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Blossom Tales: The Sleeping King – Análisis Switch

 

Blossom Tales: The Sleeping King es un juego de acción y aventura que fue lanzado durante el mes de marzo en PC a través de Steam (para ver el análisis de esa versión pulsa aquí) y que ahora llega a Nintendo Switch, convirtiéndola en la única consola que lo tiene en su catálogo. Creado por Castle Pixel, se trata de un auténtico homenaje a la vertiente 2D de The Legend of Zelda, y en concreto de A Link To The Past, la entrega llegada a Super Nintendo durante la generación de los 16 Bits. El pequeño estudio canadiense tenía claro que su objetivo era recuperar la esencia de aquella aventura, y para ello han recreado cada aspecto de la obra de Miyamoto, convirtiendo a Blossom Tales en un sucedáneo que hará las delicias de los amantes del género, pero en el que algunos acusarán falta de originalidad.

Link no será esta vez el encargado de salvar al mundo, y su testigo lo recoge la pequeña Lily, una chica dispuesta a todo para enfrentarse al Mago Crocus –alter ego de Ganon-, un ser maligno que ha sumido en un sueño eterno su hermano, Rey de Blossom, para hacerse con sus dominios. Para esta hazaña, Lily es nombrada “Caballera de la Rosa”, y tendrá la misión de buscar por todo el reino los ingredientes necesarios para conseguir un antídoto que ayude al Rey.

Un toque propio con sabor retro

Se podría decir que el único elemento puramente original de Blossom Tales es la narrativa. El juego comienza con un abuelo contando la historia de la «Caballera de la Rosa» a sus nietos, Chrys y Lily , y nuestros pasos formarán parte de un cuento, que en ciertas ocasiones se volverá impreciso con un toque de humor. De esta forma, si intentamos acceder a una zona para la que todavía no estamos preparados, el abuelo pedirá sobre la marcha a los nietos que no se precipiten, dado que antes de contar esa parte de la historia ocurrieron otras cosas. También nos encontraremos con algún enemigo del que no recuerda bien su aspecto o alguna zona demasiado sencilla, y los nietos discutirán al respecto, dándonos a nosotros la posibilidad de elegir cómo era en realidad y cambiándolo en el momento. Esto le da un toque de originalidad y nos hará vivir escenas bastante divertidas. Pero si pretendemos profundizar en la trama, no podemos ir mucho más allá. Es la misma que hemos jugado decenas de veces en el género, y sirve tan solo como pretexto para dar lugar a la acción. El mundo está en peligro y el niño o la niña elegidos tendrán que acabar con el villano que está detrás de todo.

Respecto al contenido, el juego ofrecerá por encima de las diez horas si queremos completarlo al 100%. La historia principal no es especialmente larga, pero tendremos todo tipo de misiones secundarias con secretos, objetos que recolectar y minijuegos que pueden alargarlo bastante para los que quieran exprimirlo al máximo.

Reviviendo las mecánicas de siempre

Las mayores virtudes del título recaen en la jugabilidad y el diseño. Si decimos que Blossom Tales recrea punto a punto los pilares de Zelda nos estaríamos quedando cortos. Por momentos cuesta creer que Nintendo no se haya mosqueado con el asunto, pero supongo que la exclusividad en consolas es un buen tributo. Nos moveremos por un mundo bien detallado y lleno de vida, cuyo eje principal será el Castillo de Blossom, y desde el cual partirán nuestras misiones. Las zonas están interconectadas, y para ir abriéndonos paso será fundamental aumentar nuestras habilidades. Un detalle interesante es que aunque la fuente de inspiración del juego es A Link to the Past, el sistema de ítems principales y munición se basa en A Link between Worlds, la obra con la que Nintendo ya realizó su propio homenaje en 3DS. En ese sentido, no tendremos que recolectar flechas o bombas, si no que tendremos una barra de energía que se irá gastando y recargando con su uso. El control del personaje es sencillo y nos permite desplazarnos en cualquier dirección, si bien solamente podremos realizar ataques en las cuatro direcciones básicas (arriba, abajo, izquierda y derecha). Podremos realizar movimientos especiales, como el ataque circular o en carrera, aprovecharnos de objetos y defendernos con nuestro escudo.

