AnálisisPS4

Hitman 2 – Análisis PS4

Mamá, mamá, de mayor quiero ser un asesino a sueldo de la CIA

Recuerdo mi primera incursión en Hitman allá por 2002, donde su propuesta me resultó curiosa aunque complicada para mis escasas habilidades para los juegos de sigilo. Aún así, aquello plantó en mí la semilla de la curiosidad, y tiempo después, siendo más adulto, volví preparado para enfrentarme a Hitman: Blood Money, la mejor entrega de la franquicia.

Pero a toda saga le toca renovarse, y en 2016 IO Interactive nos trajo por primera vez un juego episódico del Agente 47, que si bien fue recibido con cierta frialdad en un principio, luego consiguió sorprendernos y posicionarse como uno de los mejores títulos del asesino, permitiéndonos viajar alrededor del mundo con más posibilidades que nunca. Todo esto fue bajo el abrigo de Square-Enix, aunque ahora la compañía ha decidido seguir sus andanzas junto con Warner Bros., además de tomar otra sabia decisión, y es que en esta ocasión contaremos con un título completo, sin episodios. Una vuelta a las tradiciones que siempre han funcionado.
Y es que este Hitman 2 es, con todas las letras, una segunda temporada de forma literal. Tenemos una continuación de la historia que nos planteó el primero, además de unas mismas bases jugables que, si bien en esta entrega se pulen junto a su apartado gráfico, uno no debe esperar grandes cambios. Quizás ese sea su mejor acierto, o por el contrario, su menor virtud. Y para eso estamos aquí.

Dicho esto solo queda ponernos nuestro mejor traje, preparar nuestra siguiente misión y viajar a nuestro destino. Ya os avisamos que no será un viaje fácil.

Poco hay que hablar sobre el hilo narrativo de este Hitman 2. Ya en su momento Absolution intentó profundizar más en este apartado que no terminó de funcionar, por lo que IO Interactive sabe que su lugar no es contar una historia, si no brindarnos un mundo lleno de posibilidades para explotar nuestra creatividad.

Estamos ante una historia muy clásica que sigue donde Hitman lo dejó. Un pasado por recuperar, organizaciones secretas, altas esferas sin escrúpulos y un fantasma del pasado clave en la vida del Agente 47. Un thriller sin mucha gracia que sirve como hilo conductor de la media docena de localizaciones donde está el verdadero jugo de la obra. Estamos ante uno de esos juegos que no necesitamos que nos cuente nada más allá de lo necesario, al final solo somos un agente más que necesita un destino, un objetivo y una cuerda de piano que llevarles al cuello.

Hitman 2 prioriza su gameplay a su narrativa
Hitman 2 sabe cuál es su lugar, por eso su narrativa solo se limita a hilar la docena de misiones que tendremos que superar. Esto, que puede parecer a priori un error, es una de sus mayores virtudes.

Esto, que puede parecer algo negativo, es más una virtud. Sus misiones están pensadas para que si lo deseamos podamos jugar en el orden que más nos plazca, por lo que la narrativa entorpecería un título con un enfoque claro a la diversión en diferentes terrenos con muchas posibilidades que explorar.

Es por eso que todos sus esfuerzos se han centrado en crear seis localizaciones al más puro estilo sandbox, con una extensión enorme y una cantidad enfermiza de posibilidades que tendremos a nuestro alcance para proceder como nos plazca, desbloqueando nuevas optativas a medida que nuestro rango crezca, lo que se traduce en que tengamos que completar sus seis misiones una docena de veces cada una para sacarle el máximo jugo. Y no exagero en lo más mínimo.

Las posibilidades del título son excepcionales.
El mapeado está lleno de posibilidades, desde oportunidades de asesinato a través de pequeños hilos argumentales, hasta disfraces u objetos que nos permitirán abrirnos paso a nuevas zonas.

Cada mapeado tiene una cantidad ingente de oportunidades para asesinar a nuestras víctimas. Hay decenas de formas de hacerlo, ya sea a través de las sub-tramas que desbloqueemos explorando el escenario o de forma autodidacta explotando nuestra creatividad.

Hitman 2 no pone límites a nuestra inteligencia, nos entrega el tablero para que nosotros inventemos las normas, ofreciéndonos pequeñas posibilidades más guiadas que podemos decidir seguir o no. Lo importante es que nos recreemos en su juego, que exploremos todo el enorme mapeado que pone a nuestra disposición para que nos premien con nuestros descubrimientos.

