AnálisisPC

Witchkin – Análisis PC

De juguetes macabros y hermanas desaparecidas

Witchkin es un juego que a simple vista me llamó la atención a pesar de que sabía lo que me iba a encontrar. Y es que estéticamente tenía algo que me atraía, algo que me decía que lo jugase. Pero una estética curiosa no puede arreglar algunos de los fallos que este juego tiene y que vienen heredados del juego del que proviene. Y es que nos encontramos frente a algo que ya hemos visto antes, otro juego en primera persona en el que tenemos que ir recogiendo objetos y notas mientras un ser terrorífico nos persigue y nos pega sustos, ¿os suena de algo?

De criaturas extrañas y ambientes anticuados

El título de Coven Games arranca con un menú que ya deja claras sus intenciones. Un filtro de grano y color sepia que nos transporta a una época del cine que ya quedó muy atrás pero que sigue provocando en nosotros una sensación incómoda, casi fantasmagórica. Este filtro junto a las fotos en blanco y negro que parecen observarnos, no solo en el menú de inicio, si no a lo largo del juego, crean una atmósfera siniestra e incómoda.

Además, gráficamente es realmente sorprendente de lo bien que se ve, sin duda alguna han cuidado mucho el detalle en cada esquina de la casa para que sintamos ese abandono al que está sometida y que ayude a sumergirnos aún más en el terror. Por desgracia no vamos a poder estar muy atentos a todo esto, ya que la mayoría del tiempo no vamos a poder ver absolutamente nada. No solo porque las luces estén apagadas o porque tendremos que cortar de golpe nuestra fuente de luz para que no nos pillen, es el propio filtro el que juega en contra de la visibilidad. Han sacrificado parte de nuestra capacidad para ver en pos de lograr una atmósfera más anticuada que, sin duda alguna, es uno de los puntos fuertes del juego, pero ¿merece realmente la pena este sacrificio? La respuesta variará según la persona, yo personalmente detesto que me dejen a ciegas así que para mí ha sido un punto en contra.

Siguiendo por el apartado artístico, los diseños de los dos primeros enemigos a los que nos enfrentamos son geniales, son obviamente juguetes pero construidos de una manera horripilante, llenos de metal, garras y mandíbulas capaces de atraparte y no dejarte ir. Este diseño tan original se tuerce cuando llegamos al tercer enemigo, el cual es una especie de baby born del averno. Un bebé diabólico como todos los bebés de juguete diabólicos que hemos visto hasta ahora, solo que te habla con voz de niña pequeña siniestra; sin duda alguna es una perdida después de los dos anteriores. Y ya del enemigo final mejor ni hablemos, es sencillamente una señora mayor, una bruja con los ojos brillantes que te persigue mientras resopla porque obviamente la edad no perdona por muy bruja que seas. Un desperdicio de diseño que se decantan por cosas demasiado obvias o ya vistas.

En cuanto al apartado sonoro debo decir que han logrado generar ese ambiente tenso, podemos escuchar los pasos de los enemigos, sus respiraciones entrecortadas, cómo arrastran sus garras por el suelo, e incluso mediante la música que se distorsiona cuando algún enemigo está cerca podemos guiarnos por nuestros oídos. Y esto es de agradecer, la verdad, ya que como he comentado antes, el sentido de la vista lo vamos a usar poco.

La estética anticuada del juego estará presente constantemente, dándole un toque muy original

Escondite pilla pilla con juguetes malvados

Como en cualquier juego que se base en Slender que se precie, en Witchkin estamos indefensos, y la mecánica principal del juego será escondernos del enemigo de turno sin que este nos vea y correr cuando lo haga. Sumado a esto tendremos que encontrar la manera de avanzar al siguiente piso, ya sea recolectando objetos para reparar una escalera o encontrar una escalera que apoyar en la pared… o abrir una escalera para subir al desván… creo que captáis la idea.

¿Es esto todo lo que podemos hacer mientras escapamos? Por suerte no. A los de Coven Games se les ocurrió introducir una serie de mecánicas distintas que nos ayudarán bastante. Aparte de poder subirnos a mesas, meternos bajo ellas o apagar la linterna para que no nos vean, tendremos la posibilidad de poner trampas a los monstruos, colocar cajas de música que les distraigan o bloquear puertas para que no entren donde estamos.

