inspirándose en los elementos que tenían alrededor, como los animales, del mismo modo que se veía en la mitología egipcia antigua, cuyas deidades provenían mayormente de su propia fauna autóctona adornada y asociada con rasgos humanos.
Lo más curioso de esta posibilidad sería el hecho de que, si bien algunos de los colosos podrían encontrar su símil en la fauna que aún se ve en el juego (lagartos y aves), según esta teoría los habitantes de la Tierra Prohibida debieron de conocer en algún momento de su historia lo que era un toro, o un león, un jabalí… Animales que debieron de pasar o incluso habitar esas tierras. Por su parte, las figuras humanoides podrían representar perfectamente algunos individuos destacados de su propio folclore, como pudieran haber sido famosos guerreros o reyes. Llegado a este punto me pareció fascinante cómo lo que comenzó siendo un charco podría tener la profundidad de un lago. Pero volvamos a la teoría de que los colosos fueran como los golems ¿cuál era su cometido?

Golem de piedra de Los Simpson

En un primer momento quise obviar la función de los colosos como confinadores de Dormin, y seguir barajando la posibilidad de los 16 pequeños núcleos de población ligados a su respectivo coloso. Llegué a pensar que fueran guardianes encargados de proteger a su población de cualquier ataque que llegara desde el exterior (puede que incluso de los otros colosos), pero la deseché rápidamente porque me pareció demasiado belicosa. Era más lógico que tuvieran una finalidad común que un enfrentamiento continuo. Entonces pensé en que los colosos hubieran sido fabricados como una forma de protegerse de Dormin (igual que las bestias divinas de Breath of the Wild con Ganondorf) y que los habitantes, a modo de agradecimiento por su protección, acabarán rindiéndoles algún tipo de veneración y culto, enlazando de esta manera de vuelta con su localización en recintos sagrados. Pero entonces surgía otro problema: la aparición de los colosos. Uno puede ir hasta el punto en el que sabe que mora un coloso y, sin embargo, no verle porque no es el próximo que le toca derrotar. ¿Podíamos entonces plantearnos si el coloso había estado ahí con anterioridad a nosotros? En muchos ritos y creencias las ceremonias siguen un estricto protocolo en el que antes de poder hacer algo debes realizar una acción anterior, y el procedimiento que hacemos en cada partida de descubrir a los colosos en un orden fijado encajaría con el de cualquier otro ritual.

En ese momento una nueva teoría cruzó mi mente. Hubo de existir una civilización que habitara esos lares y construyera todo cuanto podemos ver en el juego, hasta el momento en que Dormin llegó. Fue ante su amenaza que se crearon los colosos para que guardaran en su interior pequeñas partes del poder de Dormin hasta dejarle sometido a poco más que su esencia. Tras esto los colosos serían encerrados en sus respectivas áreas y la población abandonó su hogar, que desde aquel momento pasó a ser la Tierra Maldita que todos conocemos. Los colosos nunca conocieron a sus creadores, por eso no nos atacan nada más vernos (a no ser que se sientan amenazados), porque es la primera vez que ven a una persona.

Al final, la verdadera sombra de los colosos fue su propio destino. Fueron creados para ser encerrados en una hermosa tierra que nunca podrían recorrer libremente, abocados a una misión que no conoce descanso y condenados a pasar por este mundo como gigantescas pero efímeras sombras…

Caída del coloso
Puede que la sombra del coloso fuera el propio sino de estos, condenados a vivir atrapados en un mundo que nunca recorrerían, y a caer por nuestra espada.

Este es mi artículo, gente. Espero que os haya gustado, o por lo menos os haya parecido interesante. Ha sido un proceso laborioso pero creo que ha valido completamente la pena y haber podido traeros esta teoría (o mi visión, podríamos decir) de cómo pudo ser el mundo de Shadow of the Colossus. ¿Tenéis vosotros alguna otra por ahí? La sección de comentarios lleva de capa caída bastante tiempo pero, si alguien se anima, me encantaría leer otras teorías. Un saludo, gente.

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Jorge Serrano Cañero

Yo he visto cosas que tu ni creerías... He vencido a hordas de zombies en el Viva Piñata. He ganado la Copa Champiñón a lomos un chocobo. He completado la trilogía de The Witcher a base de Flipendos. Y he recorrido Shadow Moses con un traje de luces por una apuesta... Todo para que al final mi princesa estuviera en otro castillo ¯_(ツ)_/¯

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