AnálisisPS4

Astro Bot Rescue Mission- Análisis PS VR

Ha nacido una estrella

Hace unos meses tuve el inmenso placer de analizar Moss para PS VR, una hermosa aventura de acción que me recordó a esa cálida sensación de estar inmerso en un cuento cuando eres un niño; no solo era un título original y con un fabuloso diseño artístico, sino que también es uno de los títulos que mejor uso ha hecho de la tecnología VR gracias a su diseño de niveles. ¿Por qué empiezo recordando Moss? Porque Astro Bot Rescue Mission también pretende despertar a gritos a ese niño interior que tanto nos hace disfrutar cuando lo sacamos a la superficie.

Jugando a este título no podía evitar pensar en una frase de Miyamoto en la que decía que los adultos seguimos siendo niños, pero con la barrera social de no comportarnos como ellos. La primera noche que jugué a Astro Bot Rescue Mission acabé con agujetas en la boca de estar sonriendo con cara de bobo durante más de una hora. Realmente me sentía maravillado como un crío mientras jugaba a este título, casi hasta vulnerable por la facilidad con la que este título me maravillaba en todo momento: el diseño de escenarios, la interacción con Astro Bot, la sencilla pero excelente jugabilidad…ha sido un juego muy desestresante simplemente por la diversión tan pura, sencilla e infantil que ofrece. Es un plataformas con el espíritu de obras como Crash Bandicot, pero evolucionando su fórmula gracias a la tecnología actual, permitiéndonos disfrutar segmentos muy innovadores a nivel jugable: no recuerdo un juego que haga un mejor uso del panel táctil y las VR, y mucho menos usándolos en perfecta armonía como hace Astro Bot Rescue Mission.

No solo estamos hablando de un gran título para PS VR. Estamos hablando de un clásico instantáneo para el género y uno de los títulos más refrescantes y divertidos del año. ¿Os unís a Astro Bot en su épica y maravillosa aventura para salvar a sus compañeros de las garras de un malvado y feo alienígena verde?

Astro Bot Rescue Mission cuenta con una premisa argumental simple y directa: la nave en la que viajan Astro Bot y sus amigos es asaltada por un alienígena y destruida por completo ante nuestros ojos. Los fragmentos de la nave y los 200 compañeros de nuestro protagonista aterrizan en diferentes mundos y nuestra labor es recuperarlos. Lo primero que llama la atención es el colorido y el tamaño de los personajes. Cuando el alienígena se acerca a nosotros por primera vez impacta mucho lo sólido y bien diseñado que está. Desde el primer momento el juego nos hace sentir que tenemos presencia física en este mundo, lo cual no es fácil de conseguir en un juego en el que manejamos a un personaje en tercera persona.

Somos un robot ligeramente más grande que la nave de Astro y con un mando que nos servirá de herramienta multiusos y de cabina para los compañeros que vayamos encontrando. Con el propio mando podemos mover y empujar a Astro, que ha quedado a la deriva en el espacio tras el ataque. Si le miramos unos segundos nos devolverá la mirada con sus pequeños puntos de luz y nos saludará con un gesto de su mano y un entrañable sonido; al igual que la pequeña Quill en Moss, Astro es un personaje que amas al minuto de conocerlo por la ternura que despiertan sus gestos y reacciones.

El juego se divide en cinco mundos, cada uno de ellos formado por cinco niveles (siendo el último de ellos siempre un jefe final).Para comprender la jugabilidad de Astro Bot Rescue Mission imaginad las fases de Crash Bandicot, totalmente lineales y avanzando solo en línea recta hacia adelante. Los niveles tienen un montón de monedas, visibles e invisibles, que podemos recoger para usarlas en la tienda que hay en la nave y comprar un gran número de coleccionables. En cada fase además hay hasta ocho compañeros de Astro por encontrar y un camaleón robótico escondido en los rincones más insospechados. Ese camaleón desbloquea niveles de desafío opcionales para aquellos que buscan un reto mayor: son niveles prácticamente nuevos que introducen nuevas secciones y que cuentan con una marca de tiempo a batir. Teniendo en cuenta que hay un camaleón en cada uno de los 25 niveles del juego (que tardaremos unas cinco horas en completar, dependiendo de nuestra habilidad y prisas), aumenta la cifra de estos hasta llegar a 50.

