AnálisisPS4

Wulverblade – Análisis PS4

Pocas veces aprender y rememorar fue tan divertido

Podría empezar el análisis mencionando la enorme nostalgia que me da probar un título que nos traslada a aquellas tardes gastando pesetas en las recreativas jugando a Double Dragon y Golden Axe… pero os estaría mintiendo porque un servidor aún es un apuesto joven de 27 años y no llegué a conocer esos juegos en los salones recreativos de mi ciudad. Mi primera experiencia con los beat ‘em up (o yo contra el barrio) fue en la comodidad de mi hogar jugando a Final Fight One en mi flamante Game Boy Advance allá por el 2001. Y digo por suerte porque estos títulos, además de adictivos, son difíciles a rabiar. Mi admiración más profunda a los que eran capaces de pasarse estos juegos en una tarde en las recreativas a expensas de sus monedas.

Wulverblade es un juego adaptado a los estándares técnicos actuales y que cualquiera puede disfrutar, pero es indudable que quienes más lo apreciarán son aquellos héroes de las recreativas. Para ellos, este análisis no necesita ser tan largo. Si te gustan los beat ‘em up de antaño y te interesa lo más mínimo la cultura vikinga, cómpralo. No te va a defraudar en absoluto. Si no cumples esos requisitos, no te preocupes. Quizás Wulverblade también sea un título que puedas disfrutar por otros motivos que comento más abajo.

Están locos estos romanos

Wulverblade nos cuenta una épica batalla en el 120 d.C. entre una tribu de vikingos del norte de Britania y las tropas romanas de la novena legión hasta sus últimas consecuencias; como dice el narrador del juego, los romanos intentan controlar estas tierras, pero no pueden domar su espíritu, algo mágico que va más allá de su comprensión. La historia comienza en nuestro poblado e iremos recorriendo una gran cantidad de territorio a lo largo de ocho niveles en los que iremos recuperando el territorio robado por los invasores, mezclándose historia y antiguos mitos nórdicos. Los eventos se nos narran a lo largo de los niveles (con diferentes mecanismos que iré desgranando después) y con breves escenas animadas. Podremos controlar a tres guerreros de esta tribu, cada uno con unas características diferentes en cuanto a fuerza, defensa y agilidad: Brennus el fuerte, Caradoc el equilibrado y Guinevere la ágil.

Quiero empezar destacando el apartado técnico del juego, tanto a nivel gráfico como a nivel sonoro. Gráficamente es un juego precioso que entra por los ojos, pues parece que estamos ante una película de animación interactiva. Los diseños son en 2D (dan esa fantástica impresión de haber sido dibujados a mano), tienen mucho carisma y se mueven con una suavidad maravillosa. Tanto los personajes como los escenarios presentan un gran dinamismo y pequeños detalles como ver en un segundo plano a uno de nuestros compañeros batallando a la vez que nosotros ayuda a aumentar aún más la epicidad de los niveles. Las melodías que nos acompañan en nuestro frenesí de violencia también pegan perfectamente con lo que estamos viviendo a los mandos y los efectos de sonido cumplen.

El diseño artístico de los personajes y el juego en general, aunque sea algo muy subjetivo, me parecen un rotundo acierto; con un look más realista hubiera perdido personalidad. Lo único que le podría pedir en este aspecto sería una mayor variedad en las skins de los enemigos, pero la repetición es algo inevitable en este tipo de juegos. Además, los responsables son conscientes de lo bien que luce el juego y aprovechan muchos ángulos de cámara o juegan con la profundidad y la iluminación para crear algunas estampas para el recuerdo.

Aunque haya muchos enemigos, el aspecto de los protas es lo suficientemente fiero como para no amedrentarse

Tres vikingos enfadados valen por un ejército de romanos

La jugabilidad de Wulverblade es la de un beat ‘em up de manual: avanzas en scroll lateral y van saliendo oleadas de enemigos en pequeñas secciones de los niveles; hasta que no los vences no puedes avanzar a la siguiente sección y al final del nivel te espera un jefe que pone las cosas muy complicadas. Los enemigos que salen al paso tienen cada uno sus propios ataques y aspecto (Wulverblade presenta algo más de diez tipos diferentes de adversarios). Para derrotarlos tenemos unas herramientas muy concretas: hay un combo simple con el cuadrado, combo en el aire (gracias a salto o doble salto), un ataque de grito para alejar a los contrincantes cercanos y un agarre que se realiza acercándonos mucho a un enemigo y pulsando el cuadrado. Una vez por nivel podemos invocar a unos lobos que nos pueden sacar durante unos segundos de un aprieto, aunque es más bonito de ver que útil, ya que no se puede recargar de ninguna forma y tampoco provoca demasiado caos en las tropas. También podemos defendernos con el botón círculo y hacer contraataques, aunque esta parte no está tan trabajada.

Podemos activar un Modo Berserker en el que recuperamos salud, nos volvemos invulnerables y atacamos con golpes de una furia casi animal durante unos diez segundos; esto lo conseguiremos derrotando enemigos hasta rellenar una barra y pulsando L1 cuando lo deseemos para desatar toda nuestra rabia desmembrando enemigos a zarpazos y puñetazos. Por cierto, recuerdo que una de las cosas que más me impactó cuando jugué a aquel Final Fight One fue lo violento que me pareció coger navajas del suelo y usarlas contra mis enemigos. Pobre chiquillo. En Wulverblade es bastante normal usar los brazos y cabezas cercenadas de nuestros enemigos (además de algunas de sus armas) para después lanzárselas. A nivel de mecánicas no es muy útil, pues el daño de las armas y miembros arrojadizos no es muy elevado, pero desde luego es algo que le sienta muy bien a la ambientación y la batalla que estamos viviendo. Más útiles son armas ligeras como lanzas y pesadas que usaremos con combos de triángulo, haciendo la vez de ataque fuerte, aunque se rompen con el uso.

