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Overkill’s The Walking Dead – Análisis PC

Sobrevive como puedas

¿Un juego de The Walking Dead desarrollado por los creadores de la saga Payday? Desde luego que esta propuesta promete. Tras su anuncio en 2016 y la gran cantidad de retrasos que ha sufrido el desarrollo del juego, finalmente tenemos Overkill’s The Walking Dead en nuestras manos. ¿Es un juego digno para la saga? Siéntate y lee el análisis; comentar este título y justificar mi opinión va a llevar tiempo.

La historia de Overkill’s The Walking Dead nos sitúa en el futuro post apocalíptico de la franquicia de cómics de The Walking Dead. En concreto, seguiremos la historia de cuatro supervivientes: Aidan, Maya, Grant y Heather. Estos protagonistas, junto a otros personajes, trabajarán para construir una nueva sociedad en un mundo plagado de zombis y bandidos sin ley.

El relato descrito durante la historia principal sigue los estándares establecidos en el género post apocalíptico de zombis. A pesar de su falta de innovación, es interesante y dota a las misiones de un trasfondo y unas motivaciones coherentes para empaparse las manos de sangre, que es a lo que hemos venido.

Las presentaciones son vistosas y resultonas

Además, esta historia se nos contará en relatos breves mientras la misión se carga. Cabe destacar lo trabajadas que están las cinemáticas de presentación, con una combinación de grises y rojos acertada. Desde luego, es una buena propuesta para evitar las aburridas pantallas de carga.

Ya que hablamos de la historia y la ambientación, aprovecho para comentar que Overkill’s The Walking Dead es un título en el que se ha trabajado notablemente el apartado gráfico. Recorrer las mortecinas calles de Washington DC y alrededores es una experiencia que a los aficionados a la saga de cómics les gustará. La iluminación tenue, la paleta de colores oscura y el diseño de los escenarios contribuyen a esa sensación de peligro y angustia que el juego desea transmitir. Otro punto fuerte es la banda sonora, la cual acierta al situarnos dentro del universo de The Walking Dead, tanto los efectos de sonido como la música aportan a esas sensaciones que comentaba anteriormente.

La ambientación está muy lograda. Aquí podemos ver a mi amigo yolo jugársela contra la horda.

En principio, todo parece marchar bien ¿verdad? Por desgracia, el camino se trunca de manera sobrecogedora; es momento de hablar acerca de la jugabilidad.

Overkill’s The Walking Dead es un shooter táctico cooperativo. Su ciclo de juego se constituye de cuatro fases: juega una misión, recoge suministros, mejora a tus personajes y expande tu campamento.
Dentro de este bucle encontraremos varias capas de gestión y RPG. En primer lugar, están los supervivientes. Cada uno de ellos representa un rol para la partida cooperativa. Ninguno se sale de los clichés: Aidan será el tanque que tiene capacidad para recibir daños inhumanos, Maya tendrá el papel de farmacia ambulante, Heather ayudará en el reconocimiento del terreno y la infiltración sigilosa y Grant cubre las largas distancias con el francotirador.

A medida que completemos misiones, ganaremos puntos de experiencia con los personajes que hayamos manejado. Estos puntos los invertiremos para mejorarlos y dotarlos de nuevas habilidades. Por desgracia, el juego peca de llenar el árbol de habilidades con mejoras estadísticas, es decir, aptitudes que no se notan durante el transcurso del juego. Además, también tendremos la posibilidad de cambiar y personalizar su armamento, para que sean aún más letales en batalla. Todos estos detalles contribuyen a generar una ligera sensación de progresión en el juego.

El menú de progresión de los personajes.

Los personajes no es lo único que mejoraremos a lo largo de la partida. También estamos obligados a atender al progreso de nuestro campamento, el cual permitirá desbloquear un nuevo equipamiento, nuevas habilidades de los héroes y zonas del mapa para realizar misiones.

