AnálisisXbox One

Shadow of the Tomb Raider – Análisis Xbox One

Lara Croft contra el apocalipsis

Lara Croft vuelve con otra de sus aventuras que, desde 2013, están fuertemente influenciadas por títulos como Uncharted (que irónicamente también estuvo influenciado por Tomb Raider), lo cual, lejos de ser algo malo, nos ha dejado ya dos juegos muy notables; Tomb Raider (2013) y Rise of the Tomb Raider. Estos juegos de nueva generación han destacado por su corte cinematográfico que mete al jugador de lleno en la historia. Podríamos definir la experiencia de jugar estos títulos como vivir una película de acción y aventuras con todos sus clichés; artefactos míticos con poderes increíbles que no pueden caer en malas manos, un personaje protagonista que quiere continuar la labor que algún ser querido dejó a medias, el malo que lidera una organización siniestra que quiere dominar el mundo…

Sin embargo, aunque todo esto es muy bonito, la saga Tomb Raider ha perdido parte de su esencia más importante; plataformas y puzles, vale si, las dos entregas anteriores a Shadow of the Tomb Raider tienen de eso, pero a un nivel muy simplificado; de las plataformas es muy difícil caerse, por no decir imposible, y los puzles salvo en contadísimas ocasiones, no suponen ningún reto mental. Sin embargo, sorprendentemente, esta nueva entrega, ha sabido recuperar esta esencia, dentro de los cánones actuales, claro está. Lo cual en conjunto con el resto de los apartados que analizaremos, da como resultado un juego muy interesante.

Se acabaron los fríos paisajes nevados del juego anterior, ahora toca un poco de calor en las selvas frondosas de América del Sur, donde los jaguares asesinos no serán nada al lado del resto de peligros que nos esperan. Porque Lara tendrá que detener el famoso apocalípsis maya y de paso volver a vérselas con La Trinidad, esa secta de fanáticos pesados armados hasta los dientes. No es lo suyo que indague mucho en el argumento para no desvelar cualquier cosa a los que no lo hayan jugado antes de leer esto, que últimamente la gente se vuelve muy loca con los spoilers. Pero hay cosillas que sí se pueden contar.

Para empezar, hay que decir que los personajes tienen mucho más trasfondo y desarrollo que en las entregas anteriores. Conoceremos más a Jonah, el colega de Lara, que el pobre estaba ahí de segundón sin pintar prácticamente nada en la historia. El villano del juego, el sucio y malvado Dr. Dominguez, nos cuenta más sobre por qué hace lo que hace y por qué cree que es correcto, y esto le convierte en mejor personaje que Konstantin de la entrega anterior. Por supuesto, Lara no se queda atrás, mostrándonos su faceta más humana; la veremos dudar, perder los papeles, actuar de forma decidida, mantener la calma estando al límite y soportar mil situaciones más que acabarían con cualquier persona normal. También descubriremos algunos detalles más sobre su pasado mientras que otros parecen seguir en el tintero para entregas posteriores. Encontraremos más personajes interesantes que se aliarán con Lara, los cuales se muestran bien definidos y creíbles en todo momento, y contribuyen a darle su toque personal a la historia; pero de ellos no voy a hablar mucho más para no arruinar ninguna sorpresa.

¿Que secretos se esconderán en esas ruinas? Y si, nos han dado 50 puntos de experiencia por descubrirlas, en el próximo campamento me subo de nivel lo primero que pille.

El argumento en sí no es nada del otro mundo; típico tarado que quiere hacerse con un artefacto milenario con el que conseguir poderes sobrenaturales, más o menos como la entrega anterior. Nada nuevo, la verdad. Solo que en esta ocasión los guionistas han hecho un gran esfuerzo por “enredar” esa premisa tan simple y la cosa les ha funcionado. De hecho, a veces hasta cuesta seguir el hilo de la complejidad que alcanza y esto es gracias a los personajes, que ponen todos su granito de arena para terminar creando una historia con bastante riqueza.

Por otro lado, tenemos un juego repleto de momentazos. Me refiero a esas partes del juego que se te quedan grabadas en la memoria y que son las primeras que se te vienen a la cabeza cuando hablas sobre videojuegos con los amigos, o aquellas partes que recordarás con mucho cariño dentro de unos cuantos años. Shadow of the Tomb Raider es un juego muy bien estructurado y guionizado que va alternando entre estos “momentos para el recuerdo”, algunas de las persecuciones que sufre Lara, los brutales cataclismos que suceden o varias fases de combate realmente espectaculares, con otras fases más relajadas en las que exploramos el entorno y no por ello son menos espectaculares, porque algunas de las localizaciones que visitaremos se nos van a quedar grabadas a fuego.

