AnálisisPS4

Titan Quest – Análisis PS4

La caza de los titanes llega a las consolas

Si echamos la vista atrás repasando la historia del videojuego y buscamos a las compañías más influyentes, seguramente Blizzard se venga a nuestra mente. Ellos han logrado crear escuela con varios de sus títulos. Recientemente lo vemos visto con Overwatch, juego que revolucionó a los MOBA y que luego de su salida dio lugar a que muchas empresas intentasen replicar la fórmula. Sucedió lo mismo con la estrategia con franquicias como WarCraft o StarCraft, ni hablar de lo conseguido en los MMO gracias a World of WarCraft. Hoy toca dar un vistazo al regreso de un título de hace ya algunos años que, en su momento de salir, hace más de diez años, trató, al igual que muchos otros, de replicar la receta de Diablo.

Se trata de Titan Quest, un juego que mezcla el RPG y la acción de forma similar a lo que la franquicia de Blizzard hacía. El juego llegó al mercado originalmente en 2006 desarrollado por Iron Lore Entertainment; en 2016 para festejar el décimo aniversario del juego se lanzó Titan Quest Anniversary Edition y ahora en 2018 dicha edición ha llegado a las consolas. Ahora en su nueva versión el desarrollo corre por cuenta de Black Forrest Games y contando con THQ Nordic en la distribución.

A la caza de los titanes

Titan Quest no engaña a nadie y su premisa parte de su nombre. Nos encontramos en Grecia, China y Egipto en una época antigua y el argumento del juego gira entorno a que los titanes mitológicos han escapado de su prisión y ahora amenazan con destruir a la humanidad. Ante este fatídico escenario, nuestro personaje emprende una búsqueda para poder terminar con la amenaza de dichos seres. Uno de los factores más importantes del juego es, sin duda, ese viaje mientras encontramos a nuestros enemigos. Durante nuestro trayecto nos vamos a encontrar con escenarios relativamente amplios y con una buena cantidad de habitantes. El equipo de desarrollo buscó crear un mundo que se sintiese con vida.

Mientras recorremos las ciudades o los sitios menos poblados, podremos tomarnos una pausa de nuestro objetivo principal para socializar con los lugareños, hablar con los mercaderes o incluso tomar misiones alternativas para ayudarle al pueblerino de turno que necesite de nosotros. Manteniendo la tónica del género, las misiones secundarias juegan un papel muy importante para mantenernos enganchados y a su vez para tomar un descanso en la misión de salvar al mundo y centrarnos en un objetivo más pequeño: ayudar al necesitado. Evidentemente todo esto es de acuerdo al contexto y recordemos que estamos hablando de un juego de 2006 y aunque hoy día las posibilidades técnicas permiten hacer cosas más elaboradas, también es cierto que Titan Quest es un juego que en ese sentido no ha envejecido del todo mal. Eso sí, aunque la intención de las misiones es ayudar al desvalido, la estructura de las mismas no es que sea muy profunda. La mayoría de ellas se centra en acabar con algún enemigo o buscar algún objeto.

Tendremos que enfrentar a muchos enemigos mientras cazamos a los titanes

Eligiendo nuestro estilo

Titan Quest es un juego con una premisa sencilla, aunque complementado con misiones secundarias, con un desarrollo más bien lineal. Reitero, es un juego de 2006 y en aquella época el mundo abierto no estaba tan presente como hoy día. Al profundizar en su jugabilidad nos topamos con un título que claramente bebe de la fuente de inspiración que Diablo representa. Nos encontramos con un juego con vista, digamos, isométrica y que mezcla elementos de rol con acción. En otras palabras, básicamente es un RPG con toques de Hack&Slash. En el plano del combate los enfrentamientos dejan la sensación de ser demasiado simples y monótonos. Sé que es un juego que originalmente fue desarrollado hace 12 años; pero mientras estamos por ahí luchando, cada combate se siente como una cosa demasiado mecánica y, en cierto modo, robotizada. Dicho sea de paso, la simpleza queda completamente de lado si nos centramos en el apartado de rol y personalización. Titan Quest pone a nuestra disposición una gran variedad de armas, magias y equipo para nuestro héroe. Podemos obtenerlas comprando o explorando el mundo que nos rodea. Podemos ir probando distintas combinaciones de equipo hasta que encontremos una que se adapte a nuestro estilo de juego.

La sensación del combate resulta demasiado simple

La sensación de personalización conseguida es bastante notable. De la misma forma, otro de los grandes aciertos que el título posee es la relación riesgo-recompensa que nos encontramos en la aventura. Si decidimos explorar una zona y resulta ser muy complicada, podemos dar marcha atrás y asegurar el botín ya adquirido o podemos intentar explorar más. Podemos asumir el riesgo de llegar a una zona muy complicada y encontremos ahí la muerte, habiendo perdido nuestro tiempo, la experiencia que hayamos obtenido y los objetos que encontramos; si, es un riesgo un tanto alto, pero si la cosa sale bien y salimos adelante de nuestra exploración, pues nos encontraremos con una interesante y atractiva recompensa.

