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Toki Tori – Análisis Nintendo Switch

Las apariencias engañan. Mucho

Toki Tori es un juego que me ha sorprendido enormemente, me ha cogido totalmente por sorpresa. Uno ve al protagonista, la pantalla de carga y la alegre música de la pantalla de introducción y piensas: “¡Qué bien! Un juego de puzles para Switch. Tiene un pollito sonriente y redondo en la portada, seguro que es el juego perfecto para desconectar.” Qué equivocado estaba. Bajo su afable apariencia y su estética más bien infantil se esconde un juego de puzles muy desafiante que en los niveles más avanzados que te hará maldecir más de una vez a este simpático animal con nombre de brocheta.

Los juegos de antes eran más difíciles

Este primer Toki Tori data del año 2001. Two tribes lanzó este juego para la Game Boy Color de aquel entonces; sin embargo, a mis 11 años no me interesaban tanto los juegos de puzles como los de Pokemon, así que no lo jugué en su momento. Con el paso del tiempo los juegos de puzles me han ido interesando poco a poco cada vez más, pero sin llegar a ser un género en el que me sienta poderoso. Toki Tori ha aparecido en casi todas las consolas del mercado desde que fuera rescatado y remozado a nivel gráfico en Wii en el año 2008, plataforma en la que se volvió bastante más popular.

Wii, Wii U, Nds, N3DS, PS4, PC… desde la primera versión de Game Boy Color se han mejorado enormemente los gráficos, cambiado la interfaz y añadido nuevos niveles, pero resulta increíble la base tan sólida que tenía este juego para una portátil de hace casi 20 años, resultando original y desafiante aún a día de hoy. Actualmente en casi todas las plataformas podemos disfrutar de la versión aumentada de su segunda parte, Toki Tori 2+, el cual ya ha sido analizado también para Nintendo Switch por nuestro compañero José Donaire. Ambos juegos son totalmente diferentes en cuanto a mecánicas a pesar de compartir estética, así que si os interesan es recomendable que miréis los dos análisis.

A pesar de que todo en el juego luce muy chachi pistachi, no te fíes, pues se vuelve bastante complicado

Toki Tori no tiene una historia per sé. Eres un pollo regordete y con una cara simpática que va por diferentes escenarios rescatando todos los huevos que haya. En cada nivel hay un número determinado de huevos a recoger. Los niveles son en dos dimensiones y Toki Tori solo podrá caminar, dejarse caer por los bordillos y dar un pequeño salto de una superficie a otra si está lo suficientemente cerca. En Toki Tori visitaremos un bosque, un castillo encantado, unas alcantarillas, un lago y un laboratorio. Nos enfrentaremos a más de 80 niveles, ya que cada mundo dispone de unas fases en dificultad normal, otras tantas en difícil y algunas más de bonus. Si sus mecánicas te enganchan, tienes juego para rato, más o menos dependiendo de cuánto te atasques. Si eres igual de torpe que yo (es realmente frustrante verse tan atascado en un juego con una estética tan kawaii), seguro que tienes contenido para cinco o seis horas fácilmente, probablemente más.

Toki Tori es un pollo con recursos

Los huevos estarán situados en diferentes alturas, custodiados por enemigos que hacen rondas de un lado a otro de las plataformas o detrás de alguna pared. Para recuperarlos con nuestras limitadas posibilidades de pollo recurriremos a ancestrales habilidades de esta especie (hay una extra solo disponible en los laboratorios): construir pequeños puentes, teletransportarnos hacia arriba/abajo/derecha/izquierda, un bazoka que congela enemigos, un aspirador de babosas, invocar bloques o mover muros, por ejemplo. Estoy de acuerdo en que no son las primeras acciones que pensarías en atribuir a un pollo, pero tampoco lo imaginarías cogiendo huevos en un castillo con fantasmas y aquí estamos. Pero sí, o las habilidades o el protagonista parecen un poco fuera de lugar, no casan del todo bien. Lo interesante será que no dispondremos de todas ellas en cualquier nivel, sino que cada fase nos propone superar su reto con unas habilidades y un número de usos por habilidad determinado.

