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The Red Strings Club – Análisis PC

La aventura gráfica que no sabía que necesitaba

Uno de mis análisis favoritos de YouTube es un vídeo en el que Digibro habla sobre el anime Kobayashi-san Chi no Maid Dragon y explica cómo siente que su autor vibra en su misma frecuencia. Así es cómo me he sentido respecto a Jordi de Paco con tan solo haber jugado uno de sus juegos y el que hoy nos ocupa, The Red Strings Club.

No le conozco, pero a través de su obra he notado unas claras similitudes conmigo respecto a gustos y visión del mundo. Algo que hasta ahora sólo había sentido en parte con Hideaki Anno, aunque ya llegaremos a eso más adelante.

Pero empecemos por el principio. The Red Strings Club es el último título del estudio valenciano Deconstructeam, el mismo que nos trajo Gods Will Be Watching en 2014. No lo he jugado, pero después de haber disfrutado notablemente de The Red Strings Club no dudaré en probarlo en cuanto tenga oportunidad.

Asimismo, voy a dedicar este análisis a repasar los puntos del juego que me han parecido más interesantes junto con un par de quejas que aunque son insignificantes en comparación con mis halagos, siguen estando ahí.

La primera toma de contacto con este juego es que directamente te muestra el final e inmediatamente después te traslada a la escena donde empieza nuestra historia. Para empezar, esto ya crea una intriga instantánea, ¿qué es lo que va a pasar para llegar a ese punto? Además, es el primer contacto que tenemos con nuestra pareja protagonista, la cual está muy bien escrita ya sea como pareja o como individuos. Les vemos en su entorno natural y nos enteramos de sus roles vía un diálogo completamente casual. Brandeis es hacker y Donovan es un broker de información que además es barman, pero no cualquier barman.

The Red Strings CLub

La habilidad principal del protagonista es preparar bebidas en base a los sentimientos de sus clientes y así manipularlos para extraerles información. Al principio me pareció una mala decisión, ya que directamente lo que estamos haciendo es controlar a la gente para nuestro beneficio. Pero resulta que el juego ya sabe esto, lo cual nos lleva al tema principal de The Red Strings Club, la hipocresía y la fina balanza entre libertad y seguridad.

Esta es una historia sobre el precio a pagar para alcanzar una utopía y cómo todo depende del color del cristal con que se mire. La premisa gira en torno a una “conspiración” que amenaza con usar control mental para que se reduzca el conflicto lo máximo posible. Y para conseguir eso hay que controlar a la población. Si te paras a pensar, es exactamente lo mismo que hacen las leyes, la diferencia es que aquí se lleva a un extremo en que se meten en tu cabeza directamente.

The Red Strings Club
Creo que esto es una referencia bastante obvia si has visto la película.

Y tal vez me equivoque, pero creo que está bastante claro cual ha sido una de las influencias de Jordi de Paco a la hora de escribir esta historia. Estoy de hablando de una película llamada The End of Evangelion dirigida por Hideaki Anno en 1997.

En The End of Evangelion, el conflicto de Shinji es si aceptar o denegar el Plan de Complementación Humana. Un Apocalipsis que destruye la barrera del corazón de todos los seres vivientes, haciendo que no puedan mantener su forma física. Como resultado, la individualidad deja de existir y, por lo tanto, deja de haber dolor en el mundo. Nadie puede herir a nadie, porque por supuesto, el amor es destructivo.

The End of Evangelion
¿Te parece bien que el campo AT os haga daño a ti y a los demás?

El conflicto es contra el conflicto en sí mismo, sacrificar todo lo que nos hace ser nosotros a cambio de la paz eterna. Toda la humanidad diluida en un Mar de LCL, el caldo de la vida, donde estás en todas partes y en ninguna al mismo tiempo.

Os estoy hablando de todo esto porque el conflicto de The Red Strings Club es exactamente el mismo. El mismo dilema moral. Por eso al final de la historia el juego nos pone en la misma posición que Shinji, nos da el poder para aceptar o rechazar el Bienestar Psíquico Social (BPS). La diferencia es que aquí, al ser un videojuego, nosotros formamos parte de ese dilema y las consecuencias de nuestra decisión son nuestra responsabilidad y no solo de Brandeis.

Incluso si me equivoco y la película no ha sido influencia en este juego, los paralelismos siguen ahí y me ha venido muy bien para establecer una comparación.

He de admitir que durante todo el juego me vendieron bastante bien el BPS, una vez más, todo es cuestión de perspectiva. Y muchos de los personajes con los que hablamos están convencidos de la efectividad del plan e intentan convencernos a nosotros de que en realidad es algo bueno, un paso adelante. Es más, el juego en ningún momento niega que los protagonistas son unos hipócritas que solo ven lo quieren ver.

The Red Strings Club

Por cierto, hablando de personajes, me parecen geniales todos ellos y cada uno tiene su punto. El único problema que les veo que como el juego es tan corto no tienen tiempo de desarrollarse y muchos de los secundarios acaban siendo bastante monodimensionales. Aunque es un mal menor.

Para terminar, me gustaría hablar del segmento final, la cual es mi parte favorita y la que más me ha dado que hablar en este análisis. Y en la que se ve lo increíble que es la animación; me quito el sombrero ante el gran trabajo de Marina González con el pixel art de este juego. No llega al nivel de Blasphemous pero desde luego que es digno de admiración.

The Red Strings CLub

En definitiva, el último nivel del juego es genial por muchos motivos. Pero el principal es que está brillantemente diseñado. La mejor forma de verlo es pensar que es como un gran puzle, solo que hay muchas formas distintas de solucionarlo. Además, está en ese punto de dificultad para que todo el mundo lo pueda resolver pero aún así te sientas inteligente por haberlo logrado. Y para rematar, tiene ese aire al final de El club de la lucha, que para mi es un plus.

Mi único problema con esta parte es que resulta que hay un giro que sale un poco de ninguna parte, y parece metido con calzador. Y lo peor es que está ligado a un personaje que me gustaba más antes de dicha revelación.

Pero al menos eso hace que tenga sentido el hecho de que hagas lo que hagas, siempre acaba igual. Normalmente, si las decisiones en un videojuego no cambian absolutamente nada, me parece un poco una estafa. Pero aquí está justificado, tanto por el guión como por el propio mensaje del juego.

Me dejado mucho en el tintero. Como la visión tan interesante que tiene del transhumanismo, en el que los implantes son parches y no soluciones. O la subtrama romántica, que me pilló por sorpresa y fue más que bienvenida. Pero en general, creo que ya he dicho todo lo que tenía que decir.

The Red Strings Club

The Red Strings Club es un juego que no te puedes perder. La aventura gráfica perfecta que se puede completar en menos de 4 horas. Y, sobre todo, es un videojuego hecho por un autor que tiene algo que decir.

The Red Strings Club

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

The Red Strings Club es una aventura grafica muy sólida con una estética cyberpunk única y que tiene algo que decir con su mensaje.

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Sergi Villaseñor

No soy otaku lo prometo.

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