AnálisisPC

DUSK – Análisis PC

Una autentica descarga de nostalgia, volvemos a jugar como en 1996

Después de un largo Early Access por fin lo tenemos aquí al completo. DUSK llega para devolver a todos los nostálgicos de los FPS sus ansias por volver a la época de oro del género. Donde no existía la regeneración automática, los niveles no eran lineales, los enemigos venían en hordas y las armas eran dispositivos de destrucción masiva. Sé que estoy sonando un poco a abuelo cebolleta, pero todo el que conozca los FPS noventeros sabe que es un mundillo repleto de juegazos cada uno mejor que el anterior y que pocos juegos actuales han conseguido igualar el carisma, la personalidad y el nivel de acción de estos títulos.

Así que DUSK tiene unas influencias claras, siendo una mezcla que coge lo mejor de juegos como Doom, Blood, Quake o Redneck Rampage, pero también tiene elementos de otros juegos importantes. Aunque de forma menos significativa encontraremos referencias a Heretic, Hexen, Quake 2, Shadow Warrior o Duke Nukem 3D y, es más, también he visto cosillas que recuerdan incluso al mismísimo Half Life.

Probablemente el solo nombrar estos títulos y decir que DUSK bebe muchísimo de ellos sea motivo para que más de uno deje de leer y vaya a comprarse el juego ipso facto. Y no es para menos, porque si eres amante de los FPS clásicos, desde ya te lo digo: con DUSK vas a flipar.

DUSK está organizado y se desarrolla en tres episodios que agrupan una serie de niveles, en los cuales la primera partida puede ser superados entre tres o cuatro horas de juego, lo que nos deja al final una duración bastante aceptable de unas diez horas de campaña aproximadamente, según el nivel de dificultad elegido y la habilidad del jugador. Además el juego ofrece desafíos como “completar el nivel sin recibir daño” o “descubrir todos los secretos” que contribuyen a darle más rejugabilidad al modo campaña.

Tal y como pasaba, por ejemplo, en el mítico Doom, empezamos la partida sin ninguna clase de cinemática ni nada que nos cuente la historia. En aquellos tiempos por motivos de optimización del almacenamiento los temas referentes al argumento del juego solían incluirse en el manual, o directamente eran considerados poco importantes. En palabras de John Carmack “El argumento en un FPS es igual de importante que en una película porno”, es decir; los jugadores de este género, en su momento, querían acción, no una gran historia. Y DUSK sabe eso muy bien, por eso “cuenta” su argumento de manera que no interrumpa la acción salvo lo justo y necesario.

¿Cómo lo hace? Pues haciendo uso del lenguaje visual y sobre todo la libre interpretación del jugador. Si nos fijamos en la ambientación y los detalles de los niveles, así como de una voz en off que nos habla de vez en cuando, seremos capaces de formar una historia mas o menos coherente en nuestra cabeza. No contaré mucho para no arruinar detalles a los que vayan a jugar, solo diré que, encarnaremos a un tipo con identidad desconocida que despierta en un sótano colgado de un gancho de carnicero y, al grito de “kill the intruder”, tres tipos aparecen para cosernos a base de motosierrazos.

Ambientación de DUSK
La ambientación de DUSK es brutal incluso cuando se pone minimalista.

También al acabar cada episodio tendremos otro detallito que nos recordará a los clásicos: Se nos mostrará poco a poco un pequeño texto explicándonos detalles mas concretos de la trama. Aunque estos tres episodios se pueden jugar en el orden que se desee, recomiendo obviamente empezar desde el primero para ir dándole sentido a los acontecimientos del juego.

La acción sin duda alguna es un factor más que determinante en un FPS, y más aun en un FPS que simula ser un juego de hace 20 años, cuya mecánica principal consiste en disparar a todo lo que se mueva y llegar vivo al final del nivel. Nos enfrentaremos normalmente a hordas de enemigos y en ocasiones menos frecuentes a grupos más reducidos de ellos.

Los enemigos son de lo más variado y en cada episodio se descubren algunos nuevos. Los hay realmente geniales y su diseño cuadra perfectamente con la ambientación de corte terrorífico que tiene este título; los espantapájaros armados con escopetas, por ejemplo, o una especie de “brujas” que se mueven muy lentamente, pero ataca super fuerte. En el último episodio aparecerán algo parecido a zombies que te helarán la sangre con sus gruñidos y, como no, unos tipos con estética redneck encapuchados con un saco y armados con una motosierra que son el enemigo más emblemático del juego, por no hablar también de los cultistas que te disparan bolas de fuego como los Imps del Doom y los imponentes jefes finales… En fin, la variedad de enemigos que tragaran de nuestro plomo está más que servida. Y eso que he nombrado son solo unos pocos.

