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Phantom Doctrine – Análisis PC

Entrar y salir sin ser vistos

Confieso, como aficionado al cine y entusiasta de los videojuegos de acción y estrategia táctica por turnos, que me ilusioné al descubrir Phantom Doctrine, el nuevo título de Good Sheperd Enterteinment y CreativeForge Games, creadores de Hard West.

La premisa prometía: un juego con mecánicas de XCOM 2 ambientado en el oscuro periodo de la Guerra Fría con mecánicas interesantes para darle mayor profundidad.

Hoy tengo el gusto de analizarlo, ¿las conspiraciones eran correctas? ¿habrá merecido la pena este título? Os mostraré el resultado de mi investigación.

En primer lugar, comentaré el apartado técnico. Phantom Doctrine es un videojuego cuya estética es acorde con la época en la que está ambientado. Los tonos pastel, el grano y los entornos urbanos que presenta consiguen meternos en una película de cine negro. La banda sonora también acompaña a la acción, con ritmos de jazz y blues que se adaptan a sus movimientos y decisiones. Desde luego, entran ganas de ponerse el sombrero, encender un cigarro y comenzar a interpretar nuestro papel de espías sigilosos.

El aspecto de cine negro está muy logrado en este juego.

Sin embargo, hay pocas voces grabadas para los agentes, por lo que es posible que escuchemos la misma voz y expresiones en cuatro o cinco personas distintas, lo cual es un poco extraño.

Como bien indica el título, nuestro papel será dirigir el grupo Cabal, un servicio de inteligencia secreta que deberá luchar contra las conspiraciones globales y evitar ser descubierto. Se nos da a elegir entre tres campañas, según el origen de nuestro protagonista, al que deberemos crear antes de comenzar la partida. Podremos jugar como un comando renegado de la CIA en un intento de evitar el desastre nuclear, la policía de la KGB que persigue a los opositores del gobierno o un tercer grupo que no desvelaré, ya que está bloqueado hasta que se finalice una de las dos campañas anteriores.

Las historias que presenta el juego son interesantes y están repletas de sorpresas, traiciones y giros inesperados del guion, como una buena película de espías. Sin embargo, la dinámica del juego y la dificultad de seguir las tramas principales harán que perdamos pronto el interés por ellas. Sus respectivas misiones serán más un tormento que una forma interesante de avanzar en el juego.

También existe un modo de campaña extendida para entrar en detalles y averiguar bien qué sucede en cada trama. Aunque, sinceramente, creo que de salida se nos debería dar las historias completas con todos sus detalles, ¿no?

Ahora hablaré de las mecánicas de juego.

En primer lugar, Phantom Doctrine tiene una parte de gestión. En ella se nos presentan las oficinas del Cabal y sus diferentes secciones. Contaremos con habitaciones como el taller, la enfermería, el gimnasio, la sala de operaciones, el despacho de investigaciones, el sótano de falsificaciones y la sala de MK Ultra, mi favorita.

Esa agente enemiga no sabe lo que le espera…

En todas se nos presentarán interfaces para realizar gestiones dentro del grupo, como las mejoras de nuestro personal, la creación y compra de equipo y la asignación de tareas.

El centro del complejo es la sala de operaciones, donde hay un mapa en el que irán surgiendo actividades sospechosas. Para averiguar de qué tratan, enviaremos a nuestros agentes a investigar la zona. Deberemos tener en cuenta su distancia con respecto al objetivo, ya que tardará más o menos horas en llegar y puede ser determinante para realizar ciertas acciones.

Desde aquí dirigiremos todas las operaciones.

A partir de ese momento pueden surgir tres posibilidades:

  • Un informante, quien nos proporcionará documentos interesantes, contratos de compra o nuevos agentes para contratar.
  • Posibles localizaciones de la base; hablaré luego sobre ello.
  • Actividades enemigas, localizaciones, bases de conspiración, intento de asesinato de los informantes…

En el caso de las actividades enemigas deberemos reaccionar de forma acorde con el tiempo que nos queda, ¿podremos rastrear al agente detrás de la operación?, ¿da tiempo a un reconocimiento táctico o solo entraremos sin conocer qué nos vamos a encontrar?

Otra opción es ignorarlas y ahorrar recursos. Sin embargo, sufriremos en la mayoría de los casos una penalización de peligro. El mismo es lo cerca que está el enemigo de descubrir nuestra base y que sea asaltada. Si la base es asaltada y nuestros agentes mueren, se acaba el juego. Para reducir este medidor tenemos la posibilidad de trasladar la base a cambio de un coste económico elevado a las posibles localizaciones que hemos descubierto en el mapa.

Otra mecánica interesante de Phantom Doctrine es su sistema de progreso y descubrimiento. Aparte de los informantes e interrogatorios a agentes enemigos, tendremos una sala de análisis de documentos. En ella se abrirá un clásico panel policíaco donde deberemos relacionar distintos documentos descubiertos en las misiones o facilitados por los informantes. Habrá piezas del rompecabezas que ya dispongan de las palabras clave para relacionar y otras en las que deberemos leer un texto e intentar encontrar nombres en clave para obtener dichas pistas.

Una vez descubiertas las palabras clave, tocará relacionar los documentos entre sí y, si conseguimos enlazarlos con el objetivo de nuestra investigación, aparecerá nueva información como las células enemigas, las identidades de agentes rivales y los contratos para las misiones tácticas, de las cuales hablaré en adelante.

Con esto ya te sientes un detective de primera.

Con ello se consigue una mecánica interesante y entretenida, pero que al cabo del tiempo se hace, con la poca variedad de palabras clave y casos que presenta, monótona y repetitiva. Al final, he acabado asignando a un agente para que obtuviese las palabras clave y luego establecer las relaciones por mi cuenta.

