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Super Smash Bros. Ultimate – Análisis Switch

El ultimátum de los hermanos que se dan de hostias

Decía Dayo en uno de sus vídeos que el videojuego es un engaño. Ponía como ejemplo que el Pong para la Atari 2600 nacía precisamente de la limitación de la consola para crear más allá de unas simples barras, una pelota y un fondo, o, más recientemente, como los fondos prerenderizados de los primeros Resident Evil estaban ahí por la incapacidad de crear mediante polígonos escenarios convincentes.

Era jugar con los elementos que da la consola: la creatividad doblegaba la limitación.

Cuento esto ya que creo que una característica de Super Smash Bros. Ultimate que mucha gente no tiene en cuenta a la hora de valorarlo es cómo han conseguido incluir en el juego mucho más que “únicamente” 70 luchadores, todo gracias a la principal novedad de esta entrega: los espíritus.

El modo Espíritus ocupa un lugar destacado en el menú de juego, incluso llamando la atención más que el modo online o el resto de modos los cuales están agrupados en, literalmente, un cajón de sastre. Es así por algo: Nintendo quiere que juegues a este modo, han invertido tiempo en él y está aquí para quedarse y modificar las bases del juego que ya conocíamos.

Link luchando contra Link Fiera Deidad en Super Smash Bros Ultimate

Nuestros personajes pueden equiparse ahora con unos espíritus que modificarán sus estadísticas y les añadirán, en algunos casos, habilidades u objetos al empezar la pelea. Estos espíritus pueden subirse de nivel para potenciar aún más sus características y hacer nuestro personaje más fuerte o, aquellos que tengan huecos disponibles, equiparlos con otros espíritus para que añadan más modificaciones. Algo que en el papel quizá suene complejo, o peor aún, que puede estropear la experiencia de juego; pero nada más lejos de la realidad.

Para empezar el máximo de espíritus que puedes equipar a tu personaje son cuatro si utilizas los adecuados: uno principal y tres secundarios. Las habilidades de los secundarios muchas veces son útiles únicamente para modos de juego concretos, y los objetos extra que se te dan tienen la misma vida útil que los que aparecen por azar en el juego. Subir al máximo nivel un espíritu no es complicado si ya has encontrado uno que te gusta y crees que encaja con tu manera de jugar. Resumiendo: son un añadido que dan una nueva profundidad a la jugabilidad pero que no la cambia radicalmente.

Hay muchas formas de conseguir espíritus nuevos hasta completar la colección de los casi 1300 que hay en total: se pueden comprar en la tienda con las monedas que ganemos en los diferentes modos de juego, se consiguen al finalizar el modo arcade, mediante amiibos, etc. Pero la inmensa mayoría nos espera en el Mundo de la Luz, lo que vendría a ser el modo historia del juego: una entidad llamada Lumina y que controla cientos de Master y Crazy Hands ha convertido todos los seres vivos de la galaxia en espíritus salvo a Kirby. Es nuestro trabajo rescatar los cientos de espíritus que vagan por el mundo de la luz mientras buscamos al resto de protagonistas para ir añadiéndolos a nuestro equipo.

Hay que entender esa pequeña diferencia: por un lado están los 74 personajes principales del juego, y luego los más de mil espíritus, que son personajes secundarios o protagonistas de otros juegos sin presencia en el Smash. Los primeros son contra los que lucharemos, aunque estarán ligeramente modificados para parecerse a los segundos. Por ejemplo, para derrotar al espíritu de un Metal Gear Rex tendremos que derrotar a un ROB gigante, con el skin de color modificado para que se asemeje más a un Metal Gear y que atacará principalmente disparando láseres (y el escenario será Shadow Mosses y de fondo sonará la BSO de Metal Gear Solid).

Captura del menú espíritucon Charizard sustituyendo al dragón Valú
El espíritu gigante de Charizard sirve para sustituir a el dragón Valú

Y esto, queridos lectores, esta genialidad, es lo que más me ha enamorado de un juego que ya de por si todo lo que hace lo hace bien. Con esta mecánica los personajes disponibles pasan de 70 a cientos. Sí, no es exactamente lo mismo que contar realmente con ese personaje, pero creedme que más de cien combates después y todavía te sigue sorprendiendo la creatividad que hay detrás de cada espíritu. ¿Quieres a Shadow? Pues pelea contra un Sonic con el skin negro equipado con una pistola. ¿A Pauline? Una Peach de rojo que huye de ti, en el escenario clásico de Donkey Kong mientras un Mario con martillo te hace la vida imposible. ¿Quieres a… quién es este?

El que hayan más de mil espíritus hace que por muy especialista de Nintendo que seas muchos no sepas quiénes son o de qué juego vienen, y es que algo que me ha molestado mucho es la supresión de una pequeña biografía de cada personaje como siempre ha habido en el resto de juegos de la saga. Es un detalle menor en un juego que, no olvidemos, lo que debería premiar es la jugabilidad por encima de todo, pero personalmente me fastidia que en lo que es el mayor crossover de la historia (lo siento, Marvel) no pueda aprender más sobre juegos que aprecio o descubrir datos nuevos.

Samus luchando contra Samus Oscura en Smash Bros Ultimate

Otro error menor que me llamó la atención es que ese cuidado extremo en ambientar los combates contra los espíritus luego se pierde al equiparlos, pues la habilidad que te proporcionan no siempre está relacionada con el personaje. Entiendo que equiparte a Snorlax haga que sea más difícil que el viento te expulse del escenario, ¿pero por qué usar a Hal Emmerich/Otacon te proporciona una espada láser?