Sin embargo, hay otros que no están tan bien diseñados y no son tan buenos, esto es algo que va completamente a gusto de cada uno, pero en mi opinión creo que hay monstruos como esos “perros” que se mueven sobre un cacharro de madera para embestirte que sobran un poco… O que podrían haber sido planteados de otra manera. De todas formas, acribillarlos sigue siendo igual de gratificante.

Y claro, para acabar con ellos necesitamos un buen arsenal. El armamento del juego no incluye piezas como algo parecido a una BFG del Doom o los rifles de plasma muy presentes en la ciencia ficción de los videojuegos de la época. Pero si que la selección de armas resulta satisfactoria de usar contra los enemigos en una acción que resulta en todo momento estimulante y adictiva para el jugador.

Enemigo de DUSK
Solo queda un cultista vivo, pero pronto morirá. Existe una variante de estos enemigos mucho más poderosa que disparan proyectiles dirigidos.

De entre el repertorio de armas, tenemos una BRUTAL escopeta de doble cañón que homenajea claramente a la mítica escopeta de Doom 2, esta arma triturará, literalmente, a todo lo que se le ponga delante, llenando la pantalla de sangre y gibs ¡Y cuanto echamos de menos ver gibs en un videojuego!

También dispondremos una ballesta (muy parecida a la de Heretic), con ritmo de disparo lento, pero que puede atravesar paredes y objetos para disparar desde un lugar más seguro. Y un lanzacohetes aquí llamado “riveter” que dispara a una velocidad absurdamente rápida y nos servirá para acabar con los enemigos más fuertes. Ah, y en el tercer episodio conoceremos a la espada, un arma que puede atacar de forma devastadora o bloquear ataques según nuestra vida y armadura.

El resto del armamento es ya más convencional: un rifle de asalto, un rifle de caza, unas guadañas para cuando no tengas munición y unas pistolas y escopetas de palanca que se pueden llevar a dos manos.

Los niveles del juego nos proporcionan una generosa cantidad de munición para acabar con todo el que intente ponerse en nuestro camino. Como no nos tendremos que preocupar de administrar la munición, la acción consiste por tanto en correr de un lado para otro a toda velocidad utilizando el arma adecuada en cada momento y creedme, no es tan fácil como suena porque los botiquines y la armadura no son tan abundantes como la munición (recordad que aquí la salud no se os recuperará automáticamente), aunque DUSK nos ofrece un desafío a medida con varios niveles de dificultad disponibles, siendo el ultimo el más difícil donde un único disparo te mandará directo al GAME OVER. Yo, recomiendo jugar en el penúltimo nivel de dificultad, llamado “Cero Miedo” ya que incrementa el frenetismo de la acción, con un mayor numero de enemigos que se mueven más rápido y hacen más daño, pero sin provocar la frustración de perder cada vez que el enemigo te alcance.

Catedral con estética de Quake
Este tipo de escenarios están totalmente influenciados por Quake. El tercer episodio viene plagado de estas influencias.

Para terminar de combatir al horror tendremos varios “Power Ups” a nuestro alcance, que son la parte más desaprovechada y olvidable del juego. Por ejemplo, hay uno que nos sirve para escalar por las paredes y otro que convierte a DUSK en Super Hot por un corto periodo de tiempo… Sin embargo, el único que creo que acaba sirviendo de algo es el que te permite disparar a toda velocidad.

Todos los fans de los FPS clásicos conocen la importancia de este apartado. De hecho, juegos como Blood o Shadow Warrior llegaron a su estatus de culto justo por una ambientación que despuntaba del resto y un diseño de niveles complejo y laberíntico, pero divertidos de explorar.

DUSK tiene una ambientación de 10 que tira en todo momento para el terror y una atmósfera opresiva. En los primeros niveles la ambientación tiene un toque rural que combina la de Redneck Rampage con la de Blood y nos recordará a muchas peliculas de terror de los 80 para después pasar incluso por ciudades, después encontraremos unos niveles de estilo “industrial decadente” más acorde a Doom o Quake 2 y para terminar visitaremos mapeados de corte medieval/gótico/surrealista, más al estilo del primer Quake e incluso tomando pequeñas influencias de Silent Hill.

