AnálisisPS4

Gran Turismo Sport – Análisis PS4

Versión analizada: PS4.

Tras una larga espera y varios retrasos, Gran Turismo Sport ya está las tiendas. Llega tras unos meses cargados de grandes títulos de conducción, por lo que las comparaciones están a la orden del día; tanto Project Cars 2 –el cual analizamos recientemente en la web- como Forza Motorsport 7 son dos de los mejores y más completos exponentes del género en consolas.

Esta vez la propuesta de Polyphony Digital difiere mucho de lo visto en las anteriores entregas numeradas, caracterizadas por el inmenso garaje y contenido disponible. Gran Turismo Sport deja a un lado esas astronómicas cifras con el objetivo de ofrecer la mejor experiencia en línea de la franquicia, gracias a un totalmente rediseñado apartado online.

Vuelve Gran Turismo, vuelve una de las franquicias más míticas de PlayStation, ¿estará a la altura de las expectativas?

Un cambio de rumbo en la franquicia

Para empezar, es necesario aclarar que este Gran Turismo no es una entrega convencional. No en vano, se ha optado por prescindir de numeración y añadir el subtítulo Sport, y a pesar que desde el equipo afirman que este título se podría llamar Gran Turismo 7, estamos ante una propuesta que se acerca más a un spin-off que a una continuación. De esta forma, y antes de entrar en materia, podemos afirmar que Gran Turismo Sport es una de las apuestas online más serias y mejor estructuradas del mercado.

Antes de adentrarnos de lleno en la experiencia en línea, vamos a repasar la oferta para un jugador, que ha arrastrado una gran polémica debido a la necesidad de estar conectado a internet para disfrutar de casi todo el contenido. Sí que podremos disfrutar del modo contrarreloj o las pruebas del modo Arcade sin conexión, pero perderemos todo el progreso obtenido.

El paseo por los menús es muy ameno; son tan limpios y elegantes como acostumbra la franquicia.

Dejando a un lado esta extraña decisión, el modo Arcade presenta pocas novedades. El título cuenta con las clásicas carreras contra la IA, las pruebas de derrapes, carreras personalizadas y un modo a pantalla dividida para dos jugadores. También tenemos a nuestra disposición el modo contrarreloj, donde memorizar los circuitos o superar las marcas de jugadores de todo el mundo. El juego dedica un espacio a PlayStation VR, pero la compatibilidad es muy limitada y no permite disfrutar de todos los modos en realidad virtual.

El modo Campaña está dividido en tres grandes apartados. En la escuela de conducción disponemos de 24 pruebas que nos enseñan los aspectos básicos de manejo, con el habitual sistema de puntuaciones y medallas. En reto de misión el juego nos pondrá a prueba con varias situaciones que deberemos superar, ya sea derribar un número determinado de conos o adelantar a varios rivales en el menor tiempo posible, y consta de 64 pruebas. Por último, en experiencia en circuitos podemos practicar las frenadas y los puntos clave de cada una de las pistas disponibles.

También vuelve el sonado modo foto, renombrado como Scapes. Aunque pueda parecer un añadido irrelevante, lo cierto es que está cuidado al máximo y ofrece un amplio abanico de opciones. A nada que os guste trastear con la fotografía encontraréis aquí un pozo de horas. Las imágenes lucen de escándalo aunque, eso sí, los fondos son imágenes reales. Podremos inmortalizar nuestros bólidos favoritos en multitud de circuitos y en muchas de las localizaciones más importantes del planeta, incluyendo varios rincones de España.

El renovado modo foto nos deja fotografías tan espectacular como esta.

La mejor experiencia online del género en consolas

Llegamos al gran reclamo del título y el grueso de la experiencia, el online, dividido en dos grandes modos; el modo Sport y salas online.

En las salas online podemos participar en prácticas amistosas y carreras creadas por la comunidad, con la clásica estructura de servidores. Este modo llega directamente de Gran Turismo 6, y es una alternativa más distendida y flexible al que es el verdadero aliciente y novedad del título: el modo competitivo Sport.

Aquí es donde Polyphony Digital ha echado el resto, y supone una de las inclusiones más importantes en la historia de la franquicia. En el modo Sport podremos participar en carreras ya prefijadas, que cambian cada día y están disponibles cada 15 o 20 minutos. Antes de cada carrera se nos concede un tiempo para realizar vueltas de clasificación y unos minutos de calentamiento. Quizás la única pega sea la escasez de pruebas diarias, limitándose a tres carreras cada 24 horas.

El modo Sport está dividido en carreras diarias y las copas de la FIA, que pueden ser de fabricantes y de naciones.

Se trata de un modo que se toma muy enserio la competición, hasta el punto en el que antes de poder iniciar el periplo competitivo es obligatoria la visualización de dos vídeos sobre el juego limpio y las que son consideradas malas conductas en la pista. Otro ejemplo de la solidez del planteamiento son los torneos organizados en colaboración con la FIA, que con un calendario de carreras establecidas, un sistema de puntos y clasificaciones mundiales se sitúa como la propuesta más enfocada a los eSports.