Es un título al que uno debe jugar con paciencia, sobre todo en su primera vuelta, donde nos llevaremos más tiempo estudiando a nuestros objetivos y qué posibilidades tenemos de asesinarlos. Cabe destacar que la primera vuelta no es más que rascar la superficie de la obra, y que explotar todas y cada una de sus posibilidades nos llevará a repetir las misiones siempre con diferentes resultados, lo que evita la repetición.

Tras presentarnos la misión en una cinemática, el menú de preparación de la misión será nuestra primera parada. Allí tendremos resumidos todos los datos a conocer, como la identidad de los sujetos y sus historiales, si debemos matarlos de alguna forma determinada y su posición.

Además, elegiremos de qué armamento dispondremos encima, siempre teniendo en cuenta que puede haber controles y, por lo tanto, debemos ir limpios, o escondites donde dejar una pistola con silenciador o un rifle francotirador si decidimos atacar desde algún lugar alto. También podremos decidir qué disfraz llevaremos al principio de la misión, algo esencial para abrirnos según qué puertas a nuestros objetivos.

Todos estos detalles son cruciales para ganar el máximo de experiencia al acabar con nuestros objetivos, donde sumará el no ser descubiertos, la forma en la que lo hagamos y el tiempo. Por eso es importante perfeccionar nuestra técnica y explorar las posibilidades para en próximos encuentros ser más eficientes y así mejorar nuestro equipo y opciones.

Asesinando a uno de los objetivos gracias a una oportunidad de asesinato.
Hitman 2 es un ejercicio de paciencia, oportunismo y cabeza fría para que nuestros asesinatos sean eficientes y nos permitan marcharnos sin levantar sospechas. Es crucial conocer a nuestros enemigos para llevarles a donde queremos.

Disfrazarse, marca de la casa, es la mejor forma de acercarnos a nuestros objetivos. Solo debemos saber qué disfraz usar y hasta dónde podemos llegar con él. Por ejemplo, un disfraz de cocinero nos permitirá envenenar la comida de nuestro objetivo, ya sea con un veneno mortal o diurético para provocar que vayan al baño y allí poder acabar con ellos sin llamar la atención.

Pero debemos tener cuidado, porque algunos miembros del personal conocen a los trabajadores y pueden sospechar de nosotros, por lo que debemos elegir si buscar la forma de noquearles o disimular para pasar desapercibidos. Matar a alguien ajeno a nuestro objetivo debe ser siempre la última opción, porque no somos unos chapuzas, ¿no?

Habrá una gran cantidad de objetivos con los que acabar, cada uno de ellos bien resguardado para que la opción más agresiva sea impensable, de hecho, es donde peor funciona el título de IO Interactive, ya que tiene un claro enfoque al sigilo que, en cuanto se torna en acción desenfrenada, muestra sus costuras con un gunplay bastante tosco. Además, optar por este tipo de vías echan por tierra el espíritu perfeccionista y calculador de la obra.

Asesinando a uno de los objetivos cuerpo a cuerpo.
El asesinato silencioso y limpio es la opción más útil. Las armas de fuego, aunque necesarias, son una optativa ruidosa, aparatosa y arriesgada.

De hecho, las armas de fuego son una optativa bastante secundaria. Esto no quiere decir que no debamos usarla, desde luego, pero disparar un arma requiere de una buena posición que, en muchas ocasiones, es más complicado que acercarnos al objetivo por la espalda.

Para eso tenemos el clásico estrangulador con una cuerda de piano que siempre ha acompañado al Agente 47 en todos los títulos. Un objeto que podemos camuflar en los registros y que es rápido y letal… Aunque podemos volvernos creativos y usar objetos como katanas, shurikens, hachas o un coco. Todo al gusto, no se sientas cohibido y saca tus instintos más homicidas.

Además, siempre podemos hacer uso del entorno para usar todo tipo de armas improvisadas. Por ejemplo, un busto de piedra o un ladrillo pueden ser opciones rápidas para noquear a un enemigo si disponemos de un tiempo limitado para ocultar su cuerpo, como también opciones más mortales como disparar a una grúa para que deje caer su carga sobre nuestro objetivo. El mundo es literalmente nuestro arma.

Uno puede pensar que seis contratos se antojan un poco cortos para un juego a precio completo, y si tu idea es jugar a Hitman 2 de manera superficial, sí, lo es. Pero al igual que su primera parte IO Interactive tiene preparado un contenido post-lanzamiento que nos asegura muchas horas de diversión y asesinatos, donde se añaden novedades que encantarán a los fans.

Ya de por sí la campaña tiene un componente rejugable brutal, pero los objetivos escurridizos que irá incluyendo la compañía son nuevos puntos a favor para volver a las andadas. Al igual que su primera parte tendremos contratos especiales con una serie de características que deberemos cumplir y que, además, sacarán el máximo jugo a lo aprendido durante la campaña principal.

