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To Hell With Hell – Análisis PC

Antes todo esto era infierno

Este juego se encuentra en Acceso Anticipado, por lo cual no se puntuará debido a que está sujeto a cambios en un futuro. Este análisis es sobre su estado actual.

Cada género tiene a su propio rey, el cual sienta nuevas bases en sus “ahijados”, pero a veces uno de ellos se desvía del camino y busca emprender algo propio. Sí, hay reminiscencias en él, pero también logra sentar diferencias que le vuelven único, y ese es To Hell With Hell.

El equipo de Lazurite Games nos trae un bullet hell con toques de roguelike que bebe directamente del mítico Nuclear Throne, pero que encuentra su camino añadiendo una nueva mecánica bastante interesante. Así que preparaos para entrar en lo más profundo del infierno, armaos hasta los dientes y cerrad los ojos, porque la casquería será intensa.

Al infierno con el infierno

El títulos nos cuenta la profunda historia de Natasia, una stripper que de camino al trabajo es transportada al infierno por el señor de este, Asmodius, quien además es su padre -estruendo sonoro al más puro estilo de Origen– , este le ordena la ardua tarea de matar a todos sus enemigos… Vale, quizás exageraba con lo de profunda, ¿pero de verdad alguien esperaba que el hilo narrativo fuese profundo?

To Hell With Hell es pura casquería, rock duro, marea de balas y gore aderezado con un toque de pixel que le sienta muy bien.

To Hell With Hell coge el testigo de juegos como Nuclear Throne o Enter the Gungeon con una temática infernal y nuevas mecánicas.

A simple vista puede parecer un juego que continua la estela de los clásicos de los shooter de vista cenital como Nuclear Throne y su estirpe, pero poco a poco va mostrándonos sus cartas. La primera, y que comparte con estos títulos, es su endiablada dificultad, solo que en esta ocasión To Hell With Hell nos trata con más indulgencia.

Tenemos a nuestra disposición seis guardados que podemos repartir como deseemos para terminar la aventura, si no guardamos volveremos al último nivel donde lo hicimos, así que debemos escogerlos sabiamente, intentando guardar alguno para la última recta del juego, que nos sacará de nuestras casillas.

Cada vez que muramos el mapeado cambiará para que no podamos memorizar cuántos enemigos y qué objetos nos entrega nuestro entorno, por lo que siempre habrá que improvisar y mantener el movimiento, algo esencial para esquivar las mareas de balas que vendrán a por nosotros.

En los niveles encontraremos máscaras que nos darán diferentes habilidades que harán uso del medidor de rabia.

La gran diferencia viene en las máscaras, las cuales encontraremos en diversos niveles y que cambiarán la forma de juego. Hay bastantes, y todas ellas con una serie de características y habilidades. Por ejemplo, la que podéis ver aquí arriba nos convertirá en un caballero armado con una gran espada, cuyas habilidades serán una lanza que podremos arrojar a distancia y un escudo que nos ofrece inmunidad.

Podremos acumular varias máscaras, cada una con su propia barra de vitalidad que se suma a la nuestra. Además, podremos cambiar de máscara en cualquier momento según la circunstancia. Por ejemplo, podemos optar por un acercamiento sigiloso con la máscara de ninja para comenzar el combate con ventaja, y luego cambiar a la de caballero para acabar con los enemigos a mandoblazos. Lo que nunca debemos hacer es dejar vacía la barra de rabia, que será nuestro maná. Esta barra se rellenará con las muertes que provoquemos, así que… nunca dejes de matar. Sí, suena terrible, pero así es la vida en el infierno.

He sido una chica mala

A nivel de armamento lo hay de lo más variado, desde armas cuerpo a cuerpo como machetes y espadas, hasta otros más efectivos como escopetas, pistolas, trabucos y hasta un arco, el cual sacrificará cadencia por un disparo cargado.

El número de armas que podamos llevar será determinado según la mejora que consigamos después de cada nivel, al más puro estilo roguelike. Antes de acceder a la próxima orgía de sangre, To Hell With Hell nos dejará elegir una serie de mejoras, como la mencionada de llevar una arma más en nuestro equipo, encontrar más máscaras, munición. De esta forma construimos a nuestra propia Natasia, adecuándola a nuestra forma de juego.

Al principio de cada nuevo nivel podremos elegir una mejora para Natasia. Debemos escoger sabiamente si deseamos llevar más armas, conseguir más botiquines o si deseamos ser más certeros con nuestros disparos.

Entrando en el terreno del gunplay, funciona bastante bien, aunque se nota cierto paso por detrás de sus hermanos de género, quizás porque se apuesta más por las combinaciones de máscaras que por el simple tiroteo. Hay armas que son excesivamente similares, lo que da sensación de reciclaje, y a veces hay cierta sensación de injusticia ya que los enemigos suelen ser excesivamente duraderos y rápidos en comparación con la poca resistencia que poseemos.

Aún así, estamos en una obra que mira a largo plazo y que evolucione gracias al feedback de sus compradores, por lo que es pronto para hacer juicios. De momento nos encontramos ante una propuesta jugable conocida y sólida, con sus sombras, pero que quedan en un segundísimo lugar por su encantadora violencia.

Pixel grabado a fuego

El pixel art es una técnica con mucha propiedad, uno de esos estilos en los que su simpleza irradia el carisma de antaño, de esos juegos de nuestra infancia. En To Hell With Hell hay un fantástico trabajo de parte del equipo de Lazurite Games, con estéticas muy desenfadadas, incluso con su evidente violencia, donde puedes ver una simpaticona súcubo expulsar los ojos de sus cuencas y explotar en sangre sin que llegue a parecer grotesco.

Es ese aspecto el que dota de un carisma muy parecido a Enter the Gungeon, con quien comparte estilos similares en cuanto a su diseño, solo que en esta ocasión todo queda revestido de un componente infernal.

El diseño de niveles suele ser básico, aunque está lleno de color, con lugares donde predomina el color terroso y el rojo intenso, hasta otros gélidos.

Sus niveles son simples, pero están detallados y llenos de color, con enemigos con aspectos infernales y casi caricaturescos.

A nivel de sonido también puede sentirse orgulloso este To Hell With Hell, que cuenta con una banda sonora en la que, obviamente, predomina el rock duro, probablemente siguiendo la inspiración de grandes títulos con temática infernal como DOOM.

Funciona bien cada tema, motivando al movimiento, la violencia e incluso a la frustración. Tampoco es que estemos hablando de un título que destaque excesivamente en este apartado, pero al menos mantiene el tipo con mucho orgullo, algo de agradecer cuando te encuentras en esta vorágine de violencia.

Conclusiones

Aún queda un tiempo para que veamos a To Hell With Hell como un producto sólido y terminado, saliendo de ese acceso anticipado para mostrarse por completo, pero por ahora todo apunta a un futuro prometedor. Un título que tiene ese regusto a otros grandes del género -algo no necesariamente mal- pero que también se preocupa por dejar su impronta en los bullet hell y los roguelikes.

A pesar de que no hemos encontrado ningún bug reseñable, quien se haga con él actualmente debe tener claro que se encuentra aún en desarrollo y que, como tal, el producto evolucionará. Aunque os recomendamos dejaros arrastrar al mismísimo infierno.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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