AnálisisPS4

Horizon Zero Dawn – Análisis PS4

La rebelión de las máquinas

Guerrilla Games demostró su dominio de la mecánica shooter en el clásico Killzone, pero ahora pretende dar una vuelta de tuerca con Horizon Zero Dawn, su nueva IP de acción con tintes de rol ubicada en un mundo postapocalíptico donde las máquinas dominan la tierra, relegando a la raza humana a vivir en la Edad de Piedra.

Ha llegado el momento de analizar aquel juego que enamoró al público en el E3 que vio la luz, y que ahora podemos disfrutar como exclusivo de la sobremesa Playstation 4.

Las cenizas de una civilización olvidada

Somos Aloy, una paria sin madre que es obligada a vivir en el exilio desde el día de su nacimiento, apartada y repudiada por «su tribu», por lo que se verá obligada a crecer junto a otro paria, el honorable Rost, quien se encargará de instruir a la muchacha para que emprenda un camino en el que pretende desvelar tres incógnitas: ¿Quién es su madre?, ¿qué le pasó al mundo?, y la más importante, ¿qué papel tomará ella en los sucesos que ocurrirán de ahora en adelante?

Horizon Zero Dawn es el viaje de Aloy para descubrirse a sí misma.

Los primeros compases en la historia nos muestran una civilización anclada en la Edad de Piedra, agrupadas en tribus donde con sus propias creencias y leyes, se adaptan a un mundo dominado por máquinas que, día a día, se muestran más agresivas con la raza humana. Es un lugar donde los fuertes sobreviven y las imprudencias se pagan, algo que Rost, nuestro cuidador, se encargará de enseñarnos desde nuestra más tierna infancia hasta nuestra madurez, periodo que nos servirá de tutorial para conocer sus mecánicas.

Una vez tenemos el mapa para movernos a nuestro antojo, nos encontramos con un mundo precioso donde la naturaleza impera sobre las cenizas de una antigua civilización en la que predominaba el metal y la tecnología, que ahora forman parte de las leyendas de las tribus, convencidas de que aquel mundo fue devorado por los pecados del hombre al abusar de las máquinas. Lo único que queda de aquella época son ruinas metálicas y algunos objetos que han sobrevivido al paso del tiempo y el castigo de los fenómenos meteorológicos.

Veremos cómo cada tribu ha avanzado y se ha adaptado a ese peligroso mundo, quedándose algunas como los Nora más anclados en la Edad de Piedra, donde prevalece la caza y la cosecha, los ritos y leyendas. Hasta otras como los Carja que se encuentran más cerca de la Edad Media por sus ciudades amuralladas y su guardia imperial, con un sistema monárquico.

Y es que, una de las grandes bazas de Horizon Zero Dawn es su mundo en pleno contraste entre la naturaleza y la tecnología, donde vemos animales metálicos galopar a través de sus praderas, aldeas de cazadores bajo la sombra de lo que antes fue un enorme edificio y laboratorios subterráneos que ahora son grutas prohibidas.

Su mundo natural y tecnológico es su principal propuesta, dejándonos ver los restos de un mundo moderno engullido por la naturaleza.

Este mundo va desgranándose con coleccionables a modo de audios y textos, que nos ayudan a entender tanto el presente como aquel pasado tecnológico al que llegó la raza humana. Sobre todo lo que supuso el fin de la civilización moderna, un secreto que se nos irá revelando a medida que avancemos en una historia que consigue siempre mantener el interés del jugador por resolver las tres grandes incógnitas que se nos plantea desde un principio, en una historia que rondará entre las 30 y 50 horas si queremos completar las tareas secundarias.

Es interesante ver cómo un título que supone el estreno de un estudio como Guerrilla Games en el campo del mundo abierto, consigue mantener una excelente calidad narrativa y riqueza en su mundo, llena de referencias para el jugador que lo verá desde los ojos de Aloy, una persona que se ha criado en plena naturaleza alejada de los lujos de un mundo moderno.