Por último, también disponemos de la gestión de los supervivientes que viven en nuestro campamento. Estos servirán para defenderlo de posibles ataques, optimizar habilidades de los héroes o los enviaremos para realizar objetivos que aporten más recursos al campamento.

Esas capas de gestión, progreso y mejora están bien. Sin embargo, hay un problema: la gran mayoría permanecen ocultas al jugador. Es decir, no hay ningún tutorial que indique cómo debemos manejar estas gestiones. ¿Qué ocurre al final? Que el jugador obvia estas capas y se pierde mecánicas interesantes. Además, su progreso puede verse truncado, ya que este tipo de mejoras y patrones de progresión son esenciales para avanzar en la trama sin sufrir. Todo por no asentar las bases de forma correcta al principio de la partida.

Ya he comentado la sección de gestión y RPG del juego, pero entro en materia: voy a comentar las misiones y todo lo que se refiere a la parte shooter de este título.

Las misiones de OVERKILL’S The Walking Dead están pensadas para jugar de forma cooperativa con más jugadores. Sin embargo, cabe la posibilidad de afrontarlas en solitario. De todas formas, no dispondremos de Inteligencia Artificial que nos ayude, estaremos solos contra el mundo. No recomiendo este modo de juego, por cuestiones que comentaré en adelante. Un detalle interesante es que la dificultad variará según la cantidad de jugadores que afronte la misión.

Una vez hayamos reunido a nuestros compañeros y seleccionado el equipamiento que llevaremos para la misión, entraremos en terreno hostil.

El equipo maravilla

Las misiones carecen de variedad, la mayoría consisten en aguantar hordas o ir a un punto del mapa para recoger cierto objeto. En el caso que se dé la segunda opción, durante el camino habrá que resolver puzles de encontrar piezas por el mapa para desbloquear un tramo. También hay objetivos secundarios, aunque el ritmo de la partida dificulta enormemente su cumplimiento.

Al disponer de objetos que nos ayudarán durante la misión, existe un sistema de construcción de botiquines, ganzúas y objetos especiales del personaje, que nos ayudarán durante el camino.

Nuestras dos mayores amenazas serán los zombis y los supervivientes. Además, los desarrolladores no quieren poner las cosas fáciles: hay una gran cantidad de enemigos y escasa munición para repartir tiros. Por ello, el juego premia el sigilo y la cabeza a la hora de planificar el movimiento. Sin embargo, hay un problema en todo esto: la Inteligencia Artificial de nuestros rivales no tiene sentido.

En el caso de los zombis, ha habido momentos en los que me han detectado a trece metros de distancia de espaldas. Además, zafarse de ellos es imposible. Una vez te ven, no dejan de perseguirte. Las opciones disponibles para no hacer ruido es usar nuestras armas de cuerpo a cuerpo o gastar munición con silenciadores. Lo normal es afrontar el enfrentamiento a base de mandobles, ya que ahorraremos munición y mantendremos los silenciadores, los cuales se rompen con el uso.

Pero, con todas estas capas de estrategia tan bien planteadas, llegamos a un combate cuerpo a cuerpo muy sencillo y aburrido. Éste se basa en pulsar un botón, cuanto mayor tiempo lo pulsamos más fuerte será el golpe. Ya está, ahora toca soltar mamporros a destajo hasta que los zombis que nos perseguían estén en el suelo mordiendo el polvo. Además, golpear decrementa nuestra barra de resistencia, por lo que hemos de pensar bien cómo repartirlos. Si un zombi nos coge, podemos intentar matarlo o empujarle perdiendo, no sé por qué, mucha vida.

Hay no muertos especiales con los que esa estrategia no valdría, como el típico gordo que explota, aunque para esos sí merece la pena usar los silenciadores, ya que no son tan comunes como los zombis normales. Lo normal es agarrarse al palo que tengamos entre manos y protagonizar una cruenta escena de “yo contra el barrio”, pero con zombis.

Jugando de forma táctica contra nuestros enemigos.