Una vez localizada una actividad enemiga tendremos la oportunidad de realizar un asalto táctico para frenar a nuestros rivales. La preparación es esencial en estas misiones. Si hemos realizado un reconocimiento táctico del perímetro podremos infiltrar a algunos de nuestros agentes con disfraces y solicitar distintos apoyos: un telescopio para revelar zonas que no podamos ver, un francotirador para eliminar amenazas, un granadero con bombas de humo…

Una vez situados en el área de acción elegiremos dónde se apostarán los apoyos y el punto de partida de nuestros agentes. Los disfrazados aparecerán aleatoriamente dentro de los edificios. Los niveles se generan de forma medianamente aleatoria, por lo que siempre deberemos improvisar para cumplir los objetivos.

En la fase de acción veremos mecánicas típicas de los juegos de acción y estrategia por turnos, como XCOM 2. Nuestros agentes dispondrán de puntos de movimiento para desplazarse por el escenario y llegar a distintos objetivos. Los puntos de acción facilitan el uso de habilidades y disparar, así como la percepción que permite realizar ciertas habilidades y esquivar las balas enemigas.

Esos dos enemigos van a desaparecer pronto…

Una mecánica adicional interesante son las incursiones. Si apostamos dos o más agentes en las puertas de una misma sala, podremos ordenarles que entren con las armas preparadas y eliminen automáticamente las amenazas que se encuentren dentro. Sin embargo, no suele ser muy útil hasta que no se desbloquean los silenciadores.

Phantom Doctrine es un juego que premia el sigilo y la infiltración. Si disparamos un arma sin silenciador, se nos descubre haciendo algo sospechoso o un agente enemigo nos ve, la alarma saltará y comenzarán los tiroteos. Deberemos cubrirnos y colocarnos en buenas posiciones porque en este juego los porcentajes de acierto desaparecen. Dependerá del arma, la distancia, la posición y la percepción del enemigo para decantar si acertaremos y cuánto daño causaremos. Además, comenzarán a llegar refuerzos por todos lados y a atacarnos de forma aérea. Si un agente cae en combate y muere lo perderemos para siempre.

¡Dispare agente!

Sin embargo, si actuamos con sigilo evitaremos estos problemas y nos sentiremos unos espías de primera. Por otro lado, aunque los objetivos no son variados y pronto notamos cierta repetitividad, es interesante intentar, además, secuestrar a los agentes enemigos para luego realizar las operaciones más sucias y perversas en la sala de MK Ultra.

Finalmente, cuando acabemos una misión nuestros agentes adquirirán nivel de exposición. Si llegan a un punto máximo, sus identidades serán reveladas y serán susceptibles de ser emboscados por el enemigo. Para evitarlo, deberemos pagar una falsificación de sus identidades.

Como podréis observar, Phantom Doctrine es un título exigente, penalizador y pide mucha preparación y organización para cumplir los objetivos. Sin embargo, existe un gran problema en todo esto.

Ha llegado el momento de comentar el mayor problema de Phantom Doctrine. Es posible que las mecánicas explicadas hayan quedado más o menos claras. A pesar de ello, esto se aprende a base de paciencia y frustración.

El tutorial del juego es paupérrimo, los sistemas y las dinámicas no se explican de forma ordenada y, además, se penaliza al jugador por errores que, probablemente, desconozca.

Me he visto obligado a empezar cuatro veces la partida por errores que desconocía. Descubrí en el segundo intento que el reconocimiento táctico, esencial para hacer bien una misión, era un desbloqueable escondido en el taller. En el cuarto, aprendí que cuando seleccionabas un objeto en la tienda, el juego automáticamente lo compraba, por lo que equivocarse era una penalización capital. Me vi obligado a buscar en Google para encontrar la solución. Y, además, gasté muchísimo dinero en trasladar la base, porque no sabía que retener agentes rivales en la sala MK Ultra sumaba peligro.

Este tipo de decisiones de diseño ponen a prueba la paciencia del jugador y se corre el riesgo de que, como me ha pasado, se acabe abandonando el juego a las pocas horas de comenzar.

Soy el primero al que le da pena decir esto, pero Phantom Doctrine no llega a lo que aspira ser. Es cierto que dispone de mecánicas muy interesantes que le dotan de una personalidad única y que, si tienes paciencia, es un juego que acaba haciéndose querer.

Se nota mucho el mimo con el que se ha realizado y el homenaje a XCOM 2. De hecho, he disfrutado con situaciones únicas que se han dado y momentos divertidos cuando sus mecánicas se entendían. Sin embargo, no compensa la frustración que he sufrido para llegar a disfrutarlo. Además, deberéis jugarlo en inglés, puesto que la localización al castellano es errónea, muchas palabras no encajan con el interfaz y hay numerosas frases sin sentido.

Con todo esto y al precio que se encuentra actualmente, unos cuarenta euros, no es una compra recomendada si no eres muy aficionado a este género y no dispones de una gran paciencia.

Phantom Doctrine

Puntuación Final - 6

6

Interesante

Phantom Doctrine intenta hacerse un hueco en el género de los juegos de gestión y acción táctica por turnos. Sin embargo, sus escasas explicaciones junto a algunos fallos y gran repetitividad lo convierten en un título que podría haber aspirado a mucho más.

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Antonio Ríos

Ingeniero Multimedia en proceso. Amante del cine palomitero de nacimiento y fotógrafo a medias. También me interesa todo lo relacionado con la música y bandas sonoras. Con que un videojuego tenga una historia interesante y sea divertido de jugar, a mi ya me tiene ganado.

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