Todo esto es posible gracias al nuevo sistema de matchmaking. Los usuarios se segmentan en base a dos variables, CD y CP, que analizan nuestro nivel de deportividad y de habilidad con el objetivo de, una vez en las salas online, emparejarnos con rivales de similares características. De este modo, los jugadores con un comportamiento demasiado agresivo e irrespetuoso recibirán de su propia medicina, permitiendo así que aquellos que de verdad quieran disfrutar de la competición puedan hacerlo sin problemas.
Un sistema de filtrado que bebe directamente de lo visto en el simulador iRacing y que, aunque ya ha sido implementado de forma similar en títulos como Project Cars 2, en este caso funciona mucho mejor. Se acabaron las alocadas y surrealistas carreras de entregas anteriores: por primera vez en la franquicia, Gran Turismo Sport apuesta de verdad por la competición. Esto no quiere decir que no se sigan viendo actitudes antideportivas, pero ahora esas situaciones se convierten en la excepción.

Mi experiencia en cuanto a fluidez y estabilidad ha sido inmejorable, mucho mejor que lo visto en Gran Turismo 6 y en la línea de lo que se espera de un título de estas características. Nada que reprochar.

Al fin llega a Gran Turismo un modo online en condiciones. Por lo general, la deportividad y el juego limpio están a la orden del día, y la estabilidad del net code no hace más que redondear un apartado brillante.

 A medio camino entre arcade y simulación

Jugablemente Gran Turismo Sport es una propuesta muy sólida. Desde el primer momento la conducción resulta muy familiar, así que si sois veteranos en la saga no os costará adaptaros a las ligeras novedades en cuanto a físicas que ofrece el título. Sin embargo, ‘The Real Driving Simulator‘ está algo por detrás en términos simulación que algunos títulos de la competencia, incluso con las ayudas desactivadas. Esto gustará más o menos, ya que es una cuestión puramente subjetiva, pero he de decir que yo me he encontrado muy cómodo con esta configuración.
Este equilibrio entre una conducción más realista y una mas arcade hace que jugarlo con mando sea una verdadera gozada, cosa que no ocurre con el resto de simuladores. Eso sí, no hay nada como jugar con un buen volante.

El número de vehículos y circuitos disponibles a día de lanzamiento ha sido otra de las cuestiones más criticadas del título durante sus primeros días de vida. Digo a día de lanzamiento ya que han prometido que esta cifra aumentará tanto con contenido de pago como gratuito. En total 140 coches y 19 circuitos que, si bien no es una cifra pobre, si que contrasta de forma negativa con los número de previas entregas de la saga –Gran Turismo 6 contaba con 1196 vehículos y 39 circuitos-. Es cierto que absolutamente todos los vehículos están modelados desde cero y con un nivel de detalle increíble, pero es una lástima que no se hayan rescatado modelos de otras entregas. Esto significa que, para bien o para mal, se acabaron las distinciones entre versiones estándar y premium.

También echamos en falta la climatología variable, y es que en ese aspecto la competencia está a años luz de ventaja. Inexplicablemente, no existe la posibilidad de correr con niebla o lluvia. 

Un apartado audiovisual redondo

Tan sólo hay que ver las imágenes y vídeos que acompañan a este texto para admirar el trabajo realizado por Polyphony Digital. No es ninguna sorpresa, puesto que este estudio acostumbra a exprimir al máximo el hardware de las máquinas de Sony, y Gran Turismo Sport no podía ser la excepción.

El juego hace gala de un apartado técnico y gráfico sobresaliente y sin fisuras.

El modelado de los vehículos ha alcanzado un nivel prácticamente fotorrealista, la iluminación es exquisita y los circuitos están más detallados que nunca. Especial atención merece, y aunque parezca una tontería, el detalle y realismo de las luces artificiales. Además, el juego se ve de escándalo en una PlayStation 4 estándar, a 1080p y 60fps sólidos como una roca. Eso sí, hay algún ‘pero’ que otro.
Y es que pese al brillante nivel al que raya la iluminación, el juego no hace uso de ningún sistema de iluminación dinámica. Aunque podemos escoger la franja horaria en la que disputar la carrera, una vez en la pista la iluminación es totalmente estática, explicando así el brillante acabado de ésta. Otro paso hacia atrás si tenemos en cuenta que Gran Turismo 6 sí que había implementado dicha característica.

Por otra parte, la banda sonora es muy buena, con una gran selección de temas de rock y pop. El sonido de los motores ha mejorado notablemente, y es que era algo que la franquicia pedía a gritos. Algunos efectos como el deslizamiento de las ruedas sigue chirriando un poco, pero nada preocupante.

Por último, a pesar del cambio de rumbo de la saga hay cosas que nunca cambian, y los menús e interfaz mantienen el elegante y limpio diseño de siempre. Otra cuenta pendiente, los tiempos de carga entre carreras y menús, también se han visto reducidos considerablemente.

La evolución de Gran Turismo

Gran Turismo Sport no contentará a aquellos que busquen un Gran Turismo clásico, ya que esta entrega toma un camino totalmente diferente: el camino de la competición online. La propuesta para un jugador, además de limitada debido a la necesidad de estar conectado a internet, no ofrece nada nuevo y funciona solamente como un simple entrenamiento. Se han dado unos cuantos pasos hacia a atrás en cuanto a posibilidades jugables y contenido, todo en beneficio de un apartado online que se posiciona como el más completo del género, ofreciendo carreras igualadas, limpias y, al fin, competitivas.

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Álvaro Novoa

Apasionado de los videojuegos desde renacuajo. En mis ratos libres estudio Comercio y Marketing.

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