Acción con sabor rolero

Teniendo en cuenta la trayectoria del estudio, puede sonar arriesgado crear un título de mundo abierto que mezcla la acción y la progresión típica de los juegos de rol, pero en general todo funciona bien. Aunque se nota que Guerrilla Games no es una experta en este aspecto, dejando algunos apartados, como un inventario caótico, que llega a molestar por mezclar objetos destinados para la fabricación de munición, del comercio y aquellos que podemos vender.

Otro punto que no logra despuntar es el árbol de habilidades, en el que podremos canjear nuestros puntos de habilidad que conseguiremos al realizar misiones o subir de nivel gracias a la experiencia que ganemos al cazar animales o bestias mecánicas. Allí tendremos algunas habilidades  de mayor interés, como la posibilidad de acabar con nuestros enemigos desde un punto elevado, ralentizar el tiempo mientras apuntamos en pleno salto o disparar varias flechas a la vez.

El árbol de habilidades es básico, aunque se agradece su añadido. Aún así, se hecha en falta algo más de profundidad para definir a nuestra propia Aloy.

Y su tinte rolero no solo se limita a la inclusión de un árbol de habilidades, también tendremos la posibilidad de tomar algunas decisiones que tendrán cierta trascendencia en el mundo, si bien es cierto que no modifican demasiado la historia, sí que pueden definir el futuro de algunos personajes. Siempre tendremos una opción agresiva, astuta o emocional, lo que ayudará a definir cómo Aloy afrontará las situaciones.

Podremos equipar a Aloy con diferentes atuendos y armas que tendremos la posibilidad de comprar a los mercaderes del mundo, todos ellos con sus diferentes características y espacio para mejoras, adecuándolo a nuestro estilo de juego. Desde algunos enfocados al sigilo, a otros de estilo más defensivo.

Por desgracia, se nota que es un género que aún no dominan y deja un sabor agridulce al rascar solo la superficie de la progresión de Aloy, pero incapaz de marcar algún tipo de diferencia en su desarrollo.

Un mundo con mucho que hacer

El mundo abierto de Horizon Zero Dawn está lleno de actividades secundarias que añadirán horas de juego y nos ayudarán a descubrir más sobre sus tribus y el mundo que nos rodea. Podremos formar parte de la logia de cazadores luchando contra nuestras presas robóticas, liberar poblados de bandidos o ayudar a los indígenas con problemas que solo una experta rastreadora pueda solucionar.

Ayudados por el Foco, una herramienta de Los Antiguos, Aloy podrá seguir rastros, lo que nos ayudará en las misiones de investigación al más puro estilo The Witcher 3: Wild Hunt, del que se nota que ha tomado apuntes, haciendo de sus secundarias pequeñas historias que nos ayudarán a conocer mejor a la población. Bien es cierto que su narrativa no es la más profunda, pero se agradece y hay algunas entrañables y emocionantes.

El Foco es una herramienta que nos será útil para seguir rastros.

Guerrilla Games ha sabido crear el equilibrio perfecto de misiones y coleccionables, siendo numerosos pero sin llegar a agobiar al jugador. Además, completarlas tendrá sus recompensas, como por ejemplo realizar las misiones de caza para desbloquear nuevas armas especiales, o canjear los coleccionables para conseguir objetos o mejoras para nuestro equipo, por lo que valdrá la pena hacer un alto en el camino para completarlos, incluso tendrán cierta repercusión en la historia.

Se echa en falta más eventos aleatorios que den más vida a su maravilloso mundo. Al final, las únicas paradas que haremos será para recoger elementos o para luchar contra las bestias mecánicas en los «cotos» en los que se encuentran.  Esto da una sensación artificial y carente de vida, desaprovechando en gran parte un mundo con un potencial excepcional.