Entre las características que no pueden faltar en todo buen juego del género están como siempre las mazmorras. En el juego tenemos un buen número de ellas, repletas de pequeños puzles y laberintos bien diseñados con una dificultad aceptable. El uso de las armas secundarias será fundamental, y nos traerá a la memoria permanentemente las aventuras de Link. De igual manera ocurre con el sistema de corazones para la vida, los cuales iremos aumentando encontrando porciones o cada vez que superemos una de las misiones principales. Y como no podía ser de otra forma, al final de las mazmorras tendremos que enfrentarnos a jefes, que  están bastante logrados y tendrán pautas de ataque específicas. El resto de enemigos son muy variados, y los habrá que ataquen cuerpo a cuerpo o a distancia, en ocasiones con movimientos bastante molestos que nos harán desempeñarnos a fondo.

Apartado técnico y ambientación

El juego luce un estilo retro con un mundo pixelado repleto de detalles y perspectiva cenital. En el aspecto puramente gráfico diría que es una mezcla entre las generaciones de 8 y 16 bits con una paleta de colores mejorada, y algunos añadidos actuales a nivel partículas y efectos. Personalmente me recuerda al aspecto visual de los juegos de Master System con el diseño de los RPG de Super Nintendo. El rendimiento es impecable, con una imagen fluida y un funcionamiento adecuado en todo momento.

En cuanto al apartado sonoro cumple su cometido con bastante nivel. Una BSO decente con el sonido tipo midi de la época, que encaja bien en las distintas situaciones. Con la excepción de alguna melodía que se torna un poco repetitiva si nos movemos mucho por la zona, como ocurre en el castillo; los temas son variados y manejan bien el tempo del juego.

El trabajo artístico es bueno, aunque no destaca especialmente por falta de originalidad. La ambientación es muy genérica, y aunque el diseño de los escenarios es correcto, en muchos momento se siente un poco frío. Lo mismo ocurre con los enemigos, que salvando los jefes finales, no tienen especial carisma. Algunos están directamente copiados de Zelda, como es el caso de los matorrales Deku. Dicho esto, podría parecer que todo es negativo, pero no es así. Insisto en que el trabajo es bueno, y es el hecho de tener permanentemente la franquicia de Nintendo en el espejo, lo que pasa factura a la hora de hacer una valoración. Sin embargo, una vez inmersos en el juego, nos encontraremos con un arte visual a la altura de lo que cabe esperar.

Problemas de traducción

Un problema importante que no se puede pasar por alto está en la traducción de los textos al castellano. El trabajo muestra una dejadez intolerable, máxime si tenemos en cuenta que ya ocurría en la versión original lanzada en PC y que no ha sido corregido en Switch, pese a llegar muchos meses después. Durante el juego nos encontraremos muchos diálogos con faltas graves de ortografía, composiciones sin sentido y contenido repetido en personajes diferentes. La traducción, que por algunas expresiones parece estar enfocada al español latino, es mala hasta el punto de romper el ritmo del juego. Y eso cobra mérito cuando se trata de una obra en la que la historia es algo completamente secundario.

Una posible solución, y por supuesto mi recomendación personal, es que juguéis con los textos en inglés, ya que no son vitales y además son bastante asequibles. Pero cierto es que, ya que se han tomado la molestia de ofrecer el castellano, deberían haberle dedicado un mínimo esfuerzo a hacerlo bien.

Conclusión

Las bases de The Legend of Zelda impregnan cada faceta del juego, y eso inevitablemente se convierte en un arma de doble filo. Por un lado, la inspiración en la obra de Nintendo está bien llevada, y eso lo convierte en una aventura recomendable para cualquier jugador, sea o no veterano de la saga. Por otro, quienes busquen originalidad o innovación pueden sentirse defraudados y con la sensación de estar haciendo lo mismo de siempre.

Indudablemente no podemos reprochar a Castle Pixel algo que ellos mismos advierten desde un principio: estamos ante un homenaje. Blossom Tales: The Sleeping King es un juego divertido, sin mayor pretensión que ofrecer un bonito recuerdo a los jugadores clásicos –quienes tienen una cita obligada con el juego-, y la oportunidad de vivir la experiencia a los que no pudieron hacerlo hace más de dos décadas.

Blossom Tales: The Sleeping King

Puntuación Final - 6.5

6.5

Interesante

Blossom Tales: The Sleeping King es un auténtico tributo a The Legend of Zelda, y en general a la generación de 16 bits. Especialmente recomendado para los jugadores clásicos y nostálgicos.

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GranKhan

Apasionado del mundo de los vídeojuegos, y en general de todo lo que lo rodea. Jugador desde que pude sostener un mando. Co-presentador del NaviPodcast. Director de la Comunidad y el canal de YouTube "DominiosDeGranKhan".

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