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El alcohol y los videojuegos

¿Cómo se representa el alcohol en el décimo arte?

En el mundo de los videojuegos el alcohol es un recurso que se usa muy frecuentemente para dotar de más personalidad a los personajes; porque cabe admitir que después de una escena de acción intensa beber hace las cosas más dramáticas e interesantes. En cambio, a diferencia del cine, el cómic y la literatura, donde el alcohol es únicamente un recurso narrativo, en los videojuegos el jugador es capaz de interactuar con el alcohol de forma libre, más allá de la propia historia y cinemáticas.

Así pues, según el videojuego, el alcohol puede representar una cosa u otra, dependiendo de por qué se utilice en el gameplay y qué peso tiene dentro de la propia trama.

Tomaremos unos cuantos videojuegos donde el alcohol tiene un papel importante como ejemplos.

Para empezar tenemos a Yakuza Kiwami (Sega, 2016), remasterización del título original de PlayStation 2 Yakuza (Sega, 2005). En este título controlamos al yakuza Kiryu Kazuma por Kamurocho, una recreación del barrio rojo de Shinjuku en Tokio. Entonces hay dos elementos presentes en el videojuego: la mafia japonesa en un entorno de violencia, alcohol, juego y prostitución, por lo que está claro que nuestro protagonista debe ser un tipo duro bien arraigado a la cultura japonesa del alcohol -whiskey, cerveza y sake- y lo disfruta como cualquier otro. Así pues, el alcohol en Yakuza es un elemento curativo: Kiryu puede ir en cualquier momento a cualquier bar, tienda o restaurante para servirse un buen trago, y cuanto más grande sea más salud recupera; es decir, el videojuego premia al jugador por beber cada vez que lo necesite y sin ningún tipo de penalización.

Yakuza Kiwami
El alcohol en Yakuza Kiwami es considerado prácticamente un lujo y un gusto. Además, muchas escenas del juego transcurren en un bar.

Por otro lado, un videojuego en el que también se premia el hecho de beber alcohol pero también se penaliza es Bioshock Infinite (Irrational Games, 2013). En los niveles de esta aventura el protagonista, Booker DeWitt, puede ir recogiendo comida y bebida. Estos actúan como consumibles para recuperar vida y sales, la energía que necesitamos para utilizar nuestros poderes, obtenidos a través de los Vigorizadores -conocidos como Plásmidos en el primer BioShock-. En el videojuego también podemos encontrar por el mapa varios tipos de alcohol que nos recuperará nuestro indicador de sales, pero también nos quitará un poco de vida.

De esta forma el alcohol se representa como un líquido que si lo ingerimos actúa en reacción con nuestro cuerpo para recargar nuestras sales, pero, como es bien sabido, el alcohol es perjudicial para la salud y el juego lo plasma de una forma muy directa: bajando literalmente nuestra barra de salud.

Consumibles en Bioshock Infinite
Consumibles en Bioshock Infinite. Entre ellos, el alcohol.

Un caso un tanto distinto es el de Max Payne 3 (Rockstar North, 2013). En este juego el alcohol no es un elemento interactivo, sino que forma parte del propio desarrollo de la trama y del protagonista, Max Payne. Payne es un hombre que por culpa de unos acontecimientos que ocurrieron en su pasado se ve atormentado, cayendo en una espiral depresiva y dolorosa que intenta remediar a base de muchas pastillas y alcohol.

Así pues, momentos antes de las secuencias de acción y tiroteos del juego -ya que Max es ahora el guardaespaldas de una pareja multimillonaria en Sao Paulo, donde las cosas no tardarán en torcerse- , es perfectamente común ver a Max Payne borracho y con un vaso de licor en su mano, pero en el momento de disparar Max está perfectamente lúcido y la jugabilidad no se ve en ningún momento alterada o con algún hándicap por el hecho de que el protagonista haya estado bebiendo mucho. En consecuencia se crea una disonancia entre la carga dramática con el alcohol en la trama y la jugabilidad, siendo esta última un third-person shooter del estilo de Rockstar.

Max Payne borracho
Max Payne completamente borracho en un bar, momentos antes de pelearse con unos matones.

Al contrario que ocurre en Max Payne 3 hay dos juegos de Rockstar que saben adaptar sus mecánicas y jugabilidad de mundo abierto en base a haber tomado alcohol: Grand Theft Auto V (Rockstar North, 2013) y Red Dead Redemption (Rockstar San Diego, 2010). En ambos juegos si el jugador decide irse a algún bar, taberna o saloon a beber y emborracharse el jugador no recibe ningún tipo de recompensa o curación como se ha visto anteriormente, sino que el personaje entra en un estado de embriaguez -intentando imitar a la realidad- donde su coordinación, movimientos y visión se ven afectados por el alcohol. Además, cabe añadir que este hándicap no afecta de ninguna forma al desarrollo de la trama del juego, ya que es decisión del jugador y solo puede eliminarse cuando el protagonista se detiene a vomitar el alcohol.

Efectos del alcohol en Grand Theft Auto V.

Un ejemplo completamente diferente de un videojuego en el que se represente el alcohol es The Red Strings Club (Deconstructeam, 2018). En este título el alcohol toma un papel distinto y mucho más relevante: es el elemento mecánico principal en la jugabilidad, gran parte de la trama gira en torno a este y según qué tipo de alcohol utilicemos obtendremos un resultado diferente en nuestra partida.

En esta obra controlamos a Donovan, un barman y bróker de información en el bar The Red Strings Club, ambientado en un futuro cyberpunk. Para extraer información de sus clientes Donovan puede mezclar cuatro licores -vodka, tequila, ron y bourbon- para hacer cócteles, mostrando y alterando las emociones y los estados de ánimo de cada cliente para dialogar con ellos enfocados en una postura u otra.

Entonces, este juego es capaz de hacer que tanto la trama como la jugabilidad giren en torno al alcohol, o más bien dicho, al acto de beber y, simultáneamente, crear diálogo y socializar.

The Red Strings Club
El alcohol en The Red Strings Club juega un papel fundamental para los personajes.

En conclusión, el alcohol en los videojuegos no es solo un simple recurso que se utilice de una misma forma y circunstancia en todos los videojuegos, más bien todo lo contrario. El alcohol es una navaja suiza que puede emplearse de diversas formas -algunas mejores y otras peores-, y con resultados diferentes según la intención del autor.

En algunos títulos, el hecho de beber es una bonificación, en otras un hándicap, y en algunos casos, ambas. Otros videojuegos lo llevan más allá e implementan el alcohol dentro de su trama, y en la mejor de sus ocasiones consigue mezclarse -y nunca mejor dicho- con la propia jugabilidad. Así pues, alcohol y videojuegos, sí pueden llegar a ser una buena combinación.

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Pol Belzunces

Sic · Parvis · Magna. Me apasionan los videojuegos, aunque también me encanta el cine y el mundo de la comedia. Mi "trifuerza" de videojuegos favoritos son la saga Bioshock, Uncharted y Metal Gear. Tengo debilidad por la estética de los años 80, así que sí, Hotline Miami es de mis juegos favoritos.

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