AnálisisPS4

Earthlock: Festival Of Magic – Análisis PS4

Una aventura sin demasiada chicha

Snowcastle Games soñaba con devolvernos a finales de los 90, donde los JRPG brillaban en su máximo esplendor, así que se embarcó en un ambicioso proyecto de Kickstarter para traernos Earthlock: Festival of magic, un RPG por turnos con claras influencias del rol oriental. Ha llegado el momento de comprobar si SnowCastle Games ha cumplido su palabra.

Umbra y sus aventureros

Seguimos los pasos de Amon, un cazatesoros que, junto a su tío Benjo, se dedican a buscar cualquier cosa de valor por el desierto. En una de sus aventuras obtienen un disco de una civilización antigua, el principal motivo para que un viejo culto rapte a Benjo. Esto hará que Amon, junto con otros compañeros que iremos encontrando a lo largo de la historia, descubran qué secretos guarda el artefacto y por qué lo están buscando tan desesperadamente.

Así da comienzo una travesía que está claramente enfocada a un público más infantil, con una historia sencilla que busca una simple motivación para vivir una aventura. Por desgracia, la sencillez no excusa su historia plana y sin interés, ya que en ningún momento despunta, no consigue dejarnos ningún momento memorable en el que sintamos que estamos viviendo una aventura, si no una serie de secuencias que tenemos que ir cruzando para llegar a nuestro objetivo, porque tampoco hay demasiado contenido secundario en el que entretenerse.

Esto se repite con los personajes,  que a pesar de que son variados y con un buen diseño, no consiguen insuflar ningún tipo de carisma a la historia, son planos y nunca se llega a profundizar demasiado en ellos.

Aunque en el plano de historia y personajes el juego no cumple, sí lo hace en cuanto a diseño, gozando de un buen toque artístico en cada una de las localizaciones de la historia, que son bastantes para una aventura que ronda las 20 horas. Volvemos al clásico mini mapa donde podemos subir de nivel combatiendo o, por el contrario,  desviarnos a algunas de las localizaciones que van desde pantanos, hasta enormes desiertos donde tendremos que ocultarnos en la sombra para avanzar.

Es ahí donde brilla este Earthlock: Festival of magic, en el exquisito gusto de su desarrolladora en cuanto a diseño artístico pero que, por desgracia, no es acompañado por el guión.

Jugabilidad clásica con sabor morderno

Aunque sagas más emblemáticas han abandonado el sistema por turnos, aún hay jugadores que echan de menos ese toque táctico que ofrecía este tipo de jugabilidad, y en Snowcastle Games lo sabían, pero han querido añadir ciertos toques personales muy acertados.

Durante la exploración veremos físicamente a los enemigos, alejándose del típico combate aleatorio, así que una vez entremos en el rango del enemigo este nos seguirá hasta que nos alejemos una cierta distancia. Tendremos un marcador en la esquina inferior izquierda que nos avisará de la cantidad de enemigos que nos siguen, siendo el máximo ocho, y el tiempo que tenemos para que comience el combate. Tanto si el tiempo se acaba, como si nos toca algún enemigo, sufriremos una emboscada, lo que hará que ellos tengan los primeros turnos del combate, pero si pulsamos el botón X, tomaremos la iniciativa del combate, lo que nos dará una ventaja táctica.

También tenemos otras opciones tácticas, y es que cada personaje tiene dos tipos de formaciones, algunos de ellos podrán pasar de atacar cuerpo a cuerpo, a usar armas a distancia contra los enemigos voladores, mientras que otros ofrecerán hechizos de apoyo al equipo. Saber cuándo usar estas formaciones será clave, porque las batallas son bastante duras, aunque he notado cierta descompensación en los enemigos, tanto básicos como jefazos, pues estos nos hacen un daño desmesurado mientras que la barra de vitalidad de ellos parece ser enorme, lo que a veces hace el ritmo de los combates un poco lentos.

A pesar de que a veces puedan alargarse más de lo debido, los combates son dinámicos y tácticos, donde tenemos que administrar los puntos de ‘Amri‘, que serán unos cuadraditos amarillos ubicados junto al retrato del personaje y que de ellos dependerán nuestras opciones. Los movimientos básicos como atacar cuestan un solo punto, mientras que  otras habilidades más avanzadas costarán dos o más, aunque nunca tendremos cero, siempre que comience nuestro turno generaremos un punto, y en caso de que necesitemos más para alguna habilidad o hechizo, podemos usar la opción de descansar para generar uno extra.

