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Frostpunk – Análisis PC

No sucumbas al frío

Soy una amante de los juegos de gestión, lo reconozco. El hecho de tener que llevar un control sobre mis recursos, quizás un determinado número de trabajadores… Mi alma de mandona disfruta con ello, mi poca paciencia en estos casos hace un alarde de valor para enfrentarse una y otra vez a cualquier reto, sin importarme cuántas veces iniciar una partida para hacerlo mejor.

Y esto es algo que me ha pasado en Frostpunk. Cuándo vi las primeras imágenes de este infierno helado, de cómo sería el juego, sin duda dije que este era para mí. 11 bit studios, creadores del conocido This war of mine, nos lleva de nuevo a una aventura de supervivencia, duras decisiones y un entorno hostil.

El pueblo tiene que sobrevivir

La premisa de Frostpunk puede parecer sencilla, pero según van pasando los días y el frío aumenta nada será un camino de rosas. Vivimos en un mundo que ha sido devastado por la nieve y tú, como líder de un pequeño grupo de supervivientes, tendrás que hacer todo lo posible para que salgan adelante. Enterrado en un cráter encontraremos un generador, que será nuestro aliado, nuestro totem y casi nuestro dios. Tendremos que gestionar una serie de recursos: madera y hierro para construir, núcleos para los edificios más potentes como los invernaderos, comida cruda y el valiosísimo carbón. No poder alimentar el generador será más terrorífico que no alimentar a tu pueblo.

Tendremos que saber actuar con cabeza, quizás usando la bendita práctica de ensayo y error, hasta que sepas dónde es mejor colocar los hogares, las fábricas, los generadores de calor o ese pequeño burdel para subir el ánimo del pueblo. Aunque quizás lo mejor sea construir una iglesia, rezar puede alimentar el espíritu más que una ración de comida caliente.

Y es que tendremos que vigilar dos factores muy importantes: el descontento y la esperanza, si el primero aumenta por completo y el último disminuye, es que no cumples tu papel como líder.

Sobreviviremos al frío

Comenzamos nuestra aventura en Frostpunk con el Nuevo hogar, un modo de juego en el que parece que tengamos que sobrevivir sin más día tras día, pero cada cierto tiempo aparecerán eventos de manera aleatoria que nos hará decidir con una mano temblorosa en el ratón. Aunque los eventos más importantes son los que aparecen en ciertos días fijados, que marcarán un antes y un después en la vida de cada uno de tu pueblo. Será duro sobrevivir, nadie dijo que sea fácil, y de hecho sufrí bastante esperando que pasasen las horas, temiendo a la noche por si un niño moría de frío a la intemperie al no tener un colegio al que ir, por si un trabajador se lesionaba en el trabajo por sobreesforzarlo solo por conseguir más madera, o si de repente una expedición no volvía porque yo había tomado una mala decisión.

Una vez pasemos por los eventos importantes estos desbloquearán otros modos. Una oportunidad para seguir explorando, ya que de hecho hay confirmado un nuevo mapa gratuíto que llegará este mes de junio. Con cada reto tendremos nuevas posibilidades de hacerlo bien, quizás tengamos algo de práctica y sepamos cómo organizar el mapeado, siempre en círculo rodeando nuestra fuente de calor, pero no por ello quiere decir que sepamos sobrevivir, porque sobrevivir cada día supone un reto en sí mismo.

El pueblo recuerda tus decisiones, te juzga y te reta a cada instante. Cada día que permanecen vivos es un día para agradecer y cuando el carbón se acaba y no puedes encender el generador, cuando tu pueblo se muere de frío y tienes que hacer sacrificios… de hecho sentí que mis decisiones eran claves, que la vida de esa gente dependía de mí. Me vi en más de una ocasión hablando en alto y diciendo: “Vamos, solo un día más”.

