AnálisisPS4

Tennis World Tour – Análisis PS4

Los juegos de tenis rara vez han brillado desde un punto de vista tecnológico, con pequeñas excepciones como el aclamado Top Spin 4 en la anterior generación o el Ultimate Tennis en el pasado. Pero durante casi una década las diferencias en el éxito y, por lo tanto, en el presupuesto se han ampliado en relación con otros deportes, hasta el punto de que los representantes de la disciplina están casi una generación atrás. Por desgracia, no podemos confiar en Tennis World Tour, juego desarrollado por Breakpoint, para ver ese salto cualitativo capaz de ponerse al día, algo que se nota nada más ver el menú de inicio en donde duele ver que es imposible jugar siquiera contra un amigo, ya que el apartado online muestra un desconcertante «próximamente».

En el menú de inicio nos llevamos la primera decepción con el apartado online, donde aparece un poco atractivo «próximamente».

Apartado técnico que no está a la altura

La apariencia granular de los recubrimientos y la puesta en escena proporcionada por las luces son agradables a la vista, sin embargo, la falta general de detalles y colores demasiado chillones dan al conjunto de menús y partidos una representación artificial, aspecto que se resalta sobre todo en el modelado de los jugadores, llegando incluso a parecer casi como dibujos animados. Más que un jugador real da la sensación de ser una caricatura, especialmente cuando las expresiones se dibujan en sus rostros. Esto se evidencia sobre todo en el apartado de edición de la cara de nuestro jugador, donde podemos observar perfectamente que el título va muy justo en este aspecto.

En cuanto al aspecto sonoro del título debemos decir que por el momento es simplemente inexistente, mientras se espera una actualización, con un público apenas presente y que no siempre reacciona en coherencia con el giro de los eventos. Por no mencionar los comentarios, los cuales las frases son repetitivas hasta la saciedad y llegan a darse errores garrafales como que Guy Forget, el narrador, alaba un golpe de derecha cuando justamente lo que acabas de hacer es un golpe de revés.

Buen elenco de jugadores, 24 licenciados, pero el aspecto «caricaturesco» le resta atractivo y realismo.

Es imposible buscarle alguna excusa a este tipo de «desliz» viendo los tiempos que corren, da la sensación de que el juego se ha hecho deprisa y corriendo y que no han prestado ni el mínimo tacto en cuidar, al menos, un punto tan importante como este. Por sacar un punto positivo podemos decir que el sonido de la pelota está bastante bien reproducido, ofreciendo más variaciones para indicar con bastante efectividad la calidad y naturaleza de los golpes. La mayoría de los jugadores incluso notarán que se escucha como el marco de la raqueta toca el suelo con bolas recuperadas in extremis, a ras de la superficie de la pista.

¿Modo carrera a la altura?

El modo carrera de Tennis World Tour ofrece buenos elementos de gestión y cuenta con un elenco masculino bastante rico de 24 jugadores con licencia, a pesar de que hay algunas ausencias notables como Djokovic, Nadal y Murray. En este modo de juego, que se presume como el aparado estrella del título, tendremos que administrar nuestro dinero, la elección del entrenador y el agente que nos irán otorgando bonos para mejorar a nuestro jugador pudiendo incrementar las habilidades que más nos interesen.

El conjunto toma la forma de cartas para equipar que ofrecen estadísticas de bonificación permanente o que se activan en un contexto determinado. La idea es bastante buena, ya que permite personalizar tu estilo de juego y se agrega a un sistema de arquetipo más clásico para definir el estilo preferido de tu jugador entre ataque, defensa y servicio.

Otra idea agradable es que nuestro set de trabajo también juega con las estadísticas, pudiendo elegir las diferentes partes de la raqueta. En contrapunto, los equipos básicos incluyen solo fabricantes de equipos de ficción, lo que sigue siendo un punto perjudicial en términos de inmersión al no estar licenciados y no ver marcas tan reconocidas como Wilson, por poner un ejemplo.

El modo carrera cuenta con cierta profundidad aunque limitados detalles de personalización.

