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Darkest Dungeon – Análisis Switch

El horror se hace portátil

Existen una serie de juegos que están hechos para gozar del sufrimiento. De alguna manera nos ponen en aprietos y nos llevan a la desesperación, y por alguna razón nosotros queremos eso y lo seguimos como aire que respirar. Darkest Dungeon bebe de H.P Lovecraft; aura oscura, sufrimiento, desesperación y pérdida de la razón, son cualidades que acompañan a este título, de una forma poética claro. Son juegos como este los que nos animan a gozar de la pérdida, algo muy útil hoy en día, donde muchos juegos adolecen de ser demasiado fáciles. No creo aun así que todos los juegos tengan que ser así, pero estos desafíos de vez en cuando se agradecen y estimulan muchísimo.

En este análisis contaré cosas que ya sabemos todos pero que debo mencionar, aun así intentaré dar ciertas pinceladas distintas sobre todo con qué aporta la portabilidad de este juego, ya que es un hecho que Nintendo Switch da ese toque especial, uno que les hace ser al menos en parte una experiencia distinta del resto de versiones.

Las escenas narrativas son absorbentes y muy ambientales

La gestión es la clave

Darkest Dungeon es un juego estratégico de batallas por turnos en un entorno sombrío. En este contexto tenemos que reclutar a una serie de mercenarios que, según vayamos jugando partidas, irán apareciendo en el carromato para contratar, con un límite inicial de 9 personajes, límite que podemos ampliar con recursos. No solo los turnos y el combate son importantes en este juego, ya que tenemos que gestionar bien una serie de cosas, desde cómo gastamos el dinero a la hora de los víveres hasta qué personajes usamos y cuáles dejamos descansar, ya que el elemento principal de este juego es el miedo.

Empecemos por el elemento más importante a mi parecer: la gestión de nuestros mercenarios. No descubro a nadie la pólvora cuando digo que este juego es de batallas por turnos; batallas en las que tendremos una serie de arquetipos representados en personajes que tendremos que combinar para hacer un grupo lo más solido posible, pero con cierta flexibilidad para idear nuestra estrategia favorita. Y aquí es donde entra en juego la capacidad de gestión, teniendo en cuenta que todo está relacionado, desde quién cura, quién es el escudo, quién hace daño o incluso quién sube la moral del grupo, ya sabéis, «tú el bárbaro, tú el arquero, acróbata, mago y el caballero». Pero a diferencia de otros juegos, aquí usar a nuestros personajes tiene un coste, que es el miedo.

En un entorno tan «Lovecraftiano» los personajes pueden sucumbir al miedo y las pesadillas, hasta tal punto que desarrollen miedos, paranoias y toda clase de rasgos negativos que harán que nuestros personajes tengan grandes desventajas, que se traducirá en no poderlos curar, que sean masoquistas, y una gran cantidad de efectos los cuales tienen cura y solución, pero necesitan tiempo y dinero; y para que pase dicho tiempo debes hacer más misiones, por lo que tener una gran cantidad de reemplazos es estrictamente necesario. Para poder recuperarnos tenemos tanto la iglesia como la taberna, con diferentes tipos de tratamientos ajustados a cada personaje y las cuales podremos mejorar con recursos, pero no será sencillo, ya que hay más elementos que mejorar y recursos limitados y para conseguir recursos hay que hacer misiones, las cuales dejan tocados a más personajes, y ahí entramos en un circulo, por lo tanto nuestro criterio y un poco de suerte marcarán la diferencia entre la victoria o la frustración.

La oscuridad merece respeto, pero podemos vencerla

Rol táctico

Muy relacionado con el tema de la gestión y como elemento ya comentado, tenemos el tema del combate y cómo afrontar las mazmorras. Una vez tenemos controlado el tema de administrarnos toca entrar en faena, elegir un grupo de aventureros y de objetos y tirar adelante con todo.

La elección de cada personaje es muy importante, no solo por su clase, ya que dentro de personajes iguales, tenemos habilidades distintas y características distintas, algo que genera variedad y que hace del juego un entretenimiento muy adictivo. Con una formación clásica de Guerrero, Curandero y Ladrón tendremos una base, evidentemente incompleta ya que necesitamos cuatro personajes, pero con este tipo de formación tendremos algo para empezar con cierto equilibrio, y ya después podremos ir modificando y mejorando el grupo según avance nuestra experiencia de juego. ¿Qué mercenarios aparecerán para contratar?, ¿morirá alguno de tus guerreros o solo se volverán locos?

La batalla nos espera detrás de cada esquina

A la hora de afrontar las batallas la suerte es un factor decisivo, pero no os engañéis, si una batalla acaba mal lo más probable es que sea culpa vuestra, ya sea por no evaluar bien la situación o no saber utilizar las habilidades como toca. Pero no os vengáis abajo, simplemente es que este juego tiene la característica de penalizar mucho los errores, por lo tanto hay que estar siempre alerta. En este sentido tampoco hay una guía paso a paso que seguir, al menos no una que te de la victoria al 100%, aquí es donde estaría el factor suerte, o mala suerte más bien. Mientras combatimos pueden pasar muchas cosas, y un mal crítico en nuestra contra puede mandar todo al traste, aunque también puede pasar lo contrario y jugar a nuestro favor, pero no es recomendable ir a la ligera ya que aquí la muerte es de verdad para nuestros personajes.

