AnálisisSwitch

Super Mario Party – Análisis Switch

Todo son alegrías hasta que llega el último turno...

Se están perdiendo las buenas costumbres, me temo. La de estar todos sentados en el sofá, unos refrescos, paquetes de patatas abiertos y todos disfrutando de un mismo juego, ya sea de mesa, o digital. Nintendo y Super Mario Party son una de esas optativas que ya escasean, un motivo más para reunirse y que reinen los piques por ser la superestrella.

A pesar de que las últimas entregas habían torcido su camino, os traemos buenas noticias; Super Mario Party no solo retoma el rumbo, si no que además lo hace con novedades que han resultado terriblemente divertidas y atractivas. Solo nos queda deciros que toméis asiento, agarréis vuestros Joy-Con y alcéis el puño, porque es hora de tirar el dado y comenzar la partida.

Nuestro primer destino es la Plaza, que servirá de lobby para las diferentes actividades que podremos realizar. Allí, además, elegiremos la dificultad y a nuestros rivales, en caso de jugar con la IA.

En dicho lobby podremos acceder a una gran variedad de modos, el mencionado Mario Party, cuya mecánica ya conocemos pero que, en esta ocasión, trae ciertos cambios que abogan por una mayor estrategia para hacernos con el mayor número de estrellas en el número de turnos que seleccionemos, siendo 10, 15 o 20, lo que se traduce en 60, 90 y 120 minutos de juegos.

El objetivo es el de siempre, conseguir el mayor número de estrellas, aunque estas se podrán conseguir pasando por el lugar indicado por Toadette y pagándole 10 monedas. Lo difícil será llegar hasta ella.

Para potenciar el sentimiento de estrategia se ha añadido el sistema de dados. Todos los jugadores tendrá el dado clásico de seis caras, pero cada personaje tendrá su propio dado personalizado. Por ejemplo, Shy Guy posee un dado donde la mayoría de sus caras son de 4, lo que podría usarse cuando necesitemos mayor precisión a la hora de movernos. Además, si caemos en una casilla de compañero obtendremos a un acompañante que sumará su puntuación a nuestra tirada, y además, nos permitirá usar su dado propio para tener un mayor margen de maniobra.

El sistema de dados dota de una estrategia y frescura al modo clásico que es de agradecer.

Además, cada escenario tendrá eventos especiales, como en el que vemos en la imagen, donde activaremos una bola de piedra que nos hará retroceder hasta el principio de la pasarela, algo que puede ayudarnos a acortar distancias con nuestros enemigos.

Al final de cada ronda tocará el momento del minijuego. Allí será al azar si tocará combatir todos contra todos, por equipos, o uniendo fuerzas los cuatro jugadores para superar la prueba. Hay una friolera de 80 minijuegos de los que podremos disfrutar, una variedad maravillosa y que aprovecha perfectamente las cualidades de Nintendo Switch, como el control de movimiento de los Joy-Con.

Y es que hablando de Joy-Con, esta es quizás una de las mayores pegas del título. Solo puede jugarse con los Joy-Con desacoplados, siendo imposible jugar con cualquier otro mando, o con los Joy-Con en el soporte para mando completo. Si bien esto está justificado por las pruebas a la que debemos enfrentarnos, también encarece enormemente el poder jugar con amigos, ya que harán falta un máximo de 4 Joy-Con individuales.

El control de movimiento por Joy-Con no solo es divertidísimo, si no que simplifica la tarea a todo aquel que no esté familiarizado con los videojuegos, llevando por bandera que toda la familia pueda unirse para jugar.

Algo que hemos echado en falta es que el Modo Online esté más presente. En esta ocasión solo se limita a jugar a una selección de minijuegos que no hace justicia al gran repertorio al que podemos acceder. Y también es digno de mencionar que los servidores no funcionan precisamente bien… siendo común que tengamos que soportar unas ralentizaciones horribles que, como comprenderéis, imposibilitan jugar a minijuegos donde la velocidad y la precisión es básica.

Nos hubiese gustado que el resto de modos, de los cuales hablaremos a continuación, contasen con la posibilidad de jugar con otros jugadores, sobre todo en los tableros, para aquellos que no vivimos cerca de nuestros amigos y no podemos disfrutar de grandes reuniones para sacar el máximo jugo al título. Una pena ver desaprovechada esta oportunidad.

Como os contábamos, no solo dispondremos del modo clásico Mario Party, el cual también puede jugarse en Dobles, con la posibilidad de jugar con un compañero cooperando o combatiendo, si no que Super Mario Party incluye nuevos modos en, en lo personal, nos han encantado.

