AnálisisSwitch

Shu – Análisis Switch

Que el viento nos lleve hacia la luz

Hace bastantes años, existió un tiempo donde el género de plataformas en 2D dominada el mercado de los videojuegos, debido a grandes títulos que llegaban a ser los vende consolas de la época, haciéndonos saltar de bloque en bloque. Las aventuras de Mario Bros, Alex Kidd e incluso de personajes que protagonizaron grandes películas Disney consiguieron que estuviésemos muchas tardes pegados frente al televisor. El tiempo pasa para todos y cuanto más altos estemos, más fuerte será nuestra caída… Nacieron nuevos géneros, nuevas franquicias y llegó el 3D, ampliando así el abanico de posibilidades para los jugadores, teniendo más opciones donde elegir y con un atractivo visual totalmente nuevo y rompedor. El éxito se acabó trasladando a otro lugar, donde parecía que ya no había lugar para el genero de las plataformas en 2D, aquellas mismas que un día fueron las que reinaron en las consolas, quedándose ahora en un puesto secundario donde tenía que ver como varias de sus franquicias que tantas alegrías le habían dando, evolucionaban cogiendo otros caminos diferentes.

Pero en estos últimos años el género parece haber renacido de sus cenizas con grandes títulos como Rayman Legends, Donkey Kong Country Tropical Freeze, Sonic Manía, entre otros… Videojuegos que aunque no llegan a recuperar el trono al que una vez fue su dueño, si consiguen devolver al género de plataformas esta vez con un toque 2.5D de vuelta al combate para dar caña. Toda esta situación inspiró al equipo escoces Coatsking que junto a Secret Lunch desarrollaron Shu, un título que bebe de toda esa situación y llega de la mano de gente que adora las aventuras donde la importancia de correr y saltar es lo primordial. Shu hace unos años llegó a PC, PlayStation 4 y Vita, y ahora aterriza en la eShop de Nintendo Switch. ¿Cómo planeará nuestro pequeño protagonista en la consola híbrida?

Es hora de partir del nido

El título nos cuenta una historia bastante sencilla, donde nos podremos en la piel de una especie de búho pequeño llamado Shu, que vive en armonía junto a los habitantes de una humilde aldea que se encuentra ubicada cerca de la costa. Entonces un anciano, que parece ser familiar de nuestro pequeño protagonistanos habla sobre una gran amenaza oscura que engulle entre fuertes tempestades a montañas, bosque y pueblos. Esta misteriosa monstruosidad puede ser repelida con el poder de unas melodías que se encuentran repartidas por diferentes zonas de este mundo, y una vez se encuentren todas activadas, se podrá acceder a una antigua torre que, según cuenta la leyenda, podría eliminar al poderoso enemigo.

Una vez terminada la historia que nos cuenta el anciano, el temido villano aparece sobre la aldea destruyéndolo todo, haciendo que nuestro protagonista caiga por un acantilado, perdiéndolo todo y separándose de los demás habitantes de la aldea. Con este vuelco total en la vida de Shu, deberemos emprender un largo viaje reuniendo a nuestros amigos y cumplir así la difícil misión de derrotar a la tempestad oscura. Con esto se nos muestra lo que será toda la trama del juego hasta el final del título, haciendo que no empaticemos demasiado con la causa pero que nos servirá como mera excusa para comenzar esta aventura llena de saltos y planeos por las pequeñas brisas del viento.

Vuelo demasiado raso

La historia de juego se desarrolla de manera totalmente lineal, donde nos encontraremos con unos 15 niveles cortos divididos por diferentes zonas, dándonos una pequeña diversión que llegará a superar las 3 horas de duración aproximadamente. El principal problema de Shu es lo mucho que le arrastra su simpleza en varios de su apartados, empezando con su diseño de niveles, siendo este demasiado plano donde el desafío no se encuentra bien estructurado y con unos fondos que no aportan mucho, quedándonos con un resultado que nos parecerá poco ambicioso y repetitivo. La curva de dificultad de titulo tiene bastantes altibajos, haciendo que estos lleguen a su indice más alto cuando la tormenta nos persigue.

Aún en esos momentos no podemos decir que Shu sea un videojuego difícil, porque cuando el título nos quiere pedir una exigencia mayor se tropieza consigo mismo debido a que en cada vez que pasemos por un checkpoint se nos recargarán todas las vidas (el máximo son 5), estos puntos son demasiado abundantes durante los niveles y en la mayoría de los casos no se encuentran a mucha distancia entre ellos, haciendo que sintamos una mano demasiado molesta en la espalda que nos irá dando empujones hacia la meta, algo muy irritante para quienes busquen algo de desafío. Aunque si buscamos algo que nos rete algo más existe un modo contrarreloj que se desbloquea una vez que nos hayamos pasado el nivel, y un reto que trata de superar el nivel sin morir ni una sola vez.

Avancemos en compañía

El control cuando jugamos con los personajes es sencillo y algo limitado, pero responde de muy buena manera. Shu estará con nosotros durante toda la aventura, haremos que se desplace con el joystick izquierdo, y usaremos sus dos únicas habilidades cuando pulsemos el botón B para saltar y el botón para planear en el aire. El abanico de posibilidades que dispone nuestro protagonista es demasiado corto para una aventura tan grande y llena de peligro, por ello debemos de aprovechar las habilidades que nos brindan los vecinos de nuestra aldea que nos vayamos encontrando por el camino, algunos podrán hacer que el transcurro del tiempo vaya más lento, otros rebotar por las paredes e incluso hay uno que nos permite andar por encima del agua por un tiempo limitado. No son las habilidades más originales del mundo, pero cumplen a la perfección su misión de hacer algo más variado el desarrollo para superar los niveles. Lástima que se limiten su uso a ciertas fases y que estén predeterminadas las parejas de habitantes, impidiendo así la posibilidad de probar combinaciones diferentes para completar los niveles.

Viendo un cuento

El universo que nos muestra Shu es bonito de ver, con mucho color y unos personajes con diseños muy entrañables. Sus paisajes se componen de pequeños detalles que hacen que diferenciemos bastante bien los diferentes entornos. Sentiremos la brisa marina que hay en los niveles costeros cercanos a nuestra aldea o el aire árido de la zona de las montañas desérticas. El efecto 2.5D hace que escenario gane con elementos a diferentes profundidades. Solo echamos en falta algo más de vida a los diferentes elementos del entorno y los personajes para que el conjunto no parezca tan acartonado. Pero a pesar de esto último, queda una bella ambientación a la que deberemos unirle una banda sonora que no brilla con luz propia, pero se adapta a la perfección a las zonas o situaciones por la que nos encontremos durante la aventura.

Conclusión

Shu es un título con una idea clara que desprende un gran potencial, pero que finalmente se queda en un título más del género debido a su simpleza en la mayoría de sus apartados. Su historia breve puede hacer que nos entretengamos por sus niveles llenos de plataformas, en los que en algunas veces sentiremos la presión de la destrucción que nos quiere dar caza. Por último, su apartado artístico hará que recordemos el título durante un tiempo mientras esbozamos una sonrisa.

Shu

Puntuación Final - 6.5

6.5

Shu nos cuenta una historia breve que nos hará emprender una aventura por diferentes entornos, con un diseño de niveles bastante planos que tiene que ser arropados por un bonito apartado artístico.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Kevin Lupión Jerónimo

Amante de la música, adicto al deporte y próximo héroe de Marvel

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X