AnálisisPS4

Dead Cells – Análisis PS4

Dead Cells es un juego que podríamos considerar una suerte de Frankenstein videojueguil. Con partes sacadas de aquí y allá, juntándolas para crear una criatura totalmente distinta. Un título que se clasifica como un metroidvania roguelike (o así es como al menos yo lo veo) y que bebe también del rápido combate de Bloodborne, con su fórmula de riesgo y recompensa. Sin duda alguna podría ser llamado como el famoso monstruo escrito por Mary Shelley, un conjunto de partes unidas. Pero sería totalmente injusto para Dead Cells, un juego que es más que la suma de sus partes y que he terminado adorando.

No habéis leído mal el título, en este juego nuestro protagonista será un cadáver reanimado por una masa verde, algo parecido a un zombie decapitado que contará con un sentido del humor sarcástico y una cantidad de habilidades dignas de un ninja. Manejar al que vamos a llamar a partir de ahora como el Prisionero es una delicia. Todos los movimientos que hacemos se sienten ágiles, fluidos, rápidos. En ningún momento te da la sensación de estar a los mandos de un ser torpe o lento.

Bebiendo de los metroidvania era obvio que Dead Cells contaría con unos escenarios que iremos superando de manera lateral, es decir, empezaremos a la izquierda y avanzaremos yendo hacia la derecha para superar el nivel en el que nos encontremos, con todo un recorrido lleno de enemigos y de secciones de plataformeo que deberemos superar con nuestros reflejos y astucia.

Contaremos con movimientos de ataque, divididos en el arma primaria (que en nuestro primer intento será una espada) y en el arma secundaria (la cual podrá ser un escudo o un arco, o cualquier otro arma en el futuro). Además de esto contaremos con granadas, habilidades, trampas o torretas, las cuales deberemos usar con fines más estratégicos. Sumándose a un arsenal muy amplio de armas, con una variedad enorme de espadas, espadones, dagas, arcos, látigos, escudos, carámbanos de hielo mágicos y un largo etcétera, contaremos con las habilidades de nuestro protagonista, las cuales entran prácticamente en el campo de los ninjas. Tendremos un doble salto, el cual nos servirá para sortear las zonas de plataformas, o jugar con los distintos niveles verticales de cada fase. Una voltereta con la que podremos esquivar cualquier ataque que nos lancen los muchos monstruos que encontraremos (bendita sea la voltereta) y un ataque en caída, que nadie te dice que existe y que descubres sin querer cuando pulsas el botón de saltar pero moviendo el joystick hacia abajo. Este ataque en caída es una de las herramientas más útiles, ya que puede ser usada en muchas situaciones diferentes. Puedes usarla para evitarte el daño por caída (en este caso es más bien un aturdimiento que será más largo dependiendo de lo alta que haya sido la caída), para esquivar mientras estás en el aire, para romper algunas cosas o para iniciar un ataque desde arriba y sorprender al enemigo.

Elige tu arma favorita y dedícate a aniquilar a cualquier criatura que se ponga por delante.

Pero nuestro zombie ninja sin cabeza sigue teniendo trucos bajo sus mangas. Cuando sufrimos daño nuestra barra de vida se vaciará, pero dejará un fragmento de color naranja. Este fragmento podrá recuperarse al golpear a un enemigo, haciendo que arriesgarse en un combate salga recompensado. También podremos encontrar una serie de runas que desbloquean habilidades distintas, como acariciar una masa verde para crear enredaderas y trepar a zonas altas, o frotar unas esculturas y teletransportarte a zonas inaccesibles, etc. Además tendremos pociones (que hay que desbloquear) y un par más de mecánicas que debo señalar.

Ya he mencionado la parte más metroidvania de Dead Cells, ahora toca la parte roguelike, la que te hace llorar. Morir en este título es un castigo enorme, porque lo pierdes TODO. Conforme avanzamos adquirimos dinero (con él podemos desbloquear algunas puertas o comprar armas) y células, las cuales sirven para desbloquear armas nuevas, habilidades y otras cosas útiles para futuros intentos. Al morir nuestro dinero y células pasarán a formar parte de la nada, perdidas en un mar de código mientras los monstruos que te han matado se ríen de ti.

Este buen señor será el que cambiará las células por habilidades y armas.

