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Marvel’s Spider-Man triunfa donde las películas fallan siempre

Marvel’s Spider-Man (también conocido como “el Spider-Man de Insomiac” o “el Spiderman de la Pley 4”) fue un éxito instantáneo de crítica (recordemos que se llevó un 9 en esta casa) y de ventas (superando el récord que ostentaba hasta el momento God of War). Parte de ese éxito puede explicarse gracias a la calidad del juego en todos sus apartados (pero sobre todo en su jugabilidad), en el cariño hacia el personaje y su popularidad gracias a las películas del Universo Cinematográfico de Marvel y, no hay que negarlo, a la poderosa campaña de márqueting por parte de Sony con iniciativas como la de poner portadas falsas en la prensa del día emulando el Daily Bugle.

Ahora que ya ha pasado un tiempo desde la salida del juego y asumiendo que los fans ya nos lo hemos pasado, creo que ha llegado el momento de hablar con calma de aspectos más secundarios del juego que quizá a la mayoría no interese pero que a mí, por ejemplo, son algunas de las cosas que más me fascinaron: su historia, giros y guiños a los 50 años de historia del personaje.

Antes de empezar quiero aclarar que este artículo puede contener spoilers. Quiero hablar libremente de algunos momentos del juego que supuestamente podrían chafarte la sorpresa si todavía no has jugado al juego y quieres hacerlo, pero la verdad es que en mi opinión los supuestos giros y sorpresas no lo son tal con nada que conozcas a Spider-Man y los personajes que aparecen en sus cómics y películas. Sí, está el final en el que se atreven con algo que hasta ahora nadie más ha hecho en otra obra (al menos de manera definitiva), pero por lo general todo se ve venir.

Y eso no es malo, que conste. No se trata del final, si no del viaje que recorres, o en este caso el cómo nos cuenta una historia ya conocida por todos: Peter Parker tiene muy mala suerte, y casi siempre tiene que apañarse como puede con todo lo que le pasa, algo que en los cómics se conoce como “la clásica suerte Parker”.

Si nunca has leído un cómic del personaje tienes que saber que no hay absolutamente nada que no le haya ocurrido a nuestro amigo y vecino, y no debido al gran número de aventuras que ha vivido en todos estos años; si no a que la verdadera esencia del personaje y que lo diferencia de otros héroes no son sus poderes, si no el cómo estos realmente le complican la vida, pero a pesar de ello siempre hace lo correcto porque, bueno, ya sabéis: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

A Peter lo han despedido de decenas de trabajos (casi siempre por ser imposible de compaginar con sus actividades de salvar y ayudar a la gente), ha dormido en la calle, se le han muerto numerosos amigos y familiares, o directamente le han traicionado o humillado. Y, sin embargo, como lector tienes la certeza de que siempre, SIEMPRE, hará lo correcto. Rara vez se permite ser egoísta, casi nunca piensa en sí mismo, y es que las pocas veces que lo ha intentado las cosas han terminado tan mal que todo le provoca un sentimiento de culpa constante.

¿Os suena todo esto? Es algo que el juego refleja a la perfección en su relación con MJ principalmente, pero también en su trabajo y su relación con su entorno. En el juego su mentor e ídolo se convierte en un asesino obsesionado con la venganza, se queda sin trabajo varias veces e incluso le echan de su casa por impago, teniendo que buscar sus pertenencias en los contenedores de la basura.

Estas son facetas que las películas difícilmente tratan de manera correcta, salvo la excepción de la magistral Spider-Man 2 de Sam Raimi, que a día de hoy sigue considerada como una de las mejores películas del superhéroe arácnido en particular y de superhéroes en general.

La trilogía de Sam Raimi es quizá la que más se ha esforzado en reflejar la clásica suerte Parker. Sí, también es una fábrica de memes, pero eso es otra historia. Lo importante es que tenemos a un buen Peter Parker que sabe captar con bastante acierto la esencia del personaje, pero lastrado por la actuación de un Tobey Maguire enamorado de sí mismo, el cual necesita quitarse la máscara para recordar que detrás de ese soso Spider-man hay un actor más soso todavía.

La saga de Amazing Spider-Man son probablemente las películas más odiadas por los fans. Sin entrar en si son buenas o malas películas hay un consenso en que como adaptación fallan bastante. No se trata de que el traje sea igual, o que los orígenes tengan que ser los mismos, o la edad de tía May. Se trata del carácter de los personajes, pero sobre todo ese Andrew Gardfield como un Peter Parker egoísta que en la primera película sus motivaciones para patrullar las calles como Spider-man son primero la venganza y luego las ganas de pillar cacho con Gwen. La segunda película hizo muchas mejoras al respecto (esa primera pelea contra Electro con Spider-Man disfrazado de bombero es MUY buena), pero seguía sin entender la obra original; en Sony estaban más preocupados de los ingresos por la marca que por el producto. Al final tenemos un buen Spider-man, sobre todo en su segunda película, pero un Peter Parker que de Peter solo tiene el nombre.

