AnálisisPS4

Syndrome – Análisis PS4

Versión analizada: PS4. También disponible en: PC y Xbox One.

La majestuosidad del espacio impone muchas cosas, desde respeto hasta miedo. Una obra de terror puede tener lugar en muchas ambientaciones, pero ya la película Alien: El Octavo Pasajero nos enseñó lo agobiante que puede ser una experiencia de horror si esta sucede en una estación espacial mientras realiza su trayecto. Hace unos años Alien: Isolation venía a ratificar este hecho en el plano de los videojuegos. En el pasado reciente nos hemos topado con un auge en cuanto a juegos de terror se refiere, siendo Amnesia el que daría el pistoletazo de salida y apareciendo cada vez más proyectos dedicados a causarnos miedo y hacer que lo pasemos mal. Algunos han obtenido resultados espectaculares, mientras que otros se han quedado cortos. En todos los géneros es complicado realizar innovaciones que tengan éxito, pero en este en concreto tiene un punto más de complejidad debido a que provocar terror inteligente es más complicado que solo realizar sustos al azar, y la comunidad de jugadores en general valora mucho más lo primero.

En esa tónica nos encontramos con Syndrome, un videojuego desarrollado por Camel 101 y distribuido por Meridiem Games, al que vamos a darle un vistazo para descubrir si el terror que intenta producir funciona y logra consolidarse como una opción interesante en el género.

Despertando para escapar

Syndrome nos pone a controlar a un señor X, literalmente no sabemos nada de él, directamente despertamos en una estación espacial luego de estar en criogenización. Ni nuestro personaje ni nosotros nos enteramos de nada de lo que pasa en un principio, pero conforme vamos avanzando se nos van dando detalles sobre nuestro protagonista, qué es lo que hacía ahí y, principalmente, porqué debe escapar del lugar si quiere seguir con vida. La historia es tremendamente genérica y el argumento es totalmente predecible, en ese sentido más que nunca se limita a ser una mera excusa para el gameplay. El apartado jugable y el narrativo comparten un único objetivo: tenemos que asegurarnos de sobrevivir a toda costa.

Mientras tratamos de cumplir dicho objetivo nos iremos topando con otros personajes de la tripulación y al más puro estilo del género en su mayoría son más enemigos que aliados. Entiendo que en este tipo de juegos hay otros elementos que son más relevantes que el argumento y muchos de los grandes exponentes del horror tienen o una trama o un guion que rozan lo absurdo, pero mínimamente nos generan cierto interés. Sin embargo, en este caso ninguno de los elementos narrativos, ni la propia historia, consigue atraparnos o por lo menos causarnos expectativa.

Una mezcla de conceptos

Syndrome es un juego de terror que no esconde sus influencias. Tiene muchas similitudes con la más reciente entrega de nuestro xenomorfo favorito, pero también toma elementos de otros juegos. La cámara está situada en primera persona, hay escasez de recursos, tenemos la incertidumbre sobre si confiar o no en los demás tripulantes, su mecánica central se basa en el sigilo, y así muchos detalles que son tomados de otros juegos y que buscan acoplarse para ofrecer una experiencia sólida. A diferencia de otros juegos aquí sí podemos luchar con los enemigos, tenemos ciertas armas a nuestra disposición, pero la verdad es que los tiroteos, armas de melee y todos los intentos de combate que hay se sienten muy torpes. Carecen de fluidez, y tener que lidiar con ese estilo de combate convierte en una molestia añadida el tener que enfrentar a los enemigos. Aunque se notan esfuerzos por darle profundidad a dicho sistema, lo cierto es que se queda corto y más por el sistema en sí que por el diseño de los mismos tendremos que hacer una estrategia medianamente adecuada para no morir en el intento.

