AnálisisSwitch

Oxenfree – Análisis Switch

Versión analizada: Nintendo Switch. También disponible en: PS4, Xbox One & PC.

En un género tan de moda como el de las aventuras gráficas poco espacio queda para sorpresas. Numerosas compañías, Telltale Games en cabeza, han contribuido a normalizar un género que vive un excelente estado de forma en la actualidad; Thimbleweed Park y LiS: Before the Storm son solo dos de las joyitas que hemos podido disfrutar este año.

El título que vamos a analizar hoy no viene a revolucionar el género ni a marcar tendencia en prácticamente ninguno de sus apartados, sin embargo sí que es una sincera y efectiva propuesta narrativa. Los fundadores de Night School Studio -equipo de desarrollo de este Oxenfree-, Sean Krankel y Adam Hines, son ex-desarrolladores de Telltale y de Disney Interactive Studios respectivamente, por lo que sobre el papel este proyecto se plantea, cuanto menos, prometedor.

Esta edición de Nintendo Switch llega un año y medio después que el resto de versiones, pero lo hace con una gran adaptación y, lo más importante, aprovechando alguna de las características de la nueva máquina de Nintendo.

Un grupo de jóvenes, una isla, un misterio

La premisa argumental de este Oxenfree no es un alarde de originalidad; un grupo de amigos que deciden pasar la noche en la playa de una isla que esconde algún que otro secreto. En esta aventura encarnamos a Alex, una joven que acude a dicha cita con Ren, su mejor amigo, y Jonas, su nuevo hermanastro. A ellos se unirán poco más adelante Nona y Clarissa. Tras una serie de acontecimientos decidimos desentrañar los misterios que se esconden tras los bellos paisajes que nos depara este emplazamiento, y hasta aquí queremos contar. Es fácil intuir por dónde van los tiros, pero en un juego de estas características cuanto menos contemos mejor.

Una fiesta de adolescentes en una misteriosa isla con alcohol y drogas, ¿qué podría salir bien?

Si bien la trama es algo discreta, donde realmente reside el punto fuerte del título es en las relaciones entre los diferentes personajes y sus diálogos. Creedme si os digo que son las conversaciones más reales que he visto en un videojuego, tanto por la jerga utilizada como por el doblaje, que es de un nivel excelente.
Podremos interrumpir cualquier diálogo con una pregunta o frase de una forma muy natural. Los personajes retomarán la conversación anterior y reaccionarán a tus silencios. En este aspecto la fluidez de las conversaciones es sorprendente, sin saltos ni pausas extrañas.

A lo largo de las cuatro horas que dura el título descubriremos el pasado, la personalidad y los miedos de todos y cada uno de los integrantes del grupo, que en muchas ocasiones mostrarán sus diferencias con encontronazos y discusiones. Toda la gracia del juego reside en estas relaciones, y es sin duda en esos momentos donde Oxenfree brilla con más fuerza. Cabe decir que las conversaciones se suceden con muchísima frecuencia, llegando incluso a saturar a un jugador que, a no ser que domine el inglés con soltura, puede verse algo perdido entre tanto subtítulo.

Por lo general el ritmo del juego se mantiene durante toda la aventura gracias a una buena dosificación de las claves del argumento. Es cierto que a partir de cierto punto se abusa de los paseos por el mapa, pero el proceso se ameniza gracias a las siempre interesantes charlas entre los personajes.

La radio será nuestra mejor compañera

Jugablemente estamos ante un título limitado, que se aferra las raíces más profundas de la definición de aventura interactiva. Recorremos la isla libremente, aunque siempre con uno o dos únicos caminos ya prefijados, y contamos con un mapa para guiarnos donde se nos indicará la localización del objetivo a completar.

Alex lleva siempre consigo una radio, que será la herramienta para superar pequeñas pruebas, como abrir puertas o desbloquear zonas sintonizando diferentes canales. Esta es la mecánica principal, muy simple -quizás en exceso- pero que en esta versión de Nintendo Switch cobra algo más de sentido gracias al uso de la vibración HD. Mediante esta tecnología notamos como aumenta la intensidad de la vibración de nuestro Joy-Con a medida de que nos acercamos a la emisora adecuada.

La radio será fundamental y tendrá mucho que ver con el enigma que esconde la isla.

Hay pequeñas dosis de exploración, que tiene como objetivo encontrar y localizar mensajes repartidos por todo el mapa. Estos mensajes hacen las veces de coleccionables y aportan información sobre la isla, enriqueciendo un poco más el mundo de Oxenfree.
El título tiene diferentes finales como consecuencia de las elecciones tomadas por el jugador. Casi siempre podemos elegir entre tres opciones de diálogo, y de nuestras elecciones dependerá la relación que establezcamos con el elenco de personajes.

Aparte del mencionado uso de la vibración HD, aplicado a los diales de la radio y también a algún que otro efecto, el juego aprovecha la pantalla táctil de la consola. Podemos jugar toda la aventura sin tocar un sólo botón, aunque recomendamos el uso de los controles clásicos.

Un mundo dibujado a mano, simple y atmosférico

Visualmente es un juego muy bonito, los magníficos fondos en 2D -que parecen pintados al óleo- contrastan con los modelos tridimensionales de los protagonistas. En conjunto, y sobre todo gracias a la belleza de algunos escenarios, se nota que, pese a las limitaciones de un desarrollo pequeño, han cuidado hasta el más mínimo detalle. Algunos efectos de iluminación son majetes y en este apartado el título cumple sobradamente. En la pantalla portátil de Nintendo Switch el juego se ve y se mueve bastante bien, con algún tirón que suponemos que será consecuencia de la carga de la partida más que de problemas técnicos.

Sin alardes técnicos, Oxenfree desprende buen gusto y personalidad por los cuatro costados.

Por otra parte, la banda sonora me ha parecido magnífica, recordándome inevitablemente a la de la popular serie Stranger Things. Está bastante presente durante toda la aventura y, pese a la escasez de temas, los presentes rayan a un gran nivel.

Mención aparte merece el doblaje, que es simplemente excelente. Si algo necesita un juego como este, centrado casi exclusivamente en los diálogos, es un buen doblaje. En este apartado Night School Studio no ha fallado. Eso sí, llega exclusivamente en inglés con subtítulos en español.

Una apuesta sobre seguro para los amantes del género

Oxenfree es un producto compacto, que centra casi todas sus virtudes en la narrativa y el tratamiento de las relaciones entre los personajes. Las conversaciones están a otro nivel, mientras que el argumento no escapa de los clichés de un thriller sobrenatural, suficiente para mantener el interés. Una pena que, pese al género al que pertenece, las mecánicas estén tan poco exploradas y los puzles sean tan sencillos y poco variados. A nada que os atraigan mínimamente las aventuras gráficas, Oxenfree es un título más que a tener en cuenta, sobre todo si tienes una Nintendo Switch.

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Álvaro Novoa

Todo empezó en el Campo de los Bob-ombs. Me gusta escribir sobre videojuegos, casi tanto como jugarlos.

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