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Top 10: Easter eggs de videojuegos 2018

Se acaba el año y llega el momento de repasarlo, aunque 2018 sea uno para olvidar. Todas esas veces que nos hemos dicho que mañana empezábamos con la dieta. Todas esas veces que hemos jurado que no comprábamos más juegos hasta terminar los que tenemos. Todas esas veces que nos hemos propuesto terminar ese relato que ronda nuestra cabeza. Todas esas veces… bueno, ya lo vais pillando.

Por eso, por que necesitamos agarrarnos a cosas buenas que hayan pasado este año, os traemos este Top 10 de los mejores Easter Eggs de 2018. Bueno, por eso y porque de alguna manera tenemos que rellenar la web mientras vamos de comida en comida, y es que al fin y al cabo mañana empiezo con la dieta. Esta vez de verdad.

Hay que reconocerle el mérito a Stephen King. Ese señor mayor pensó que los payasos no daban suficiente miedo y escribió un libro sobre un psicópata con predilección por los globos rojos y niños con chubasqueros amarillos. Por eso y porque en el fondo somos unos masoquistas a los que nos gusta pasar miedo hemos decidido que el siguiente Easter Egg en Far Cry 5 mola un puñado:

Gracias al Agente 47 los calvos están gozando de un nivel de popularidad que no se había visto desde los tiempos de Kojak y Don Limpio. Puede que sea por la alta calidad de sus últimos juegos, pero en Navi Games queremos creer que es debido a la sensualidad que derrocha su protagonista: nadie antes había conseguido tener tanto estilo al irse de un sitio:

Los Just Cause son una fábrica de Easter Egg, y es que de algún modo había que rellenar todos esos kilómetros de mapa, no todo iba a ser cosas para destruir, conducir o destruir conduciendo. Su cuarta entrega no ha sido una excepción y cuenta con varias entradas en esta lista. Lo sé, puede considerarse trampa, pero admitámoslo, una pistola que convierte en vacas a todo el mundo a quien disparas bien se merece una posición por si misma:

Por otro lado, si bien Red Dead Redemption 2 también cuenta con un montón de easter eggs, el que hemos seleccionado es tan bueno que no queremos que ningún otro le haga sombra. Y es que en Navi Games somos firmes defensores de la igualdad, por lo que poder ver a un puñado de racistas disfrazados de fantasmas y que el karma se cobre su venganza es algo que nos ha gustado un poquito. Vale, nos ha gustado mucho.

La verdad es que los ochenta fue una época muy chunga. Apenas había un par de canales en la tele, el juego de mesa Operación era el producto tecnológico más avanzado en nuestra habitación, y los parques infantiles tenían el suelo de piedra y no esa espuma blanda que hay hoy en día. Pero eso sí, la música molaba y se hicieron algunas cosas muy chulas. Raras, eso sí, pero chulas.

Algo tienen los karaokes que hacen que nos vengamos arriba y nos creamos buenos cantantes cuando realmente nadie en su sano juicio nos dejaría acercarnos siquiera a un micrófono. Puede que sea el alcohol, o quizá el estrés post traumático que causa innumerables batallas contra ejércitos de ómnicos, pero la cuestión es que varios personajes de Overwatch no han querido perder la oportunidad de soltarse la melena, casi todos en sentido figurado (desde aquí nos declaramos fans de la melenaza que se gastaba Reinhardt en sus tiempos mozos)

Antes hemos dicho que nuestra afición por los juegos de miedo roza el masoquismo, y no es que nos sobre el dinero para ropa interior precisamente. Hay algo emocionante en vivir al límite y saber que tras la siguiente esquina puede que esté el susto legendario, aquel que nos haga amocharla de manera épica y en el más allá poder presumir diciendo que jugar al P.T. nos daba risa y que Alien Isolation no era para tanto. Aunque realmente algunos tengamos que jugar en pequeñas sesiones y dejar una luz encendida cuando nos vamos a dormir.

Esta es una historia de dos hermanos que intentan fugarse de la cárcel, y no, no estamos hablando de Prision Break. A Way Out nos hizo querer a nuestros hermanos aunque solo fuese por el puro interés de que nos ayudase a pasarnos el juego. Algunos somos muy rencorosos y no olvidamos aquella vez que nos quitó la GameBoy y nos la devolvió cuando se acabaron las pilas, o aquella otra vez que se chivó a nuestra madre de que me habían castigado en el colegio. Tener un hermano a veces puede ser un rollo, pero en el fondo se les quiere un poquito, como en Brothers.

Si hay un Easter Egg que se merece llevarse el premio que para nada acabo de inventarme ahora mismo a Mejor Easter del Año sin duda es este, aunque solo sea por hacer que nos preguntemos “¿Qué narices estoy viendo?”. Y es que parece que Rico nunca ha oído hablar del refrán de “Donde tengas la olla no metas… las piernas”. Sí, estamos bastante seguros de que el refrán es así, nos lo han dicho los jefes.

Y para despedirnos haremos un poco de trampa y es que esto más que un Easter Egg es un cameo, pero seamos sinceros; puede que seamos un poco payasetes pero en el fondo tenemos sentimientos, y es que de ahora en adelante la próxima vez que juguemos a un juego de Marvel o veamos una de sus películas echaremos de menos a este señor con voz entrañable que ya casi formaba parte de nuestro día a día. No, no estoy llorando… se me ha metido la telaraña en el ojo.

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Adrián Laguna

Crecí viendo jugar a mi padre al Mario 64 y a mi madre al Banjo Kazooie... era obvio que esto de los videojuegos acabaría tirando de mi.

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