AvancesXbox One

Primeras Impresiones de Sea of Thieves – Beta Cerrada

¡Hey ho, a toda vela desde que amanece!

Ay, la piratería, un sinónimo de pillería, libertad y sueños dorados de la peor calaña que se ha lanzado a los mares en cuyas venas corre la sal y el ron. Hemos vivido muchas historias de piratas en los videojuegos, algunos forman parte de la historia de este mundillo, pero Rare tenía en mente algo diferente; que Sea of Thieves nos dejase vivir nuestra propia historia de piratería.

Decir que el juego del que nos toca hablar hoy ha levantado expectación, es decir poco, y es que desde su anuncio, Sea of Thieves ha sido uno de esos juegos que nos enamoraron a aquellos que buscamos juegos diferentes, que se alejan del conformismo establecido y buscan, como la propia naturaleza del pirata, fortuna en otros mares. Ahora nos toca izar las velas y comprobar, con mucha jerga “piratil” por mi parte, darle un primer vistazo al último título de Rare y ver si pinta tan bien como se ve.

¡Yo-ho, yo-ho, un gran pirata soy!

Antes de empezar, lo primero que encontraremos serán tres opciones que nos dará el juego: Jugar solos, con nuestros amigos, o asignarnos a una tripulación de otros jugadores, algo altamente recomendable si queremos disfrutar por completo de Sea of Thieves, ya que tiene un claro enfoque al juego con otros usuarios, restándole gracia el hecho de jugar solos.

El comienzo, independientemente de lo que elijamos, será en una taberna de mala muerte en alguna isla perdida del mapa, donde nuestro navío esperará en el puerto a que tomemos el timón y nos dirijamos a la primera experiencia que nos ofrezca el primer mapa del tesoro que encontremos. Sin explicaciones, sin guión ni tutoriales, Rare no quiere atosigarte con charlas, y aunque considero que hacen falta ciertas explicaciones de su sistema, es una forma fantástica de empezar.

Todo comienza con un mapa, el resto es cosa tuya. Sin guiones ni exigencias, Rare quiere que vivas la vida pirata a tu estilo.

Lo que más disfrutaremos es que su historia es completamente personal, no hay ningún guión al que ceñirse, todo sucede de forma aleatoria entre los jugadores con los que nos encontramos, nuestros propios camaradas y nuestra habilidad o torpeza para llevar a cabo los viajes por un extenso mapa donde el mar es el protagonista.

Aquí se premisa la colaboración, ya sea mediante mensajes predefinidos que encontraremos pulsando la dirección “abajo” del pad de Xbox One, o gestos con la dirección “arriba”, esto siempre que no se posea un micrófono con el que comunicarse con nuestros compañeros, una herramienta que dota al juego de aún más diversión por las situaciones tan divertidas que producen, como que algún compañero se arranque a cantar alguna melodía piratesca mientras toca el acordeón completamente borracho.

Sea of Thieves es un juego que debe jugarse en cooperativo, ya que toda la magia reside en la aventura junto a compañeros o completos desconocidos, luchando por coordinarse y ayudarse.

Cuando uno de los tripulantes consigue su primer mapa del tesoro, todo comienza. La primera parada es el mapa ubicado en las bodegas donde se almacenan los plátanos (con el cual nos curaremos la vitalidad perdida) y la madera para la reparación del barco.

Allí uno de nosotros buscará en el extenso mapamundi una isla que coincida con la del mapa, mientras otro sostiene el mapa del tesoro en dirección al jugador que ha iniciado la búsqueda, y como podéis ver en la imagen, otros tomamos el papel de músicos para ambientar la velada un poco.

Cuando el objetivo está marcado, comienza la travesía, y por supuesto, para ello debemos preparar el barco. Aquí se ha prescindido de toda navegación arcade y se nos exige que levantemos anclas, preparemos las velas y las dirijamos a las corrientes de aire para aprovecharlas y ganar velocidad, encontrándonos siempre que estemos con un buen equipo, una colaboración brutal y una experiencia maravillosa de hermandad donde todos se ayudan, aunque no siempre es así.

Una vez el barco zarpe, podemos tomar el rol que deseemos. Pilotar el navío mientras nuestro compañero nos indica desde la bodega la dirección de la isla, subir a lo alto del mástil y vigilar que ningún enemigo esté a la vista, o simplemente tocar el hurdy-gurdy o el acordeón para entretener a nuestra tripulación mientras el viaje da comienzo, y es que son estos pequeños detalles los que describen el encanto de Sea of Thieves, en cómo tomamos nuestro papel en el barco y fuera de él, afrontando algún asalto de otro grupo enemigo a cañonazos, o metiéndonos en el cañón y lanzándonos al abordaje, robarles sus tesoros o hundir su barco.