Por otra parte, el tema del control en sí es algo un poco complejo de explicar. Yo siempre he jugado a éste tipo de títulos en PC, pero en esta ocasión lo he disfrutado en consola, en PlayStation 4 concretamente, y luego de muchas horas invertidas en el juego, pues no terminé de acostumbrarme del todo al control. Me resulta muy fácil imaginar que el control en PC es algo a lo que me adaptaría más cómodamente; sé que este estilo de juego es un tanto complicado de adaptar su control a las consolas y en este caso probablemente sea más problema mío al no saber adaptarme a él. En todo caso, y dejando temas de comodidad y adaptación de lado, el control es funcional y no tuve mayores problemas en ese sentido.

Podemos encontrar muchas recompensas si exploramos el escenario

La llegada a tiempos actuales

Titan Quest, además de ofrecer todo lo antes mencionado, también cuenta con un divertido modo multijugador que seguro nos terminará enganchando. En él podemos jugar en línea, y solo en línea, un máximo de seis jugadores juntos y así podemos abordar de otras maneras las distintas misiones. Realmente la experiencia de juego mejora mucho si nos damos a la tarea de cazar titanes en compañía de amigos. Esta nueva versión del juego también incluye mejoras gráficas, principalmente de texturas, y ajustar la resolución a los monitores de alta definición. Lastimosamente, por mucho trabajo de remasterización que se haya hecho el apartado gráfico, junto al combate, es donde más se le nota el paso de los años. Nos encontramos con cut-scenes hechas con un CGI muy poco pulido y bastante desfasado. Por su parte, las animaciones se notan demasiado ortopédicas y poco naturales. Mientras que por el tema del sonido nos topamos con una banda sonora poco trascendente. Los temas están ahí, suelen acompañar bien, aunque en algunos casos no es tan así; pero se limitan a acompañar y ya. Debido al estilo del juego y la propuesta del mismo, las composiciones apuntan a la épica y cosas por el estilo, y lamentablemente no lo consigue. La ambientación sonora es un poco lo mismo, sólo quiere funcionar y ya. En ninguno de los casos podría decir que sean apartados mal hechos, pero sí que resultan demasiado sencillos y poco ambiciosos.

Profundizando el tema técnico nos encontramos otro de los grandes problemas del juego: los bugs. La cosa no llega a ser tan extrema que no podamos jugar o que lleguemos a una zona en dónde sea imposible pasar. A tanto no llega, por suerte, pero lamentablemente hay más bugs, digamos menores, de los que debería. Más allá del bug en sí, el personaje se queda inmóvil y no podemos controlarlo o bugs gráficos, el problema real está en la frecuencia con la que aparecen. Esto plantea dos escenarios: tener que cargar la partida más veces de las que nos gustaría o directamente perder la paciencia y apagar la consola. Soy consciente de la época en la que vivimos y sé que mientras escribo estas líneas puede ser que salga un parche que resuelva dichos inconvenientes, estoy seguro que eso será así y por el bien del juego espero que así sea.

El componente de rol es de lo más destacado del juego

Conclusiones

Titan Quest es un juego que surgió en una época en la que muchos querían ser como Diablo. El título es disfrutable, pese a que tenga aspectos en donde se note el paso de los años. La caza de los titanes llega a ser interesante; además en esta versión también se incluye la primera expansión llamada: Immortal Throne, con la cual podremos alargar todavía más nuestro periplo en ese mundo. No jugué al título cuando salió originalmente, pero me resulta fácil imaginar que en su día era una muy interesante alternativa a Diablo. Realmente logré disfrutar de la experiencia, pero me es muy difícil recomendar este juego hoy en día. Primero que nada si no eres fan de este tipo de juego, este no será el que te despierte el amor por ellos. Si el género y la propuesta te interesa nos encontramos con otras alternativas en el mercado que resultan más atractivas para descubrir este tipo de juego. Si eres fan de ellos, probablemente lo hayas jugado ya. En todo caso si eres fan y no conocías dicho juego porque se te había pasado por alto, es una interesante propuesta que seguro acaba mereciendo la pena. De la misma forma es un juego que puede resultar interesante para aquellos que quieran profundizar más en los clásicos del género. Es una versión que con todo y sus problemas técnicos nos dará un buen puñado de horas de diversión.

Titan Quest

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Titan Quest es un juego que es disfrutable e interesante, pese a que tenga aspectos en donde se note el paso de los años. La caza de los titanes resulta ser entretenida.

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Keveen Argueta

Amante de los videojuegos buenos, muy crítico con los malos. Por ahora, músico de profesión, futbolero por pasión y jugón por convicción.

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