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Strikers Edge – Análisis PC

El balón prisionero de los guerreros

Strikers Edge es uno de esos juegos que se cruzan en tu camino y que, en un primer vistazo, ves algo que te llama la atención. Fun Punch Games ha tomado los juegos deportivos, como el clásico Balón Prisionero, y lo han transformado en el núcleo de su mecánica para crear un juego donde combatir resulta completamente diferente.

¿El resultado?, un título centrado en el multijugador, con una propuesta divertida, un buen toque artístico al más puro estilo retro, y por desgracia, muchos nubarrones.

Un brawler con alma deportiva

Strikers Edge es un brawler, es decir, un juego que se centra en el combate entre personajes. Hasta aquí nada del otro mundo, pero su principal diferencia es que da una vuelta de tuerca al género al incluir mecánicas propias de juegos deportivos como el clásico Balón Prisionero.

Sus mecánicas son simples, pero terriblemente atractivas. Con un botón realizaremos nuestro ataque -el cual si dejamos pulsado potenciaremos hasta desencadenar un ataque especial-, con las teclas de dirección nos moveremos y el ratón se encargará de señalar en qué dirección lanzaremos nuestro ataque. Además, con el click derecho podremos parar el proyectil de nuestro enemigo, y con la barra espaciadora esquivarlo. Simple, sin complicaciones, y terriblemente efectivo.

Aunque el catálogo de personajes no es excesivamente variado, cada uno tiene sus mecánicas y ataques especiales propios, además de contar con un buen equilibrio donde ninguno destaca por encima del otro.

Nuestra estrategia a la hora de juego dependerá del personaje y del terreno. Cada uno de los personajes tiene sus propias mecánicas, sacando provecho a los ataques especiales en nuestro beneficio. Por ejemplo, la arquera puede lanzar una flecha explosiva que, en caso de fallar, podremos detonar cuando el enemigo esté cerca, o el ninja, que se colará en el terreno del enemigo para lanzar dos tajos rápidos.

Bien jugadas nuestras cartas podremos hacernos con la partida -divida en dos victorias- con facilidad. Solo es cuestión de prever la trayectoria de nuestro enemigo, y ser rápidos. A esto se añade en que cada escenario nos perjudicará de alguna forma u otra, ya sea un lago venenoso que salpicará nuestro terreno, o carámbanos de hielo que caerán sobre nosotros si no tenemos cuidado, por lo que no podemos confiarnos en ningún momento.

A pesar de esto, el número de escenarios se antojan excesivamente cortos. Solo existen 4 escenarios distintos, y aunque su diseño es muy bueno, consigue hacerse repetitivo muy rápido. Estos siguen siempre el mismo patrón: dos terrenos simétricos divididos por una línea vertical, con normalidad, aunque no siempre, tendremos dos pequeños parapetos que pueden destruirse y en todos se jugará en nuestra contra para fomentar el movimiento.

Una gran idea que, por desgracia, queda ensombrecida

Strikers Edge es un juego donde el movimiento es una constante, por lo que debemos saber cuándo y dónde atacar. La clave del éxito está en adelantarnos a los movimientos de nuestros enemigos y no atacar a lo loco, ya que junto a nuestra barra de vitalidad hay una de cansancio, por lo que lanzar ataques a lo loco solo conseguirá que no podamos esquivar y nos quedemos completamente a su merced.

Debemos aprovechar bien cada movimiento, además de parar los proyectiles de nuestros enemigos, ya que una parada perfecta nos otorgará bonificaciones extra en ataque o defensa, lo cual nos supondrá una breve ventaja.

El título de Fun Punch Games es divertido, una propuesta destinada a hacernos pasar grandes ratos en cooperativo offline u online… Cuando hay alguien con quien jugar.

Resulta un juego fresco, divertidísimo y con el que darse unos buenos “vicios” acompañado o con algún rival que encontremos online… Si tenemos esa suerte.

El Modo Historia, como todo añadido se agradece, pero deja un regusto de haberse hecho solo como relleno. Carece de gracia, y aunque es un buen tutorial para manejar a los distintos personajes, no resulta atractivo en absoluto.

Aquí viene el gran problema de Strikers Edge, y el que tira por tierra el loable trabajo del estudio que, a pesar de sus luces y sombras, mantiene una buena calidad. El online está literalmente muerto, siendo casi imposible echar más de una partida contra un rival, y si hay suerte, te encontrarás siempre con el mismo -Algo que me ha sucedido en este análisis. Gracias, GameMixer75 por echar la tarde conmigo- por lo que el juego pierde por completo su piedra angular.

Y sí, podemos invitar a nuestros amigos en Steam o jugar offline con nuestro amigo. Incluso hay un modo historia que, siendo sinceros, aporta no demasiado y no despierta ningún tipo de interés, pero está claro que en Fun Punch Games querían apostar por un juego competitivo y toda la “chicha” está en su online, y si este falla, arrastra todo lo demás.

En las contadas ocasiones que uno puede encontrar un oponente el juego se deja disfrutar, de hecho, resulta terriblemente divertido. Es un juego ágil, tanto en lo jugable como en su duración, por lo que nunca tienes la sensación de que se alargue más de la cuenta, pero cuando decides entrar al matchmaking y debes esperar alrededor de 4 o 5 minutos, se hace tedioso. Y esto es cuando decidimos jugar al modo 1 VS 1, si tenemos la intención de jugar al 2 VS 2, la tarea resultará casi imposible.

El online, por desgracia, está completamente muerto. Encontrar partida se hace una tarea titánica, y es una pena, porque si en algo brilla Strikers Edge es en su jugabilidad.

Dependiendo del horario en el que juguemos es impensable siquiera poder jugar online. Y es una pena, porque si esto falla todo se desmorona, pierde sentido toda la esencia que Fun Punch Games ha invertido en un juego con un claro enfoque social.

El pixel sienta tan bien como siempre

El Pixel Art es un arte que cada vez se destila más en los videojuegos, sobre todo en el mercado indie, que sigue sentando tan bien como siempre. Strikers Edge es uno de esos juegos que saben hacer de este método artístico una seña de identidad con personajes y entornos bien trabajados, todos ellos muy cuidados, e incluso los movimientos resultan terriblemente bien animados. Un ejemplo es cómo una lanza se agita al impactar contra la pared y quedar clavada, o cómo chocan dos proyectiles y se desvían.

Donde habría que añadir un pequeño “pero” a su encomiable trabajo es en lo sonoro, con melodías que resultan repetitivas por su poca variedad.

Conclusiones

Hay buenas ideas que, por desgracia, no llegan a cuajar tan bien como uno espera. En ese espectro se mueve Strikers Edge, un juego que ha apostado todo a un título competitivo, con una apuesta divertida, un buen trabajo artístico, y a pesar de sus carencias, forman un producto interesante que por desgracia no posee una comunidad que de vida al juego.

La ausencia de jugadores deja un enorme hueco en la obra, y a pesar de contar con contenido offline, este parece más un añadido de última hora que algo meditado para ofrecer cierto interés. Es una auténtica lástima, porque quizás un contenido offline más llamativo podría haber salvado esta caída en picado de sus usuarios.

Strikers Edge

Puntuación Final - 6

6

Interesante

Un juego divertido e interesante, pero que se ve lastrado por una comunidad inexistente y su escasez de modos offline.

User Rating: 5 ( 1 votes)
Etiquetas

Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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