AnálisisPC

Orange Moon – Análisis PC

Versión analizada: PC
Orange Moon es un título de acción 2D con toques de RPG desarrollado por Betelgeuse Zero y editado por Meridian4. Con una estética steampunk y enemigos horrendos que parecen salidos de una película de terror sci-fi, la luna naranja intentará acabar con nosotros de manera constante mientras intentamos terminar el trabajo que se nos ha encomendado. Y aunque a primera vista podamos pensar que tiene inspiración de Metroid, enseguida notaremos lo que se distancia de la legendaria saga.

Estilo tosco pero original

Este juego es una constante contradicción en mi cabeza, empezando por su apartado visual. Gráficamente nos encontramos con un juego en 2D que tiene una ambientación genial, realmente sientes que estás en un planeta desolado rodeado de criaturas que desean matarte. No obstante termina haciéndose tedioso, todos los lugares parecen iguales (salvo un par de sitios especiales) y es debido a la paleta de colores tan pobre que se usa, supongo que para realzar más aún lo extraño del planeta. La cuestión es que termina agotando verlo todo del mismo color y avanzar viendo el mismo escenario. También he de destacar que algunos efectos, como las chispas que surgen cuando tus balas impactan en un enemigo o el fuego, están bastante bien logrados.

Los colores son simples pero la ambientación te puede atrapar

Sonidos de un infierno lunar

Quizás es el apartado que más me ha decepcionado. Cuando estás en el menú y escuchas esa canción que te promete una aventura cruda en el espacio esperas realmente una banda sonora a la altura. De hecho lo está… cuando suena. No entiendo por qué la música a veces empezaba a sonar porque sí en algún momento al azar y en los momentos realmente tensos no se escuchaba ni una sola nota. Es casi un delito que durante un combate contra un jefe no escuches una banda sonora que te ayude a sumergirte más en tu aventura. Pero el problema no acaba ahí; los sonidos metálicos de balas impactando contra armaduras, de carne cayendo y chocando contra el suelo están muy bien conseguidos, pero a veces se sumaban entre sí y creaban un caos de ruido bastante molesto. Además, en cierto momento al final, había una enorme cantidad de sonidos a la vez y el juego se silenciaba cada poco porque era incapaz de reproducirlo todo. Lo cierto es que al principio del juego cuando no encuentras muchos enemigos esto no se nota, pero cuando te encuentras a varios empieza el problema.

Y por si fuera poco no puedes configurar los gráficos de ninguna manera, solo puedes ajustar el volumen y si quieres jugar o no a pantalla completa.

Así combatimos en la luna

El gameplay es el apartado que más dolores de cabeza me está dando a la hora de analizar. Lo he disfrutado mucho pero se puede pulir aún más. He jugado con ratón y teclado, así que no se como será jugarlo con un mando, pero mi experiencia ha sido frustrante en varias ocasiones. Apuntas con el ratón y disparas tu arma equipada con el click izquierdo y el lanzallamas con el derecho; te mueves con WASD y puedes hacer un doble salto con el jetpack que llevas a la espalda, el cual consume combustible (al igual que el lanzallamas). El sistema de apuntado es terrible. No puedes apuntar en 360º, si un enemigo se acerca demasiado estás perdido porque no podrás apuntarle bien. Muchas veces me encontraba con la situación de que la mira no seguía bien mi ratón y malgastaba balas en vano. El plataformeo está bien hecho, es bastante precioso y un placer saltar de un lado a otro con tu jetpack que, además, al estar limitado por el combustible te hace valorar aún más tu opción de doble salto para no malgastarlo tontamente.

Lo que más me ha gustado ha sido su toque RPG. Tenemos un menú de mejoras de las armas que poseemos y de nuestro equipo (capacidad de munición, del tanque de gasolina, de nuestra vida), el cual iremos visitando regularmente para mejorar a nuestro personaje si no queremos vivir un auténtico infierno. Debo señalar que los momentos en los que decidí no mejorar nada, que fue durante la primera hora de juego y tras matar a un jefe, fueron los que más he disfrutado. Porque, por desgracia, cuanto más mejoras tu equipo más fácil se vuelve todo. El tanque de combustible se puede mejorar hasta un punto en el que puedes saltar tranquilamente de un punto a otro del mapa sin preocuparte de que se agote, tendrás tanta salud que los jefes podrán pegarte muchísimo que aun así no te matarán fácilmente, y del daño de las armas mejor no hablar. Pasaremos de no hacerles ni cosquillas a los enemigos más duros a destruirlos con el primer arma que nos dieron. Yo pasé de adaptarme a la situación y usar cada una de las armas que tenía en el arsenal dependiendo del enemigo que tenía delante, a usar la ametralladora normal porque era la que tenía más munición y podía disparar sin apuntar demasiado. O usar la escopeta que era más de lo mismo aunque con menos munición pero con más daño.

Tendremos a nuestra disposición un arsenal de armas que podremos mejorar

Todo esto hacía que mi inmersión en un mundo peligroso que podía matarme en cualquier momento desapareciera, era un ejército de un solo hombre. El juego tiene solo diez niveles y si investigas bien puedes mejorar la gran mayoría de cosas al máximo. Esto, sumado a la posibilidad de comprar munición siempre que quieras mientras tengas los puntos necesarios, no me hacía sentir como un superviviente.

Lo que posiblemente se disfrute más sea la exploración y la búsqueda de secretos. La satisfacción que sientes al ver que esa pared que estabas subiendo dando saltos termina en un hueco con una mejora y un par de objetos más es única.

El final del viaje

Orange Moon es uno de esos juegos que con un par de mejoras en algunos aspectos habría sido una joya indie, pero se queda muy atrás por las razones que he dicho y por una historia que no llega a sorprender y que tenía la sensación de haberla vivido ya. Los combates contra jefes son magníficos porque llegan a ser verdaderos retos… hasta que mejoras las armas y los haces desaparecer. El diseño de niveles pasa de lo simplón a lo complejo al añadir los puntos secretos y varias rutas (aunque es lineal suele haber varios caminos, uno de ellos sin salida pero con una recompensa). Me lo he pasado bien jugándolo, aunque había momentos frustrantes como cuando revivía en un chekpoint y un enorme cuadrado negro me impedía ver mientras un enemigo me atacaba, o lo mismo cuando saltó una “cinematica” y un jefe me mató porque no me podía mover. No creo que lo vuelva a jugar, ya que en una sola partida sin ir a buscarlo todo y con 5 horas a las espaldas me han faltado solo 4 logros, y estos son la única motivación para rejugarlo.

Sobreviví a la luna naranja y quedé decepcionado.

Esta cuadrado negro y enorme ocupa nuestra pantalla por completo mientras el juego sigue sin pausarse
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Daniel Jiménez

Me gusta dar la opinión que nadie me ha pedido sobre videojuegos.

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