En cuanto al diseño de niveles, la nave cuenta con un diseño enrevesado al más puro estilo de un laberinto, pero las diferentes locaciones no están planteadas de forma intuitiva y nos veremos forzados a estar viendo constantemente, de forma casi excesiva, el mapa. Es cierto que quizás los niveles se planteen así para añadir tensión de no saber por dónde ir; pero, por ejemplo, en Dark Souls ni siquiera hay mapa y cada lugar que visitamos nos hace estar en una tensión tremenda, pero el diseño de los niveles está pensado de forma tal que podemos ir intuyendo el camino y conforme avanzamos nos familiarizamos con los escenarios, pero es que en Syndrome por más vueltas que demos y por mucho que pasemos por cada sitio será imposible podernos ubicar sin ayuda del mapa. Afortunadamente no todo es malo, dentro de los elementos a destacar hay que mencionar el factor de exploración que está realmente bien integrado a la experiencia; puede ser que no sepamos donde estamos y que jamás vayamos a memorizar los caminos, pero en cada sitio de la nave en que estamos nos sentimos tentamos a investigar para ver qué encontramos. En parte porque el juego así lo requiere, pero también en parte porque el explorar da una sensación de satisfacción y nos invita a seguir explorando.

La ausencia de checkpoints como tal -aquí solo podremos guardar en una especie de terminal y si morimos tendremos que empezar desde ahí– es un factor interesante y dota al título de una experiencia que además complementa perfectamente, junto a la gestión de recursos, el nivel de dificultad. Syndrome es un juego con una dificultad considerable, habrá que ir con cuidado y ser muy sigiloso para no morir mucho más de la cuenta.

El terror más real que nunca

Syndrome encuentra en la realidad virtual su mayor atractivo. Cuando dicha tecnología surgió todos tuvimos la idea que los juegos de terror con uno de esos cascos tendrían que ser alucinantes y los casos que hemos visto así lo demuestran, y en este caso particular es así. El modo supervivencia compatible con VR no es el mismo que la campaña principal, es notablemente mejor. El objetivo es el mismo: sobrevivir. Aquí nos topamos con un ritmo un tanto más atractivo que la campaña principal, los enemigos aparecen con más frecuencia y gracias al limitado campo de visión que tenemos vamos a estar en tensión constante. Simplemente es tirar para adelante evitando morir. Aquí la sensación de desesperación se hace presente de forma más notoria y hace que la experiencia en esa nave sea muy más sólida.

Los horrores del espacio

Syndrome es un juego que a nivel técnico cuenta con algún bug, pero son fallos menos que no inciden en la experiencia de sobremanera. No es un apartado técnico que sea impresionante o muy puntero, pero sí que es muy agradable de ver y está muy bien trabajado. Su atractivo principal reside en la ambientación que construye junto con su dirección artística. Está claro que en este sentido está muy influenciado por la saga Alien, pero es que es un deleite visual. Lastimosamente cojea un poco en cuanto al sonido se refiere. Las voces cumplen muy bien su función y la música, la poca que hay, está bien planteada y encaja perfectamente en el estilo del juego, pero la ambientación sonora como tal no consigue ponernos en la tensión requerida por el juego. Los sonidos de la nave no transmiten el terror que se representa en pantalla y tampoco evocan esa sensación de desesperación y desolación de la nave.

Conclusiones

Syndrome es una especie de mezcla de los elementos que han funcionado en otros títulos. Durante muchos momentos tendremos la sensación de estar frente a un juego repetitivo y carente de personalidad, pero otras veces sentimos que jugamos a algo realmente interesante. En ese sentido tiene muchos altibajos. La innecesaria exageración en lo enrevesado de los niveles tampoco contribuye a disfrutar del título, pero hay que admitir que resulta muy agradable explorar la nave. La dificultad está muy bien planteada y es uno de los elementos más ricos del juego, el nivel gráfico no es lo más avanzado del mundo, pero es bastante cumplidor y el apartado visual en general, pese a ciertas limitaciones, es muy atractivo. El sonido es un tanto decepcionante si consideramos el tipo de juego del que se trata. En líneas generales es un juego que puede resultar interesante para los aficionados del género, pero tampoco viene a reinventar la rueda. Sin embargo, si hay un elemento que hace que la experiencia valga la pena es el modo de realidad virtual. Entre eso y la campaña principal tendremos unas cuantas horas para sentir el terror. La historia principal quizá no sea el elemento de referencia del título, pero si le añadimos el modo supervivencia de VR ya la cosa cambia y estamos frente a una experiencia de terror que sin duda merece la pena.

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Keveen Argueta

Amante de los videojuegos buenos, muy crítico con los malos. Por ahora, músico de profesión, futbolero por pasión y jugón por convicción.

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