AnálisisPS4

The Persistence- Análisis PS VR

Vive. Muere. Repite

A pesar de lo mucho que adoro la realidad virtual, y lo contento que estoy con PS VR, es cierto que son pocos los juegos a los que he vuelto a jugar una vez me los he pasado. De hecho es un honor que solo ostenta SuperHot VR, ya que puede mejorar un día malo dejándome parar balas con un cenicero, que siempre anima. Pienso que la VR es el futuro de esta industria y hacia donde debemos dirigimos poco a poco, pero es cierto que los mejores juegos que hay para estos dispositivos normalmente son experiencias que atraen más por lo inmersivas que son o por lo mucho que se benefician las experiencias más narrativas de esta tecnología; hay pocos juegos cuya jugabilidad por sí misma justifiquen la aparatosa logística que requieren las PS VR. The Persistence ha sabido dar a los jugadores otro motivo para que confiemos en un futuro lleno de títulos VR con una jugabilidad tan atrayente como la de los juegos convencionales.

Si te gusta la ambientación espacial con toques de terror y los títulos roguelike, no leas más, este es tu juego

En la nave The Persistence ha pasado algo terrible y nosotros debemos investigar el suceso a la vez que intentamos sobrevivir esquivando y eliminando a esos monstruos que antes eran nuestros compañeros; parece que somos la única superviviente de la nave. En una misión tan difícil afortunadamente contamos con una tecnología bastante práctica: si morimos (que lo haremos) nuestros recuerdos pasarán a un clon generado por la IA de la nave a través de registros de ADN de tripulantes que encontremos en la nave. Estos tripulantes tendrán cada uno sus propias características: algunos serán más fuertes, otros más veloces, otros tendrán más descuentos al comprar armas…

Sin embargo esta mecánica tan práctica tiene su contrapunto desafiante, y es que los escenarios de la nave se generan de forma procedural, por lo que cada vez que muramos los pasillos de la nave cambiarán y albergarán nuevos recovecos, nuevos objetos y nuevos peligros esperando en la sombra. Al empezar una nueva “vida” conservaremos las mejoras de las armas y las stats del personaje que hayamos ido mejorando, pero no las propias armas, que tendremos que volver a encontrar o comprar en los puntos de venta que se encuentran por el escenario. The Persistence ofrece así una experiencia muy parecida a la de ZombiU, pero bastante más refinada y divertida.

Esta mecánica en la que al morir heredamos un cuerpo con diferentes características al inicio me recuerda a lo visto en títulos indie como Rogue Legacy y le sienta de maravilla al título. Como todo roguelike con mecánicas que dependen de la generación procedural de escenarios la progresión es fundamental. Para ello contamos con varias monedas que nos servirán para progresar a lo largo de las más de cinco horas que puede llevarnos completar los diferentes objetivos del juego: las células madre, los chips y los emblemas. Las tres monedas podremos obtenerles repartidas por los escenarios, pero las células madre son la principal de ellas, y la mejor forma de conseguir una gran cantidad es quitándoselas a los zombies de la nave mediante una pistola extractora, tardando unos segundos muy tensos en completar el proceso.

Esto nos lleva a otro pilar fundamental del juego: el sigilo, que gana muchos enteros al ser en VR. Los monstruos podrán liquidarnos en muy pocos golpes y sin apenas esfuerzo, por lo que siempre será la opción más recomendable. Si el sigilo falla tendremos a nuestra disposición un arsenal de más de 15 armas contando con pistolas, escopetas y granadas especiales (de atracción gravitatoria o que hacen ruido para después explotar, entre otras). Aunque la munición es escasa, serán fundamentales si queremos avanzar por la nave entre tanto “bicho”. El juego es tremendamente exigente en las primeras partidas, pudiendo llegar a desesperar. Eso sí, una vez pillas la dinámica del juego y empiezas a explorar los escenarios de una forma inteligente y mejorando a tu personaje, el juego se vuelve mucho más asequible y disfrutable.

Para defendernos de los enemigos contaremos con varias habilidades además de las armas que encontremos: un campo de fuerza que, activándolo a tiempo, hace las veces de parry, permitiendo robarles a los enemigos las células madre de una forma mucho más sencilla; un teletransporte que podemos usar para situarnos rápidamente a la espalda de los rivales o esquivar encuentros indeseados y un poco dañino, pero tremendamente satisfactorio, culatazo en la cara con el arma que estemos sosteniendo. Todas estas habilidades son de uso limitado, pero podemos mejorar su efectividad gracias a las células madre. ¿Qué tipo de personaje elegirás? ¿Uno confiable en el manejo de las armas de fuego o uno preparado para esconderse y huir de cualquier situación adversa? ¿Una Ridley o un Shaggy? El juego permite moldear la experiencia según nuestros gustos, haciendo que cambie por completo, aunque ambos tipos de situaciones serán ineludibles en más de una ocasión.

