AnálisisPS4

Melbits World- Análisis PS4

No subestiméis a estos adorables bichos

Playlink es una fórmula que, a pesar de lo bien que suena como concepto, no ha acabado de despegar todo lo que se esperaba. Juegos con premisas simples, pero efectivas a la hora de jugar acompañado, y la eliminación del mando tradicional de PS4 como medio para jugar: a través de una app para nuestros smartphones y tablets (tanto Android como ios) podemos jugar a todos los juegos de esta gama, convirtiéndose así en títulos accesibles en los que cualquiera pueda disfrutar sin sentirse abrumado (son controles táctiles con opciones muy claras y limitadas) ante la posibilidad de coger un mando lleno de botones.

Desde Sony lo están intentando: Intenciones Ocultas era un producto realizado por Supermassive Games, pero lamentablemente no conseguía ser tan sólido como Until Dawn; también hay muchos party games como Saber es Poder y Singstar Celebration. La variedad de géneros sumado al precio reducido de los juegos parecía una fórmula ganadora, pero no parece haber llegado al gran público. Melbits World viene a aportar a Playlink una experiencia de juego inédita en su gama hasta ahora: cooperación multijugador con una premisa parecida a la del mítico Lemmings.

Melbits World supone el debut de la desarrolladora española Melbot Studios y, si bien no es un título que vaya a enamorar a todo el mundo por su género y dificultad, no se puede negar la originalidad de la propuesta y el gran trabajo puesto en sus mecánicas y niveles. A pesar de sus pequeños fallos, es un juego que da lo que promete: diversión multijugador a raudales.

Según sus creadores, los Melbits son las criaturas que se encargan de mantener limpio y funcional todo el ecosistema de Internet, incluido el de tu PS4. En su camino encontrarán muchos obstáculos y algún enemigo, por lo que será nuestra labor hacer que lleguen al final de los 36 niveles de la aventura (repartidos en cuatro mundos de diferente ambientación) sanos y salvos. Es un título orientado por completo al multijugador local, sin opciones online. Necesitas al menos una persona más para jugar, pudiendo llegar a ser hasta cuatro jugadores a la vez interviniendo en la partida, cada uno desde su smartphone.

El desarrollo de Melbits World es el siguiente: los adorables Melbits salen de una tubería a un nivel con múltiples vías para seguir. La perspectiva que tenemos del mismo es siempre aérea, permitiéndonos ver dónde está cada Melbit en todo momento de un solo vistazo. Nuestro objetivo será guiar a los Melbit al final de la fase, representado como otra tubería, antes de que se acabe el tiempo. Los Melbit se desplazan automáticamente en línea recta siguiendo el camino, por lo que la única forma que tendremos de interactuar con ellos será manejando ciertos puntos de los niveles. Tuercen esquinas y saltan a plataformas solos siempre y cuando esté en su ruta, pero también se caerán por un precipicio si su camino acaba ahí, o serán devorados por un enemigo si así lo indica su ruta prefijada… a no ser que hagamos algo para impedirlo. Habrá puentes, paredes, trampolines, rollos de primavera como los de Humor Amarillo, plataformas flotantes, teletransportadores, cambios de dirección, etc., que deberemos accionar de forma correcta para que puedan avanzar.

Si un Melbit se choca con una superficie, dará media vuelta y seguirá caminando hasta que encuentre otros Melbit, otro obstáculo o hasta que se despeñe por un barranco ante nuestra impotente mirada. Por su estética y jugabilidad parece un juego fácil, pero no os llevéis a engaño: es realmente exigente en sus niveles avanzados; o eso o mis amigos y yo somos más torpes de lo que pensábamos. Hemos llegado a niveles de reproche comparables a los de un Monopoly o un Munchkin por despeñar al Melbit equivocado. Los primeros niveles sí que son realmente sencillos, pero es un juego que casi cualquier tipo de jugador puede disfrutar, ya que la gracia del título está en la comunicación con nuestros compañeros y los deliciosos enredos que surgen a la hora de controlar los mecanismos. Como podéis imaginar, es más difícil coordinarse cuantos más somos.

Ya veréis qué desesperación cuando haya no uno, sino cuatro Melbits correteando por el nivel y cada uno de ellos dirigíendose a una muerte segura. Es una experiencia realmente divertida, aunque no está exenta de momentos frustrantes debido a algún pico de dificultad ocasional. Puedes jugar a Melbits World con tus hijos, pero no esperes que sea una experiencia fácil, aunque sí divertida (e instructiva para enseñarles un par de cosas sobre el manejo de la frustración en la vida, eso también).