Algunos espíritus, aparte de proporcionarte habilidades durante los combates, también te permiten esquivar obstáculos en el mapa, desplazarte por zonas concretas o evitar condiciones negativas del escenario durante un combate. No suelen andar muy lejos de los obstáculos en sí, y si por alguna razón te deshaces de ellos por accidente suelen aparecer pronto en la tienda del juego para que puedas volver a comprarlos, pero hubiese preferido que el juego los destacase de algún modo para tener más cuidado con ellos.

Resumiendo: a pesar de estas pequeñas pegas el Modo Espíritus es una fiesta de la nostalgia y un añadido que perfectamente podría sostener un juego por sí solo.

Salvo que no es así, ¿verdad? No es más que eso, un modo de los varios que incluye el juego y que convierte a Super Smash Bros. Ultimate en la versión definitiva del juego. Pero cuanto más y más juego más tengo la sensación de que hay una diferencia clara entre el Modo Espíritus y el resto de modos más tradicionales, y creo que el responsable es la forma de desbloquear los personajes que tiene el juego. Si desbloqueas un personaje en el modo Espíritus se desbloquea en el resto del juego pero no es igual al revés, y teniendo en cuenta que es más fácil desbloquearlos en el modo arcade llegué a un punto en el que ya tenía todos los personajes en el juego, pero apenas llegaba a los diez en el modo Espíritus.

La imagen de Canela desafiándote en Smash Bros Ultimate

A pesar de eso me ha encantado la forma de desbloquear personajes: al empezar el juego únicamente tenemos disponibles los ocho luchadores originales del primer Super Smash Bros., y cada diez minutos de juego podemos luchar contra un nuevo aspirante. También aparece uno cada vez que finalizamos una partida en el modo asalto o el modo clásico. Al final puede llevarnos varias horas el conseguir a nuestro ansiado personaje, algo que quizá no sea del agrado de todo el mundo, pero que a mí, personalmente, me ha parecido divertido.

En cuanto al modo online… seamos sinceros, Internet siempre ha sido el talón de Aquiles de Nintendo. La empresa nipona siempre ha tenido fobia a que se asocie alguno de sus productos a las prácticas negativas que pueden salir del juego online, como es el acoso, adultos contactando con menores, etc…, por lo que Super Smash Bros. Ultimate no es una excepción y para jugar con nuestros amigos es necesario utilizar aplicaciones externas para quedar y comunicarse, ya que el juego no permite dirigirse al resto de jugadores de ningún modo salvo las clásicas frases predefinidas, marca de la casa.

Los problemas con el online no terminan ahí: durante la primera semana muchos jugadores se han quejado de tener malas experiencias jugando por culpa de un lag en algunos casos excesivo y la búsqueda de partidas ignoraba tus requisitos para evitar largos tiempos de espera, por lo que si buscabas jugar uno contra uno sin objetos lo más probable es que te vieses metido en una trifulca a cuatro llena de bombas y explosivos. Todo esto aparentemente ha mejorado con la última actualización, pero refleja que Nintendo sigue sin comprender del todo el modo online. Y es que, en realidad, seguimos con los mismos problemas que en anteriores ediciones salvo que ahora estamos pagando una suscripción que debería asegurar un servicio de calidad.

Una pelea a cuatro en el escenario de Luigi enSuper Smash Bros Ultimate

Al final lo que más llama la atención de Ultimate son los números: más de 70 luchadores, más de cien escenarios, más de 900 pistas musicales, 1300 espíritus… Una barbaridad de contenido que supuestamente es lo que hace mejor al juego, ¿no? Es curioso, ya que el primer Super Smash Bros. conseguía llamar la atención únicamente con ocho luchadores (y cuatro secretos), y Super Smash Bros. Melee, el cual está considerado como la mejor entrega por los fans, no se acerca a las cifras de Ultimate ni de lejos. ¿Nos hemos dejado llevar por la locura de las cifras? Super Smash Bros. Ultimate es lo más parecido a un sandbox en un juego de lucha que hemos tenido nunca (en cuanto a contenido se refiere), y es que lo más fácil para valorar algo son los números: cuanto mas alto, mejor. Lo mismo ocurre con los análisis: da igual lo que os haya estado contando hasta ahora, la mayoría solo quiere saber la nota que le pondré al juego. La opinión es subjetiva, mientras que un número es más objetivo.

Bueno, pues igualmente aquí va mi opinión final: Super Smash Bros. Ultimate me ha encantado y es mi Smash favorito desde Melee. Echo de menos un modo historia con más argumento y el online de momento no destaca, pero la jugabilidad depurada y la gran cantidad de contenido hacen que una semana después jugando varias horas al día no esté nada cansado. Quiero intentar completar la colección de espíritus, conseguir todos los desafíos posibles, mejorar mis tiempos en el modo Arcade… Sakurai y Nintendo han conseguido perfeccionar un juego con unos fans exigentes y de momento parece que no han decepcionado a nadie.

Super Smash Bros. Ultimate

Puntuación Final - 9.5

9.5

Imprescindible

Todo en este juego es superlativo sin que eso implique descuido, al contrario. El nuevo modo Espíritus, aunque simple, es muy divertido y perfecto para fans de Nintendo.

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Adrián Laguna

Crecí viendo jugar a mi padre al Mario 64 y a mi madre al Banjo Kazooie... era obvio que esto de los videojuegos acabaría tirando de mi.

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