La ambientación se complementa de manera sobresaliente con la increíble banda sonora compuesta por el genio Andrew Hulshult, con temas propios del metal extremo para los momentos de acción frenética y melodías tremendamente atmosféricas e inmersivas que pondrán los pelos de punta en fases más tranquilas (La parte del tornado en el tercer episodio es un ejemplo de donde esta música más se luce).

El diseño de niveles en cambio no está tan a la altura de los clásicos a los que el juego trata de emular. Y es que los mapeados no llegan a tener una arquitectura tan compleja y laberíntica que incite tanto a la exploración y la búsqueda de secretos. La búsqueda de las míticas llaves azul, roja y amarilla es relativamente fácil y los puzles de palancas que caracterizaban mucho a este tipo de juegos están prácticamente ausentes. En definitiva, resolver los niveles del juego no supone nada más allá que acabar con los enemigos.

Siguen las influencias de Quake, todo el que lo haya jugado sabrá a que enemigo recuerdan esas criaturas voladoras.

No quiero decir con esto que recorrer los mapas que nos propone el título sea algo aburrido, al contrario, de hecho, más de un nivel os va a dejar sin palabras (acordaos de esto cuando lleguéis a los laboratorios del segundo episodio). Pero, como digo, no llegan a ofrecer tanta complejidad en su diseño como los FPS de los 90.

Si algo me enamoró del primer Quake hace ya tantos años fue su motor gráfico y como de bien representaba aquellos escenarios tan oscuros y tenebrosos. DUSK intenta imitar clarísimamente el estilo de aquel juego de ID Software en todo su esplendor y nos recordará inevitablemente a él.

Esto, además de traer el beneficio de que el juego funcionará incluso en una tostadora, es una de las descargas de nostalgia más grandes que DUSK nos trae. Los autores han puesto todo su esfuerzo en simular aquella mítica renderización por software e incluso tenemos habilitadas todo tiempo de opciones gráficas, por ejemplo, podemos “aumentar la pixelación” para hacer que el juego parezca incluso más antiguo o trastear con otras opciones que nos permiten cambiar la paleta de colores e incluso se puede simular una renderización por opengl muy fiel a aquellos tiempos. Pero tengo que decir, que DUSK luce mucho mejor cuando modificamos todas estas opciones para hacer el juego parezca lo más antiguo posible.

Estas aberraciones de la naturaleza os darán más de un buen susto la primera vez que os las encontréis.

Solo tengo dos cosas que reprochar aquí: El diseño de las armas es demasiado minimalista y, por alguna razón, no se ven las manos del protagonista haciendo que parezca que las armas “flotan”, cosa que por un lado creo que le da un toque algo más arcade, pero también pienso que el poder ver las manos hubiese quedado mejor en el conjunto.

Si DUSK se hubiese hecho 20 años atrás, hoy seria recordado como uno de los clásicos a la altura de los máximos exponentes del género. Lo digo en serio, DUSK es muy bueno y aun teniendo fallos, no son muy importantes.

Es un juego que hay que entender en su contexto de “juego hecho en 1996” y por tanto, no va a gustar a aquellos amantes de los deleites visuales. Su acción tampoco tiene nada que ver con lo que se estila ahora, aquí no tendremos árboles de habilidades ni salen “numeritos” al golpear a los enemigos. Por lo que ya os digo, es un juego hecho por y para los más puristas y sivaritas del género que vivieron o conocen los juegos de culto en los que DUSK se inspira.

DUSK está disponible en Steam por 16,99 €, un precio más que aceptable para lo que ofrece, porque la campaña es muy rejugable y podemos darle muchas más horas solo consiguiendo todos los logros del juego. También tenemos un modo multijugador de nuevo inspirado en Quake que nos mantendrá enganchados durante horas a partidas frenéticas. Y esperad, que como en un futuro tenga soporte para Steam Workshop y la comunidad modder se ponga manos a la obra… De aquí puede salir un producto más que redondo.

Así que ya sabéis, si sois de la vieja escuela, haceos con DUSK, no os decepcionará.

DUSK

Puntuación Final - 9.5

9.5

Imprescindible

Rápido, violento, frenético y brutal. Así es DUSK, si has disfrutado de los clásicos de culto de este género jugarlo es obligatorio.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.

Actualidad

Deja un comentario

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar
X