AnálisisSwitch

L.A. Noire – Análisis Switch

Versión analizada: Nintendo Switch. También disponible en: PS4, Xbox One, PS3, Xbox 360 & PC.

En 2011 Rockstar publicaba L.A. Noire, un ambicioso título con un planteamiento diametralmente opuesto a las tendencias del mercado en el ecuador de la séptima generación de consolas, pero con los altísimos valores de producción que caracterizan a la empresa neoyorkina. Desarrollado por el ya difunto Team Bondi, L.A. Noire recibió excelentes valoraciones por parte de la prensa, pero polarizó las opiniones de los usuarios y es considerado como uno de los olvidados de la compañía.

Seis años después tenemos la oportunidad de volver a las calles de Los Ángeles, esta vez en la nueva consola híbrida de Nintendo. ¿Preparados para redescubrir una de las obras más especiales de Rockstar?

Phelps, placa doce cuarenta y siete

Cole Phelps es el protagonista de la aventura, un veterano de la Segunda Guerra Mundial que acaba de comenzar su andadura en el cuerpo de policía de Los Ángeles. Se trata de un personaje profundo, con un pasado misterioso y cuestionable gracias al cual ha desarrollado un gran sentido de la ética y la moral. Por suerte, el juego se toma su tiempo a la hora de presentar todas las facetas de Phelps, y antes de cada uno de los casos descubriremos mediante numerosos flash-backs los acontecimientos que marcaron al detective durante su paso por la guerra.

La estructura del juego está dividida en cuatro grandes partes o capítulos, correspondientes a los cuatro departamentos por los que Phelps irá ascendiendo de forma progresiva: Tráfico, Homicidios, Antivicio e Incendios. En total son 21 casos escritos de forma excepcional, recordando en su presentación y estructura a los episodios de una serie de televisión. Entre los casos se encuentran grandes tramas de corrupción, asesinatos y hasta el famoso caso de la Dalia Negra. En cada uno de los departamentos se nos asignará un compañero, que será nuestra mano derecha durante la investigación. Son los personajes más interesantes más allá de Phelps y el resto de principales, y de dicha relación surgen algunas de las mejores conversaciones del título.

El juego es una fiel representación de la ciudad de Los Ángeles de los años 40.

El guión es estupendo, y hará las delicias de los amantes del cine negro y los thrillers policíacos. Los diálogos son excelentes y los personajes, sin escapar de clichés, desprenden muchísima personalidad. Además, el juego no tiene ningún problema en mostrar sin tapujos el machismo, fascismo y la homofobia de la época, así como las luces y sombras del sueño americano. Es una visión oscura de una de las épocas más importantes a nivel cultural de la historia, pero también ensombrecida por la realidad de quienes se obsesionaron con la fama y el dinero. Toda esta estupenda representación aporta al título un gran valor cultural, que no ha perdido ni un ápice de su magia en todos estos años.
El mayor problema es que el ritmo pega un pequeño bajón una vez superado el ecuador de la aventura. Los casos se alargan más de lo necesario, resaltando como consecuencia algunas de las carencias jugables del título, las cuales comentaremos más adelante.

Por último, comentar que esta edición incluye también todo el contenido descargable que apareció en su día, siendo los añadidos más interesantes los casos de La Ciudad Desnuda, El Lapsus, Galvanizados Nicholson y Un Montón de Hierba.

¿Poli bueno o Poli malo?

En pleno 2017, L.A. Noire sigue siendo una propuesta única y diferente, y es que en todos estos años no hemos encontrado ninguna experiencia similar. Es difícil definirlo, pero si hubiera que enmarcar la obra del Team Bondi en un género sería en el de aventura gráfica. Eso sí, con muchos matices.

Durante las cerca de 20 horas que dura el título -muchas más si tenemos en cuenta las misiones secundarias, el contenido descargable y los coleccionables- nos veremos envueltos en interrogatorios, tiroteos y persecuciones, todo en un falso mundo abierto que plasma a la perfección la estética y características de la época.

Y digo falso porque, a pesar de lo que pueda parecer, L.A. Noire no es un sandboxsi no que se trata de un juego lineal en el que podemos recorrer libremente una ciudad que prácticamente carece de interacción. Una extraña decisión de diseño que sólo tiene sentido para aquellos completistas que busquen conseguir todos los coleccionables, ya que más allá de los paseos en coche y de unas misiones secundarias simples y sin contexto no hay mucho más que hacer.

Estas misiones secundarias se activan a través de la radio del coche patrulla y proponen sencillas secciones jugables en forma de un pequeño tiroteo o una persecución que poco aportan a nivel argumental. Recuerdan, salvando las distancias, a los eventos aleatorios de Red Dead Redemption o Grand Theft Auto V.

Los tiroteos son escasos pero sirven para romper con la monotonía de los interrogatorios. Aunque cumplen, el sistema de coberturas se nota tosco y el apuntado poco preciso.