Además de esto no siempre que nos atrapen será game over, ya que en algunos casos tendremos la posibilidad de librarnos de su agarre para después salir corriendo lo más rápido que nuestras piernas de niño nos permitan. Y hablando de correr, debo añadir que controlamos a uno de los niños con menos fondo físico del mundo, correremos durante tres segundo aproximadamente hasta que la barra de estamina se agote y tengamos que caminar mientras nuestro personaje resopla por el esfuerzo.

Por supuesto cada enemigo tiene su estrategia particular, lo cual le ofrece bastante variedad al juego, pero esto no evita que sea algo que ya hemos jugado otras tantas veces en distintos juegos, y sobre todo en el tramo final que nos veamos forzados a usar solo unas cajas en las que escondernos. Termina siendo aburrido y tedioso el tener que huir constantemente a oscuras.

Ricuras como esta serán las que nos persigan a lo largo del juego y de las que nos esconderemos

Érase una vez una bruja malvada…

Finalmente llegamos a la historia, la cual es introducida con una cinemática en la que vemos dibujos hechos por un niño y nos cuenta la leyenda que circula alrededor de cierta casa en la que habita una bruja y secuestra niños.

Resulta que nuestra hermana está desaparecida y nuestro pequeño protagonista decide adentrarse en dicha casa para rescatarla (sin duda alguna es un ejemplo a seguir de valentía). Aquí empezamos a vivir nosotros la historia mientras escapamos de los pequeños juguetes-monstruos y avanzamos cogiendo llaves y notas que hablarán sobre otras desapariciones y la historia del juego más allá de la nuestra propia.

Lo cierto es que no hay mucho más que contar sin spoilers, el juego puede ser superado en una hora perfectamente y por lo tanto no da mucho más de sí en el apartado narrativo. Eso sí, al final da un giro que nos deja un sabor amargo en la boca… o lo haría si te diese tiempo a cogerle cariño a tu personaje, al cual no conoces porque jamás le ves y porque en una hora de estar correteando por una casa abandonada a oscuras no ayuda demasiado a empatizar con alguien.

Pero para variar es de agradecer tener una historia que es básicamente una de terror para niños, de las que se cuentan a los más pequeños para que no vayan a sitios peligrosos y que pueblan sus pesadillas. Lo que quiero decir es que no es una mala historia porque el final es interesante y lo que rodea a la bruja también, lo que quiero decir es que es demasiado corta y no termina de conectar conmigo. Además, el abuso de jumpscares es algo que odio con toda mi alma porque rompe totalmente la inmersión, te asustas, pegas el salto en el sitio y te ríes, ya estás fuera del juego y el ambiente, dejas de sentir el terror para sentir la presión de que no te pille el bicho y nada más.

La historia se nos introduce de esta manera, para que veamos todo desde el punto de vista de un niño

No comieron perdices ni vivieron felices

Witchkin me ha dejado mal sabor de boca porque me he encontrado con otro juego más de terror en primera persona en el que escapas de algo. Gráficamente me ha gustado, los diseños de algunos monstruos son imaginativos y dignos de una película de miedo para niños (si eso existe). Pero el aburrimiento que ha logrado provocarme en una hora de juego y esa duración tan corta me impiden decir que he disfrutado jugándolo.

Quizás es que no es el tipo de juego para mí o quizás es que estoy saturado de que el género de terror haya quedado en esto, sustos de gritarte a la cara y de escapar de monstruos, todo esto en primera persona. No lo sé, solo sé que Witchkin no es un juego que valga los 10 € a los que te lo venden y que podría haber sido algo más como Amnesia que como Slender con un poco más de esfuerzo.

Witchkin

Puntuación Final - 6

6

Witchkin es otro juego de terror en primera persona de la escuela de Slender, con una estética más original que otros y que nos cuenta una historia corta pero interesante.

User Rating: 3.92 ( 5 votes)
Etiquetas

Daniel Jiménez

Me gusta dar la opinión que nadie me ha pedido sobre videojuegos.

Actualidad

Close
X