AnálisisSwitch

Shining Resonance Refrain – Análisis Switch

Perfecto resumen de una época del JRPG

Empecé con el género de los RPG muy tarde, mucho más de lo que me hubiera gustado. El primer juego de rol por turnos que completé fue Final Fantasy X, y hasta el día de hoy ningún otro JRPG ha logrado transmitirme las mismas sensaciones. Aún me emociono siempre que escucho To Zanarkand, sigo recordando con cariño sus personajes e historia y no dejaré de reclamar un Pro Evolution Blitzball. Desde ese momento jugué a muchos otros RPG que han permanecido en mi memoria y recuerdo con bella y evocadora nostalgia: Final Fantasy VII, VIII y IX, The Legend of Dragoon, Vagrant Story

Una vez devoré todos esos clásicos del género de la primera PlayStation probé Kingdom Hearts en PS2, que se convertiría en una de mis sagas favoritas de Action RPG, género que actualmente se encuentra en una edad dorada, pues se ha fusionado con multitud de otros tipos de juego, ocasionando que gran parte de los triple A actuales se puedan catalogar dentro de esa denominación. Posteriormente he jugado a varios títulos de la saga Tales Of, siendo de todas las sagas que he mencionado hasta el momento la que mayor parecido guarda con Shining Resonance Refrain.

Espero que este revival de clásicos del género haya despertado en vosotros cálidas sensaciones de añoranza de tiempos mejores y ganas de volver a jugar a alguno de esos títulos. Este repaso tiene un propósito: Shining Resonance Refrain no será uno de esos títulos que recordaréis el resto de vuestras vidas, no es trascendental para aquellos que hemos crecido con todos esos clásicos, pero supone un perfecto compendio y muestra de un género en constante transformación. Es el retrato de una época del JRPG (con todas las virtudes y carencias que eso conlleva) y un gran exponente del género que os dará horas y horas de diversión y nostalgia si no le pedís que sea un clásico atemporal. Ah, por si alguien quiere bajarse ya del carro, tiene voces en inglés y japonés con un buen nivel en ambas vertientes, pero textos únicamente en inglés y que no recomiendo saltarlos a la hora de jugar.

Shining Dragons, Dragomachinas, Divas Magicas…Bienvenidos al JRPG

Uno de los motivos que impiden que Shining Resonance Refrain alcance cotas de calidad mayores es su argumento: no será una historia que nos mantenga enganchados ni una que recordemos. Sin embargo también es una virtud a su manera, ya que esta historia sencilla sin pretensiones, con estética manganime y llena de personajes carismáticos deliciosamente dibujados forman un conjunto perfecto en su sencillez; si buscas una simple excusa para recorrer un hermoso mundo y combatir mucho mientras conoces a una miríada de waifus con las que puedes tener entrañables (y en ocasiones picantes, debido a su ligero toque de visual novel con simulador de citas) charlas nocturnas, su argumento ligero se antoja como un complemento adecuado.

El protagonista de la historia es Yuma, un joven que tiene el dudoso honor de tener el diseño más olvidable del conjunto (siempre a nivel personal) y que es un héroe muy a su pesar, ya que posee en su interior el alma del Shining Dragon, la criatura que tiempo atrás evitó el fin del mundo (aquí llamado Ragnarok, siendo una de las muchas referencias mitológicas que encontraremos) ante el malvado Deus. El Shining Dragon formó a partir de su cuerpo las Armónicas, instrumentos musicales con forma de arma que servirían a los humanos para conectar con los dragones y que el mundo siguiera viviendo en armonía en el futuro, papel que asumirían las llamadas Diva Magica. Pero la avaricia del hombre no conoce límites, y las Armónicas así como las almas de los Dragones del Mundo (los más poderosos junto al Shining Dragon) se convirtieron en armas a perseguir en las luchas de poder entre las diferentes naciones. Yuma es prisionero del malvado Imperio, ya que está relacionado con el Shining Dragon. Sin embargo la princesa de Astoria, Sonia, junto a la Diva Magica Kirika, rescatan al joven Yuma de las garras del malvado Imperio. A partir de ahí comienza una carrera para encontrar al resto de dragones antes de que el Imperio se haga con todos y vuelvan a invocar el Ragnarok.

Como veis, la historia no es especialmente interesante, salvo por un par de aspectos que además tienen su importancia en la jugabilidad: la importancia que concede el juego a los personajes y a la música impregna la propia jugabilidad del título, haciendo que el conjunto sea totalmente coherente en su propuesta (salvo por un par de aspectos mejorables que veremos en profundidad más adelante). El juego confía en el diseño de sus personajes y constantemente estás aprendiendo cosas de ellos si así lo deseas: en ocasiones encima de sus cabezas aparecen puntos suspensivos que indican un evento de conversación en el que conocerás nuevos detalles de sus vidas. Este sistema permite que redescubramos personajes cuya primera impresión no pasa del cliché más tópico del anime más anodino, y se transforman en personajes realmente complejos, tanto a nivel de historias que contar, algunas de ellas realmente interesantes, como de otros datos de su vida personal. ¿Y eso para qué nos sirve? Si vuestro espíritu de cotilla patológico clásico en los héroes asaltacasas de todo buen JRPG no es suficiente, podéis encontrar más motivos en su utilidad dentro del sistema de combate del título.