Es realmente divertido manejar todos los dispositivos, ya que muchos de ellos son dobles, por lo que en muchas ocasiones activar uno de ellos, activa también otro similar situado en otra punta del nivel. Controlar la posición de todos los Melbit y calcular cuál es la mejor forma de guiar su camino no es lo único que deberemos hacer, ya que en cada pantalla hay tres semillas por recoger (que desbloquean los siguientes mundos) y un regalo que desbloquea accesorios para nuestros protagonistas: unas gafas de swag o un gorro de rana son premios demasiado jugosos como para dejarlos escapar; también hay un requetechupi álbum de stickers que iremos desbloqueando con los puntos obtenidos al completar los niveles. Como en todos los juegos de este tipo, querer cogerlo todo implica un maravilloso aumento en la dificultad del título. Para superar un nivel nos vale con hacer que dos de los cuatro Melbit que salen de las tuberías sobrevivan pero, más allá de eso, depende de nosotros cuánto queramos complicar la experiencia.

Al jugar dos personas cada una está al cargo de dos tipos de dispositivos del nivel, normalmente con diferentes funciones (un puente o pared y una plataforma voladora, por ejemplo); si hay más personas la dificultad del título se ajusta y los mecanismos que controlan cada uno cambian. Para ello, la pantalla de nuestro smartphone se dividirá en dos mitades, haciendo cada una de ellas el comando necesario para mover esa parte del nivel. Los puentes se abren y cierran con un simple toque, pero para los trampolines hay que deslizar una barra a la que podemos cargar con más o menos potencia para calcular la altura a la que saltará el Melbit. Por regla general todos sus mecanismos funcionan a la perfección, pero solo uno de ellos ha dado problemas en nuestras partidas: los rollitos de primavera se mueven girando el propio teléfono, y no siempre se detecta bien, provocando muchos momentos de frustración innecesaria que no se sienten como un fallo del jugador, sino del dispositivo.

Otro pequeño fallo que afecta al conjunto es que Melbits World está pensado para disfrutarse como si de un juego de mesa se tratara, sin la posibilidad de dejarlo a medias. Esto implica que si en un mundo avanzamos hasta el nivel cuatro de los nueve disponibles y apagamos la consola, no podremos continuar la partida a partir de ese nivel. Cada mundo está pensado para que te lo acabes de una sentada. Cada mundo puede terminarse en poco más de una hora (algo más si queremos conseguir todos los coleccionables del nivel). Es una decisión de diseño que no entiendo demasiado bien y que además juega en contra del título, pues funciona muy bien en sesiones cortas del juego, pero puede hacerse repetitivo a la larga a pesar de la gran variedad de mecanismos disponibles en los niveles. Si además el propio título te obliga a acabarte cada mundo de una sentada acorta su propia vida útil de forma deliberada.

Quiero alabar la labor de Melbot Studios a la hora de dar vida a estas criaturas: son realmente adorables y carismáticas. Sus bailes de final de nivel son una cucada. El juego es tan kawaii y colorido que simplemente su estética crea interés por él, dan ganas de jugarlo para ver de qué trata. El diseño de niveles es soberbio y se nota el tremendo trabajo de planificación que lleva cada uno de ellos: buscar la perspectiva perfecta, los diferentes recorridos, el cálculo de tiempo entre un Melbit y otro (además teniendo en cuenta que, según el tipo de Melbit, los hay más de diferentes pesos y velocidades de desplazamiento)… son muchos los pequeños detalles que hacen que el conjunto funcione. De manera superficial recuerdan a los coloridos niveles de Captain Toad: Treasure Tracker, a pesar de que la jugabilidad no tenga nada que ver.

Lo único que se le puede achacar es cierta falta de variedad entre los diferentes niveles en cuanto a su aspecto, ya que dentro de un mismo mundo y temática son todos bastante similares (estéticamente, no en cuanto a estructura). Por último, la banda sonora que envuelve al título casa perfectamente con el universo que muestra, dando melodías muy simpáticas y llevaderas. Sus responsables afirman que el sonido de un título es para ellos el 50%, lo cuál se refleja en el esfuerzo puesto en este campo.

Melbits World es uno de los mejores títulos que hay actualmente en el catálogo de Playlink, además de un gran título de puzles. La jugabilidad cooperativa del título le añade el toque perfecto de diversión a una obra realmente carismática y bien diseñada. Eso sí, cuidado con la dificultad del título, ya que es más exigente de lo que pueda parecer a simple vista. Es uno de esos juegos que pone a prueba amistades, pero que bien gestionado puede ser una gran fuente de risas durante unas cuantas tardes. Podéis encontrarlo en físico y digital a un precio de 19,99 €.

Melbits World

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Uno de los mejores juegos del catálogo de Playlink, y un gran título para disfrutar acompañados. Si os gustan los títulos de puzles y los juegos que exigen una colaboración que pone a prueba amistades, compradlo sin dudar. También es una buena opción para disfrutar en familia gracias a su adorable estética.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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