Los controles del título están perfectamente optimizados: se maneja exclusivamente con el pad, que nos permite movimiento libre y combatir haciendo uso del mismo, pero interactuaremos con los objetos y las puertas mediante la dirección de nuestra mirada. Además el equipo de Firesprite ha intentado adaptar la experiencia a todo el mundo para evitar los temidos mareos con tres sistemas diferentes de desplazamiento y movimiento dentro de la experiencia. Por desgracia es un título tan estresante, todo ocurre tan deprisa y con una iluminación que fuerza tanto la vista que recomiendo probarlo antes en casa de algún conocido para testar que podéis con ello, pues es muy exigente a ese nivel a pesar de los loables esfuerzos de sus responsables.

Uno de los mejores modos multijugador que he visto en VR

Es cierto que la experiencia en solitario tiene otras virtudes: ir solo por los pasillos de la nave, iluminados tan solo con neones medio fundidos y nuestra linterna, a la vez que oímos los asquerosos ruidos de nuestros antiguos compañeros buscándonos sin descanso (el momento en el que pensé que podría despistarles por el conducto de la ventilación y me rodearon por ambas entradas colándose incluso dentro del conducto para perseguirme me proporcionó un estrés de los que hacen perder varios años de vida) puede ser el sueño húmedo de los amantes de El Octavo Pasajero; mientras esperamos un más que probable Alien: Isolation VR, The Persistence se convierte en la mejor alternativa para recrear esas sensaciones, siendo a su vez un tipo de terror muy diferente del que ofrecen títulos como RE7 o Until Dawn.

En cambio el modo multijugador de The Persistence es una alternativa jugable que cambia por completo la experiencia, pero también podría ser la próxima sensación de YouTube. Uno en la nave con las gafas de VR y hasta tres posibles ¿amigos? desde fuera con una aplicación en sus smartphones. En esa aplicación pueden ver una representación perfecta del mapa que se está jugando en las PS VR, pero con mucha más información de la que ve el jugador: pueden explorarse todas las salas para conocer qué objetos hay, qué monstruos, trampas, puertas cerradas… básicamente es un simulador de Oráculo para guiar a Batman, pero con un macabro giro que hace que desde los móviles se pueda ayudar o fastidiar al jugador. ¿Paralizas al enemigo o le avisas de que el jugador ha entrado en la habitación? ¿Desconectas la torreta o esperas a que tu amigo se de la vuelta para activarla? Os podéis imaginar lo divertido que puede llegar a ser, además de funcionar a la perfección. Un gran añadido que podría justificar la compra del juego por sí misma.

Lamentablemente a la experiencia le ha faltado, en mi opinión de amante del cine de terror, un plus en la ambientación para ser realmente terrorífico. Hay poca variedad de enemigos y la generación procedural hace que nos acostumbremos a ellos demasiado rápido debido a la constante repetición de situaciones. Los escenarios también dan la sensación de tener muy poca variedad en la estructura de las habitaciones que visitamos, siendo muchas de ellas totalmente iguales y tan solo cambiando la disposición de objetos y enemigos. Además se abusa demasiado de la oscuridad y de esconder a los enemigos por completo en las sombras más que con crear situaciones verdaderamente tensas. Por último, me hubiera encantado que tanto el diseño de la nave como el de los enemigos fueran más originales o tuvieran más carisma, algún rasgo característico que los diferenciara. El diseño artístico en general es demasiado llano, demasiado común dentro de este género como para generar imágenes que recordaremos.

Por fortuna esta falta de personalidad se suple con un apartado gráfico realmente sorprendente para un título de VR (muy buen uso de la iluminación, a pesar del abuso de rincones oscuros) y unos efectos de sonido que sí que ayudan, y mucho, a poner nervioso al personal.

Conclusiones

Es muy sencillo: ¿tienes unas PS VR? Bien ¿Te llama la atención el terror? Perfecto ¿Le haces ascos a las mecánicas de sigilo en entornos de ciencia ficción? Si no es excesivo, puedo con ello ¿Te gustan los roguelikes? Oh, sí. Entonces compra The Persistence; no solo no te decepcionará, sino que será un juego al que querrás volver cada cierto tiempo gracias a su sólida jugabilidad y a su gran capacidad de diversión en multijugador. Sin embargo solo recomendaría The Persistence a aquellos que les gusten los roguelikes (muy importante), el terror y el sigilo; el resto pueden encontrar una experiencia demasiado exigente y estresante.

The Persistence ya está a la venta para PS VR a un precio de 29,99 €.

The Persistence

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Si os gusta la jugabilidad de los roguelikes, las mecánicas de sigilo y el terror espacial, id a por él. Si alguno de esos pilares os falla, quizás encontréis una experiencia demasiado exigente como para disfrutarla en su plenitud.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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