Luego están los otros supervivientes, a quienes deberemos atacar también. Los enfrentamientos contra estos enemigos contienen dos fases: el enfrentamiento en las sombras y el combate abierto. Básicamente, no sabrán de tu presencia hasta que hagas algo mal y, de repente, todos sepan dónde estás y se arme un escándalo abrumador.

A todo esto, se suma una mecánica: el indicador de horda. Si hacemos demasiado ruido, aumentaremos un medidor ubicado en la parte superior de la pantalla. En concreto, éste indica cuánto estamos atrayendo a los zombis de los alrededores con nuestras acciones. Si el mismo se completa, vendrá a por nosotros una horda numerosa de zombis. Es decir, toca sacar el palo y volver a liarse a tortazos.

La broma es la siguiente: si los supervivientes enemigos te detectan, comenzarán a disparar como locos hacia vuestro equipo, elevando el medidor de horda a una velocidad vertiginosa. El resultado es evidente: se forma una acumulación de enemigos alocados y zombis hambrientos a la que es muy difícil sobrevivir.

La interacción entre zombis y supervivientes enemigos también es posible. De hecho, una vez conseguimos distraer a una patrulla liberando a no muertos en su posición, sentimos que habíamos hecho una jugada maestra. Sin embargo, lo más normal es que todo sea, al contrario, un desastre mayúsculo. Los desarrolladores intentan transmitir una situación de peligro desesperante en la que cualquier acción estúpida pone en riesgo la misión. Sin embargo, la verdadera desesperación no proviene del buen hacer de su diseño de mecánicas e Inteligencia Artificial, más bien de lo contrario.

Al final, la progresión hacia nuestros objetivos es extremadamente lenta y tediosa, ya que por muchas razones tiraremos la mayoría del tiempo pegándoles a los zombis con un palo. Además, como es de esperar, morir es muy frecuente ante este caos, lo cual desespera y frustra cada vez más.

Si todas estas dificultades se dan con cuatro compañeros con quienes a veces se coopera, imaginaos si os tocara jugar solos…

A todo esto, hemos de sumarle los problemas de conexión en las partidas con nuestros compañeros. Las situaciones que se dan en el juego frustran mucho. Pero nada se compara a perder el progreso realizado por una desconexión repentina de la partida justo al final de la misión. Y advierto, las misiones son largas, de entre media hora y una hora de juego.

El resultado final es evidente, la mayoría de jugadores abandonarán el juego tras completar las primeras tres horas de la experiencia.

Ahora mismo, Overkill’s The Walking Dead es un cúmulo de buenas ideas mal ejecutadas y presentadas con torpeza. El juego apunta maneras y promete, pero su repetitividad, su Inteligencia Artificial errática y la poca gracia en general para incitar al jugador a seguir disfrutando de la experiencia resultan en un título que no recomiendo adquirir.

Sin embargo, cabe recordar que Payday 2 tuvo un inicio muy parecido a este. Sí, ahora es un juego que roza la mediocridad, pese al gran trabajo y cariño que se le ha dedicado. Pero conviene alzar la vista y confiar en que Overkill seguirá trabajando en futuros parches, tipos de misiones y equipamiento para, finalmente, obtener esa experiencia pura de The Walking Dead que siempre han deseado y un juego multijugador cooperativo destacable.

Overkill's The Walking Dead

Puntuación Final - 5.5

5.5

Correcto

Overkill’s The Walking Dead es un juego con buenas ideas y mecánicas interesantes. Sin embargo, su mala ejecución y repetitivo planteamiento de las misiones le convierten en un juego que necesita mejorar para lograr la experiencia que todos buscaríamos al adquirirlo.

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Antonio Ríos

Ingeniero Multimedia en proceso. Amante del cine palomitero de nacimiento y fotógrafo a medias. También me interesa todo lo relacionado con la música y bandas sonoras. Con que un videojuego tenga una historia interesante y sea divertido de jugar, a mi ya me tiene ganado.

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