AnálisisPS4

Firewall: Zero Hour- Análisis PS VR

Un título con el potencial para ser el mejor shooter en VR

Aunque es un género que pide ser experimentado en VR, sorprende la escasa oferta de shooters en primera persona para los dispositivos de VR. Sí, tenemos Farpoint, SuperHot VR (fantásticos ambos) y Arizona Sunshine (no tan fantástico), pero son juegos cuya principal oferta jugable se basa en el modo para un solo jugador. ¿Qué pasa con los shooters multijugador? ¿Para cuándo un COD en VR? A pesar de contar con un dispositivo tan funcional como el Playstation Aim Controller, la VR aún no es un dispositivo tan mainstream masificado como para permitirse un juego centrado en el online. Sin embargo, esto no ha detenido al estudio First Contact Entertainment, y es algo que hay que aplaudir. Su primera obra para PS VR, Firewall: Zero Hour es un título con unas bases muy sólidas y el potencial suficiente como para convertirse en el baluarte de los shooters online en VR.

El problema es que debido a ciertas características aún por pulir Firewall: Zero Hour, por el momento, «solo» es un muy buen shooter con ideas realmente interesantes, pero que dista de ser plenamente funcional y óptimo en su vertiente online.

La premisa de Firewall: Zero Hour es simple: dos equipos de cuatro contra cuatro en escenarios variados y con muchas posibilidades deberán cumplir roles de atacante y defensor. Los atacantes deberán localizar un portátil y hackearlo (desconectando previamente dos cortafuegos repartidos por el escenario, pero señalizados desde el principio), mientras que los defensores deberán impedirlo eliminando a todo el equipo rival o reteniéndolos hasta que se agote el tiempo disponible. Una vez mueres no acaba la partida para ti, sino que accedes a cámaras de vigilancia repartidas por los niveles para poder dar indicaciones a los compañeros de equipo que queden vivos.

La perspectiva es en primera persona (pudiendo ver todo nuestro cuerpo y nuestros brazos al completo, cosa que me encanta) como en cualquier shooter de este tipo, pudiendo jugar con el Dual Shock 4 o con el Playstation Aim Controller. A pesar de que el juego responde francamente bien con ambas opciones, sin ninguna duda usar el Aim Controller es la mejor opción: los controles están perfectamente adaptados, la respuesta es de una calidad muy similar a la vista en Farpoint y la inmersión que consigues, por ejemplo, pudiendo asomarte por las esquinas con el rifle en mano o en las coberturas no tiene precio. otro fantástico detalle es que el personaje lleva acoplada una PDA en su muñeca izquierda. En esta terminal podremos ver constantemente la posición de nuestro equipo, de los objetivos y de los enemigos si hacen mucho ruido al moverse, aumentando aún más la inmersión y prescindiendo así de HUD.

Es esencial poder comunicarse con el resto del equipo si queremos ganar, como ocurre en todos los shooters competitivos con componente táctico: ir en grupos de dos, ir indicando dónde está el fuego enemigo, usar las puertas en nuestro beneficio, poner minas cerca de los ordenadores, inhibidores de frecuencia para que tarden más en hackearlo, bloquear puertas…hay una gran variedad de opciones disponibles, aunque muchas de ellas estarán sujetas al estricto sistema de progresión del título, como veremos más adelante.

En Firewall: Zero Hour contamos con nueve escenarios muy bien diferenciados entre sí, siendo algunas de ellos muy abiertos, con diferentes alturas, otros llenos de pasillos y habitaciones…las partidas son muy diferentes según dónde juguemos. Cada jugador cuenta con un arma principal (rifles, subfusiles o escopetas, entre otros) o secundarias (pistolas de diferentes tipos), además de granadas y otros artilugios secundarios. Por si fuera poco el juego cuenta con más de diez personajes (cada uno con su propia bio, aunque sea irrelevante debido a la ausencia de modo historia) seleccionables y personalizables en aspecto y habilidades: todos cuentan con una habilidad principal propia y otra secundaria que podemos adquirir a partir de cierto nivel.

Las opciones de personalización de armas, skins, accesorios, habilidades… son enormes.

Firewall: Zero Hour es correcto a nivel técnico, pero tiene su justificación: es uno de los juegos más fáciles de jugar en VR que he probado. Apenas cansa a nivel visual o de mareo, al menos en mi experiencia y la de la gente con la que he hablado en las partidas. La primera vez que probé el juego estuve dentro del casco casi dos horas seguidas sin problemas, cosa que no me ha pasado con ningún otro juego de VR; está realmente bien optimizado a nivel de sensaciones, pero a cambio, el nivel de detalle de los escenarios es bastante justito, sin grandes alardes de efectos, al igual que las físicas y las animaciones. Sin embargo es algo que no daña en absoluto la experiencia, es correcto, sin más. En cambio, en el apartado sonoro el título sobresale gracias a un excelente doblaje al castellano y unos efectos de sonido muy bien conseguidos.

Firewall: Zero Hour cuenta con opciones offline y online aunque, como podéis imaginar, sus opciones offline son bastante anecdóticas. Hay misiones en las que cumplir distintos encargos con personajes concretos, pero con los mismos objetivos y escenarios que en los modos online. Los escenarios están atestados de soldados controlados por la IA. Sin embargo, es este tipo de IA en el que si haces un ruido y esperas de frente a la puerta de una habitación, comenzarán a entrar todos los soldados en fila esperando que los ajusticies. Es un modo que sirve para aprender los controles y experimentar las sensaciones del juego, además de para ganar experiencia. Este modo de jugador contra entorno puede disfrutarse en solitario o con otros tres compañeros humanos.