Para desplazarnos por la enorme extensión del mapa podremos recurrir a pie, a una montura o el viaje rápido, para el cual necesitaremos una serie de ingredientes para fabricar así los packs de viaje rápido, una decisión inteligente por parte de Guerrilla Games para animar al jugador a cazar y recolectar ingredientes. Y es que la fabricación, heredada de sagas como Far Cry, será uno de los pilares fundamentales del juego, permitiéndonos mejorar la capacidad de nuestro carcaj, el espacio en el inventario o la cantidad de pociones que podemos llevar.

Necesitaremos recursos obtenidos de la naturaleza, o de las propias máquinas, para mejorar nuestro equipo o, simplemente, venderlo a buen precio.

Y más allá de las opciones prácticas que nos brinda su mundo, también hay que hacer hincapié en sus posibilidades artísticas, porque como ya conté el juego es precioso e incluir el Modo Foto era casi obligatorio. Sus posibilidades son increíbles, y seguramente paremos cada poco para hacer una foto de nuestro alrededor, porque las estampas que consigue crear el juego son preciosas.

El Modo Foto era un añadido casi obligatorio, dándonos la posibilidad de realizar verdaderas obras de arte.

Depredador o presa

Con un estudio como Guerrilla Games, queda esperar que manejen la acción con maestría, expandiendo sus horizontes con un mundo abierto que nos deje proceder como mejor creamos, y lo consigue con creces. De hecho, la acción de Horizon Zero Dawn es sensacional, dejando que el jugador sea quien elija si sacar su lado más táctico o dejarse llevar por el momento y lanzarse al combate sin miramientos.

Aloy se mueve con soltura, es ágil, fuerte y el sistema es dinámico, por lo que nos permite afrontar los combates de distintas maneras. Podemos optar por ser unos depredadores, usar nuestro foco y marcar a todos los enemigos para trazar un plan desde la vegetación, donde permaneceremos ocultos a las miradas de las bestias y humanos.

El Foco nos ayudará a localizar a los enemigos de nuestro alrededor, dando la posibilidad de marcarlos y seguir sus rastros para que podamos ejecutar nuestro plan.

A esto nos ayudará también la variedad de armas de las que dispondrá Aloy, desde diferentes tipos de arcos, como el de caza para ataques rápidos, o el de precisión para disparar a largas distancias, hasta bombas o cables trampa con los que podremos trazar planes y realizar emboscadas a las bestias.

Es aquí donde mejor funciona Horizon Zero Dawn, dejándonos la verdadera sensación de que somos depredadores acechando a nuestra presa metálica desde las sombras. Y es que, además, nuestro foco podrá detectar las partes débiles de nuestros enemigos que estarán cubiertas por placas de armadura que podremos arrebatar, ya sea dañándolas o con flechas de extracción, especializadas en desguazar a nuestros oponentes y dejar al descubierto sus puntos débiles.

También podemos optar por la vía rápida y hacerles frente sin sigilo alguno, haciéndonos valer de nuestra habilidad en el combate y la excelente mecánica shooter en tercera persona de la que hace gala el juego, haciendo patente que Aloy es una verdadera experta en el combate. Aunque hay que tener cuidado, ya que las bestias mecánicas de mayor tamaño nos pondrán las cosas muy difíciles, convirtiéndose en una locura si les hacemos frente a varias a la vez.

Hay mucha variedad en la fauna robótica de Horizon Zero Dawn, contando con sus propios puntos débiles y dejándonos combates extraordinarios.

Además de las armas que podremos tener equipadas, tendremos la posibilidad de usar en determinados momentos armas de fuego, o incluso, las propias armas de las bestias robóticas. Para ello será esencial que conozcamos sus puntos débiles y así poder arrebatárselas, poniéndonos las cosas mucho más fáciles, pero sacrificando nuestra agilidad para ello.