Finalmente tenemos a Tom Holland con Spider-Man Homecoming y aquí todo se complica. Nadie (o casi nadie) duda de que el actor es muy buena elección para interpretar al héroe arácnido, pero tiene el guion en su contra: no consigue ni durante un solo segundo que me crea que algo le puede salir mal. Durante tres películas se ha creado un vínculo paterno-filial entre Tony Stark y Peter Parker que, sinceramente, si me dicen que Peter y May se van a quedar en la calle por impago del alquiler no me trago que Tony Stark no compre el edificio entero. Que sí, que Peter no pediría dinero… pero es que Tony lo tiene controlado casi todo el día, estoy seguro de que se enteraría. Tía May apenas tiene un par de escenas en las que no nos dice nada de su personaje, parece que solo está ahí para tachar una casilla en la lista de “cosas que deben aparecer en cualquier adaptación de Spider-man”. Es una reinterpretación libre del personaje a la que todavía le falta encontrar su identidad y aclarar si esta será fiel a los cómics o no, pero de momento van en la dirección correcta.

Aquí podemos ver unos Spider-man opinando sobre Tobey Maguire y Andrew Gardfield.

Repasemos:

  • Tobey Maguire hizo buenas películas, pero él no estuvo a la altura.
  • Andrew Gardfield fue un buen Spider-Man, pero un pésimo Peter Parker.
  • Tom Holland de momento es poco más que un sidekick de Iron Man.

Mientras tanto, Marvel´s Spider-Man por su condición de videojuego tiene unas ventajas que las películas jamás podrán tener. Por un lado su historia no está lastrada por la duración de una película, lo cual permite incluir muchos momentos que en una sala de montaje se habrían quedado fuera, y al mismo tiempo acierta al no perder tiempo introduciendo personajes, pues desde Insomniac son conscientes de que Peter, tía May y M.J. son ya personajes populares, conocidos por todo el mundo. El juego no tiene que justificar la aparición del actor mostrando su cara y dándole muchas escenas como Peter Parker, y sin embargo las que hay son geniales cambiando la jugabilidad y el tono.

Las películas nos mostraron varias veces un Spider-man traicionado por su mentor o amigo, pero rara vez conseguían que sintiésemos el dolor de Peter. Casi todos pasaban página rápidamente, como Tobey Maguire cuando se enteró que Norman Osborn era el Duende verde, o un Andrew Gardfield que se saca de la chistera un mejor amigo llamado Harry Osborn, con el que solo comparte una escena de camadería y nada más… El único que se acerca es Tom Holland, en parte por un buen guion que hasta el momento de la revelación no había dado una sola pista de que el Buitre pudiera ser el padre de su novia, ayudándose de una actuación magistral de un Michael Keaton y la convicción de un Spider-Man que prefiere dejarse golpear antes que poner en peligro a su enemigo en la pelea final.

Pero en el juego la traición de Octavius se cuece poco a poco. Nada más empezar los fans tenemos claro cómo terminará todo, y sin embargo conforme vamos avanzando en la historia casi que nos creemos que esta vez podría ser diferente. Y digo “casi” ya que hubo momentos que la única certeza de que al final Octopus estaría en el juego era culpa de la propia Sony que semanas antes de la salida del juego lo había anunciado, chafando así la sorpresa. Por suerte, hacia la mitad empezamos a ver la frustración de Otto al ver cómo durante toda su vida Norman Osborn ha estado quitándole su trabajo y apropiándose de sus méritos, el cómo su vida está en la cuerda floja y que si no consigue que su proyecto de extremidades bióticas funcione lo perderá todo. Y así hasta esa pelea final en la torre Oscorp, emocionante no por la jugabilidad si no por la emoción que transmite el personaje (y su doblaje), cómo le grita mientras le aporrea, sabiendo que una de las personas que más admiraba es ahora un asesino psicópata.

¿Y, por favor, podemos hablar de la maravillosa escena de Peter y MJ hablando con mensajes en el móvil? ¿Quién no ha tenido una conversación así, incómoda, alguna vez en su vida? Esas personas deberían sentirse identificadas con la manera de comportarse de Peter, esa ansiedad que le recorre el cuerpo al tener una conversación que puede terminar en una respuesta que le romperá el corazón… Es una escena perfecta que sirve para hacernos sentir a Spider-man, un tío que lanza redes y trepa edificios, es alguien humano y parecido a nosotros.

Marvel’s Spider-Man triunfa sobre las películas porque tiene como objetivo hacerlo todo bien. No existe una presión para encajar todo en una franquicia, ni se ve lastrado por las limitaciones de su medio. Ahora que han creado las bases de su propio Universo tengo ganas de ver que más pueden ofrecer desde Insomniac en futuras entregas… desde luego los diferentes finales demuestran que tienen varias ideas al respecto.

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Adrián Laguna

Crecí viendo jugar a mi padre al Mario 64 y a mi madre al Banjo Kazooie... era obvio que esto de los videojuegos acabaría tirando de mi.

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