En los párrafos de introducción he hablado de cómo estos juegos te hacen sentir como en una película de aventuras, y Shadow of the Tomb Raider lleva este concepto al límite. No solo por su historia y personajes, porque el apartado artístico y sonoro también contribuyen a crear este climax. Gráficamente el juego es casi impecable con momentos de auténtico flipe visual donde el conjunto de la iluminación, partículas, luces volumétricas, etc… crean una atmósfera muy inmersiva. Y a eso hay que añadirle una banda sonora muy buena, y ojo, digo muy buena y no excelente, porque en su mayoría está compuesta por música étnica de percusión que puede llegar a ser repetitiva y según qué gustos no agradar del todo.

El juego está íntegramente en español y ha contado con un doblaje de muy buena calidad, pero no excelente. En ocasiones me ha parecido algo sobreactuado, de todas formas han conseguido un buen trabajo en este apartado, tanto las voces en castellano que se entremezclan con otras en español latino.

Aqui con Jonah investigando… ¡El tío solo mira mientras hacemos todo el trabajo!

Ya que hablamos del apartado técnico es importante sacar el tema del rendimiento, y es que, para una experiencia óptima e inmersiva, es lo suyo no jugar con un frame rate inestable, tearing, popping y todas esas cosas indeseables. Teniendo en cuenta que he jugado en una Xbox One tras dos actualizaciones del juego, ¿Tiene Shadow of the Tomb Raider un buen rendimiento? En general, si, aunque existen pequeños problemas claro está. Las zonas donde hay muchos NPCs es donde más problemas hay, sin embargo, esto se queda casi siempre en estas zonas y donde de verdad importa el título funciona a la perfección, con lo que no voy a decir que el juego tiene un mal rendimiento, además, llega a resultar bastante impresionante verlo funcionar de una forma tan fluida justo cuando la acción es más trepidante y hay más carga gráfica.

Por tanto, si, Shadow of The Tomb Raider luce y se mueve de lujo. Y estos gráficos le sirven al juego para mostrar sus detallados entornos selváticos, las imponentes construcciones mayas que se alzan en la jungla o las poblaciones que visitaremos que no solo son bonitas a la vista sino también muy creíbles y con una ambientación sublime. En definitiva, tenemos una secuela mucho mejor a nivel artístico que su anterior entrega.

Una de las principales quejas que he escuchado por parte de muchos fans de la saga es que se trata de un juego continuista con el anterior, y sí, es cierto, básicamente todo el apartado jugable está calcado de Rise of the Tomb raider, salvando escasas novedades. Sin embargo, todo ha sido muy mejorado y lo que es aún mejor, la experiencia se parece mucho más a la de un Tomb Raider clásico.

Los combates cobran mucha menos importancia para dar paso a las plataformas y los puzles. El plataformeo sigue siendo “sobre raíles” pero ahora es hasta posible caerse, y se le ha añadido la posibilidad de escalar en los salientes, vamos, dejar a Lara “agarrada al techo” y también se puede hacer rapel a la vez que escalamos, dos novedades que no se han terminado de aprovechar al máximo. Pero en conjunto la experiencia de las plataformas se siente mucho más fluida, variada y difícil que antes. No obstante, habrá también ocasiones en las que nos llevemos alguna que otra muerte inmerecida gracias a un control que no ha sido tan mejorado como el resto de los apartados jugables.

Lara se infiltra disfrazada entre la muchedumbre. Assassins Creed style.

Los puzles son mucho más difíciles y tienen más presencia en la historia principal: también ganan en variedad, porque estar disparando flechas con cuerdas casi todo el rato acababa aburriendo. Los mejores los encontramos en las tumbas, que también han mejorado que da gusto. Las tumbas no solo son más difíciles de encontrar, sino que también son más largas y será mas importante que nunca usar la cabeza en ellas.

Como buena noticia para los fans mas puristas, ¡vuelven las fases de agua! ¿Os acordáis de aquellos momentos míticos tan estresantes donde luchábamos a contra reloj por no quedarnos sin oxígeno mientras que el control causaba estragos y frustración? Bueno pues están de vuelta, porque en Rise of the Tomb Raider las fases de agua estaban tan simplificadas que ni se podían tener en cuenta. Ahora tenemos libertad para bucear, y los tramos en los que hay hacerlo son muy largos ,y de nuevo serán momentos que pondrán a prueba nuestros nervios, pero no gracias a un control nefasto como ocurría en los Tomb Raider clásicos. Las nuevas fases de agua incluyen enemigos, como patrullas de pirañas u obstáculos que hay que esquivar. Bajo el agua también hay muchos ítems que recoger, con lo que para hacerlo sin quedarnos sin oxigeno tenemos que gestionar bien el tiempo y tener controlados los lugares en los que podemos reponer nuestros pulmones.

Los que jugasteis en su día a los Tomb Raider clásicos vais a flipar con estas fases de agua.