Quizás el más atractivo sea Torrente de Aventuras, donde con un equipo de cuatro jugadores tendremos que hacer frente a la marea en una carrera contrarreloj. Con el movimiento de los Joy-Con dirigiremos la balsa, teniendo en cuenta si estamos a la izquierda o a la derecha. En nuestra travesía deberemos elegir en ciertos puntos qué caminos tomar, y dependiendo de ello deberemos hacer frente a varios peligros.

Torrente de Aventuras es una modalidad llena de posibilidades, donde las risas serán constantes y la compenetración esencial para recabar el máximo tiempo posible.

La misión de esta modalidad será recabar el máximo tiempo posible antes de llegar a la meta, existiendo diferentes variaciones que podemos ver en el mapa de la esquina superior derecha. Cada bifurcación nos pondrá diferentes trabas como una sección de rápidas, o que un blooper gigante nos arrastre en un remolino.

Para hacer frente a todas estas trabas que buscarán mermar nuestro cronómetro, deberemos conseguir segundos extras gracias a relojes que encontremos por el camino, o explotando globos, lo que dará lugar a minijuegos cooperativos que debemos superar para ganar grandes cantidades de tiempo.

De esta forma se premia al jugador a que vuelva a jugar, no solo para conseguir una mayor puntuación, si no para explorar todas las variantes de caminos que deberemos sortear, acompañado por supuesto del caos que da lugar a las risas y las desincronizaciones de los miembros del equipo.

Tampoco debemos olvidarnos de A Todo Ritmo, una modalidad para los amantes de los juegos rítmicos que también sacará el máximo partido al control de movimiento. En él, mediante el ritmo, obviamente, deberemos enfrentarnos a diferentes minijuegos, como golpear a un topo con un martillo al ritmo de la música, o limpiar ventanas.

A Todo Ritmo es el modo más liviano, pero no por ello menos divertido. Nos arrancará unas risas con su particularidad y ritmo.

Nos encontramos ante el modo, probablemente, menos profundo del título. No hay grandes motivos para rejugarlo, pero en una reunión puede ser el rey de las risas.

Todos sus minijuegos aprovechan el control de movimiento a base de hacernos poner posturas en el momento indicado de la música, como si fuese una versión de Simón Dice. Nos encontraremos con tres modos de dificultad: Normal, Remix y difícil, variando la velocidad de la música, aunque no resultará una gran adversidad.

Por último contamos con un modo experimental llamado Sala de Recreo de Toad, donde se le puede sacar el máximo partido teniendo dos consolas. Esto ayudará a que diseñemos la forma del terreno de un minijuego de tanques, aunque también podemos optar por jugar con una sola consola a minijuegos de béisbol, o uno que nos transporará a la época de 8bits donde deberemos montar puzles de los personajes clásicos de Nintendo en pixel.

Nintendo siempre ha tenido un toque especial para derrochar simpatía en la pantalla, y Super Mario Party no iba a ser una excepción. Nos encontramos ante un juego colorido y lleno de carisma que le infunden los personajes de la franquicia, como los terrenos donde nos tocará batirnos en duelo contra nuestros rivales.

Todo acompaña a ese tono familiar y desenfadado que se busca con un título que aboga por la pura diversión, la cooperación y la competición. Incluyendo, además, la Banda Sonora, que cumple perfectamente su objetivo de insuflar más simpatía de por sí a la obra.

En cuanto a sus personajes, todos son ya de sobra conocidos, con un máximo plantel de 20 personajes. Algunos serán desbloqueables a lo largo de la aventura, siendo los clásicos de la franquicia, desde Mario, hasta Diddy Kong, aunque se notan algunas ausencias de los juegos anteriores.

Nintendo ha sabido sacar el máximo jugo a Super Mario Party con su consola híbrida, que siempre ha abogado por el juego cooperativo en pantalla partida allá donde vayamos. El título invita a ser el rey de la reuniones, a amenizar todas las fiestas con su simpleza, carisma y diversión a raudales, volviendo a los clásicos a la vez que renueva modos de juego para dotar de más frescura al título y, además, aprovechar las ventajas de los Joy-Con.

Aún así, no debemos olvidar cómo encarecen estos el poder jugar en familia, siendo necesarios 4 Joy-Con desacoplados, imposibilitando que se pueda jugar con un mando clásico, o por simple comodidad, en el modo portátil con los mandos acoplados. También nos hubiese gustado que el Modo Online estuviese más presente en todas las modalidades para que podamos disfrutar de jugar con compañeros siempre que lo deseemos, y no limitándonos solo a reuniones.

Aún así, nos encontramos con el mejor Mario Party de la saga, lleno de grandes momentos, futuros piques y cooperaciones para convertirnos en la Superestrella. Recuerda, hasta el último turno no hay nada decidido.

Super Mario Party

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Super Mario Party no es solo el mejor título de la saga, si no que se convertirá en el rey de todas las fiestas. Una gran cantidad de minijuegos, modos y tableros, aunque se echa en falta mayor presencia del Online.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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