Esas pequeñas personitas, que aunque tú los veas desde la distancia y te hagan parecer un dios supremo, tienen sus familias, sus hijos. Puedes acercarte lo suficiente para ver a los niños jugar en la plaza junto a una caldera, ajenos a todo, o cómo un hombre de familia sin una pierna tiene que ir en busca de algún tipo de medicina paliativa porque tú decidiste echarle serrín a la sopa.

Gestión de recursos

Tendremos a nuestra disposición, una vez tengamos abierto nuestro taller, una serie de mejoras que podremos ir adquiriendo con tiempo, recursos y trabajadores dispuestos. La baliza será lo más importante, ya que gracias a ella podremos mandar equipos de exploración hacia las tierras heladas, donde iremos averiguando poco a poco qué ha ido pasando, así como recolectar recursos de lugares abandonados y encontrar supervivientes. Siempre tendremos la opción de acompañarlos a tu ciudad o dejarlos a su suerte, y es ahí donde decides si prefieres tener más bocas que alimentar y perder tiempo o seguir con tu exploración para buscar comida. Pero, ¿qué es más humano?

Tendremos cuatro ramas distintas, siendo una de ellas dedicada exclusivamente a la calefacción, el bien más preciado y donde tendremos que gastar nuestros recursos para poder dar calor a nuestra ciudad antes de que llegue el mayor frío que nadie haya conocido, donde la gente muere en las calles si no tienen hogares preparados, la comida se congela y es imposible trabajar.

En este punto hay que saber usar bien nuestro recursos, tener prioridades y saber qué necesita de verdad tu pueblo.

Cuestión de leyes

Pero no solo decidiremos en algunos eventos o qué lugar es mejor para colocar la enfermería, las grandes decisiones llegarán cuando tu pueblo más lo necesite, haciéndonos elegir entre el camino de la rectitud o el de la fe. Aunque es cierto que durante una de mis partidas elegí el orden, a veces me sentía hasta mal mandando a la milicia a aplacar el hambre, a convertirme en un cacique; por lo que la mayoría de las veces opté por la fe. Pensaba que si le daba esperanzas al pueblo, si los sermones aplacaban la ira, todo iba bien, aunque… ¿rezar calma el hambre?

Y no solo tendremos estas decisiones, sino que tendremos un árbol inmenso donde cada decisión tendrá sus ventajas y sus inconvenientes. ¿Harás que los niños también trabajen en las fábricas para tener más mano de obra o los dejarás en los colegios pudiendo convertirse en próximos enfermeros? ¿Dejarás los cadáveres tirados en la nieve para poder usar sus órganos más tarde o les darás un entierro digno?

Frostpunk está lleno de decisiones y si creíamos que en This war of mine íbamos a sufrir, aquí nos pararemos más de en una ocasión para tomar aire y ver qué podría ser mejor.

Conclusiones

Con una banda sonora sublime y donde el frío se siente como cala en los huesos, lo cierto es que Frostpunk es un verdadero juego de supervivencia. Ya no solo de gestión de recursos, cosa que hace bastante bien, sino que tienes que sobrevivir a tus propias decisiones, a arriesgarte y firmar una petición a sabiendas de las consecuencias pero pensando que es lo mejor para tu pueblo.

Frostpunk te dará horas de ¿diversión? en este verdadero infierno congelado, donde tendrás que sufrir y volver a levantarse si caes. No te darán una palmadita en la espalda, no hay un sistema de recompensas más que el saber que tu pueblo podrá vivir un día más gracias a ti. Y, creeme, la sonrisa de satisfacción cuando superas una crisis humana como la que nos propone 11 bit studios no me la puede quitar nadie.

Frostpunk

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

Frostpunk no es solo un juego de gestión y toma de decisiones, es algo más. Algo que nos motiva a intentar sobrevivir cada día, a ser más humanos.

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Cristina J. Lerena

Filóloga a ratos libres y jugadora casi a tiempo completo. Me gustan los juegos de rol, las aventuras gráficas, los mundos abiertos y las alitas fritas.

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