AnálisisSwitch

Shadow Bug – Análisis Switch

Un bichillo de armas tomar

¿Os acordáis de aquellos juegos que te provocaban un vicio insalubre?, esos es los que el único que te ponía a prueba eras tú mismo, con la firme intención de superarte en cada partida con una puntuación cada vez mejor, en menos tiempo y con más precisión. Shadow Bug, el juego que nos ataña hoy, es uno de esos.

Hay veces que uno quiere alejarse de los quebraderos de cabeza de historias intrincadas, sistemas complejos, horas y horas de juego o cinemáticas inacabables, momentos en los que solo quieres un entretenimiento rápido sin pretensiones y que te haga volver en esos momentos en los que quieres desquitarte pero te apetece jugar a algo, y en Muro Studios defienden la más loables de las causas del videojuego: divertir.

El bosque tiene un nuevo héroe

Shadow Bug es un juego de temática arcade, dividido en misiones que debemos superar siempre tan rápido como podamos. Cada misión, o fase, puede ser puntuada hasta con tres estrellas ninja que se nos otorgarán si cumplimos los tres requisitos para completarla al 100%: Un tiempo determinado, una puntuación mínima y conseguir una esfera de luz de mayor tamaño que hay escondida en cada nivel.

Por lo tanto, debemos movernos con toda velocidad por el circuito hasta llegar a la puerta de salida, sin olvidarnos de conseguir tantas esferas luminosas como podamos para aumentar nuestra puntuación, en misiones que duran entre 30 segundos y 2 minutos, dependiendo de cómo sea el circuito, y con un total de 36 misiones.

Nuestra misión es realizar cada fase de la forma más rápida y efectiva posible, intentando conseguir el 100%, aunque por desgracia, después de completar todas las misiones no hay mucho más que hacer.

Por supuesto, aquí entramos en las particularidades de su jugabilidad. Nuestro bichillo ninja solo puede realizar dos acciones: moverse de izquierda a derecha y atacar, es decir, no puede realizar ningún tipo de salto de forma natural, por lo cual no puede sortear los obstáculos que se encuentre de forma natural, si no que usaremos sus ataques para esto.

Suena más rebuscado de lo que realmente es, y además, resulta terriblemente divertido. Cuando ataquemos a un enemigo, nuestro personajillo se impulsará hacia él, pudiendo encadenar tantos golpes como podamos para poder realizar saltos, ascender o incluso atravesar paredes.

Dispondremos de dos sistemas de control: el primero, heredado de su naturaleza de móviles, requiere el control táctil donde nos moveremos pulsando un extremo u otro de la pantalla, mientras que realizaremos el ataque al pulsar sobre un enemigo. Este es el más preciso, ya que solo requiere de nuestros reflejos, el segundo ataña a los Joy-Con desglosados de la pantalla, moviéndonos con la palanca izquierda, mientras con el derecho movemos un bichito volador que servirá de puntero para seleccionar el enemigo.

Los Joy-Con ofrecen un sistema de control más torpe, ya que es común desincronizarnos con el puntero. Por suerte, con solo pulsar Y lo centraremos de una manera rápida y cómoda.

Hay varios motivos por el que es más recomendable hacer uso del control táctil. El primero es que es común que nos desincronicemos con el puntero y toque centrarlo, de una manera muy sencilla, pulsando el botón Y. El segundo es que es un juego que por su condición arcade, se disfruta mejor en el modo portátil, y al ser una pantalla más reducida, usar el Joy-Con como puntero no es tan aconsejable.

Aún así, que esto no os asuste, porque el juego resulta terriblemente sencillo de jugar, en el mejor de los sentidos. Es este el motivo por el que la obra de Muro Studios resulta tan divertida, porque no nos pone ninguna piedra en el camino, aunque poco a poco nos exige más atención y planificación, pero no resulta abusiva ni crea un sentimiento de frustración.

El estudio pretende que nos lo pasemos bien, y fomentar que siempre volvamos para superarnos, dándonos lecciones que poner en práctica contra sus 6 jefazos, que servirán como un examen final de lo aprendido. Su principal problema es que una vez conseguimos el 100%, algo que no es excesivamente difícil, no hay muchos más motivos para volver, más allá de partidas esporádicas para matar el tiempo que podamos echar en momentos determinados.

En su simpleza reside su belleza

Lo primero que salta a la vista cuando uno juega a Shadow Bug es su increíble belleza gráfica. Con sus fondos prerenderizados hechos a mano, con un increíble gusto, y que en las zonas boscosas sacan su máximo esplendor para deleitarnos con una escena preciosa, en contraposición con los “circuitos” donde nos movemos que aparecen sombreados, al igual que nuestro personaje y enemigos.

Shadow Bug presenta un aspecto impactante y hermoso. Con detalles completamente ensombrecidos, en contraste con el colorido de su fondo. Es difícil no enamorarse de la mano artística de Muro Studios.

No es común que juegos en los que debes de ir a toda prisa se preste atención a la belleza artística, teniendo en cuenta que el juego te premia por ir al máximo de velocidad que te sea posible, pero es difícil no quedarse viendo sus escenarios, sobre todo los más naturales en los que podemos ver los árboles retorcidos y las hojas en diferentes tonalidades.

También resulta conocido, y divertido, el aspecto de los terrenos en los que nos movemos, junto a nuestro bichillo y enemigos que nos encontramos. A pesar de su falta de detalles, tienen un aspecto carismático, e incluso desagradable cuando nos cruzamos con unas cucarachas mutantes en los alcantarillados.

Cuenta con un buen trabajo en la Banda Sonora, aunque peca de repetitiva y logra cansar por su escasez de temas. Hay que entender que se trata de un juego que nació para plataformas móviles y que es costumbre jugar en fuera de casa, por lo que invertir un sobreesfuerzo en un conjunto de melodías que, probablemente silencies, era tirar todo un trabajo por la borda, así que puedo llegar a entender este leve fallo.

Conclusiones

Shadow Bug es un juego carismático, con un impactante diseño visual y una jugabilidad simple y divertida que nos dará muy buenos momentos en casa o fuera de ella, uno de esos títulos que quedan a la perfección en una consola como Nintendo Switch.

Adolece de cierta falta de precisión cuando se juega con los Joy-Con y a pesar de que su corta duración no es problema, ya que invita mucho a la rejugabilidad, una vez se completan todos sus niveles al 100% no hay grandes motivos para volver a él. Aún así, y sobre todo para aquellos que disponen del tiempo justo para poder jugar, es una buena propuesta que te sacará unos buenos vicios a esta fantástica reinvención de títulos como Fruit Ninja.

Shadow Bug

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Un título divertido, sencillo y que nos granjeará unos buenos vicios en esos momentos en los que buscamos olvidarnos de todo. Artísticamente es fantástico.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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