Al contrario de lo que ocurre en la saga Grand Thef Auto, el protagonista está del lado de la ley, por lo que olvidaros de hacer el loco por la ciudad. En L.A. Noire los daños causados a los vehículos o al mobiliario urbano nos costará dinero que se descontará en la puntuación final de cada caso. Además, no podemos sacar el arma a nuestro antojo, si no que el propio juego decidirá cuando debemos usarla. Incluso a la hora de coger vehículos prestados de los ciudadanos lo haremos bajo el respaldo de la ley; Phelps mostrará la placa de policía para hacerse con el vehículo. Son detalles, como el respeto por parte del tráfico cuando activamos la sirena, que aportan coherencia al título y lo alejan de la famosa disonancia ludonarrativa.

La exploración es otra parte importante de la experiencia. Recorrer de arriba a abajo los escenarios es fundamental a la hora de recoger pruebas que nos sean útiles para, de cara al interrogatorio, destapar las mentiras de los acusados y conseguir una confesión. Cuantas más pruebas recojamos más fácil será llegar a la resolución del caso, aunque ello conlleve la desagradable misión de rebuscar entre los cadáveres de las víctimas.

Los tiroteos son las secciones que más acusan el paso del tiempo; se sienten torpes, las coberturas a veces dan problemas y, por lo general, son demasiado sencillos. Simplemente cumplen con el objetivo de mantener el ritmo y ofrecer un poco de acción. Lo mismo ocurre con el combate cuerpo a cuerpo y las persecuciones a pie, estas últimas muy espectaculares pero demasiado automatizadas

Una pequeña mueca nos bastará para saber si el interrogado nos está ocultando información. El MotionScan sigue siendo sorprendente.

Por último, damos paso al mayor reclamo del título y la gran aportación de L.A. Noire al mundillo: los interrogatorios, que son posibles gracias al MotionScan. Esta innovadora técnica de captura de movimiento da lugar a unas increíblemente realistas y detalladas expresiones faciales, que a día de hoy siguen siendo espectaculares. Al contrario de lo que ocurre con los tiroteos, estas fases jugables son completamente vigentes, y es que sigue siendo un gustazo adivinar las intenciones de los acusados gracias a una mirada insegura o un tic nervioso.

Aquí se han introducido pequeños cambios, siendo el más importante la sustitución de las opciones ‘Verdad’, ‘Duda’ o ‘Mentira’ por ‘Poli Bueno’, ‘Poli Malo’ y ‘Acusar’. Siguen generando alguna que otra confusión, pero por lo general dan menos quebraderos de cabeza.

Toda la magia de los años 40 en la palma de tu mano

En su día L.A. Noire supuso una revolución en lo que a animaciones y nivel de detalle se refiere, y dichas virtudes se mantienen prácticamente intactas. Sin embargo, y como es inevitable, el paso del tiempo sí que ha hecho mella en tema de texturas y herramientas de post-procesado. Aún así, es sorprendente ver como se mueve un título de estas características en Nintendo Switch, sobretodo en el modo portátil. Esta edición añade pequeñas mejoras respecto a las versiones originales de PlayStation 3 y Xbox 360, pero no llega al nivel de pulido que podemos ver en PC o en el resto de consolas de nueva generación.

La ciudad de Los Ángeles luce así de espectacular en la pantalla de Nintendo Switch.

En datos meramente técnicos, el juego se mueve a 30fps -con algunas caídas incómodas- con una resolución de 720p en modo pórtatil y 1080p con la consola en el dock, pero sin duda lo más interesante es el aprovechamiento de las funciones de Nintendo Switch. En primer lugar, se incluyen controles táctiles que encajan a la perfección con el planteamiento del título, agilizando en gran parte el desplazamiento por los menús de los interrogatorios. Por otra parte, gracias al giroscopio de los Joy-con podemos analizar los objetos de los escenarios mediante el control por movimiento y la vibración HD se activará cuando estamos cerca de una pista importante.

La banda sonora -obra de Andrew Hale- es excepcional, los melancólicos temas de jazz nos acompañan durante todo el juego y el tema principal es una auténtica obra de arte musical. El doblaje al inglés también es soberbio, en la línea de los trabajos de Rockstar. Eso si, no viene doblado al español.

La obra más personal bajo el sello de Rockstar

L.A. Noire sigue siendo un juego único en su especie y, a pesar de que algunas secciones jugables hayan envejecido regular, la magia de la mejor representación de los años 40 en un videojuego se mantiene intacta. Los interrogatorios siguen siendo tan divertidos y sorprendentemente frescos como antaño, y el guión está a la altura de todas sus inspiraciones cinematográficas. La banda sonora es de esas que marcan época, y el sello de calidad implícito en el logo de Rockstar está patente en todos sus apartados.

Las mejoras incluidas en la versión de Nintendo Switch dan forma a un estupendo port que esperamos que sirva como preludio de la llegada de nuevos títulos de la compañía a la consola híbrida de Nintendo. Eso sí, no es un juego para todo el mundo; el ritmo es lento y el espejismo de mundo abierto puede confundir a muchos, pero sin duda el trabajo realizado por Team Bondi en 2011 merece una nueva oportunidad.

L.A. Noire

Puntuación Final - 8.5

8.5

A pesar de que algunas partes jugables acusan el paso del tiempo, lo que hizo L.A. Noire un título único en su día se mantiene intacto en este genial port a Nintendo Switch.

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Álvaro Novoa

Apasionado de los videojuegos desde renacuajo. En mis ratos libres estudio Comercio y Marketing.

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