Un sistema de combate que, a pesar de no poder destacar por encima de otros exponentes del género, nunca se hace repetitivo gracias a sus mecánicas

Shining Resonance Refrain no usa un sistema de combate por turnos, sino que opta por un estilo muy parecido al de la saga Tales Of y su visión del combate en tiempo real gastando puntos de acción: mientras vagamos por el mundo (dividido por pequeñas zonas interconectadas y separadas entre sí por breves tiempos de carga) encontramos a los enemigos vagando por los escenarios, pudiendo ver sus niveles antes de decidir buscar pelea o de que nos pillen desprevenidos. Una vez empieza el combate se delimita una elipse alrededor de nuestro grupo de cuatro protagonistas y del resto de enemigos, y solo podremos salir derrotando a los rivales o bien dirigiéndonos al borde de la esfera durante unos segundos.

El sistema de combate parece simple: un botón de esquiva, otro de protegerse, otro para ataque básico con el que hacer combos y otro para romper las defensas del rival, siendo esta una mecánica a dominar de cara a los enfrentamientos más duros. Los ataques para romper defensa o Breaks se pueden realizar con ese botón pero también buscando las debilidades elementales de los enemigos (hay distintos tipos de magia y ataques físicos que pueden imbuirse de ella también) y permiten aturdir unos segundos a los enemigos y que nuestros ataques hagan más daño durante ese tiempo. Podremos dar pequeñas directrices a nuestro equipo e incluso cambiar de miembros en mitad del combate si queremos revisar nuestra estrategia, pero la IA de nuestros amigos es algo limitada. No llega a los diabólicos niveles de incompetencia de Donald en el Kingdom Hearts, pero sí que tendremos que hacer más labores de curación de las que nos corresponden.

Cada miembro de los ocho disponibles (al menos en el modo Refrain) tiene sus propias habilidades y forma de controlarse, siendo una magnífica elección a la hora de dar variedad a los numerosos combates que deberemos afrontar si queremos tener el nivel adecuado para los jefes finales, mucho más difíciles (en ocasiones con picos de difícil justificación en la dificultad) que los enemigos comunes. Realmente se siente muy diferente controlar a cada personaje, siendo algunos de ellos a distancia, otros más dedicados a la magia y a la curación… Como habilidad exclusiva destaca la de Yuma, que puede transformarse en el Shining Dragon durante los combates, accediendo a ataques con sus zarpas y poderosas llamaradas. Sin embargo, a Yuma le aterroriza utilizar este enorme poder al que aún no está acostumbrado: el tiempo que invocamos al Shining Dragon es limitado y depende de los Puntos de Magia de Yuma. Una vez la barra baja hasta un punto en concreto, perderemos el control de Yuma y atacará tanto a amigos como enemigos, siendo muy difícil hacer que vuelva a transformarse en humano antes de que acabe con nosotros. El uso del Shining Dragon no solo aporta variedad a los combates, sino que se vuelve un recurso muy emocionante cuando nos enfrentamos a los enemigos más complicados del juego, dando momentos realmente épicos.

Una vez subimos de nivel subirán automáticamente las stats básicas del personaje; cada uno de ellos aprenderá magias o Forces concretos en un nivel determinado y deberemos elegir cuáles asignamos a cada combatiente, siendo ese uno de los pocos aspectos personalizables del estilo de lucha de nuestros héroes: no hay diferentes armas, tan solo unos hechizos o Tunings que acoplar a las armas predeterminadas de los personajes para conseguir efectos pasivos. ¿Recordáis el sistema de diálogos opcionales para conocer a los personajes que hemos comentado antes? Al conocer nuevas facetas de nuestros compañeros desbloquearemos Traits; hay un panel de Traits en el menú de pausa que relaciona a todo nuestro equipo, y si las conectamos de la forma adecuada podemos acceder a ayudas durante los combates que suceden de forma espontánea y que pueden aumentar nuestros parámetros, hacernos resistentes a ciertos estados alterados…es una buena forma de animar al jugador a conocer más su mundo de juego, pues es cierto que nos salvarán en más de una ocasión.

Por último, podemos obtener efectos parecidos durante los combates gracias al sistema B.A.N.D. Las armas de nuestros protagonistas o Armónicas son también instrumentos que podemos tocar para aumentar nuestro rendimiento en la batalla. Dependiendo de qué personaje manejamos cuando activamos el B.A.N.D. los efectos serán diferentes y a lo largo de la aventura aprenderemos nuevas canciones. El B.A.N.D. se activa una vez se haya rellenado una barra lateral de forma automática mientras combatimos. Sin embargo, aunque la animación y la música son agradables, esperaba que tuviera una mayor repercusión, ya que funciona como un simple hechizo de bufeo del grupo.

