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System Shock: La saga de culto predecesora de BioShock

Una de las influencias más grandes en la industria de los videojuegos

Allá por 2007, Irrational Games nos sorprendió con un juego que arrasó en crítica y público de manera espectacular. Si, estoy hablando del primer BioShock, que tuvo una secuela un tanto fría y una tercera parte que fue de nuevo una obra maestra puesto que volvió a contar con la mente de Ken Levine. Pero ¿realmente fue BioShock el primer juego de una saga? Pues sí y no a partes iguales, ya que el mismo Ken Levine junto a Irrational Games y Looking Glass Technologies desarrolló años atrás System Shock 2, que, como veremos a continuación, es una precuela espiritual de la saga BioShock marcando muchas de sus mecánicas y aspectos jugables. Y, a su vez, el primer System Shock ha sido uno de los juegos más influyentes de la historia, no solo marcando los pasos a seguir para muchísimos videojuegos del género, sino poniendo las bases para todo lo que Irrational Games crearía después.

Hay que decir también que esto no se trata de un análisis, sino de comentar las características tan innovadoras que tuvieron estos juegos y su gran influencia en la industria.

Nos remontamos al año 1994, el mercado está dominado por los FPS de acción frenética con Doom a la cabeza de todo el catálogo disponible y, además, es una época donde la temática de ciencia ficción, con aliens grotescos, experimentos secretos y muchos rifles de plasma, está presente en la mayoría de los videojuegos. También, dentro del catálogo de juegos con algo de acción, ya fueran FPS o no, era prácticamente imposible encontrar un título que se preocupase por contar una historia compleja de una forma que intrigue al jugador y le incite a seguir la partida. De hecho, el juego de “acción” más “narrativo” que nos podemos encontrar por aquella fecha puede que sea Alone in the Dark y su secuela, o si apuras la saga Ultima que fueron una serie de juegos RPG en primera persona (desarrollados por los creadores del juego que nos ocupa), pero poco tienen que ver con el título que nos traería Looking glass Technologies.

En este contexto nos llega el primer System Shock, producido por Warren Spector (hoy conocido por la saga Deus Ex). El juego rompió todos los esquemas adelantándose drásticamente a su tiempo, y probablemente esa fue la razón de que Doom y el resto de FPS que anteponían la acción ante todo le eclipsaran; los jugadores no estaban preparados. No obstante, se trata de un juego de una calidad excelente que consiguió tener un número considerable de ventas y, por eso, con el paso de los años se ganó el estatus de culto al igual que su secuela.

Cyborg de System Shock
De bronca con un Cyborg. Este es el uso que Shodan le dió a los cadáveres.

¿Y que hace tan especial a System Shock en 1994? Para empezar, el juego cuenta una historia compleja, enrevesada y llena de giros partiendo de una premisa muy simple: somos un hacker que acabamos de hacer un trabajo sucio modificando a Shodan, la inteligencia artificial que gobierna Station Citadel, una estación espacial donde nuestro protagonista despierta con un implante cerebral que le permite ser el rey de los hackers, pero se encuentra con que todo está desolado; los robots se han vuelto locos, los habitantes se han convertido en mutantes y Shodan quiere destruir a la humanidad.

El juego no solo introduce al personaje de Shodan, uno de los antagonistas más carismáticos y terroríficos que he visto jamás, si no que nos cuenta el argumento por medio de grabaciones y documentos encontrados, sí, esta técnica narrativa que ahora vemos en todos los juegos viene de la mano de System Shock. Además, encontrar dichas grabaciones y documentos era a veces fundamental para avanzar, ya que contenían contraseñas o códigos de acceso, lo que obligaba a los jugadores a explorar los laberínticos escenarios. Esto fue algo que pudo frustrar a los jugadores en su momento, ya que estaban acostumbrados a una acción más simple y lineal.

Por otro lado, tenemos una acción muchísimo más pausada, aquí no hay hordas de enemigos, pero uno o dos de ellos podrían suponer una seria amenaza. Para combatirlos teníamos un gran repertorio de armas futuristas que pueden utilizar varios tipos de munición y se nos permitía llevar solo unas pocas encima, lo que añadía un componente estratégico y de gestión de inventario al juego.

Diálogo de Shodan en System Shock
En el texto de la imagen encontrareis una de las primeras amenazas de Shodan en la primera entrega de la saga. Momento épico a la par que impactante.

