AnálisisSwitch

Xenoraid – Análisis Switch

Versión analizada: Nintendo Switch. También disponible en: Xbox One, PlayStation 4, Vita y PC.

10tons Ltd ya ha destacado en algunos de sus juegos como pueden ser Spellspire o Jydge, títulos no muy conocidos, pero que a pesar de su aparente simpleza, consiguen conquistarnos. En esta ocasión, nos encontramos frente a Xenoraid, un shoot´em up de naves espaciales con desplazamiento vertical. Es un hecho que este género, a pesar de estar infravalorado, ha tenido una vital importancia a lo largo de la historia de los videojuegos, y no es para menos, todo el mundo conoce a día de hoy el mítico Asteroids o al inconfundible Space Invaders. Juegos de gran éxito en su momento, sin embargo, con mecánicas ya anticuadas, las cuales han desembocado en juegos como el que analizamos ahora mismo. Títulos que hoy día son perfectos para los nostálgicos y amantes de lo retro.

¿Qué hace a Xenoraid diferente?

El género matamarcianos es un inconfundible amante del frenetismo, sin embargo, Xenoraid corta por completo con este lazo, prefiriendo un ritmo mucho más pausado, pero que nos obliga a gestionar con cabeza nuestros recursos, y esto es algo que podemos apreciar en diferentes apartados a lo largo del videojuego.

Contaremos con un total de cuatro naves durante nuestras batallas, las cuales podemos intercambiar en cualquier momento. Así, Xenoraid abre un nuevo modelo de juego dentro del shoot´em up de naves espaciales. Pero para poder hablar del extraño factor que produce este videojuego, hay que empezar desde el principio. La personalización en este título es vital; después de cada batalla obtendremos cierta cantidad de dinero la cual tendremos que decidir en qué gastar antes de continuar con nuestra aventura. Desde mejoras a nivel general hasta mejoras puntuales, además de la reparación y venta de nuevas naves. Esto da lugar a este curioso sistema de intercambio de naves que tanto nos gusta. Podemos comprar mejoras y objetos como lanzallamas, disparar a ráfagas, láseres, cañones de pulso… Todas son buenas opciones, pero hay que saber cómo y cuándo usarlas.

El juego cuenta con cierta variedad en lo que a enemigos respecta, incluso con cuatro jefes finales, cada uno con sus diferentes características, y por tanto, en función del enemigo será mucho más fácil destruirlo con una u otra nave. El problema que el juego plantea, y es a aquí donde llegamos a ese extraño factor del que hemos hablado antes, es que es lo que sucede cuando dos o más enemigos de diferentes características se muestra en pantalla. Esto que a simple vista puede parecer algo tan simple como destruir a uno, intercambiar y destruir al otro pero nunca es tan sencillo. Genera una gran cantidad de situaciones bastante curiosas, las cuales nos obligarán a ingeniárnosla para poder eliminarlos, haciendo auténticos malabares si es necesario.

Y es que esto es precisamente lo que el juego quiere que hagas,ya que disparar indiscriminadamente a bocajarro es duramente castigado. Las naves cuentan con un sistema de calentamiento, de modo que si disparas a lo loco, llegará un momento en el que tu nave no podrá continuar a su libre albedrío y sus láseres se quedarán pillados. Después, tu muerte es prácticamente inminente.

El apartado técnico no es su fuerte

Se trata de un juego exigente, pero no difícil. En el camino perderemos nuestras naves muchas veces, y con ellas todas las mejoras en las que habíamos invertido, obligándonos a comprar nuevas naves, o en muchas ocasiones, incluso a repetir niveles enteros, ya que no tendremos suficiente dinero para poder comprar una nueva. Cuenta con momentos realmente relajados y otros de tensión máxima, sin embargo, todo estos aprenderemos con el tiempo a evitarlos, siendo cada vez más prudentes con nuestras acciones.
El apartado técnico de este videojuego no es su punto fuerte. Mantiene un fondo prácticamente estático, concentrando la acción en las naves y las explosiones, y una música de batalla que realmente no destaca. También nos presenta una historia sin ningún tipo de importancia, la cual realmente tan solo sirve como excusa para llevar a cabo el modo campaña, sin embargo, este me ha gustado bastante, gracias a su buena curva de dificultad. Además, también añade un modo supervivencia en el cual podremos compararnos con el resto de jugadores online o jugar con nuestros amigos.

Conclusión

Xenoraid es un título exclusivamente enfocado a la vieja escuela, haciendo así un videojuego que el amante del shoot’em up podrá disfrutar, aliviando la carga que aportan estos títulos tan frenéticos y dando un pequeño respiro con su sistema, el cual nos obliga a administrarnos un poco mejor. No es para todo el mundo, pero el perfil de jugador para el que está enfocado lo disfrutará sin dudarlo.

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Alberto Plaza

Me muevo entre cómics, videojuegos y partituras. Adoro la estrategia sobre cualquier otro tipo, aunque también me doy vueltas con Dante de vez en cuando.

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