Las habilidades de Astro son muy básicas: puede saltar, planear, golpear y golpear en giro. Es una misión demasiado grande para él. Mas no os preocupéis, ya que cuenta con el mejor ayudante que podría tener: nosotros mismos. Esta frase tan de anuncio de los 80 pocas veces se ha cumplido de una forma tan literal como veréis a continuación.

Astro Bot adopta el papel de Crash, pero en la jugabilidad interviene un nuevo elemento: nosotros y nuestro mando, que también cobramos presencia física en el mundo del juego. Avanzamos a medida que Astro Bot lo hace por sus maravillosos y lineales niveles, pero nuestra labor no es simplemente la de controlar a Astro a través del mando, como pasaba en Moss. Deberemos esquivar ataques de algunos enemigos e influir en el escenario a través de una serie de herramientas que nos ofrece el juego; de esta forma surgen interacciones fascinantes entre ese personaje virtual y nosotros: nada más obtener un gancho, comenzamos a observar casualmente piedras y cajas a os que podemos enganchar, como es regla en el género.

En cualquier otro juego moveríamos los obstáculos con el gancho y seguiríamos hacia adelante, pero Astro Bot Rescue Mission nos propone otra cosa: ¿y si usamos el cable del gancho para que Astro puede subirse en él y llegar a la siguiente plataforma? Es increíble ver como nuestro mando, representado perfectamente en el mundo del juego, mueve una cuerda virtual en la que podemos subir a nuestro pequeño héroe. Por supuesto Astro reacciona al movimiento de la cuerda, pudiendo incluso coger inercia para saltar más alto estando encima de ella. Y este es solo el primero de los muchos objetos que encontraremos a lo largo de la aventura: una manguera, unos shurikens… todos ellos ofrecen mecánicas jugables que nos involucran a ambos, llegando a haber momento que debemos manejar a Astro de forma ágil mientras por otro lado despejamos el camino con acciones del panel táctil. Es un tipo de jugabilidad tremendamente novedosa y divertida que deberíais probar y que no puedo recordar haber experimentado antes en ningún otro juego.

Además, se nota que Japan Studio y Team Asobi han hecho sus deberes para ofrecer un plataformas de esta clase accesible y funcional a nivel jugable: debido a que Astro puede estar literalmente en cualquier parte del escenario, hay segmentos en los que el plataformeo se hace complicado debido al ángulo en el que nos encontramos. Por ejemplo, muchas veces veremos a Astro por encima de nuestra cabeza o a una distancia considerable, incluso (muy) por debajo de nuestros pies. Por eso detalles como que Astro al planear suelte un láser por sus pies tienen más utilidad que la de dañar a los enemigos: supone una forma de darnos una referencia visual y espacial más para que apuntemos mejor donde queremos aterrizar, independientemente de la posición en la que nos encontremos. Han desarrollado el juego de tal forma que la perspectiva en VR siempre añada valor a la experiencia y nunca al contrario, gracias a otros muchos detalles como este.

Pero las interacciones no terminan ahí: habrá muchos elementos que deberemos derribar con nuestra cabeza o que se romperán cuando los atravesemos. Nuestra visión se mojará con el agua, se empañará con los mocos que nos tiren o se romperá con los cañonazos que recibamos. Habrá enemigos contra los que Astro no podrá hacer nada, que solo podremos derrotar nosotros con nuestro mando y nuestra cabeza (literalmente).

Como hemos visto, todos los escenarios y enemigos están diseñados para hacernos sentir que superamos esa aventura junto a Astro, pero la excelencia de su diseño va más allá de su funcionalidad: son hermosos, llenos de vida y de personajes carismáticos. No solo sus jefes finales (cuyo proceso creativo cubrimos hace unos días) sino sus recovecos y los pequeños robots que rescatamos. Según el escenario los encontraremos haciendo diferentes cosas: algunos estarán presos en jaulas pero otros estarán tomando el sol, o meditando o bailando. Encontrar a esos robots supone una gran fuente de entretenimiento solo por pensar qué estarán haciendo (al igual que el alocado baile al final de cada nivel).

