ArtículosPS4Xbox One

La avalancha de las remasterizaciones

Esta nueva generación que nos ocupa ha visto incrementado el número de remasterizaciones de forma cuasi exponencial. Hemos asistido al relanzamiento de God of War III, The Last of Us, el reboot de Tomb Raider o Valkyria Chronicles entre otros. Lo que suele argumentarse para justificar esto es que así los que no pudieron jugar en su momento pueden hacerlo ahora en su nueva consola, en más de una ocasión con mejoras gráficas o de resolución que aprovechan la potencia de estas nuevas consolas de última generación. De este modo, los usuarios de consolas de última generación (sí, te estoy mirando a ti sobre todo, PlayStation 4) podrán jugar a los juegos de la generación pasada que no tuvieron la oportunidad de jugar por la razón que sea.

Ahora bien, en la mayoría de los casos, ¿se justifica el lanzamiento de estas remasterizaciones de cara al usuario que en su día se perdió los juegos originales? Como digo, esta ola ha crecido en esta generación de manera brutal, pero no viene de ahora. En la pasada generación se vieron multitud de recopilatorios que adaptaban clásicos de la era 128 bits a la alta definición, de modo que por unos 40 euros te solías llevar adaptados en HD por lo menos dos juegos de una saga, cuando no la saga entera. Ejemplos de esto son las recopilaciones de Metal Gear Solid, Rachet & Clank, Prince of Persia o Devil May Cry. De la nefastísima colección de Silent Hill mejor no hablar. Por unos 40 machacantes te llevabas, repito, como mínimo dos juegos y como mucho una saga entera de una consola anterior. Como medio de jugar aquellos juegos que no se pudo en su día por un precio asequible y en HD, estos recopilatorios eran una solución bastante buena.

El problema con las nuevas remasterizaciones es el siguiente: están vendiendo a precio de novedad juegos que en ocasiones no tienen ni cinco años, que en sus plataformas de origen se ven estupendos (quien diga que no flipó con títulos como The Last of Us o God of War III de salida tiene que hacérselo mirar) y que en su mayoría la remasterización consiste en aumentar la tasa de frames por segundo y la resolución, con algún que otro añadido cosmético.

Esto no es para el que firma estas líneas motivo de desembolsar setenta eurazos, puesto que los juegos remasterizados pueden adquirirse a precio muy reducido para la consola de la generación pasada. Se puede argumentar que hay gente que no tiene dicha consola y que comprar la remasterización es el único modo que se tiene de jugar a estos juegos, pero la realidad es otra bastante distinta: Microsoft ha implantado un programa de retrocompatibilidad en su Xbox One, de modo que con tener el juego original de la Xbox 360 en físico o mediante descarga, si está en la lista de juegos compatibles, se podrá jugar perfectamente (con mejoras incluso) en la One. Si Microsoft puede implantar la retrocompatibilidad en su One, ¿Por qué Sony en vez de hacerlo se dedica a vender a precio de novedad los juegos remasterizados? Hay honrosas excepciones, como la colección de Uncharted que incluye la trilogía de PlayStation 3, o Valkyria Chronicles, que salió a precio reducido de entrada, pero la norma es que estas remasterizaciones cuesten de entrada lo mismo que una novedad. Solo veo un motivo por el cual comprar una remasterización de este tipo: cuando esté a precio reducido y si no se puede encontrar el original. Servidor compró a 20 euros la de Valkyria Chronicles y no se arrepiente. Aunque cada cual, claro está, hace con su dinero lo que quiere.

Etiquetas

Navi Games

Navi Games es una página de actualidad sobre videojuegos desde el punto de vista de jugadores.

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X