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Ginger: Beyond The Crystal – Análisis PS4

Versión analizada: PlayStation 4. También disponible para: Xbox One & PC.

Bienvenidos a un colorido mundo de fantasía donde viven unas monas criaturas azules. Estas criaturas viven en paz gracias al poder de su diosa que habita en un ídolo de piedra en el fondo del bosque. Junto a ella, había también un cristal gigantesco de gran poder. Con su ayuda, la diosa mantenía la paz gracias a la conexión de ese cristal con otros repartidos por todos los pueblos. El cristal estaba protegido por tres druidas que escuchaban allí la voz de la diosa. Pero entonces, esta les dejo de hablar y poco después, apareció un bebe a los pies del altar de la diosa que fue criado por los tres druidas.

Tras unos años, en una noche, un personaje misterioso apareció en el bosque con una joya carmesí y la deposito junto al cristal de la diosa. Entonces el una luz centelleo de manera terrible y sumió el mundo en la oscuridad. El cristal de la diosa perdió su poder, y parecía que iba a morir. Entonces, los cristales de los pueblos fueron quebrándose y desperdigando fragmentos por todo el mundo. Pero ante el caos no todo estaba perdido, la diosa volvió a hablar y llamo a Ginger, era el momento de que empezará su aventura para salvar al mundo.

Esta es la puesta en escena que nos da Ginger: Beyond the Crystal, un producto español salido de la mano de Drakhar Studios que nos ofrece una experiencia plataformera 3D como las de antes casi sacado de Psone, personalmente recordándome a Gex o Croc, una sensación buena que puede traer recuerdos a los más nostálgicos, aunque esa sensación sólo la da el mapamundi, luego los niveles, aunque hay excepciones, suelen mantener la cámara fija y alternando según zonas pero manteniendo el 3D en todo momento.

Este es tu momento Ginger. ¡Vamos a ver que te espera!

El mundo de Ginger se divide en tres pueblos, cada uno con su propia estética, y el bosque de la diosa. Aunque la acción se ocurrirá siempre en los pueblos siendo el bosque una zona de paso. En cada pueblo nos encontraremos con los restos de la destrucción causada por la joya carmesí, encontrándonos el pueblo sin habitantes, que tendremos que rescatar, y con todos los edificios destruidos, que habrá que reconstruir pudiendo escoger entre varios según el tamaño. En cada uno de estos pueblos encontraremos 5 niveles de portales y 5 niveles de cristales.

Los niveles de portales irán abriéndose según el porcentaje de reconstrucción que tengamos en cada pueblo, que nos subirá al completar los niveles, rescatar aldeanos, construyendo edificios o comprando complementos para los aldeanos en la tienda; estos niveles nos llevarán a otras partes del mundo donde deberemos superar el desafió o puzzles que nos propongan hasta llegar al final y purificar el cristal carmesí que encontraremos en cada mundo. Al terminar cada nivel de portal, aparecerá un nivel de cristal. Los niveles de cristal son completamente diferentes de los de portales, no viajaremos a otro mundo, sino que estos nos ofrecerán retos plataformeros que recuerdan a los niveles de Mario Sunshine donde nos quitaban a Acuac debiendo en ellos llegar a todos los cristales rojos para purificarlos.

Una buena variedad de habilidades es el toque perfecto para un juego

Para completar los puzzles de los niveles y conseguir todos sus secretos, iremos obteniendo diferentes disfraces que nos otorgaran poderes variados: el de ratón nos hará pequeños, el de dragón nos permitirá lanzar fuego por la boca, con el de bardo podremos tocar música, etc. Una habilidad curiosa pero a su vez decepcionante, pues la mayoría de estas habilidades son inútiles fuera de los puntos específicos para sus puzzles y no aportan nada de nuevo al plataformeo, siendo destacadamente gracioso el disfraz de vampiro que nos transforma en murciélago y puedes ver como caes mientras se finge que vuelas, y solo dos pueden ser útiles en combate, combate que también deja que desear.

