AnálisisSwitch

Rime – Análisis Switch

Versión analizada: Nitendo Switch. También disponible en: PS4, PC y Xbox One.

Rondaba principios del 2014, yo era un estudiante que desconectaba del mundo y sus obligaciones refugiándome en el móvil después de la hora de comer, y por cosa del destino me salio un vídeo recomendado sobre un título llamado Rime. En él no se mostraba mucho, pero sin explicación alguna el juego conecto conmigo desde el primer segundo. Necesitaba saberlo todo sobre ese tal Rime. Vi en su fecha que el vídeo se presentó en una Gamescom de 2013 y tenía el apoyo de Sony que se quedaría con esta IP de manera exclusiva. El juego estaba siendo desarrollado por Tequila Work, un estudio madrileño que conocí por su título Deadlight, juego que disfruté bastante y por el que seguro se me recomendó el vídeo que os he comentado antes. Pasaba el tiempo y mi interés por el título seguía, pero las noticias que iban saliendo no eran muy esperanzadoras y me encontraba esperando un desarrollo que parecía que no iba a acabar nunca. En 2016 Tequila Works recuperaba la licencia de su obra convirtiendo Rime en un juego multiplataforma, y junto Grey Box y la consulta de Six Foot anunciaron que el juego finalmente llegaría en 2017, convirtiéndose en unos de mis títulos más esperados.

Después de su paso por el resto de plataformas, Rime llega a Nintendo Switch mediante una conversión realizada por el estudio Tantalus (conocidos por llevar The Legend of Zelda: Twilight Princess a Wii U y Sonic Manía a Switch). Vuelve la mayor obra de Tequila Works para un solo jugador, donde la aventura y los puzles se empapan con grandes sentimientos emocionales, pero esta vez con la novedad de poder disfrutar de la experiencia en cualquier parte. ¿Habrá valido la pena tantos años de espera?

Érase una vez

Rime cuenta la historia de un joven naufrago que despierta en una playa desierta tras sufrir una fuerte tormenta torrencial. Cuando nuestro protagonista despierta, descubre que se encuentra atrapado en una pequeña isla donde destaca una imponente torre blanca, a partir de aquí comenzará un viaje donde nuestro personaje se acabará encontrando así mismo.

Nos pondremos en la piel de un joven naufrago que despierta en una playa desierta tras sufrir una fuerte tormenta torrencial.

Que la edad de nuestro personaje sea tan corta no es casualidad, ya que empatizaremos con él de una manera casi inmediata, intentado protegerlo de los peligros que se pueden dar en un entorno salvaje, y a su vez nos pondremos un vendaje infantil, que nos hará ver el mundo que nos muestra Tequila Works como una aventura donde nuestra curiosidad estará siempre presente, y tendremos esa necesidad coleccionista al igual que la de un niño tiene por completar su álbum de cromos.

La narrativa del juego se cuenta a través de lo visual, dejando los textos y las conversaciones fuera de la fiesta. Aunque eso no quiere decir que estemos ante un título mudo, al pulsar el botón X nuestro protagonista reirá, llorará, tarareará y gritará; sobre todo gritará. Una mecánica que conseguirá que estemos conectados con él, llegando a saber cuál es su estado de ánimo en todo momento.

La narrativa del juego se cuenta a través de lo visual.

Estamos ante una aventura de unas 7-8h de duración aproximadamente, donde nos pararemos bastante para saciar nuestra sed de exploradores. Rime no es un mundo abierto, es más bien un título que se desarrolla de manera lineal. Teniendo un punto de salida y otro final durante los que experimentaremos el mensaje que se nos quiere transmitir. No existe un sistema de combate, porque el juego apenas tiene enemigos, consiguiendo que en los momentos donde nos encontremos con el peligro seamos más dinámicos para conseguir sortearlos.

Bajo el cielo, arena y sal

Rime nos ofrece un hermoso mundo hecho con mimo, mostrando un entorno que parece estar pintado sobre un lienzo. Nuestra aventura se desarrollará en una isla que parece perdida en el tiempo, donde el reloj de arena ya no tiene el control; este ha sido remplazado por el vaivén de las olas, y la naturaleza es la reina del lugar por propia voluntad. Las gaviotas se deslizan suavemente por el hermoso cielo azul, las lagartijas desafían a la gravedad escalando los viejos muros del lugar y los jabalís disfrutan en familia de la verdadera libertad campando a sus anchas por los verdes pastos. La primera noche en la isla nos convertiremos en prisioneros del firmamento, pasando gran parte del tiempo mirando hacia el cielo que nos muestran un espectáculo de estrellas olvidadas.

Nos quedaremos más de una vez hechizados por la belleza que muestran los diversos paisajes.

