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Neon Chrome – Análisis PC

Abajo el sistema

Desarrollado y distribuido por 10TONS, Neon Chrome es un juego de acción de doble stick, es decir, una palanca para el movimiento y otra para el apuntado, que nos sumerge en un mundo cyberpunk de los creadores del conocido Crimsonland, por lo que la acción a raudales y las balas no van a faltar en este título.

Bienvenido a Neon Chrome, Hacker

Somos un hacker sin identidad, el último bastión contra una tirana compañía y su supervisor, que controla cada rincón de Neon Chrome, un enorme rascacielos perteneciente a la empresa Neon Corp. Nuestro deber es revelarnos contra el enloquecido supervisor.

Así comienza una historia que, realmente, es una mera excusa para ascender piso tras piso y vaciar el cargador contra toda la seguridad que lo puebla. Es aquí donde brilla Neon Chrome, donde realmente reside el interés del desarrollador. A medida que avancemos, en ciertos tramos, se nos explicará en pleno ingame, mediante cortos diálogos, qué es Neon Corp, información sobre el edificio y los planes del supervisor.

El resto será una vorágine sangre piso tras piso, cadáveres y luces, como caracteriza al diseño cyberpunk. Y es que, en cuanto a diseño, el juego cumple bien, aunque peca de una constante repetición en todos sus pisos. Todo parece igual, variando el tamaño o el número de habitaciones, pero por lo demás no hay diferencias más allá, se repiten los mismos elementos una y otra vez.

Tampoco gráficamente destaca, aunque sí lo hace en el apartado sonoro por una banda sonora notable que ambienta perfectamente su estética cyberpunk con temas synthwave que, aunque no son demasiado variados, sí que hace mejor trabajo que el diseño artístico.

Rebelión contra el supervisor

Donde realmente reside toda la magia de este tipo de juegos es en su jugabilidad. La historia solo es un añadido, incluso el diseño puede pasar a un segundo plano si lo jugable funciona, y lo hace.

Todo empieza en una sala con maquinaria, una silla, cápsulas con personas en suspensión y una pantalla. En ella podremos invertir el dinero obtenido en mejorar nuestras estadísticas, conseguir más huecos de mejoras, o elegir un arma y una habilidad que deseemos.  Será entonces cuando tomemos asiento en la máquina y nos toque elegir la clase. Hay diferentes, todas ellas con su características especiales: Un soldado con más vitalidad, pero que se mueve a menor velocidad, un hacker al que le acompaña un dron de ataque y que puede desbloquear cofres especiales, un asesino que no hace ruido al caminar y se oculta en las sombras… Todas nos servirán para afrontar el juego de la forma que queramos.

La decisión siempre será entre tres clases, y dependerá del número de la cápsula como podemos ver en la imagen de arriba. A través de la máquina controlaremos a las personas en suspensión, como si fueran un avatar, y serán las que se infiltren en Neon Chrome para acabar con el supervisor.

El control es bueno, preciso, y la cantidad de armas es bastante extensa, todas ellas podrán subirse de nivel mediante unas máquinas dedicadas a ello que encontraremos a lo largo de los pisos, y además, podremos equiparnos con mejoras de salud máxima, más daño, y un largo etcétera que dependerá de los huecos que desbloqueemos para llevar estos power ups. Cuantos más huecos, más más podremos llevar a la vez.

La acción, y nuestra habilidad, ascenderá a medida que subamos pisos, siendo cada vez más peligrosos los enemigos… Aunque lo hubiesen sido más si la IA fuese destacable, ya que por desgracia, es bastante fácil de burlar. Aún así, se disfruta de la matanza en un escenario que es casi destructible al completo, y será común ver la pantalla llena de explosiones, balas y sangre encharcando el suelo.

Cada piso consta de seis pantallas, cinco de ellas serán enfrentamientos normales, mientras que en el sexto haremos frente al jefazo, una vez le venzamos desbloquearemos el punto de control del siguiente piso, si morimos, tendremos que empezar desde el comienzo del piso.

Quiero hacer hincapié en esto, porque es el mayor de sus fallos. Al contrario que en otros juegos cuando morimos, no volvemos directamente a la acción, si no que volvemos a la sala del hacker donde tendremos que volver a la silla, elegir personaje, volver al ascensor y empezar el piso al completo. Esto hace que el morir, más que retar al jugador, le aburra. Si volviésemos enseguida a la pantalla tendríamos esa motivación de superarnos, pero por desgracia lo que genera es una sensación de pereza al tener que rehacer todo desde cero. Tendremos que volver a cruzar las mismas cinco situaciones y, de nuevo, enfrentarnos al jefazo para así desbloquear el punto de control, si es que no nos mata de nuevo.

Son estos jefes los que nos harán temer por nuestra vida, todo dependiendo de la habilidad del jugador y el equipo que llevemos en el momento, el cual puede complicarnos la vida o bajar drásticamente la dificultad del que nos toque despachar.

Bien es cierto que alguno, como el de la imagen, no son precisamente difíciles, pero en general nos pondrán aprueba y tendremos que ingeniárnosla contra unos enemigos que quitan vitalidad en exceso y que para colmo, no tendremos demasiados botiquines en plena batalla.

Los enemigos comunes, como ya dije, no brillan por su inteligencia y no nos ofrecerán demasiado reto. Incluso los más peligrosos podremos burlarlos, y además, no hay demasiada variedad, por lo que conoceremos perfectamente qué debemos hacer y cuál es su punto débil.

Una vez acabamos el juego podremos empezar desde el primer piso con una mayor dificultad, pero el juego no consigue esa sensación de necesitar rejugarlo. Sí, hay armas desbloqueables y power ups, pero al tener munición infinita no nos anima a cambiar de arma, así que acabarás cogiendo la que más se adecue a tu forma de jugar y no la soltarás a no ser que mueras. Tampoco ayuda su sensación de repetición en cada pantalla, destacando quizás alguna misión especial en las que se nos pedirá algún requisito específico.

Detalle que se me ha olvidado, y que le añade más diversión al título es que podremos disfrutar de un modo cooperativo local de hasta cuatro jugadores, así que podremos pasar un buen rato con nuestros amigos haciendo frente a las hordas de enemigos. Eso sí, carece de cooperativo online.

Conclusiones

Neon Chrome es un juego que funciona mejor en el apartado jugable que en el artístico. Es divertido, se controla bien, y nos dará unas cuantas horas de entretenimiento. Quizás no llegue a otros maestro de la acción de doble stick como Hotline Miami, pero lo que consigue es un resultado notable con algunos momentos memorables.

Si bien no ha llegado traducido a nuestro idioma, estando en un perfecto inglés, tampoco necesitaremos grandes conocimientos de la lengua por su simple historia que sabe dónde está su lugar, y que no se entromete en el juego cortándonos con cinemáticas y largas conversaciones.

En definitiva, Neon Chrome cumple sin despuntar, divierte sin ser memorable y gusta sin encantar.

Neon Chrome

Puntuación Final - 7

7

Un buen título de acción de doble stick, con una ambientación notable y con una pincelada de rogue like que nos dará buenos momentos.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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