Para poder enfrentarnos a los enemigos del juego, contamos con nuestros viejos amigos los puños que nunca nos abandonas para liarnos a mamporros. Ginger cuenta con cuatro ataques, unos jabs normales, un puñetazo largo, que recuerda al de Jack de Jack & Daxter, un ataque en picado y los saltos. También hay dos disfraces que nos serán útiles para el combate, el de dragón mencionado anteriormente y el de astronauta que nos permite disparar rayitos. ¿Y qué ocurre con el combate para que deje que desear? Bueno, en si es simple. Tanto Ginger como los enemigos tienen las hitbox mal hechas, pudiendo golpear y ser golpeado desde una distancia incomprensible. Además, no hay una sensación buena al eliminar un enemigo. Más bien, es un poco irritante el verlos morir sin que parezca que ha sido por el golpe recibido, eliminarlos acaba siendo aburrido y poco satisfactorio.

Todo juego tiene puntos fuertes y puntos flojos, ¿qué pasará en este?

Graficamente, Drakhar Studios nos presenta un mundo animado y colorido, lleno de vegetación y vida que resulta muy bonito para la vista, incluyendo una gran originalidad para los diseños de los personajes. Algo que seria perfecto… Si no fuera por las constantes caídas de fps que ocurren regularmente; principalmente al salir de un nivel, que evita que consiga unos 30 fps estables, fallos en las animaciones que no tienen sentido, como por ejemplo cortes repentinos entre dos acciones simultaneas, pero lo peor es sin duda el emborronamiento que ocurre cada vez que mueves la cámara, que puede llegar a marear a algunas personas entre las que me incluyo. Son fallos tan evidentes que es indefendible que no fueran arreglados antes del lanzamiento.

Por otro lado, los controles responden de forma regular, siendo algo difícil calcular bien los saltos en algunos niveles por culpa de la iluminación, pues la sombra de Ginger debería estar debajo y no en un lateral para poder calcularlos con efectividad. También nos encontramos con una sensibilidad demasiado alta para el menú de la tienda que no permite efectuar las comprar bien, ángulos mal pensados, las ventanas de diálogo funcionan cuando quieren, y un largo etc.

Si algo bueno tiene Ginger, es su música. Una banda sonora variada con diferentes estilos que ambientaran cada una de las zonas del juego. El buen trabajo en este punto se nota, pues algunas de las canciones recuerdan un poco al estilo de la vieja Rare en juegos como los de Banjo. Y cuando algo recuerda a esa Rare, sabes que será bueno.

En base a dificultad, no es un juego precisamente difícil, más bien es facilillo y disfrutable para todos en modo normal. Ginger siempre tiene 4 puntos de vida que no pueden recuperarse y vidas infinitas. Eso si, también tiene algún que otro nivel que nos sube la dificultad drásticamente que encima empeora con los bugs. En todo caso, en unas 10 horas lo habremos terminado casi al 100%.

Conclusión

Ginger: Beyond the Crystal, es un juego con mucho potencial desaprovechado por algunos fallos. Aún con todos esos fallos la idea es buena. Pero no habría estado mal que los desarrolladores hubieran retrasado el lanzamiento del juego para corregir esos errores y hacer la experiencia mucho mejor. El juego es entretenido y podría llegar a ser notable pero la gran multitud de bugs lo llevan al arrastre. Es una lastima, pero al menos este tipo de errores pueden ser arreglados con actualizaciones, con lo que puede que Ginger acabe siendo lo que debería haber sido desde el principio. El tiempo dirá.

Hay que destacar que este juego por su baja dificultad en el modo normal y su colorido aspecto, puede llegar a ser muy entretenido para los más pequeños de la casa. Con lo que no es mala idea compartirlo con un hijo, hermano pequeño, etc.

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Guillermo Nicolau

Los videojuegos son mi pasión. Desde muy pequeño siempre he estado rodeado del mundillo gracias a mis hermanos mayores que me dieron acceso a todo, desde lo retro a lo moderno. Espero poder diseñar mis propios juegos en el futuro.

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