Una aventura en un mar de dudas

El gran problema reside en que esto no siempre tiene que funcionar. Por ejemplo, desde el menú podemos realizar votaciones como, por ejemplo, encerrar a un compañero en la celda del barco. Esto sirve para mantener a raya a los más problemáticos, pero también es una forma fácil de molestar a algún usuario. Por ejemplo, en mi experiencia personal resulté encarcelado tres veces, una de ellas por un error y otras dos por simple entretenimiento y burla.

Fiarte de otros, como en la vida misma, no siempre tiene que salir bien. Hay muchas formas de fastidiar la experiencia a los compañeros, y pocos filtros para ponerle remedio, al menos, por ahora.

Hay un claro enfoque a jugar con compañeros, y aunque la aventura puede jugarse con nosotros como única tripulación, no se disfruta de la misma forma. Así que depender de desconocidos, en el caso de que no tengas amigos con los que jugar, no siempre es la mejor opción. Por supuesto, cuando esto funciona lo hace con luz propia, es una experiencia digna de ser jugada.

Aparte de esto, uno de los detalles que más me ha preocupado durante las horas de juego es que me ha resultado difícil imaginar cómo funcionará Sea of Thieves a largo plazo. En esta beta no había mayor objetivo que el de recolectar tesoros, venderlos, y hacer algunas compras de mejora de equipo, lo que no creo que sea motivo suficiente para motivar al jugador a surcar los mares.

Y sí, la experiencia es divertida, nos sacará carcajadas, y la aventura está ahí… Pero cuando comienzan a pasar las horas no puedes evitar preguntarte: ¿y ahora qué?

Más allá de conseguir tesoros, Sea of Thieves flaquea en una falta de contenido. Y aunque hay que tener en cuenta su condición de beta y el obvio recorte de contenido, cuesta imaginarse que añada mucho más a su experiencia.

Me crea dudas que esta aventura pirata pueda aguantar el tipo a largo plazo, y limitarse solo a esos momentos en los que queremos disfrutar en compañía, volviéndose un juego al que recurrir en momentos muy puntuales.

Y es una pena, porque Sea of Thieves tiene todos los elementos para ser un fantástico juego de aventuras, pero quizás repercute demasiado que su lienzo esté completamente en blanco para dejarnos que nosotros plasmemos nuestro talento, aunque queda un mes para su lanzamiento y habrá que ver el impacto que produce una comunidad más grande.

Por no hablar también de algunos problemas en cuanto a congelaciones que he sufrido en Xbox One y en PC, ya que el título posee un crossplay con Windows 10, aunque esto podemos tener por seguro que mejorará con el tiempo, y no debemos darle mayor importancia a una versión beta que está sujeta a cambios.

¡Rajad al bellaco, lobos de mar!

Esto de viajar está muy bien, ¿pero dónde están esos bellacos a los que sacarle los higadillos?, pues bien. Podemos distinguir las batallas entre aquellas que suceden en tierra y en alta mar.

Las que se dan en pleno mar son las más llamativas, donde nuestros camaradas tomarán sus pistolas de mecha y rifles con mira para abatir a nuestros enemigos, tomando posiciones altas, o incluso cargando los cañones para hundir el navío enemigo. Es más, hasta nosotros mismos podremos meternos en el cañón para que nos lancen al abordaje y teñir el mar de rojo. Es aquí cuando mejor funcionan los combates por ese sentido de la hermandad y la organización, pero por desgracia, nos encontramos con un sistema tosco.

No solo los otros jugadores serán nuestros enemigos, también nos encontraremos con esqueletos andantes que defenderán los tesoros con sus propios huesos… Aunque no suponen mucha amenaza.

Los enfrentamientos a espada, ya sean con los jugadores enemigos o con los esqueletos -los únicos enemigos, junto a los tiburones, que nos ofrecerá el juego durante la beta- son increíblemente toscos y con falta de gracia. Con el gatillo izquierdo bloquearemos, o apuntaremos si se trata de un arma de fuego, y el derecho será para realizar el ataque, pudiendo realizar uno cargado. Al final solo se trata de pulsar hasta acabar con lo que tenemos delante, sin más.