Encontramos también que los combates han tomado un rumbo mucho más orientado al sigilo, sobre todo en las dificultades más altas, en las que yo personalmente recomiendo jugar para aprovechar la experiencia al máximo. Tengo que admitir que pese a odiar las mecánicas de sigilo metidas con calzador en muchos de los juegos actuales, las de Shadow of the Tomb Raider me han parecido mucho más entretenidas que las del resto de títulos que emplean una jugabilidad parecida.

Hay alguna cosilla nueva que hace el sigilo mucho más variado, por ejemplo, cubrir de barro a Lara, lo que le facilitará el camuflaje en ciertos entornos y le servirá para despistar a aquellos enemigos que tienen visión térmica. También tenemos la posibilidad de camuflarnos en paredes con vegetación.

Nuestra arma sigilosa por excelencia será, por supuesto, el arco que cuenta con varios tipos de flechas, una de ellas nueva en esta entrega y que por desgracia obtenemos bien avanzado el juego, inyecta un veneno a los enemigos que les hace volverse locos y disparar contra sus aliados; este arma da muchísimo juego al combate y es realmente divertida. Para los momentos en los que por fuerza hay que disparar tenemos un arsenal formado por pistolas, rifles de asalto y escopetas de varios tipos que podemos comprar y mejorar.

Y bueno, el resto de los apartados referentes a la exploración siguen ahí tal cual los recordamos, ya hemos hablado de las tumbas, pero seguimos teniendo los monolitos, las reliquias, las criptas, los campamentos para subir de nivel y gestionar el inventario y miles de objetos desperdigados por los escenarios. Coleccionar todos estos objetos es completamente opcional, y hacerlo aumenta considerablemente el tiempo de juego de 14 horas a casi 35. También ocurre a veces ocurre que, para llegar a un determinado lugar nos encontraremos con que nos falta equipo y tendremos que conseguirlo antes, lo que le da un ligero toque “metroidvania” al juego. Todo ello, mientras alternamos entre zonas lineales y de “mundo abierto” en las que exploramos a nuestro antojo.

El árbol de habilidades, que en Rise of the Tomb Raider convertía a Lara en un autentico “terminator”, sigue arrastrando el mismo problema, recomiendo no tocar el árbol nada en absoluto si queréis una experiencia real de supervivencia, ya que incluso en los niveles más altos de dificultad podemos convertir el juego en un paseo. Como novedad hay habilidades del árbol que se activan avanzando en la historia, y otras se activaran como recompensa de terminar las tumbas, teniéndolas que desbloquear después con puntos de habilidad.

De parajes impresionantes va la cosa.

También volvemos a vérnoslas con misiones secundarias, y aquí viene otra odiosa comparación con Rise of the Tomb Raider, juego en el que las misiones secundarias parecían puro relleno metido con calzador y cuyas recompensas (más allá de la ganzúa en la primera misión) alentaban más bien poco a terminarlas; que si enciende cinco antorchas, que si destruye cinco antenas, que si mata a 6 lobos… Ahora por fin las misiones secundarias son más largas y divertidas, a menudo compuestas por varias fases sin darnos la sensación de que Lara es la recadera de turno. Otro punto en el que este juego mejora.

Por ultimo, comentar que esta vez Lara puede equiparse con una enorme cantidad de atuendos distintos y combinar distintas piezas de los mismos para obtener diferentes ventajas. El problema es que, por razones de guión, durante dos fases del juego que son bastante largas, se nos prohíbe cambiar de ropa desaprovechando por tanto esta característica.

Shadow of the Tomb Raider es la entrega más Tomb Raider de los últimos tiempos, apuesta por volver a la esencia de la saga mejorando las mecánicas de exploración, plataformas y puzles sin dejar de lado el combate en el que podemos entrar a tiros o sigilosamente. Pese a fallos como que el control se muestra tosco en algunas situaciones de plataformeo, o que las novedades con respecto al anterior no abundan, se trata de un juego recomendadísimo para los seguidores de Lara Croft. Y por si fuera poco, es una obra muy larga que puede llegar a las 35 horas para los que quieran completarlo al 100%.

Para terminar, tengo que felicitar a Square Enix, Eidos Montreal y Crystal Dynamics por atreverse de nuevo a lanzar un título completamente enfocado a un solo jugador aún sabiendo que no es lo más aconsejable hoy día para quienes quieren hacer dinero en esta industria. Y, además, el esfuerzo y el cariño que han puesto en este trabajo se hace evidente desde el primer momento que lo tenemos entre manos.

Shadow of the Tomb Raider

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

La mejor de las tres últimas entregas de Tomb Raider. Si sigues a Lara Croft tu deber es jugarlo.

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Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2. Fan de los First Person Shooter clásicos.

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