Otro elemento táctico son los objetos en sí, los cuales nos van a facilitar las cosas. Desde comida y llaves especiales para abrir ciertos elementos, hasta pociones y todos esos elementos más típicos. También tenemos vendajes, elemento esencial, ya que el estado negativo de hemorragia junto con el envenenamiento es de los más peligrosos, porque son bastante comunes y nos hacen perder vida casi sin darnos cuenta. Además, otro elemento táctico a tener en cuenta, y no solo por las batallas, es que también hallaremos trampas que nos dejaran en estos estados y nos harán la vida imposible -espero que tengáis en el equipo alguien preparado para desactivarlas-. Pese a estos elementos mencionados más clásicos tenemos dos que a mi parecer son esenciales y poco comunes en un videojuego, al menos de esta manera, son nada más y nada menos que las antorchas y las palas. Las antorchas nos permitirán mantener la mazmorra con luz, lo cual bajara un poco el nivel de peligro, aunque es cierto que si jugamos con oscuridad las recompensas son mayores, es un riesgo que deberemos sopesar. Por otro lado, las palas nos permiten eliminar las montañas de cadáveres que a veces nos cortan el paso, y aunque no es obligatorio usar la pala, si decidimos hacerlo con las manos nos provocará gran cantidad de pavor en nuestros personajes, el cual no es nada aconsejable y a veces mucho peor que ir bajo de vida.

En la profunda oscuridad

Darkest Dungeon es un juego bastante duro, la ambientación no deja pie a luz ni la alegría, todo es sangre y personajes retorcidos, evidentemente bebiendo de las obras de H.P Lovecraft, como Cthulhu y los primigenios. Todo girando entorno a una antigua mansión que es la entrada a este espeluznante mundo, lleno de seres grotescos, no-muertos y bandidos.

Los horrores de este mundo son de otra realidad

La banda sonora no es especialmente destacable, no al menos como obra maestra, pero acompaña muy bien al juego haciendo que este se centre en otras cosas, como tu enfrentamiento contra la oscuridad y tu avance sobre ella. De alguna manera el juego te invita a usar a tus personajes como recursos, haciendo que parte de esa dureza se impregne en ti, ¿cómo empatizar con personajes que pueden morir y tienen reemplazo? Pero así es, los miedos y la muerte son el elemento principal de este juego, y los personajes son meras herramientas en tu camino hacia el fondo de la mazmorra.

Dentro de lo que es la oscuridad de su argumento podemos disfrutar, sin duda, de unos diseños brillantes, muy adecuados a la estética; diseños que saben reflejar el horror de ese mundo y lo grotesco, pero al mismo tiempo son de un reconocido y esmerado trabajo.

La locura por recorrer las mazmorras, dejará huella en nuestros personajes

Oscuridad portátil

Posiblemente ya hayáis jugado a Darkest Dungeon y todo lo dicho no os sirva de mucho, pero aquí entramos en el apartado novedoso de este análisis.

Darkest Dungeon es un juego que pide ser portátil, de hecho yo no lo he jugado casi en sobremesa. Según he pasado estos días haciendo cosas lo he tenido conmigo, jugando a ratos y descansando otros, este juego me agota mentalmente, pero su reto me encanta y el tenerlo siempre a mano es comodísimo. Siempre puedes retomar la partida y siempre puedes dejarla, aunque sea en medio de un combate, evidentemente teniendo en cuenta la batería de la Switch. Es una de las magias de este formato, lo practico que es y lo inmediato, en este mundo que cada día nos da más estímulos y más juegos, Nintendo Switch, y más en concreto con Darkest Dungeon, nos permite tener siempre presente esta aventura de acción táctica y de gestión.

El manejo del juego no es nada del otro mundo, pero sí es cierto que al principio cuando no lo conoces se hace algo confuso y ortopédico, puede que sea extraño de describir pero se me ha hecho poco intuitivo, como el hecho de te indique que para pasar de habitación debas pulsar R, pero no se refiere al gatillo R sino al stick R, cosas así detalles realmente poco importantes, pero que pueden hacer incómodo el principio de lo que no es un juego fácil de por sí. De todas formas debéis saber que una vez superado esto ya se hace todo más sencillo, al menos en lo referente al manejo, porque de sencillo este juego no tiene nada, ni teniendo un modo fácil.

Plantarle cara a este reto, es la única forma de superarlo

Conclusiones

No soy quien para deciros que tenéis que comprar, simplemente analizo algo y tanto vosotros como vosotras sacáis vuestras propias conclusiones. Pero creo que hay ciertos juegos que piden un formato y este es el caso de Darkest Dungeon, es comodísimo, es accesible al momento, se ve muy bien y luce mucho. No cabe ya la conclusión de que estamos ante un juegazo, porque ya lo han dicho muchos otros antes que yo, pero sin duda es un juego que merece estar en Switch, y Switch una consola que merece tener un título de este calibre.

Darkest Dungeon

Puntuación Final - 8.5

8.5

Recomendado

Darkest Dungeon es una oscura y complicada aventura, con un rol táctico y batallas por turnos, que nació para ser portátil.

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Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.

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