Es insulso, falto de imaginación y poco motivador. Y sí, quizás el enfoque está más centrado en la aventura y en la gestión del trabajo del barco, pero en algún momento tocará sacar el sable y nos encontraremos con un añadido que afea más que aporta.

Cuando muramos visitaremos el Ferry de los Condenados, un lobby donde el juego esperará para volver a enviarnos a nuestro barco, sin mayor importancia por el momento.

La muerte, además, es bastante indulgente ya que solo nos transportará al Ferry de los Condenados, un lugar en el que nos tocará esperar a que se abran sus puertas para volver a la vida, y donde encontraremos a algún jugador que haya pasado por la espada como nosotros.

Aunque la muerte será algo difícil de encontrar, a no ser que tengamos la mala suerte de caer al agua rodeado de tiburones, que son los enemigos más duros, o que un jugador nos de muerte, por lo que no será una visita demasiado transitada.

Randy Dandy-O

A pesar de una jugabilidad tosca y un planteamiento que causa dudas a largo plazo, lo que es innegable es que el juego de Rare rezuma carisma y bellaza en su diseño, optando por un colorido apartado y hasta caricaturesco de sus personajes.

Los piratas, los cuales no podemos editar por el momento, son los clásicos: tatuajes por todas partes, alguna pata de palo y hasta el icónico parche. Un diseño desenfadado que le sienta genial y que además ofrece unos estampados preciosos por su ausencia casi total de un HUD en pantalla.

Que no engañe su aspecto desenfadado, Sea of Thieves es una autentica genialidad en su diseño artístico. El temporal afecta a nuestro viaje, incluso los elementos dañarán nuestro barco.

Sea of Thieves ofrece unas estampas preciosas y hasta realistas de los viajes en mar. Nuestro barco se inundará cuando el temporal sea más agresivo, incluso un rayo puede dañar la cubierta y tendremos que repararlo para que no se hunda el navío.

El agua es simplemente perfecta, de hecho, es probablemente el juego en el que he sentido que el comportamiento del agua es prácticamente realista, lo que afecta directamente a cómo manejaremos el barco. También la iluminación y los colores sacan a relucir un apartado fantástico.

Merece la pena tomar el timón y poner rumbo a cualquier lugar desconocido solo para presenciar un amanecer en alguna isla remota.

Y algo que me parece un fantástico acierto es la carencia casi total de Banda Sonora, dejando que sean los propios jugadores los que ambienten la escena con las melodías de sus instrumentos, que podremos tocar incluso borrachos… Aunque con un resultado nefasto.

Además, una vez un compañero inicie la melodía, todos aquellos que toquen se unirán y la harán aún más hermosa y llena de matices. Recordando a aquellas ocasiones en las que tomábamos el barco en Assassin’s Creed IV: Black Flag, solo que esta vez es decisión de nuestros propios compañeros ambientar nuestro viaje hasta lo desconocido con canciones tan variopintas como, por ejemplo, “La cabalga de las Valkirias” con un toque piratesco.

The Parting Glass

Sea of Thieves es uno de esos juegos que nunca es fácil de hablar, ya que depende de una experiencia totalmente personal, y cada experiencia puede variar. Sí, me ha planteado serias dudas de cómo será el producto final, y hablar de ello solo sería especular sin prueba alguna, así que por ahora simplemente toca esperar a ver qué ocurre en su lanzamiento.

En lo personal, me he reído y frustrado, hundí mi barco y toqué borracho el acordeón en una isla remota. Le robé el tesoro a un grupo colándome en su barco y después huí junto a mis compañeros, celebramos la victoria emborrachándonos y tocando hasta el amanecer, y hasta cantamos alguna balada con la garganta quemada por el ron. Supongo que con sus carencias, Rare buscaba que escribiésemos nuestra propia historia de piratas, y con esta beta ha conseguido dejarme ganas de más.

También añado que para aquellos interesados en el título de Rare, en webs como Gocdkeys podréis encontrar un comparador de precios para conseguir Sea of Thieves al mejor precio, un detalle que valorarán muchos bolsillos en los tiempos que corren.

De momento queda esperar a que Sea of Thieves salga a la venta y nos permita disfrutar de una aventura de piratas esperando a ser escrita por nosotros mismos, así que de momento me despido con una tonadilla más, a esperas de volver a zarpar con rumbo a lo desconocido:

Así que lléname la copa de la despedida,

Buenas noches, y que la alegría esté con todos ustedes…

Etiquetas

Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

Actualidad

Deja un comentario

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar
X