Ah, nuestro protagonista es un hacker, así que utilizará sus conocimientos en varios minijuegos de “pirateo”; otra cosa que es de lo más habitual actualmente y viene de la mano de este título. Curiosamente aquí estos minijuegos están mucho mejor planteados que en juegos más recientes.

El punto flaco del juego estaba en su tosco sistema de control, en 1994 el WASD + ratón no se había concebido aún, y, junto a limitaciones de los motores gráficos de la época, controlar cualquier juego que se saliera de la acción lineal era un engorro. System Shock alcanzó un hito en complejidad de control con una interfaz llena de botones y cosas que toquetear, un sistema de apuntado muy engorroso y un manejo de los menús de inventario bastante confuso. Hoy día nos costaría bastante acostumbrarnos, pero os aseguro que merece la pena.

Y hasta aquí tendríamos la primera entrega de la saga, un juego con sus limitaciones, pero como ya habéis leído, se trata del padre de muchas de las mecánicas que se utilizan hoy día. Todo lo que esta primera parte trajo, se perfeccionaría en su secuela.

Es común encontrar en los “Top 10 mejores juegos de la historia” a títulos como Final Fantasy VII o The Legend of Zelda: Ocarina of Time y, a veces, junto a ellos estará System Shock 2 pese a que debido a problemas de distribución no mucha gente se hizo con él en su momento; de forma que el reconocimiento y el estatus de culto le llegó años después, dentro de un público muy selecto de jugadores. Sin embargo, para mí no solo es uno de los mejores juegos de la historia, sino que es el mejor juego que he probado jamás, y creo que absolutamente todo aquel que ame los videojuegos debería jugarlo, aunque sea un juego de 1999 y su aspecto antiguo pueda echar para atrás.

Para empezar su argumento es aún más complejo que el anterior (y solo lo cuento muy por encima para no arruinar nada a los que se atrevan con el), se desarrolla en una enorme nave espacial donde debemos ir a averiguar qué ha pasado tras el contacto con un extraño planeta y sigue la misma fórmula que el primer juego para contarlo teniendo que buscar registros, documentos y grabaciones, pero esta vez profundiza a un nivel mucho mayor en los personajes y los acontecimientos. Después, aquí Shodan brilla más que nunca y se complementa con una atmósfera opresiva que consigue que System Shock 2 sea un juego realmente aterrador. Lo que le ha llevado también a aparecer en tops de Survival Horror.

Mutante de System Shock
El mutante que viene corriendo, armado con un palo, probará de nuestra llave inglesa… ¿En que otro juego empezamos con una llave inglesa?

Es en esta entrega donde empezamos a ver similitudes respecto a lo que vendría en 2007 con BioShock. Aparecen las vitacámaras o las mecánicas que involucran a las cámaras y torretas de seguridad, pudiendo hackearlas para usarlas a nuestro favor. Dispondremos de una serie de poderes que tenemos a nuestra disposición que se recargan a base de inyecciones. ¿Acabo de oír plásmidos o me lo parece a mí? También se nos introducen las máquinas expendedoras, que podemos hackear para que no nos den el sablazo, otro elemento que cogió BioShock. Y cómo no, encontramos una mecánica fundamentada en la exploración por “sectores”, solo que aquí exploramos una nave espacial en lugar de Rapture.

System Shock 2 incluye una característica que, además de en BioShock (donde se simplificó bastante), hemos podido ver también en Prey (2017). La posibilidad de personalizar nuestro estilo de juego mediante un complejo árbol de habilidades y poderes. Podemos adaptar el juego, literalmente, a nuestra forma de jugar; si por ejemplo nos va más la acción, unos puntos de habilidad aquí y allá y estaremos corriendo y disparando como locos, si nos va la exploración, podemos pasar de ponernos puntos en habilidades de hackeo para usarlos en otra cosa, pero teniendo que explorar en busca de las contraseñas de las puertas, por ejemplo… Las posibilidades son muchas ofreciendo una gran rejugabilidad.

He comentado antes que System Shock 2 es un juego que da miedo, de hecho, la idea de hacer un juego de terror viene desde el principio de la saga, pero no es hasta esta segunda parte donde bajo el mando de Ken Levine se consiguió este objetivo.

Madre Cyborg de System Shock 2
En System Shock 2 todos los enemigos tienen un trasfondo detrás. Esta cosa de la imagen son las «madres cyborg» cuya historia es espeluznante.