Otro apartado pobre del juego es contar con un elenco femenino muy limitado que lamentablemente hace menos interesante cualquier carrera con una mujer, pero que además se acrecenta también al contar tan solo con la presencia de 10 modelos predefinidos por sexo. No es posible cambiar el corte y el color del cabello o los ojos, sino que ya vienen creados diferentes rostros predefinidos y tendrás que elegir entre ellos sin posibilidad alguna de edición. Otra opción que parece increíble es que no es posible cambiar el nivel de dificultad en el modo carrera, sino que está automáticamente prefijado según el nivel del torneo jugado. La consecuencia directa es que tendrás que pasar por un comienzo bastante fácil y aburrido antes de tener un mínimo de jugadores desafiantes en la pista.

Por último, hay que tener en cuenta que aunque no están bajo licencia oficial, los torneos propuestos son lo suficientemente variados para que el circuito sea divertido de navegar, sin embargo, lamentamos la elección de reemplazar dos de los torneos de Grand Slam, Roland Garros y el US Open, por versiones alternativas copiando los Masters 1000 de Madrid y Bercy.

Correcta selección de pistas pero se echan de menos licencias como Roland Garros o el US Open. Por contra contamos con dos Masters 1000 licenciados.

Jugabilidad a trompicones

Pese a todo esto, lo más importante de una simulación deportiva debe ser la jugabilidad. Toda la gama de golpes de tenis clásicos está ahí, desde el levantamiento hasta el corte a través de los globos y dejadas. El agarre es bueno, es posible golpear algunos vuelos sin mucho esfuerzo y la variedad parece atractiva a primera vista.

Lo que falla es principalmente la multitud de detalles que hacen que algunos intercambios de golpes sean incomprensibles o incluso frustrantes. Por ejemplo, la secuencia entre las animaciones se omite con demasiada frecuencia y no siempre permite anticipar con precisión el resultado de un movimiento. Por lo tanto, es frecuente que un adversario detenga su carrera sin razón alguna, cuando por contra es capaz de devolverte una pelota que está visiblemente alejada de su raqueta, haciendo perceptible que era humanamente imposible de recuperar ese golpe.

Del mismo modo, los jugadores a veces parecen estar atrapados en su carrera cuando disparas un sprint, lo que provoca un torbellino de animación particularmente desagradable en la pantalla y hace la animación sumamente tosca y artificial.

La jugabilidad está llena de errores que consiguen muchas veces frustrar al jugador y sacarte totalmente del realismo que se busca, sin éxito.

Otro apartado importante es el medidor de resistencia, que tiene una influencia considerable en el trascurso del partido, todavía carece de un atisbo de reequilibrio, ya que tiende a vaciarse rápidamente, incluso si calmas el juego en ataques controlados. Además hay que tener presente que el título a veces reemplaza nuestro golpe por otro porque considera, por ejemplo, que el lanzamiento de revés es imposible de colocar debido a la altura de la pelota y un cortado es más legítimo en este caso.

Si esta elección a veces es justificable desde un punto de vista realista, puede romper completamente la construcción de un punto y es particularmente restrictiva cuando se desencadena en una situación donde el cambio de efecto no está absolutamente justificado.

Conclusión

¿El resultado de todo esto? Una simulación que a menudo resulta frustrante y llena de defectos molestos que no provoca una sensación satisfactoria, convirtiendo a este Tennis World Tour en decepción para los fanáticos y una nueva bofetada muy lamentable para los juegos de tenis de hoy, y para su futuro.

Tennis World Tour

Puntuación Final - 5

5

Correcto

Los fans de los juegos de tenis estamos de capa caída frente a la poca calidad que nos proporciona este título. Una decepción, que esperada o no, escuece.

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YleniaDoM

Friki en potencia desde que llegó a casa una Atari. Hoy, afincada en la madurez, sigo buscando pasaje para la Normandía, o en su defecto esperando la tan ansiada carta de Hogwarts. Mientras espero me dedico a devorar videojuegos, disfrutando cada día más de las cosquillas que supone sumergirse en un mundo diferente cada vez que coges el mando.

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