El diseño de sus personajes, por fuera y por dentro, es una de las mayores virtudes del juego

Como bien sabréis los aficionados a este género, los combates son uno de los pilares fundamentales debido a que será la actividad que más tiempo realicemos. Shining Resonance Refrain ofrece unos combates sencillos pero divertidos, ya que a pesar de la poca profundidad a la hora de mejorar a nuestros personajes y de las mecánicas del combate, ofrece una variedad suficiente como para que no lleguemos a aburrirnos en las casi 30 horas que puede durar la campaña principal. Eso sin contar con realizar todas las misiones secundarias y meternos en las mazamorras del Grimorio, generadas de forma aleatoria y con suculentas recompensas para aquellos que quieran perderse en ellas.

Un título que, al igual que las virtudes, también muestra muy bien los errores propios de su época

Shining Resonance se lanzó en Japón en el año 2014 en PS3. En Occidente nunca llegamos a disfrutar de este título y la versión que ahora nos llega no deja de ser un port de aquella con el retoque gráfico de rigor y unos pocos añadidos: el modo Refrain, que permite controlar a dos de los antagonistas de la historia (Jinas el matadragones y Excella, la princesa del Imperio), y todos los DLCs de trajes que podemos esperar de un JRPG de estas características, es decir, uniformes, fetiches y bikinis para todos. Aunque se nos aconseja jugar a la historia normal antes que al modo Refrain, os recomiendo en cualquier caso empezar por este último, ya que los spoilers que sufrimos son relativamente fáciles de adivinar cuando llevas unas horas jugando y son dos personajes muy útiles.

Esos cuatro años de diferencia, unidos al hecho de venir de PS3, hace que los principales errores del juego los encontremos en su apartado técnico: ciudades vacías llenas de personajes estáticos, tiempos de carga entre zonas, texturas de los escenarios muy mejorables, efectos poco impresionantes y un sistema de misiones secundarias tremendamente arcaico en el que los ciudadanos nos encargan insustanciales misiones de caza a cambio de recompensas ridículas como forma de alargar la ya de por sí respetable duración del título. Eso sí, el diseño de los personajes, sus animaciones y las expresiones que muestran en pantalla son de sobresaliente, uno de los apartados más exitosos del título. Además la gran mayoría de sus conversaciones cuentan con doblaje, cosa que ayuda en un título en el que tendremos una cantidad astronómica de diálogos que leer.

También el esquema según el que se desarrolla la aventura deja entrever una visión anticuada del género (o un presupuesto bastante ajustado, cualquiera de las dos opciones valen): el núcleo jugable será la capital del reino, Astoria, donde veremos cómo avanza la trama principal y encontraremos a todos los tenderos necesarios en una epopeya de estas características: la vendedora de objetos curativos, el alquimista, el afinador, el bardo…todos, incluidos los ciudadanos que dan las misiones secundarias, están en Astoria, por lo que siempre repetiremos el proceso de coger misión principal, varias secundarias, salir de Astoria y volver por donde hemos venido, repitiendo muchísimas veces los mismos recorridos.

Además esperaba que se sacara un mayor partido al genial planteamiento de las armas como instrumentos de música y al sistema B.A.N.D.: las partituras del juego, aunque muy agradables y simpáticas, no son tan memorables como cabría esperar, y echo en falta alguna mecánica extra tipo juego de ritmo para encontrar una mayor justificación jugable en el uso de las Armónicas. Una pena que no se haya explotado más este aspecto, que destaca muchísimo a nivel visual y de concepto, y que podría haber sido un elemento diferenciador que le hubiera servido para ser recordado.

Conclusiones

Shining Resonance Refrain es un muy buen RPG de acción: simpático, bello en sus diseños y concepto y con la capacidad de atraparnos durante muchas horas. Es una excelente compra si sois capaces de perdonarle que no sea una obra maestra imperecedera y excelente en todos sus apartados, y os apetece un entretenimiento rolero en vuestra Switch algo más tradicional y cómodo que Octopath Traveler (gran análisis de nuestro compañero Alvaro aquí), sin duda un maravilloso exponente del género, pero más exigente para con el jugador (aunque por lo menos ha llegado traducido). Sin duda disfrutar de un juego así en el modo portátil es uno de los mayores alicientes a la hora de hacerse con este juego. También es recomendable en el resto de plataformas para aquellos amantes del género que gusten de una experiencia de estas características, pero teniendo en cuenta la relativa simpleza de su apartado técnico yo me lanzaría a la experiencia híbrida.

Shining Resonance Refrain está disponible para PS4, PC, Xbox One y Nintendo Switch a un precio de 49,99 €.

Shining Resonance Refrain

Puntuación Final - 7.5

7.5

Notable

Un muy buen JRPG, con un apartado técnico y errores de la pasada generación, pero que supone un repaso simpático y sólido a una forma de abordar este maravilloso género.

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Etiquetas

Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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