AnálisisPS4

F1 2018 – Análisis PS4

La franquicia de Codemasters nos presenta una nueva entrega sólida y fresca pero sin llegar a ser redonda

Llega septiembre y, como viene siendo tradición, se dan cita los principales juegos deportivos del año. Junto a los imperennes FIFA o NBA 2K, un título más de nicho se empieza a hacer hueco año tras año. En 2009, Codemasters recogió el testigo de Studio Liverpool, cuyo F1: Championship Edition de PS3 todavía sigue sorprendiéndome a día de hoy, como desarrolladora de la entrega anual del Gran Circo de la Fórmula 1, y desde entonces el estudio británico nos ha brindado títulos algo irregulares pero que siempre han intentado mostrar una evolución significativa con respecto a sus predecesores. Es el caso de F1 2018, con una mejora en gráficos, jugabilidad y modos principales que le dota de una solidez notable, pero cuya falta de atención a los errores del pasado hace que no llegue al sobresaliente.

Al César lo que es del César. Si algo suele cuidar Codemasters es el apartado visual y sonoro de sus obras, y aunque las primeras entregas de la franquicia fueron ciertamente irregulares, el paso que dio F1 2015 con motivo de la llegada de la octava generación se ha visto pulido al máximo en F1 2018. Hace unos días os traíamos un desglose del último diario de desarrollo del título, centrado en las nuevas características y mejoras en audio y gráficos, en el cual varios de los desarrolladores nos adelantaban en qué aspectos habían querido incidir de cara a la entrega de este año.

Así pues, en la parcela gráfica encontramos mejoras en el sistema atmosférico, en la iluminación y el detalle de los circuitos, en las partículas y efectos visuales, en los modelados faciales y en la densidad de escenarios. Un sustancial paso adelante en lo visual que viene acompañado de un muy significativo avance en el sonido de los motores, gracias al trabajo del equipo de desarrollo en circuitos reales y junto a equipos de Fórmula 1.

El acabado visual es espectacular y el trabajo en sistema atmosférico, iluminación y partículas es palpable en cada carrera.

Cabe destacar que el juego ha sido probado en una PlayStation 4 estándar, y a pesar de ciertas bajadas de frames cuando se juntan muchos coches o personas en pantalla, así como cierto retardo en la carga de escenarios, la experiencia general es muy notable, siendo los 60 fps estables a 1080p la norma la mayor parte del tiempo.

En cuanto a lo jugable, “de lo bueno, lo mejor”. Codemasters ha dado en la tecla con F1 2018 para ofrecer uno de los controles mejor equilibrados en la dimensión simulación-arcade. Por fin jugar sin ayudas nos brinda una experiencia que puede llegar a ser desafiante en ciertas circunstancias, y aun con ciertas ayudas activadas, la diversión en el control del monoplaza no decae ni por un momento. Encontrar el punto medio entre accesibilidad y desafío, y que durante todo el estrato se mantenga una constante de diversión es, sin duda, uno de los mayores logros de esta última entrega. De todos modos, el título sigue nadando en el mar de lo arcade, y pese a la adición del sistema controlable de baterías ERS (similar al de gestión del combustible) y un mayor desequilibrio en la zona trasera al acelerar, sigue sin aventurarse en una simulación genuina que ni busca ni necesita. Finalmente, es de recibo recalcar las inmensas opciones de personalización para los dispositivos de juego y un sistema force feedback para volantes logrado aunque algo artificial en sus valores por defecto.

En Codemasters todavía recordarán con flashbacks de guerra el clamor popular ante la eliminación del ‘Modo Trayectoria’ en su entrega de 2015. El paso de gigante en lo gráfico obligó a sacrificar el modo de juego más querido por la comunidad, y en consecuencia, otorgó a F1 2015 el dudoso honor de ser, a día de hoy, el juego de la franquicia con peores valoraciones.

Los británicos tomaron buena nota de ello y nos agasajaron en 2016 con una trayectoria más profunda, acorde con las demandas del público y que sentó las bases para el plato principal de F1 2018. Aun así, no observamos tantos avances como se cabría esperar en la entrega de este año, siendo la mayor novedad la inclusión de entrevistas, a partir de las cuales podremos definir la personalidad de nuestro piloto e influir así sobre el rendimiento de nuestro equipo y el interés de los rivales en hacerse con nuestros servicios. El control sobre el desarrollo del monoplaza, la elección de neumáticos, piezas del motor, piezas adicionales, estrategias, etc., sigue siendo una característica que, si bien resta algo de realismo (un piloto real no tiene control directo sobre tantos aspectos) y hace pedir cada vez más dos modos diferenciados, uno de mánager y otro de piloto, al más puro estilo FIFA, sí que le da cierta profundidad y aporta un interés adicional al modo de juego.

Completar sesiones, carreras y temporadas nos llevará a pasar de novato a veterano, pero además, la actitud que tengamos con la prensa definirá nuestra personalidad como buen vecino y amigo, o como showman.

Otra de las mayores novedades de este F1 2018 es la revisión del sistema online multijugador. En estos casi diez años de entregas anuales la sensación era que se incluía un modo multijugador para figurar, sin apenas atención ni pulido en sus mecánicas, y en consecuencia, ofreciendo una experiencia de dudosa calidad. Con el lanzamiento de Gran Turismo Sport, Project Cars 2 y el auge del profundísimo iRacing, desde Codemasters parecen haberse visto obligados a darle una vuelta de tuerca a su ‘Modo Multijugador’ para, al menos, poder llegar a presentar batalla con unos competidores cada vez más fuertes. Bendita competencia, y es que gracias a ello por fin tenemos un multijugador interesante y justificable.

