AnálisisPC

Wartile – Análisis PC

Versión analizada: PC.

Desarrollar un videojuego usando el Acceso Anticipado como modelo de financiación es una apuesta arriesgada, tanto para el desarrollador como para el comprador. En ningún caso se tiene ninguna garantía real para que dicho proyecto sea terminado; lo único con lo que se cuenta es con un compromiso no escrito entre las partes implicadas. En la mayoría de casos el producto es finalizado, y aquellos que estuvieron ahí mientras el desarrollo del título se iba fraguando, logran disfrutar de la versión final de ese juego por el que apostaron y decidieron apoyar. Cuando dicho escenario se da, el equipo de desarrollo y los jugadores se muestran altamente satisfechos y de ahí surge la popularización de los juegos en Early Acess en los últimos tiempos.

A nivel general, la posibilidad de ir percibiendo ingresos y contar con el apoyo de la comunidad, tanto con la compra del juego cuando aún no está terminado, como con el feedback correspondiente, es de gran ayuda para pequeños estudios con ideas interesantes, pero sin el apoyo de grandes editoras. De por sí el territorio de juegos indies está plagado de proyectos que podríamos catalogar como poco habituales y esto es aún más presente en los Accesos Anticipados. De ahí precisamente surge el título del que hoy hablamos y que actualmente se encuentra disponible en Early Acces. Se trata de Wartile, un título desarrollado por Playwood Project y que es una interesante mezcla entre un juego de tablero y un RTS, que nos deja resultados y sensaciones bastante interesantes y agradables.

Conquistando el tablero

Wartile es un título que apela a llevarnos a la época en la que nos sentábamos con nuestros colegas y echábamos unas partidas a juegos de tablero. Para conseguirlo se vale de un estilo gráfico que representa fielmente un diorama y un tablero como si lo tuviésemos en nuestra mesa. Los personajes son figuras calcadas a los muñecos que se suelen utilizar en las partidas de rol y, pese a que se podría pensar que cuenta con un estilo de combates por turnos, lo cierto es que tira por un combate basado en la estrategia en tiempo real. La ambientación del tablero opta por una atmósfera nórdica en todos los sentidos. De hecho, los enfrentamientos son batallas entre dos ejércitos, vikingos e ingleses, y cada uno puede controlar hasta cinco personajes distintos durante la partida. Los ataques se realizan de forma automática y solo bastará con desplazar nuestras tropas hasta el enemigo y automáticamente los atacaremos. El resultado de la lucha está determinado por las estadísticas, tanto nuestras como del oponente; además considera el lugar donde estemos en el tablero y ciertos factores más que, hasta cierto punto, son un tanto aleatorios. Nuestras estadísticas es posible mejorarlas gracias a la experiencia que recibimos tras cada batalla, tendremos que elegir a que atributo en concreto se los vamos a destinar.

Mientras la acción se lleva a cabo es posible desplazar a nuestras tropas para llevar la batalla a un lugar del escenario donde nos encontremos en ventaja. Además de esto, es posible utilizar potenciadores y mejoras que vienen en forma de cartas y le dan cierta profundidad al juego. Dichas cartas son relativamente variadas. Cada personaje cuenta con una carta especial y que solo puede utilizar él, pero también contamos con cartas que hacen cosas tales como curar la salud, acelerar la velocidad del movimiento, aumentar la potencia para los ataques o mejorar la defensa. Las mismas pueden encontrarse en cofres que hay dispersos en el escenario o comprándolas con el dinero que obtenemos al completar cada misión, que dicho sea de paso también sirve para comprar nuevas unidades o mejorar a las que ya tengamos, y para utilizarlas solo tendremos que arrastrarlas hacia el personaje sobre el queremos que tenga efecto. Esto es posible realizarlo en cualquier momento de la partida, si estamos luchando, si estamos moviéndonos, si estamos quietos o cuando queramos. La importancia de este elemento añade una capa más de profundidad al ya muy estratégico estilo del título. Si hacemos un uso inteligente de ellas podremos rescatar un combate que creíamos perdido, y si nos apresuramos a usarlas, luego las echaremos en falta. Es clave saber cómo, cuándo y dónde darles uso.

La mecánica de las cartas cumple, entre otras cosas, la función de hacer la partida más activa y dinámica. Sin ellas, solo nos limitaríamos a mover las figuras, ver cómo se pegan y esperar el resultado. En ese sentido cumple su cometido, puesto que nos queda la sensación de ser parte activa de las batallas y que podemos tener injerencia en el desarrollo de las mismas.

La belleza del tablero

Wartile es un juego que a nivel gráfico es impresionante. No porque exhiba un poderío técnico excesivo, sino más bien por la fidelidad con la que representa un tablero de juego. El detalle de cada elemento de la partida está muy bien conseguido. Ese tablero con un escenario con toques medievales y nórdicos, así como también el diseño de las figuras. El diseño de arte y el apartado visual en general consiguen de manera destacable transportarnos a un juego de tablero real.

Mientras que la banda sonora es, en todos sentidos, acorde a la estética del juego. Hay muchos temas cargados de épica y que acompañan correctamente la acción que vemos. Los sonidos ambientales también son adecuados y encajan muy bien con las pretensiones del título. En el apartado puramente técnico, el juego está bastante bien optimizado y para tratarse de un proyecto aún en desarrollo no me topé con bugs demasiado graves. Algunos hay por ahí, pero ninguno que pueda estropear de sobremanera la experiencia.

Conclusiones

Wartile es un juego ambicioso con una propuesta interesante. Es una mezcla de muchas cosas, algunas las hace de manera destacada y en otras se queda un tanto corto. El factor estratégico es quizás lo más destacable del juego, junto a su apartado visual y sonoro. Intenta incorporar elementos más propios de un juego de rol convencional y consigue que la mezcla funcione de forma adecuada. Agregado a esto, se nota un compromiso de parte de los chicos de Playwood Project para ofrecer un producto de calidad, puesto que constantemente están trabajando y añadiendo parches para ir puliendo la experiencia.

En el tema de la historia, la misma a nivel narrativo, de guion y de argumento es prácticamente anecdótica. Funciona como catalizador o excusa para que tengamos a vikingos e ingleses peleando entre sí. Además, cuenta con un modo multijugador que francamente es muy divertido. Si de por sí es divertido luchar contra la inteligencia artificial, al hacerlo contra otro jugador aumenta la diversión y mejora la experiencia. Hay que mencionar que por momentos da la sensación de quedarse corto en cuanto a la variedad de escenarios y personajes, pero por tratarse de un juego que está recibiendo actualizaciones de forma frecuente seguramente más contenido irá llegando con el paso del tiempo.

En líneas generales, y siendo consciente de que se trata de un juego en fase de Acceso Anticipado, Wartile nos ofrece una sólida experiencia de juego y nos garantiza una buena cantidad de horas de diversión. Tras cada actualización la cosa va mejorando y habrá que estar pendiente para poder disfrutar de la versión final del juego, cuando la misma sea lanzada.

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Keveen Argueta

Amante de los videojuegos buenos, muy crítico con los malos. Por ahora, músico de profesión, futbolero por pasión y jugón por convicción.

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