Aquí no encontrareis “scare jumps” ni nada que se le parezca. El terror en System Shock 2 es algo mucho más profundo que un simple susto. Se trata de una sensación que cala poco a poco en el jugador a medida que la historia transcurre volviéndose más turbia, nos damos cuenta de que estamos solos en el espacio, rodeados de aberraciones genéticas y bajo la amenaza constante de Shodan.

El terror se fundamenta sobre todo en la genial narrativa del juego. Lo que leeremos en los documentos o escucharemos en los registros de audio será a veces cuanto menos perturbador, contribuyendo a crear la atmosfera opresiva que impera durante toda la aventura y que pocos son los títulos que la han conseguido igualar. El proceso de transformación de los mutantes, por ejemplo, es una de las subtramas más siniestras del juego.

Acabo de decir que System Shock 2 es el mejor juego que he probado jamás. Pero esto no sería posible si no fuera por su antagonista principal: Shodan.

Shodan es la antagonista más perfecta, carismática, original y, sobre todo, aterradora que he visto en un videojuego, y lo mejor de todo es que es de ella solo veremos su cara en varios monitores y escucharemos su voz. Aparece en los dos juegos, aunque donde más brilla es en el segundo pese a hacer una aparición un tanto tardía.

El personaje es una inteligencia artificial que toma consciencia de sí misma tras el trabajito que hizo el hacker del primer juego. Shodan posee una personalidad única siendo astuta, retorcida y manipuladora junto con una megalomanía que le hace pensar que es una diosa, considerando que los humanos son meros insectos sobre los que ella puede tener el control cuando le plazca. De forma que nuestro principal objetivo en los juegos consiste en impedir sus siniestros planes de dominación de la raza humana. Os estaréis preguntando ¿cómo va hacer eso una inteligencia artificial que esta en el espacio? Bueno, ya os he dicho que las historias de ambos juegos son impresionantes, y los planes de Shodan son unas idas de olla tremendas, así que si jugáis a los juegos no os quedaréis indiferentes.

Un factor crucial en el personaje es la voz. Resulta difícil de describir con palabras, pero cada vez que Shodan habla se nos helará la sangre y se nos pondrán los pelos de punta. Porque aparte de dirigirse a los seres humanos con unos imponentes aires de superioridad, su voz femenina, pero retorcida, distorsionada y oscilante, hace un buenísimo trabajo dándole un toque aún más perturbador si cabe.

Además, los autores del juego han puesto todo su empeño en que nos cree una sensación de amenaza constante. Shodan nos observa desde los monitores y cámaras, sorprendiéndonos a veces con un «¿de verdad creáis que no iba a deducir a donde correrías, insecto?» O alguna frase similar puesta ahí en el momento justo para sorprendernos.

Nightdive Studios, compañía que se encargó de las Enhanced Edition de los dos juegos de la saga, anunció un remake del primer System Shock del cual se puedo ver el gameplay de una demo con una muy buena pinta. El proyecto que se respalda en Kickstarter y a principios de 2018 se anunció que el desarrollo se detendría indefinidamente; desde entonces no se ha vuelto a saber mucho más.

Por otra parte, tenemos al estudio Other Side Entertainment (formado por miembros que trabajaron en las entregas anteriores) en pleno desarrollo de la tercera entrega bajo el mando de Warren Spector. El desarrollo se anunció en 2015 y poco más se sabe de él, salvo unas imágenes que nos muestran parte del arte conceptual del juego. Lo importante es que el desarrollo no está parado ni cancelado.

Warren Spector nos asegura que esta tercera entrega seguirá el argumento de las dos anteriores, rescatará personajes del primer juego y nos explicará que es lo que motiva a Shodan a odiar tanto a los humanos. En fin, el hype está servido y no hay nada con que saciarlo.

Concept Art de System Shock 3
Esta es una de las pocas ilustraciones prueba del desarrollo de System Shock 3

La saga System Shock está formada, por ahora, de dos de los juegos más influyentes en la industria y que han ido quedando en un panorama cada vez más underground. No puedo hacer otra cosa que recomendarlos, sobre todo si os gusta el cyberpunk y los FPS. Podéis adquirir sus ediciones adaptadas para los tiempos actuales en Steam por 9,99 €.También deciros que los juegos salieron en inglés, pero gracias al trabajo del Clan DLan podéis traducir los juegos íntegramente al español. En serio, jugadlos y no os arrepentiréis… Shodan os espera.

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Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.

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