Algunos juegos de luces y cámaras dan escenas dignas de ver

Una experiencia de recreativa en tu casa

Tenemos varios modos de juego, todos ellos con la posibilidad de superarlos solos o en cooperativo local junto con otro jugador. El modo historia (disponible en dos modos de dificultad, normal o fácil), en el que vamos superando la campaña de Wulverblade con checkpoints y sin las limitaciones de las recreativas, en las cuales una sola moneda daba para tres vidas; con esas tres vidas debías pasarte todo el juego, y si querías seguir tenías que echar otra moneda. Esta dificultad insana se puede vivir en el modo arcade, para los nostálgicos que quieran un verdadero reto o simular aquellos emocionantes duelos contra la máquina mientras las monedas de su bolsillo no paraban de bajar. Hay un tercer modo que no he sido capaz de desbloquear, pero parece ser que se desbloqueará en el futuro, lo que indica que la compañía pretende seguir apoyando el título en el futuro. Además hay un modo arena/supervivencia en el que nos enfrentaremos a oleadas de enemigos hasta que perezcamos.Quiero destacar muy positivamente la magnífica labor de investigación y el respeto con el que los chicos de Fully Illustrated y Darkwind Mediade han tratado la ambientación que pretenden mostrar: en los niveles podemos descubrir notas de gente que ha muerto o carteles en los que se nos narran hechos de la época. También encontramos lugares secretos con desbloqueables como armas pesadas especiales y vídeos tomados en la actualidad de lugares por los que pasamos en el juego, y en los que los desarrolladores nos cuentan por qué se inspiraron en ellos, además de profundizar en costumbres de aquellas tribus o ritos. A nivel histórico Wulverblade hace una labor maravillosa, siendo esta única razón suficiente para que los amantes de la cultura nórdica adquieran el juego, pues se trata con mucho respeto y es francamente interesante. Incluso en el mapa de selección de nivel hay una interesante tarea de reconstrucción para comprobar cómo era el reparto de territorios en la Gran Bretaña de entonces. A aquellos que no les interesa aprender mientras juegan, no son ni requisitos obligatorios para pasarse los niveles ni se entrometen en la narración o la jugabilidad. Además estos desbloqueables se pueden conseguir en cualquiera de los modos de juego, haciendo que juguemos a lo que juguemos siempre podamos descubrir algo nuevo.

Al que le interese la parte histórica va a pasar casi más tiempo en los menús que jugando, pues hay mucho contenido para leer y aprender

Eso sí aunque hay una fantástica labor de doblaje en inglés, la falta de una traducción de los textos al castellano hace que todo el trabajo de documentación no le sea de ninguna utilidad a aquellos que no dominen la lengua de Shakespeare. Para un juego que además de divertir pretende enseñar y rendir tributo no solo a un género sino a una cultura, no hacerlo lo más accesible posible para todos es algo que va en contra del propósito de la obra.

Conclusiones

Como se desprende del análisis Wulverblade me ha gustado y creo que es un fantástico exponente de los beat ‘em up, a pesar de que no soy un fanático del género al que rinde homenaje. Sin embargo por cuestiones relacionadas con el género al que representa, hay algunos fallos en la obra que merecen ser comentados, sobre todo si no has jugado a muchos juegos del estilo. Wulverblade es un juego que se disfruta en solitario, pero como más lo vas a disfrutar es en cooperativo. No solo porque la dificultad está bastante más ajustada de esa manera, sino porque es una forma de huir de la sensación de repetición que acaba alcanzando al título a pesar de la duración de su campaña (5-7 horas si vais a por todos los desbloqueables).

También se echa en falta mayor variedad en el diseño de los enemigos o en sus patrones de ataque, y un sistema de contraataques más trabajado, puesto que salvo en situaciones muy desesperadas no hay muchos alicientes para protegerse. A nivel personal, hubiera agradecido una mayor variedad de recursos para el protagonista que manejamos, puesto que al final se acaba optando por machacar el cuadrado sin preocuparte mucho del resto de herramientas a nuestro alcance (salvo las armas pesadas y el modo furia); me ha parecido que las otras formas de ataque no son tan efectivas en relación al daño que hacemos a los enemigos.

Pero como podréis ver los aficionados a este tipo de juegos que hayáis leído hasta aquí, más que fallos suelen ser características definitorias de un género que está cayendo poco a poco en el olvido. Esperemos que con juegos de una calidad tan alta como este Wulverblade las nuevas generaciones puedan disfrutar de este género que es parte de la historia de los videojuegos.

Wulverblade ya está disponible en la PS Store a un precio de 17,99 €. El juego presenta mejoras en PS4 Pro, pero el análisis se ha realizado en una PS4 normal. También está disponible para Steam y Nintendo Switch (versión que ya analizó en su momento nuestro compañero Kevin Lupión).

Wulverblade

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Wulverblade es un fantástico homenaje a los beat 'em up de recreativas de antaño además de un interesante producto para los fans de la cultura vikinga.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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