Además del nivel de experiencia, otorgado por correr carreras de cualquier tipo, podremos obtener rango de posición, similar al clásico ranking de ligas que encontramos en League of Legends o Starcraft 2, y clasificación de seguridad, un sistema de licencias al más puro estilo Gran Turismo. Ambas clasificaciones servirán para dividir a los jugadores según su nivel y estilo de pilotaje, conformando un perfil individual para cada piloto.

Sería injusto, no obstante, atender a los platos fuertes de este F1 2018 sin mencionar a sus hermanos menores. El ‘Modo Campeonato‘ vuelve con numerosas opciones para conformar una temporada totalmente personalizada, el ‘Modo Evento‘ sigue con interesantes desafíos acompañados por marcadores online y el clásico ‘Modo Contrarreloj‘ no se mueve del sitio para permitirnos probar todas las combinaciones de coche y trazado posibles, así como para darnos la posibilidad de batir nuestro tiempo con el de los demás jugadores. Poca innovación en cuanto a estas modalidades, que aportan algo de frescor entre carrera online y pruebas de trayectoria pero que siguen sin ofrecer alternativas jugables en las que sumergirse tan profundamente.

La denominada ‘Superlicencia’ determinará nuestro perfil como piloto online según un ranking de posición y una clasificación de seguridad, definidos según un sistema de ligas y licencias, respectivamente.

Pese a todas las grandes mejoras y novedades que hemos analizado hasta el momento, humildemente pienso que lo que define a este F1 2018 y lo que, a la postre, puede determinar la compra del título, especialmente en el caso de veteranos de la saga y seguidores de la categoría reina del motor, son los detalles. A este respecto he de decir que el balance general, como jugador que se identifica con las características que acabo de enunciar, es netamente negativo. Sin embargo, los puntos positivos son notorios, y para no caer en el pesimismo, vamos a empezar por ellos.

Hace año y medio la compañía de medios de comunicación Liberty Media se convertía en accionista mayoritaria y dueña de la Fórmula 1. Entre sus objetivos a corto plazo se encontraban abrir el deporte a las nuevas tecnologías y modificar la imagen de marca. Si preguntásemos a cualquier seguidor asiduo sobre los cambios más importantes que se han llevado a cabo en el Gran Circo desde la llegada de Liberty, seguramente mencionaría el cambio de logo y la inclusión de una melodía compuesta por Brian Tyler que ya se ha convertido en himno.

Es precisamente la incorporación del tema musical a muchos de los momentos del juego uno de los detalles positivos y que da más sensación de entrega nueva y actualizada. El impresionante modelado facial de los pilotos, directores jefe y periodistas, el ya mencionado notable force feedback, un modo foto que nos permite sacar todo el potencial gráfico del título en forma de capturas y otras inclusiones menores, como la del helicóptero sobrevolando la pista durante las carreras, son el grueso de puntos positivos que, por desgracia, se ven empañados (al igual que todo el juego) por los negativos.

Todo indica que este año será el último que podamos disfrutar de Fernando Alonso en una entrega de F1 de Codemasters, y en ninguna como en ésta podremos hacerlo con un modelado facial tan cuidado y preciso.

Revisando mis notas, resulta curioso ver cómo la totalidad de los puntos negativos suponen errores de anteriores entregas que ya se han convertido en lacras, si no casi en marcas de la saga. Aun aceptando el carácter arcade del título, no parece justificable que no haya profundidad alguna en las paradas en boxes o en la vuelta de formación, además de que el Safety Car sigue siendo un elemento figurativo más que una variable a tener en cuenta durante las carreras, dada su bajísima probabilidad de salida. Los comentarios de los narradores son genéricos y carentes de interés, y las animaciones y cinemáticas recicladas empequeñecen la mejora en los gráficos y los modelados. Además, la ya continuista adición de monoplazas antiguos sigue sin justificarse más que para dar unas cuantas vueltas en bólidos míticos, lo cual hace pensar si no sería mejor idea incluir parrillas enteras de otros años en cada entrega y aprovechar el potencial que ello tendría.

Los mayores avances de este F1 2018 los encontramos en un apartado audiovisual pulido y mejorado, en un ‘Modo Trayectoria‘ dotado de más profundidad y en un multijugador que ha empezando a aprender de juegos como Gran Turismo Sport o iRacing para traernos una experiencia online finalmente disfrutable. Todo ello define a F1 2018 como un título significativamente mejor que el anterior y justificable más allá del cambio de modelados y pinturas de los monoplazas, además de la implementación de las novedades de este año en lo que a circuitos se refiere: Paul Ricard y Hockenheim. No obstante, todavía encontramos algunos errores y lacras del pasado, como una IA mediocre o varias mecánicas carentes de profundidad alguna, que ya se han convertido en marca de la casa y que impiden al título tocar techo.

F1 2018

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

La inclusión de mejoras y novedades dota al título de solidez pero no esconden su carácter continuista.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Víctor Martín

He aquí otro apasionado de los videojuegos, como no podía ser de otra manera. Especializado en League of Legends y Simracing, aunque también pierdo la cabeza con todo lo que lleve la etiqueta de 'ciencia ficción'. Además, soy graduado en Psicología, y ya sabéis lo que dicen: "la cabra tira al monte".

Actualidad

Close
X