De hecho, podremos inutilizar las armas de nuestros enemigos según dañemos sus componentes, y creedme, será nuestra prioridad contra las bestias de mayor tamaño que nos lo harán pasar verdaderamente mal en el campo de batalla. Para ellas tendremos que realizar emboscadas y planear bien nuestros pasos, y por supuesto, rezar para que no se una ninguna máquina más al combate.

Donde si falla Guerrilla Games es en la inclusión del combate cuerpo a cuerpo, que se antoja bastante tosco comparado a la excelencia del combate a distancia. Tenemos un golpe fuerte en el botón R2 y uno más rápido en el R1, además de la posibilidad de realizar golpes críticos si tenemos al enemigo aturdido o desprevenido, pero al final quedará en un segundo plano por su acabado tosco y optaremos por el combate a distancia que ofrece muchísimas más posibilidades.

Su faceta shooter es su mejor baza, tanto que realza lo plano que resulta el combate cuerpo a cuerpo.

Además, tendremos la posibilidad de hackear a las bestias, tanto para usar algunas como monturas, como para volverlas aliados temporales. Para ello tendremos que realizar las misiones de Calderos; cada uno de estos nos dará el código que nos permitirá hackear a algunas bestias, ampliándose nuestras posibilidades según completemos las misiones, y creedme, querréis tener a un Topo bajo vuestro mando, os lo aseguro.

Y dicho esto, toca hablar de los humanos, porque ya ha quedado claro que cada encuentro con los robots, que por suerte son más numerosos que los enemigos de carne y hueso, son espectaculares… Pero los combates con las tribus enemigas pecan de simplistas y facilones. Hay problemas con la IA, como derribar a un enemigo a pocos centímetros y que su compañero ni se de cuenta, o haciendo que todos corran a ver el cadáver enemigo y dejarles en un estado de sospecha, lo cual podremos aprovechar para atacar a su cabeza y ocasionarle una muerte casi instantánea.

La mayoría de los encuentros con ellos podremos solucionarlos sin prácticamente sufrir heridas, causándonos algún que otro problema en espacios cerrados y con armas de fuego, pero si somos un poco astutos conseguiremos darle la vuelta al tablero haciéndonos con el arma de nuestro enemigo y causando el caos.

Aunque la IA flaquea, los robots consiguen compensarla con su ferocidad en combate, quedando más patente en los enemigos humanos.

Un punto que he echado en falta respecto a la jugabilidad es la posibilidad de la libre escalada, lo que expandiría las posibilidades de Aloy en el terreno añadiendo mayor verticalidad, dejando al jugador escalar sus montañas y estructuras, pero nos vemos limitados a puntos de escalada marcados en color amarillo, ya sean pequeños salientes o escaleras. Un juego tan hermoso como este Horizon ganaría mucho si nos permitiese tener la total agilidad de nuestra protagonista.

De hecho, su sistema de escalada recuerda a juegos como Uncharted o Tomb Raider, aunque aquí carece de sentido al ofrecernos un mundo salvaje en el que Aloy se mueve como pez en el agua; no es algo que moleste, pero sí que podría haber supuesto un interesante añadido.

Portento sonoro y artístico

Horizon Zero Dawn es uno de esos juegos que demuestran el potencial de que puede hacer gala Playstation 4, corriendo de forma fluida constantemente, sin prácticamente bajadas de frames a pesar de su acción desenfrenada y el buen trabajo de sus texturas, manteniéndose en 30 férreos FPS constantemente.

Donde más ha invertido Guerrilla Games es en su belleza, la cual cabe recalcar que es de lo mejor que ha visto la sobremesa. Uno se queda embobado mirando las praderas donde los robots se agrupan en manadas como si fuesen animales reales, o las montañas nevadas que ocultan ruinas del viejo mundo. Dejando siempre patente ese contraste entre lo natural y lo artificial de un mundo que llegó al culmen tecnológico y que ahora solo son ruinas oxidadas y cubiertas por la vegetación.