Sean Bean es Mark Faba en Hitman 2. El primer objetivo escurridizo.
Nuestro primer objetivo escurridizo es Mark Faba, interpretado por el mítico Sean Bean al cual han apodado como “El Inmortal”. Digno de mención el humor tanto del actor como de la compañía.

El actor Sean Bean será el primero de los objetivos escurridizos, encarnando a un peligroso agente que han apodado como “El Inmortal”, pero será solo el primero de una lista que irá llegando según avance el tiempo, siendo estos los más interesantes por ponernos a prueba con condiciones especiales que deberemos cumplir en sus asesinatos, pero no será lo único.

Vuelven también los contratos de la comunidad y un añadido que encantó a la comunidad, el minijuego Sniper Assassin que cuenta con una vertiente multijugador muy divertida en la que deberemos colaborar para eliminar a los objetivos desde un puesto de francotirador.

El modo Sniper Assassin cuenta con cooperativo.
El modo Sniper Assassin es tremendamente simple y muy efectista. Resulta divertido y muy arcade para esos momentos en los que no queremos pasar por el tedio del puro sigilo.

Y es que el multijugador está muy presente en este Hitman 2, de hecho, es uno de los pocos cambios presentes con respecto a su primera entrega.

El Modo Fantasma es un jugador competitivo donde nos enfrentaremos cara a cara con otro jugador para ver quién consigue eliminar antes a cinco objetivos marcados. Deberemos ser rápidos, sí, pero también tremendamente cuidadosos y oportunistas para conseguir nuestro objetivo.

Aún se encuentra en fase beta, pero es una vertiente interesantísima que añade mucho jugo a la obra de sigilo. Asegurará muchos piques entre colegas y esperamos que una vez salga de su fase beta añada muchas más posibilidades a la obra.

Lo que más llama la atención de Hitman 2 son sus mapeados. No solo por la extensión y posibilidades que ya hemos comentado, si no por su paleta de colores. En una época donde los tonos azulados y marrones son casi una norma, ver un título que disfruta de una paleta de color tan rica y variadas es un auténtico suspiro.

Cada lugar tiene sus colores predominantes. Por ejemplo, Miami, la primera de las localizaciones, tiene colores más vivos debido a la carrera de Fórmula 1, donde predomina un ambiente soleado y tonos eléctricos, en contraposición con India, que tiene un toque más terroso y exótico. Todo esto hace de cada localización algo único y disfrutable a la hora de explorarlo, porque si bien su calidad gráfica no es excepcional si que es muy efectista.

En cuanto a su rendimiento, Hitman 2 cumple con creces. Podemos elegir dos perfiles de juego, uno de ellos que da prioridad a los gráficos, reduciendo así los FPS a 30, lo que asegura mayor estabilidad en la imagen. El otro da prioridad al rendimiento, desbloqueando los 60 FPS con altibajos en grandes aglomeraciones o zonas con mucha carga poligonal, el cual recomendamos ya que estamos en un título que requiere precisión.

Su apartado sonoro sigue corriendo a cargo de Niels Bye Nielsen, que sucede a Jesper Kyd, el cual orquestó todos los juegos del Agente 47, llegando a alcanzar la fama con Hitman: Codename 47. Cuenta con sonidos discretos, dedicándose a acompañar más que a tomar la iniciativa. Lo que hace que sea fácilmente olvidada una vez apaguemos la consola.

En cuanto a las voces cuenta con su doblaje original, sin ser adaptado a nuestro idioma. Algo lógico después de ver cómo este siempre ha sido un punto negativo en la obra, aunque Absoution sí que mostró un mejor nivel. La gran voz destacable es la del inmutable David Bateson, quien pone voz al protagonista con ese tono monótono, frío y calmado del que siempre hace gala.

Nos encontramos ante una obra que no apuesta en casi nada, aunque abre las puertas al modo multijugador con gran acierto. Hitman 2 es más de lo mismo, con sus mismos fallos y sus mismas virtudes, y esto es algo que según los ojos del jugador puede ser categorizado como continuista o que sabe mantener el ADN de la saga.

Lo que sí podemos aseguraros es que Hitman 2 es un título que nos dará muchas horas de juego, con mil y una cosas por hacer en el que los amantes del sigilo disfrutarán de un ritmo calmado, meticuloso y perfeccionista. Una carta de amor para los fans de la saga.

Hitman 2

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Una segunda temporada literal, sin grandes cambios, pero con la misma grandeza. Sus posibilidades son infinitas y su apuesta por el sigilo es tan divertida como rejugable. Un auténtico regalo para los fans de la franquicia del mítico Agente 47.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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