La gestión de herramientas como el teletransporte y saber en qué momento y lugar usarlas es la clave para superar el juego

Esta mecánica hace que cada nivel sea un puzle en el que la planificación de nuestros recursos y el conocimiento del escenario y los movimientos de Toki Tori sean fundamentales. Por supuesto, hay mucho componente de ensayo y error, para lo cual el juego ofrece una mecánica de rebobinado sin límite de uso o alcance; está muy bien implementada y resulta tremendamente útil. Además, para dar más facilidades (aunque con la dificultad de los niveles acaba siendo irrelevante), el juego da la opción de usar un comodín para saltarnos aquel nivel en el nos hayamos atascado. Si posteriormente superamos ese nivel, se nos devolverá el comodín.

El aspecto del juego es tremendamente simpático, con unos gráficos simples pero efectivos y coherentes con la propuesta; pero sobre todo la banda sonora es una maravilla. Las canciones que escuchas durante los niveles son muy agradables y pegadizas. Aunque cuando llevas atascado mucho rato el buen rollo de las canciones puede llegar a irritar, como si ese diablo con plumas estuviera contento a pesar de las penurias que estás pasando para coger todos esos malditos huevos… pero aunque frustre mucho, es una experiencia realmente entretenida y es innegable el genial diseño de los niveles y los desafíos, con una curva de dificultad muy acertada. Además, cada mundo introduce nuevas habilidades o mecánicas, habiendo una sensación de aprendizaje y reciclando la experiencia por completo hasta bien avanzado el juego, también gracias al uso limitado de los “poderes” de Toki Tori.

No es un juego perfecto, pero tampoco lo pretende. Es cierto que el nivel de algunos desafíos es totalmente desproporcionado; en algunos hay que aprovechar no solo los recursos sino también apurar hasta el último segundo y hasta el último píxel para superarlos, pudiendo llegar a ser bastante frustrante (aunque hoy día no hay nada que YouTube no pueda arreglar). Creo que a la hora de evaluarlo hay que tener en cuenta la plataforma de la que viene y que se nos está ofreciendo. Se le podría pedir una mayor duración, diferentes ambientaciones, más habilidades, una historia de verdad, algún minijuego extra entre medias para añadir variedad, diferentes objetivos en algunos niveles, formas alternativas de resolver los desafíos… son detalles que hacen que pueda volverse monótono con las horas, o que se sienta demasiado encorsetado en una misma propuesta. Al final, aún con lo complejos que son sus niveles, la mecánica principal es muy simple y la variedad de habilidades y escenarios pueden esconderlo durante un tiempo, pero no todo el juego.

Conclusiones

Si os gustan los juegos de puzles y nunca habéis jugado a este título en ninguna de sus versiones previas, es una interesante opción para disfrutar en Nintendo Switch. Es cierto que se nota que es un juego que viene de otra época (aunque no por el apartado técnico, que es totalmente suficiente para la mecánica del juego) en la simpleza y la rigidez de su propuesta. Aún así sigue siendo una interesante alternativa para los amantes del género y como lección de historia, pues es increíble como un juego de Game Boy Color, cambiando tan pocos elementos de su fórmula desde entonces, ha podido perdurar en el tiempo hasta la actualidad manteniendo su frescura.

Eso sí, recomiendo a todo el mundo ver previamente algún gameplay del juego o el tráiler de lanzamiento. Al ser una jugabilidad tan cerrada y rígida durante todo el juego, es importante que la mecánica os atraiga previamente por algo más aparte de su estética. Avisados estáis.

Toki Tori se encuentra disponible para Nintendo Switch en formato digital a un precio de 4,99 €, pero si lo adquirís antes del día 13 de abril os saldrá a 4,49 €.

Toki Tori

Puntuación Final - 6.5

6.5

Interesante

Un título divertido y desafiante a pesar de la simpleza de su propuesta, que puede hacerse repetitiva con el paso de las horas. Cuenta con un gran diseño de niveles que sigue manteniendo su calidad casi 20 años después de su lanzamiento.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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