Es en el Modo Contratos es donde podremos jugar con la modalidad de atacantes y defensores que propone el juego, ganando puntos de experiencia y moneda del juego. Ambos son indispensables para avanzar y seguir siendo competitivos frente a los jugadores más veteranos, que habrán desbloqueado accesorios y habilidades que quizás no tengamos. Las partidas pueden ser públicas o privadas, pero muchos usuarios han reportado problemas a la hora de jugar junto a una escuadra de amigos por problemas de emparejamiento; es uno de los principales problemas que el estudio está revisando en estos momentos para arreglar con futuras actualizaciones.

Llegados a este punto toca hablar del sistema de personalización de Firewall: Zero Hour, ya que de esto depende toda la progresión del juego y gran parte de la variedad de su propuesta jugable. Existe el sistema de niveles y el de Cryptos. Avanzando niveles con experiencia que obtenemos disputando batallas (pero sobre todo ganándolas) el juego da acceso a cosméticos, armas, habilidades o artilugios de soporte. Sin embargo, para obtenerlos deberemos gastar en ellos el dinero del juego, que también obtendremos jugando. El problema no está en la cantidad de elementos desbloqueables o su utilidad, sino en lo mucho que cuesta hacerse con el equipo. Necesitas jugar muchísimas horas a este juego si quieres obtener los accesorios realmente competitivos.

El juego puede volverse realmente estratégico gracias a una inteligente combinación de habilidades y armas. Las habilidades de los protagonistas van desde una mayor capacidad de detección de ruido enemigo hasta una mayor salud, granadas adicionales… Hay muchísimas posibilidades.

Hay mejoras realmente útiles, como la pistola de curación, a los que no puedes acceder hasta haber jugado muchas horas. Además, eso teniendo en cuenta que ganes las partidas, ya que las recompensas obtenidas perdiendo son ridículas. Esto no tendría que ser malo si no fuera porque estamos hablando de un título en VR. No se espera de este juego jugar tantas horas seguidas como en un shooter tradicional, por lo que la progresión se puede sentir un poco lenta. Si unimos a eso los problemas que hay a la hora de encontrar a todas las personas necesarias para jugar, empezamos a ver los principales errores de Firewall: Zero Hour.

La jugabilidad de Firewall: Zero Hour es perfecta en todo lo que propone, y tremendamente divertida cuando todo funciona como debe. Sin embargo, los servidores que utiliza el juego hacen que cuando falte uno solo de los ocho integrantes necesarios, la partida no pueda comenzar. Esto no sería tan malo si las contiendas fueran largas o hubiera opción de rematch, pero de momento no hay nada de eso. Las partidas pueden ser realmente cortas, llegando a jugar poco más de un minuto para luego estar esperando en el lobby a que se completen ambos equipos entre tres y cinco minutos. Rompe por completo el ritmo de la experiencia, y no se entiende por qué aún no se ha incluido una opción de al mejor de tres partidas.

Esa escuadra de hispanohablantes me dieron la mejor noche de juego a Firewall. Es en esos momentos de partidas rápidas con un grupo comprometido y que tarda en irse de la partida donde Firewall brilla

Por último, hay una evidente escasez de modos de juego que a pesar de las promesas de los desarrolladores de continuas actualizaciones gratuitas de contenido, aún están centrados en arreglar aspectos del matchmaking como los descritos anteriormente. Lo difícil ya lo tienen, ya que su jugabilidad es casi perfecta, todo lo que hacen a este respecto es un rotundo acierto. También se podría ver esta ausencia inicial de modos de juego como una forma de no fragmentar a la comunidad en diferentes experiencias, sino primero crear esa base de jugadores en torno a un mismo modo para que el online empiece con mucha vida (lleva tres semanas en el mercado).

Ademas no he encontrado lag en ninguna partida, ni me ha sacado en mitad del combate tampoco. Los cimientos son muy sólidos, pero deberían alargar el número de rondas del modo de juego existente y añadir otros como team detahmatch o atrapa la bandera para aprovechar al máximo lo que tienen entre manos. De momento la comunidad está muy entregada, pero el apoyo al juego debe llegar de forma inminente si no quieren que este valiente intento de shooter táctico en VR quede solo como eso, un intento más.

Firewall: Zero Hour es un juego valiente, ya que es el primero que se atreve a intentar conquistar este género en VR. El resultado es frustrante no por la calidad del juego, que es realmente notable, sino por los pequeños detalles que fallan (el caprichoso y largo matchmaking) o que faltan (modos de juego y rondas múltiples), empañando la experiencia global.

El juego tiene esta nota porque cuando funciona bien es maravilloso. Es en esos momentos en los que puedes acariciar lo que sus creadores tenían en mente cuando el título realmente ilusiona. Si recibe las actualizaciones y ampliaciones de modos de juego necesarias, sin duda se convertirá en el título de referencia en dispositivos de realidad virtual. Si tenéis ganas de un título de estas características en vuestras PS VR, dadle un voto de confianza al juego y a sus creadores. Incluso en su estado actual seguramente encontréis esas sensaciones que buscáis. Y si los problemas que he comentado os preocupan, desde Navi Games os iremos informando de cómo funcionan las actualizaciones que reciba Firewall: Zero Hour.

Firewall: Zero Hour

Puntuación Final - 7.5

7.5

Recomendado

En su estado actual es un shooter multijugador táctico con muchas opciones de personalización y una jugabilidad muy potente, pero con escasez de modos de juego y algunos problemas en su vertiente online. Sin embargo, confío en que con futuras actualizaciones se convierta en el mejor título de este género disponible para dispositivos de VR. Tiene el potencial para conseguirlo.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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