Horizon Zero Dawn es un portento gráfico, sumado a un excelente diseño por parte de Guerrilla Games.

También han sabido dotarlo de un excepcional diseño de personajes, siendo la mayoría detallados con mimo, notándose sobretodo en Aloy, que hace gala de una captura de movimiento grácil y detallada. Aunque como muchos juegos de mundo abierto, falla en su captura facial, haciéndose más visible en los momentos más dramáticos.

Aún así, puede perdornársele a un estudio primerizo en un juego que es completamente lo opuesto a lo que están acostumbrados, ya que una mota de polvo no puede ensuciar un acabado excelente.

En el sonido también hay un gran trabajo, desde su doblaje al español, que mantiene una gran calidad pero que, por desgracia, no alcanza a la sublime versión original, llena de matices en conversaciones donde el timbre de voz delata los sentimientos de los personajes.

Michelle Jenner es la voz de Aloy, y aunque su trabajo es excelente, palidece ante el tono más sereno y grave de Ashly Burch en la versión original.

El tema musical acompaña a la perfección con canciones más tribales hasta algunas más electrónicas, siempre asimilándose al mundo que nos rodea, despuntando algunos temas como el principal, que es sensacional y que os dejo aquí mismo:

https://www.youtube.com/watch?v=z0SAuvSghHo

A pesar de eso, ninguno llega a ser realmente icónico y se limitan a acompañar la acción, dando gran protagonismo a los sonidos ambientales de la naturaleza, por lo que me ha parecido bastante acertado que se prefiera dar importancia a la naturaleza que a las melodías. Donde sí se hace más protagonista es durante las batallas, cuando resuenan los tambores y los quejidos de las máquinas nos aceleran el corazón, dotando de tensión al combate.

Y es que sus bestias son extraordinarias, siempre similares a animales reales, pero con un aspecto colosal y amenazador. Desde pequeños vigías hasta los grandes atronadores, son un completo espectáculo visual y sonoro.

Todas las bestias son diferentes entre sí, con ese toque prehistórico y tecnológico que envuelve al título.

Presenciar como un cuellilargo se mueve lentamente por el escenario, con un cuello que alcanza hasta el cielo impone y a la vez nos deja embobados. O cómo en los riachuelos anidan los chascafauces, robots en forma de cocodrilos que nadan sigilosamente por las aguas, amenazadores y terroríficos. Todos ellos diferentes entre sí, con su propio comportamiento y un diseño espectacular.

Conclusiones

Sony puede estar de enhorabuena, porque Horizon Zero Dawn es uno de esos exclusivos que engrandecen a una consola, un motivo de peso para hacerse con una Playstation 4 y disfrutar de la compañía de Aloy en un mundo natural con cementerios metálicos de una antigua civilización, donde las leyendas y el desconocimiento han creado un folclore propio de nuestro mundo, convirtiéndonos en leyendas que cayeron en la guerra contra los demonios metálicos.

No está exento de fallos, adolece de los problemas clásicos del mundo abierto, y consigue esquivar algunos como misiones secundarias vacías o una historia que decae, distinguiéndose del resto con una narrativa sensacional y misiones que sirven como pequeñas piezas de puzle que nos ayudan a profundizar en sus tribus y mundo en general.

En todo momento querremos saber más sobre Aloy, un gran personaje creado con mimo y que tiene mucho potencial que iremos descubriendo poco a poco, a medida que resolvemos las grandes incógnitas que nos plantean desde un principio.

Así que si tienes una Playstation 4, no dudes en hacerte con Horizon Zero Dawn, un título indispensable para todo aquel amante de los mundos abiertos y de la acción.

Horizon Zero Dawn

Puntuación Final - 9

9

Guerrilla Games ha creado un título fantástico que se aleja de todo lo que han hecho con anterioridad. Uno de los grandes lanzamientos de PlayStation 4 que nadie debe perderse.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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