Y como buen roguelike, cada vez que empezamos de nuevo (puesto que al morir sencillamente nos metemos en otro cadáver) el mapa al que nos enfrentaremos será totalmente distinto al anterior, esto hace de Dead Cells una experiencia rejugable, pero a veces genera pasillos que no llevan a ningún lado, o zonas vacías que solo te hacen perder el tiempo. Y el tiempo puede llegar a ser importante. Cuando ponemos un pie en la mazmorra empezará un contador, el cual nos mostrará el tiempo que llevamos de intento; si logramos llegar a la siguiente zona en un tiempo determinado encontraremos una puerta abierta tras la cual habrá suculentas recompensas, pero si no llegamos a tiempo estará cerrada y habremos perdido nuestra oportunidad.

También hay cofres, y cofres malditos que al abrirlos te maldecirán de la manera más divertida del mundo. La maldición hace que mueras de un solo golpe, convirtiendo la experiencia en algo sin ningún tipo de estrés (es ironía, por si no se notaba). Por suerte estas maldiciones se curan al matar a un número determinado de enemigos.

A veces los enemigos se colocan en malos sitios y acaban contigo por mala suerte tuya.

En resumen, Dead Cells tiene un sistema de juego sólido, fluido y muy divertido. Cada vez que mueres y vuelves a la vida sabes que tú has mejorado como jugador (porque habrás perdido esa espada tan poderosa y todo lo demás) y te lanzarás de nuevo al desafío que es escapar de la prisión. Como punto muy negativo señalaré que muchas veces dependes de la suerte para conseguir un equipo decente y que la curva de dificultad está mal ajustada en algunos puntos, pasando de enemigos fáciles a malditos demonios destructores de mundos.

El apartado artístico de Dead Cells es una gozada, con un estilo pixel art muy resultón y detallado, que logra generar un ambiente de mundo dejado, en decadencia. Los enemigos son fácilmente reconocibles y ver cómo se mueve tu personaje es una maravilla, recordándonos su fluidez a la rotoscopia usada en aquel primer Prince of Persia. Jamás pensé que un personaje sin cabeza pudiera llegar a ser tan expresivo como este, lo cual habla muy bien sobre el trabajo de animación realizado.

El arte de este juego es sencillamente espectacular y hermoso.

La banda sonora sabe acompañar bien el tono general del juego, diferenciando los momentos de combate y exploración con los momentos en los que estás a salvo.

Dead Cells no tiene una historia en sí más allá de que eres un prisionero al que han decapitado y al que una sustancia verde ha resucitado para escapar de esa fortaleza. Aparte de eso no se nos cuenta una historia como tal, aunque usan una narrativa muy concreta para contarte el lore del juego.

Hay dos métodos concretos para transmitirte el lore, el primero son las pantallas de carga de cada zona, las cuales incluyen descripciones o una anécdota sobre dicha zona. La segunda suele ser cuando exploras. A veces encontrarás unas velas con fuego azul que desprenderán un brillito, eso indica que te encuentras en una zona de lore (lo he llamado así, lo siento mucho por la falta de originalidad). En estos sitios podremos leer mensajes dejados por otros prisioneros, o por el alcaide, incluso hablar con prisioneros que siguen en sus celdas y conseguir algunos recursos como comida o dinero. Así, poco a poco, este título logra construir un lugar interesante como es esta prisión, pero no llega a mucho más y se siente como algo desaprovechado.

La historia la vamos a extraer nosotros, casi siempre, a raíz de lo que vemos en el escenario.

Dead Cells es un juego que es brillante en su jugabilidad, su exploración es sencilla y a la vez te invita a que investigues cada camino; y todo esto mientras acabas con cientos de enemigos que querrán matarte en cuanto te vean. Se ve bien, se maneja mejor y puedes jugarlo y rejugarlo muchas veces hasta que logres mejorar como jugador o desbloquees las mejoras del juego, las cuales te pondrán las cosas más fáciles.

Un título totalmente recomendable para los amantes de los metroidvania y de los roguelike, y para los valientes que deseen tener un reto.

Dead Cells

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Dead Cells es un metroidvania divertidos y disfrutable jugablemente. Pasarás horas intentando superarte a ti mismo en este desafío constante.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Daniel Jiménez

Me gusta dar la opinión que nadie me ha pedido sobre videojuegos.

Actualidad

Cerrar
X