Fuera del combate también hay detalles tácticos a tener en cuanta, como el vínculo, que dependerá de qué personajes tengamos emparejados y que, según ascienda el nivel de vínculo, ofrecerá mejoras pasivas en el combate. Cada pareja ofrece mejoras diferentes, por lo que será esencial elegir a quienes queremos tener emparejados para tener esas ventajas. Además, durante la batalla tendremos un medidor que se rellenará mediante la cooperación de la pareja, y que una vez rellena, nos permitirá acceder al modo especial de cada protagonista. Cuanto mayor sea el nivel de vínculo, más tiempo durará el modo especial, permitiéndonos hacer varias habilidades de gran potencial.

Para que nuestro personaje evolucione, tenemos los PT (Puntos de talento), los cuales obtendremos al subir de nivel, siendo el máximo 20, o al alcanzar cierto nivel de vínculo. Podremos canjearlos en el árbol de talentos donde, además, necesitaremos también fichas de talentos que conseguiremos como recompensa de los combates, o podremos fabricar nosotros mismos si tenemos la receta.

El árbol de talentos es realmente sencillo de comprender, y podemos cambiar, que no eliminar, las fichas en todo momento. Tendremos fichas de poder, resistencia, armadura, como también de habilidades específicas para el personaje. Todas ellas deben estar ramificadas, es decir, seguidas una de otra. Esto suple la carencia de equipo de combate, algo que he echado de menos, ya que el dinero es única y exclusivamente para comprar materiales o recetas para construir objetos, porque según avancemos, crearemos nuestras propias pociones y será un malgasto de dinero comprarlas directamente.

Todas las fabricaciones tendrán lugar en la Isla Plumpet, un lugar al que podremos acceder en las estatuas de punto de guardado, otro símbolo clásico de los JRPG y del que hablaré más adelante. En la isla tendremos un templo donde desarrollar talentos con las piezas que obtengamos de los combates, o compremos, o también enseres como munición o pociones, en este caso podremos plantar en un pequeño huerto los ingredientes para su fabricación. El problema es que producen objetos tan rápido que siempre tendremos una cantidad desorbitada de objetos.

Como comentaba antes, vuelven los puntos de guardado, pero hay varios problemas con ellos: En primer lugar, nos es imposible guardar partida en el minimapa, algo que suele ser básico en este tipo de juegos, y además, los puntos de guardado están distanciados, por lo que en caso de emergencia tendríamos que rehacer todo el proceso hasta llegar a él.

Sonido y rendimiento

Uno de los grandes puntos de un RPG, además de la historia, debe ser una banda sonora memorable… Y aquí se cumple a medias. Los temas funcionan, aunque ninguno llega a destacar, pero hay un buen trabajo en ese aspecto, siendo los más llamativos la melodía de introducción, algún mapeado concreto y la batalla contra los jefazos.

Añadir que no tiene ningún tipo de doblaje, algo que podrá disgustar a algunos, pero que para los que jugamos a aquellas maravillosas obras de finales de los 90 estamos más que acostumbrados.

En cuanto al rendimiento, vienen malas noticias, y es que en Playstation 4 muestra un frame-rate bastante molesto durante la exploración. En algunas zonas los tirones son más que evidentes, y están presentes durante toda la obra, lo que ensucia el esfuerzo artístico. Esto no significa que sea injugable, ni mucho menos, pero sí que resulta algo incomprensible ese tipo de problemas para un juego que tampoco destaca en lo técnico.

Otro detalle a tener en cuenta son sus rápidos tiempos de carga, lo que es de agradecer puesto que nos transportaremos con bastante asiduidad, por lo que es importante que el juego no detenga la acción demasiado tiempo.

Conclusiones

Con Earthlock: Festival of magic se abre el eterno debate sobre si la historia es importante en un videojuego, y en este caso, le pesa su simpleza y desinteresada aventura, sin un villano memorable al que hacer frente y un plantel de personajes que no consigue resultar carismático. Aún así, Snowcastle Games ha creado un juego entretenido, con una jugabilidad dinámica y llamativa en un mundo curioso y con un maravilloso gusto artístico.

Quizás este no sea el juego que reviva aquella época dorada de los JRPG, pero lo intenta con un producto llamativo que, por desgracia, se ha olvidado de contar una historia en la que sentirnos inmersos. Aún así, consigue que con su jugabilidad descubramos que el rol por turnos aún está vivo, y que existen grandes posibilidades para él.

Earthlock: Festival of Magic

Puntuación Final - 6

6

Con buena mano en lo jugable, pero un total vacío en su trama. Tiene todos los ingredientes para crear un mundo interesante, pero no aprovecha ninguno de ellos.

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Enrique Gil

Amante de las buenas historias, de aquellas que te despiertan sentimientos que solo un buen videojuego consigue. Un eterno fan de juegos como Dark Souls, la saga The Witcher y de los juegos de TEAM ICO, en especial, Shadow Of The Colossus.

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