Si nos centramos en valorar las fases como meros escenarios de un título de plataformas también alcanzan la excelencia: todos incluyen diferentes mecánicas, ofrecen multitud de secretos (que aprovechan al máximo la perspectiva global que tenemos con las gafas de VR) y, lo más importante, la ambientación del escenario en sí supone cambios inmediatos en la jugabilidad que podemos ver en todos y cada uno de sus niveles. El nivel con norias ofrece un plataformeo que no veremos en el nivel de lava, o en los niveles subacuáticos. Maldición, ni siquiera los pocos niveles subacuáticos que hay comparten mecánicas entre sí. Por si fuera poco la dificultad está muy bien ajustada: asequible para los más pequeños, pero también con retos para los más mayores, incluso dentro de los niveles principales.

Por último, a nivel técnico Astro Bot Rescue Mission también es sobresaliente: los personajes son detallados, muy bien definidos y todo se mueve con una fluidez extraordinaria, sin llegar a marear en ningún momento (aunque este apartado siempre está sujeto a una gran subjetividad, la otra persona que me acompañó en mi aventura también pudo jugarlo sin problemas); todos los personajes y escenarios desbordan carisma y cariño, siendo estos últimos los más destacables por lo acertado de su diseño y la cantidad de detalles que ocultan para los más curiosos. Los sonidos de los protagonistas son tiernos y característicos y las canciones son realmente pegadizas, añadiendo cambios a las principales del título según el tipo de nivel en el que estemos jugando.

Astro Bot Rescue Mission no es un juego perfecto a pesar de la ilusión que desborda mi texto: los mundos carecen muchas veces de uniformidad temática, algo que sí que echo de menos cuando observo otros plataformas. Parecen escogidos al azar en muchas ocasiones más que contar con una marcada identidad propia que luego se vea reflejada en el jefe final, como si no tuviera sentido la partición de mundos más que para introducir barreras visualmente claras de la duración del juego. Además, aunque no ha sido frecuente, ha habido caídas en las que no se ha detectado la muerte del personaje, haciendo que no pudiera avanzar. Ha sido en puntos muy concretos, pero es algo bastante molesto ya que, aunque el juego cuenta con un muy buen reparto de Checkpoints, no ofrece una opción tipo cargar el último punto de control. Esta carencia hace que cada vez que esto pasaba debía reiniciar el nivel.

Astro Bot Rescue Mission es uno de esos juegos que no soy capaz de entender por qué no se le ha dado más promoción. Desde Sony deberían confiar más en la inmensa calidad que atesora este título. Astro Bot tiene potencial de mascota (que ya se atisbaba en el Playroom de minijuegos protagonizado por estos adorables personajes lanzado hace ya mucho tiempo) y de clásico del género, así como de referente para futuros estudios que aborden una jugabilidad similar.

Pocos juegos son capaces de ser tan disfrutables para grandes y pequeños. Es ese juego con el que jugaría horas con mi hijo y luego, una vez se hubiera él dormido, seguiría viviendo mis propias aventuras. Es uno de esos pocos títulos que, como hacía Moss en su momento, pretenden hacernos olvidar todas esas convenciones sociales y problemas de la adultez, con todo lo inmaduro y maravilloso que implica esta afirmación.

Todos deberíamos disfrutar de vez en cuando de una experiencia con esta capacidad rejuvenecedora. Atesoraré Astro Bot Rescue Mission con gran cariño y, algún día, espero poder compartir toda esta alegría con una pequeña versión de mí ávida de vivir épicas aventuras muy cercanas a esas que imaginábamos jugando en el suelo con nuestros muñecos o viendo nuestra serie favorita. Unas aventuras en las que nosotros, tengamos la edad que tengamos, somos los protagonistas.

Astro Bot Rescue Mission ya está disponible en exclusiva para PS VR a un precio de 39,99 €.

Astro Bot Rescue Mission

Puntuación Final - 9.5

9.5

Imprescindible

Uno de los mejores títulos disponibles para realidad virtual, además de un nuevo referente en el género de las plataformas. Una gran lección sobre cómo evolucionar una jugabilidad clásica gracias a las nuevas tecnologías. Una vuelta a otra época en la que nos era más fácil maravillarnos.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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