Pies de barro

El control del personaje es algo tosco llegando incluso a ser un poco impreciso, haciendo que Rime no sea una fuerte propuesta por su jugabilidad, quedando simplemente en una experiencia cumplidora. Avanzaremos en la historia con dos mecánicas a destacar, la primera de ella es su plataformeo, siendo este algo simple, donde tendremos muchos saltos entre plataformas y varias zonas marcadas por las que podremos escalar, haciendo que nos desplacemos y exploremos por los escenarios que se nos propone. La segunda mecánica a destacar se encuentra en sus puzles, con unos buenos diseños que, aunque nos gustaría que existiera algo más de variedad, se encajan perfectamente al ritmo que tiene la aventura, consiguiendo que disfrutemos al ir superándolos de una manera bastante sencilla.

Rime avanza mediante un plataformeo y unos diseños de puzles que se adaptan de buena manera al ritmo de la aventura.

Problemas en el paraíso

Viendo los problemas de frame rate que existían en el resto de plataformas donde la potencia tiene un escalón mayor, hacia que temiéramos por la estabilidad que tendría la versión de la consola híbrida de Nintendo. Desafortunadamente hemos salido de dudas con un mal sabor de boca, comprobando cuál es el mayor punto negativo del título; con una inestabilidad de FPS que hace que el juego se mueva de una manera brusca, sobre todo en las primeras partes de la aventura.

Llevar nuestra aventura a cualquier sitio tendrá un precio bastante alto respecto a la calidad visual.

En el modo portátil hemos notado que la estabilidad de Rime es algo mayor, aunque siguen persistiendo los mismos problemas pero de una manera menos constante. Desgraciadamente el precio que debemos pagar por llevar nuestra aventura donde queramos es bastante alta, haciendo que un título que entra por los ojos de manera casi inmediata se aleje de ese nivel de belleza y se convierta en un juego bastante borroso.

Cuéntame más

Tequila Works utiliza los coleccionables de una manera muy inteligente, dándonos una motivación extra para rejugar al título. Los objetos ocultos no alargarán tontamente las horas del juego, sino que tienen la función de darnos más información sobre la historia. Teniendo tal nivel de importancia que puede hacer que cambiemos nuestra perspectiva sobre la historia más de una vez.

Los objetos ocultos no alargaran tontamente las horas del juego, sino que tienen la función de darnos más información sobre la historia.

El sistema de logros refleja perfectamente parte de los factores de comunicación, donde los desarrolladores toman el rol de emisores, utilizando los trofeos como mensajes para comunicarse con nosotros. De esta manera consiguen susurrarnos su cuento a través de nuestras acciones.

Donde mueren las palabras

Visualmente el juego sorprende bastante llegando casi a niveles como los que se dieron en su día los títulos del Team ICO o The Wind Waker. Las animaciones del protagonista y la fauna, tanto salvaje como marina, han sido muy bien cuidadas, al igual que el mágico ciclo día y noche. Desgraciadamente en Nintendo Switch la iluminación, los detalles y efectos del entorno no están tan potenciados como en las otras plataformas, restando esa vitalidad que quiere transmitir el universo del título.

La banda sonora del juego ha sido compuesta por David García, donde se nota el esfuerzo realizado haciendo que todo este trabajo sea unos de los puntos fuertes del título. Podremos cerrar los ojos y sentir la tranquilidad que desprende la isla. Además, encaja perfectamente con las emociones que se nos quiere transmitir en todo momento, y acaba siendo otro lazo que nos una a nuestro protagonista, haciendo que compartamos sonrisas en los momentos felices, nos apoyemos para sacar el valor necesario al enfrentarnos a los desafíos y cuando lleguen los momentos tristes, nos ofrezcamos entre nosotros un hombro donde llorar.

Un grito al vacío

Rime ha finalizado su difícil recorrido, cayendo agotado tras pasar la meta, con una sonrisa de haber logrado lo que en su día parecía algo imposible; terminando un duro proyecto y llegar a ser un título multiplataforma, consiguiendo que su historia llegue a una mayor cantidad de usuarios. Nos quedamos con una experiencia que, bebiendo de otras sagas, despega sus alas alzándose con una fuerte personalidad propia. Todo ello acompañado de una dirección artística y sonora que convierten a Rime en un producto único. Desafortunadamente esta historia se nos está trasmitiendo mediante un videojuego que sufre caídas constantes en la tasa de imágenes por segundo, quedándonos con la sensación de estar escuchando una de nuestras canciones favoritas donde uno de sus instrumentos está desafinado, limitando nuestro disfrute máximo.

Es difícil reflejar lo que siento… ¿Debo recomendar Rime? Rotundamente sí. ¿Debo recomendar Rime para Nintendo Switch? También, pero debo advertir que nuestra experiencia final será algo incompleta al mensaje que se nos transmite por culpa del peso muerto que arrastra el título debido a los fallos técnicos que existen a día de hoy.

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Kevin Lupión Jerónimo

Amante de la música, adicto al deporte y próximo héroe de Marvel

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